jaitt odonto social

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Que una sonrisa feliz sea nuestro mejor premio
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viernes, 14 de junio de 2013

LA SALUD OCUPACIONAL DEL ODONTOLOGO:

El ejercicio de cualquier profesión, genera una serie de riesgos acordes al tipo de actividad  que el trabajador desarrolla para el cumplimiento de sus funciones.
En algunas actividades, existe una verdadera preocupación sobre el tema, que responde a la ocurrencia de hechos atentatorios a la salud y seguridad de las personas, que se repiten con cierta frecuencia y que se hallan perfectamente identificados y analizados estadísticamente.
En otras profesiones en cambio, campea un absoluto desconocimiento de la realidad, y por consiguiente una excesiva pereza para indagar los riesgos que se intuyen, y una falta de convicción para encarar las soluciones destinadas a su control y erradicación.
Es poco lo que los poderes públicos de nuestro país, a través de sus organismos específicos, llevan a cabo sobre la promoción y protección de la salud ocupacional en las distintas actividades humanas.  Sin embargo, algunas organizaciones sindicales dedican recursos a dichos efectos, y han logrado disminuir considerablemente los riesgos y la ocurrencia de hechos que afectan la salud de sus representados, logrando que algunas actividades como las del sector automotriz, aeroespacial, químico, construcciones, electrónica, etc., ostenten cifras inferiores a las correspondientes a las labores burocráticas.
La profesión odontológica, es una de las pocas actividades que unen a los riesgos clásicos, los que derivan del creciente manejo de la técnica, del esfuerzo postural, del contacto con agentes químicos nocivos, del estrés ocupacional, y fundamentalmente de los peligros inherentes a la contaminación y al contagio que derivan del contacto con seres presuntiva o ciertamente enfermos a través de una estrecha unión con sus secreciones y humores.
Desde 1876, con la publicación de A.H. Brockway que titulaba
" The health of the Dentist as affected by modern modes of 
práctice " en el J.A.D.A, se inicia una escasa serie de publicaciones sobre el tema que se resumen en la misma revista en 1948.
En nuestro país, la " Salud del Dentista " es enfocada por el Grupo de Estudios Socio-económicos del Círculo Odontológico del Sur que culmina con el texto del Dr. Trucco de Bahía Blanca.
Las publicaciones mencionadas son meramente informativas y reproducen cifras estimativas, pero carecen de estadísticas serias.
Nuestra contribución en " Salud Bucal " de Abril-Mayo de 1979, exponía las primeras cifras obtenidas de los archivos del Sistema de Cobertura Médica Integral ( COMEI ) de la Caja de Seguridad Social para Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, las que fueron discontinuadas por diversas razones con el resultado que implica desechar una información sensible y actualizada.
En futuras entradas, iremos recorriendo los riesgos y enfermedades profesionales propios del ejercicio de la profesión odontológica, que el organismo específico de salud ocupacional de los EE.UU resume en el cuadro expuesto al comienzo de ésta publicación.

jueves, 21 de abril de 2011

EL ODONTÓLOGO Y SUS MANOS.

La odontología es ciencia y es arte.  Como ciencia, requiere de un intelecto pleno, con amplia capacidad para el estudio y la interpretación de los hechos que constituyen la base de la biología y de la física.
Como arte, requiere, a parte de lo anterior, de una aptitud que deposita en nuestras manos, la posibilidad de modelar y esculpir las piezas anatómicas que constituyen la imágen y las capacidades fisiológicas que la boca y una sonrisa resplandeciente, ayudan a estimular y asegurar una calidad de vida dignas de cualquier ser humano.
Vale la pena que, como profesionales dependientes de nuestras manos, prestemos atención a ésta enfermedad que constituye un verdadero azote para todos, pero especialmente para los odontólogos.

jueves, 24 de febrero de 2011

LA TERCERA EDAD Y EL EJERCICIO DE LA ODONTOLOGIA

No siempre el retiro de la actividad profesional, obedece a razones escalafonarias o legales ( relación de dependencia, carreras profesionales, actividad docente o de investigación ) o físicas ( impedimentos por razones de salud ).
He observado que muchos odontólogos de práctica privada, resolvieron acogerse a la jubilación por razones de stress, burn-out, cansancio físico o mental, rompimiento de rutina, o símplemente para abrazar otras actividades ya sea, recreativas,físicas, culturales, intelectuales, etc.
Sin embargo, en ésta última alternativa, ronda sobre el individuo que toma la decisión, un temor al cambio que en muchas oportunidades retarda la decisión, y en otras, una vez tomada, lleva al arrepentimiento y sus consecuencias siempre desagradables.
La vida no obstante, ofrece alternativas al trabajo, y tambien impone un cierto rigor en la cumplimentación de normas que, salvo que por impedimentos en la economía del jubilado, que le obliguen a adoptar restricciones importantes, deben llevarse a cabo para enfrentar ésta etapa de la vida, teniendo siempre presente al niño que todavía llevamos dentro, pero sin olvidar al anciano que la sociedad, no siempre considera y respeta.

lunes, 7 de febrero de 2011

LA TERCERA EDAD Y EL EJERCICIO DE LA ODONTOLOGIA

La buena nutrición es un factor clave para la curación de las enfermedades, y para el mantenimiento del bienestar de las personas de edad avanzada.
Un apoyo adecuado y una comprensión afectuosa, resultan indispensables para inducirlas a seguir las prácticas alimentarias que les son recomendadas.

sábado, 5 de febrero de 2011

LA TERCERA EDAD Y EL EJERCICIO DE LA ODONTOLOGIA

Entre las actitudes de los mayores, y especialmente si experimentan alguna enfermedad, se pueden encontrar influencias de diversas variables entre las cuales figuran ( además de la edad, el sexo, el estado civil, y la posición socioeconómica ), algunas bien reconocibles en la estructura de la personalidad y en la historia del individuo.
Las dietas restringidas, las relaciones de familia, el alejamiento del trabajo, la disminución de los ingresos etc., determinan en muchos casos, cambios en la personalidad, que si nó se atienden precozmente, pueden derivar en cuadros francamente patológicos , que los organismos de seguridad social tienen la obligación de conocer,  para aplicar políticas que imposibiliten su aparición.  Nó es sólo abonando jubilaciones ( casi siempre insuficientes ) o haciéndose cargo de internaciones en instituciones geriátricas, como se cuida de la salud y bienestar de nuestros mayores.
En referencia a ésta última apreciación, es demás conocida la frase " la admisión de un individuo en una institución para crónicos, conduce casi siempre a crear inválidos permanentes ".

viernes, 4 de febrero de 2011

LA TERCERA EDAD Y EL EJERCICIO DE LA ODONTOLOGIA

Pareciera que para muchas personas mayores, la jubilación se les presenta como un corte abrupto entre una vida activa y otra pasiva, lo que suele acompañarse de incertidumbre, pesimismo, y en algunos casos, se lo toma como una antesala de la muerte.
Otros individuos, en cambio, ven en el retiro de la vida activa, una luz de libertad e independencia, y lo toman con alegría.
En ámbos casos, la situación apunta a la obtención de un refugio de autonomía en la soledad.
Es tambien observable en la sociedad, grupos humanos, sindicalizados en su mayoría, que tratan de obtener el beneficio jubilatorio a edades cada vez menores; y otros, que se manejan con un mayor caudal de conocimientos, que patrocinan un aumento en la edad para el retiro.
Este es un tema, que generalmente se aborda científicamente a través de tres ópticas que no siempre coinciden en sus apreciaciones.  Por un lado, los que abordan el tema a través de las ciencias económicas, para quienes el jubilado es un producto de la sociedad cuyo sustento está dado por el mercado de trabajo y los aportes del Estado.
Por otro lado, las ciencias médicas, que a través de la Gerontología y Geriatría, analizan los distintos aspectos médicos y sociales que acompañan dicha etapa.
Por último, las ciencias jurídicas, que plasman ambas concepciones en cuerpos legales, que no siempre respetan los estudios de las otras ciencias, y crean verdaderos jeroglíficos que luego sólo los abogados pueden desentrañar.
No siempre la continuidad en el trabajo, mas allá de lo aconsejable, resulta beneficioso; y las conquistas sociales que adelantan los tiempos, pueden convertirse en verdaderas calamidades.
Es cierto, que no es posible aplicar una solución caso por caso, pero no está demás una mirada profunda sobre aspectos a los que no siempre se le asignan la importancia que merecen al momento de legislar, y es el análisis de la personalidad de los mayores de 60 años. 

sábado, 29 de enero de 2011

LA TERCERA EDAD Y EL EJERCICIO DE LA ODONTOLOGÍA

La vejéz generalmente se asocia al deterioro, y ello es parcialmente cierto. Pero lo que se pretende es que, al alargarse la edad jubilatoria, se planteen alternativas en el tipo y condiciones del trabajo que los mayores pueden llevar a cabo, tema que hemos analizado en párrafos anteriores.
Es probable que muchas personas de la tercera edad, no puedan hacerse cargo de ciertos trabajos que requieren de la posesión de aptitudes físicas adecuadas. Pero no ocurre lo mismo con las capacidades que ponen en juego las destrezas intelectuales, que el estudio y la experiencia acumularon durante la vida.
Tambien es cierto que éste hecho no es aceptado en forma universal, y que las distintas culturas enfocan desde ángulos disímiles.
Es ya conocido, el respeto que hacia los mayores existe en algunas regiones de Europa, de Asia, de América Latina y en especial de Africa.  En ésta última, existe una expresión que conceptualiza la relación de los mayores con la sociedad: "un viejo que muere, es una biblioteca que arde".
Sin embargo en nuestro pais, en algunos otros en vias de desarrollo, y fundamentalmente en los paises industrializados, las personas mayores de 60 años son excluidas de las demandas de empleo, y en algunos casos, individuos de 50 años, no pueden reinsertarse en el mercado laboral cuando pierden el que desarrollaban hasta ese momento.
Y no me refiero al trabajo físico, sino en actividades patrimonio del intelecto. Aún en las plantas del personal sanitario, tánto los concursos, cómo las contrataciones directas para el ingreso a las carreras, excluyen a los profesionales mayores de 40 años.
Si bien no valen cómo justificativo para la nó exclusión, los casos excepcionales de profesionales de las ciencias de la salud que en tareas de dirección, gerenciamiento, organización, investigación, auditoría, etc., han logrado permanecer desarrollando dichas actividades hasta edades elevadas, debe por lo menos tenerse en cuenta.
Aún en el propio ejercicio profesional, he podido frecuentar a innumerables colegas que todavía trabajaban al pié del sillón y superaban con holgura las edades jubilatorias. Recuerdo al Dr. Gerardo Bruffau, con casi 90 años, realizando tratamientos de ortodoncia con su equipo SS.Whitte en su consultorio de la calle Santa Fé casi Callao. No quiero olvidarme de nombrar a un distinguido colega, a quien le guardo un gran afecto, el Dr. Orestes W. Siutti, que todavía sigue al frente del Museo y Centro de Estudios Históricos de la Facultad de Odontología de la U.B.A, con un esfuerzo y dedicación francamente admirables.
Pero las decisiones humanas no se basan en hechos circunstanciales, sino en la ley de los grandes números y en la fuerza productiva con un criterio nétamente economicista. Y al mismo tiempo, los especialistas en seguridad social, los actuarios, los administradores públicos y muchos políticos, siguen aferrados a la doctrina de evitar la permanencia de los mayores en sus puestos de trabajo, para favorecer la incorporación al mercado de la mano de obra jóven. Si bien ésta doctrina es aceptable, tambien es cierto que el tema de los jubilados, debe abordarse también con otros parámetros.
Deseo agregar a éstas palabras, una interesante publicación, en éste caso, referida a las aptitudes de los mayores de 60 años.

viernes, 21 de enero de 2011

LA TERCERA EDAD Y EL EJERCICIO DE LA ODONTOLOGÍA

La salud física, mental y social de los profesionales en general, no se aparta substancialmente de la que experimentan otras personas. Lo mismo sucede, con los individuos que integran el bloque de la tercera edad.
Sin embargo, existen profesiones cómo la Odontología, que poseen algunas particularidades en su ejercicio que la exponen a riesgos y enfermedades con mayor incidencia y prevalencia que otros grupos poblacionales.
Desde el año 1979, en que publicara un trabajo referido al tema en cuestión : " Seguridad del Odontólogo : evaluación de los riesgos a que expone el ejercicio de la profesión ". ( Salud Bucal
N° 29, Abril-Mayo 1979 ), he tratado casi infructuosamente, que la Institución que cuida de nuestra seguridad social, continuara con estudios y estadísticas que siguieran la línea que habíamos iniciado, ya que los archivos de COMEI, se fueron acrecentando y nutriendo con el paso de los años, atesorando una información relevante sobre la salud y discapacidad de los Odontólogos de la provincia de Buenos Aires.En este momento, deseo sin embargo poner el acento en los cambios, fisiológicos y patológicos que impactan a la tercera edad, y reproducir algunas publicaciones que, en su momento, fueron consideradas liminares en la gerontología y geriatría, que estimo importante darles una vía para información de los colegas, jóvenes y viejos, y especialmente aquellos que tienen la responsabilidad de dirigir nuestras instituciones.  Los primeros, porque son los futuros ingresantes a la tercera edad ( no deben olvidarlo ), los segundos, porque pueden condensar, comprender y utilizar dicha información con beneficio inmediato; en cuanto a los funcionarios de nuestras entidades profesionales, ofrecerles un caudal de datos y conocimientos, para que puedan tomar sus decisiones totalmente convencidos de la magnífica oportunidad que el destino, y sus colegas, han puesto en sus manos para efectivizar las ambiciones y apetencias de quienes, siendo sus pares en el ejercicio de la Odontología, se encuentran en una etapa de la vida en la que ya no pueden aceptar dilaciones para sobrellevar con dignidad, los últimos años de su existencia.

martes, 18 de enero de 2011

LA TERCERA EDAD Y EL EJERCICIO DE LA ODONTOLOGIA

Continuación

                      La gerontologia y la geriatria,han dado muestras suficientes del estado de parcial o total indefensión en que se encuentran nuestros mayores al momento de su retiro de la vida activa, especialmente si durante aquella, no pudieron atesorar ahorros, inversiones, o no han recibido herencias o legados de sus mayores.
En mi función dirigencial, he asistido a situaciones francamente decepcionantes y hasta trágicas de colegas a quienes en mi juventud, los había visto triunfadores y guias de nuestro accionar, convertidos luego en verdaderos parias con multitud de necesidades para autoabastecerse económicamente, por la carencia de amigos o familiares que pudieran auxiliarlos a una edad en la que ya no disponian de fuerzas para trabajar, ni recibían una jubilación digna.
Tambien he asistido a reuniones y jornadas en las que se debatían los primeros intentos para lograr una ley, que estableciera la jubilación de los profesionales.
Recuerdo una conferencia, que ante un grupo laimportante de colegas de la Asociación Odontológica de Lomas de Zamora, dictara Hermenegildo Arnejo, viejo dirigente de la A.O.A, que bregara incansáblemente por la creación de la citada caja.  Luego de una exposición medulosa sobre los posibles beneficios que podría reportar dicha medida, un conspícuo socio de la institución convocante, a quien personalmente apreciaba, expresó ante los azorados ojos de Hermenegildo, y de muchos otros de los presentes, que los que propugnaban dicha legislación, eran los profesionales fracasados que no habían sabido ahorrar para su vejez.
No caben dudas, que allí se contraponían las dos clásicas concepciones que siempre estuvieron en pugna, la individualista y la solidaria. La caja nacional, se creó no obstante las posiciones en contrario ,y la ley englobaba a todos los profesionales del Pais que no dispusieran de algún régimen provincial especial.
Sin embargo, su duración fué efímera, como tambien lo fué muchos años después, la Caja de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, que fué liquidada al poco tiempo de su creación, por la presión de los grandes estudios jurídicos a quienes afectaba notoriamente.  Sin duda, aquellos abogados que trabajan empleando a grupos de colegas contratados o a destajo, cómo aquellos Odontólogos o Médicos que regentean institutos con profesionales a porcentaje, o con salarios irrisorios, no requerirán de una jubilación en su vejéz; pero los profesionales que de ellos dependen, difícilmente puedan labrarse un futuro venturoso con el sólo ejercicio de su profesión en dichas condiciones.

domingo, 5 de diciembre de 2010

ODONTOLOGIA Y ECOLOGIA Quinta parte

Las características con que hemos marcado el ejercicio de la odontología: " AREA CRITICA " y 
" ALTO RIESGO " determinan que el Odontólogo y sus colaboradores ( eventualmente sus familiares, pacientes y comunidad ), se hallan sometidos a la posibilidad de adquirir, durante o cómo consecuencia de sus tareas, innumerables infecciones, ya cómo sujetos portadores o como intermediarios en las infecciones cruzadas.
La consulta y tratamiento de que son objeto innumerables pacientes en el consultorio dental, portadores de infecciones estafilocóccicas o portadores asintomáticos, tornan vulnerable al profesional y su hábitat, permitiendo que se convierta en un peligroso portador, o que resulte verdaderamente infectado.
Este problema, esencialmente endémico, y ocasionalmente epidémico, posee varias aristas que requieren un exámen antes de considerar su profilaxis, siendo dos de las mas importantes, las medidas de higiene y asepsia, y el empleo de antibióticos.
En el primer caso, resulta óbvio recalcar sobre las normas que deben respetarse, pero si la desidia llega al desprecio por el prógimo, es conveniente no olvidar que dicha falla, repercutirá como búmerang sobre la salud del propio profesional y su familia.
En cuanto al uso de los antibióticos, han contribuido al avance del problema desde un doble orígen. Por un lado, estimulando la resistencia microbiana en cepas que resultaban sensibles a los mismos y dejaron de serlo por abuso en la prescripción, por manejo incorrecto o por uso indiscriminado; y por otro puerde atribuirse,en parte a una relajación gradual en las normas relativas a las terapias invasivas, la
Es por ello que vale la pena volver a recordar las elementales recomendaciones, que nó por antiguas en su concepción, dejan de ser indispensables para tornar mas saludable la atención de enfermos en área tán susceptible a las infecciones.

   1. Observancia de las normas de higiene general y una estricta técnica aséptica en el consultorio.
   2.  Excluir de la sala de trabajo a visitantes innecesarios y al personal no entrenado.
   3.  Reconsiderar y verificar los métodos de esterilización , descontaminación y disposición final de los resíduos patogénicos.
   4.  Prestar atención a la vestimenta de pacientes y operador.
   5.  Usar las barreras necesarias sin olvidar el adecuado lavado de las manos antes de cada paciente.
   6.  Adecuada preparación del campo operatorio, en especial en los procedimientos invasivos.
   7.  Establecer medidas de precaución y limpieza entre cada paciente, y postergar para el final los casos infectados.
   8.  Prescindir cuando las condiciones de salud general así lo aconsejen, del empleo profiláctico de anibióticos como substituto de principios o técnicas asépticas ya establecidas.

Un aspecto que no quiero dejar pasar por alto en éste intento por relacionar el ejercicio de nuestra profesión con sus repercusiones en la naturaleza, es el referido al uso de los medios de diagnóstico por imágenes.
Hoy en dia, son muy pocos los ámbitos de trabajo del Odontólogo en que no se cuente con un aparato de rayos X. Tambien es cierto que desde hace varias décadas existe una legislación que tiende al control de las emisiones de radiaciones ionizantes.
Las leyes 156 de la Cidad de Buenos Aires, y la ley nacional 17557, explicitan las limitaciones para el uso de aparatología y establecen requisitos para su aprobación.
Sin embargo, la O.M.S en los años 70, elaboró una serie de recomendaciones sobre los efectos nocivos de los rayos Roentgen sobre los operadores y sobre la población en general. Basta tán solo con recordar los efectos deletéreos que sobre el citoplasma celular desarrollan los mismos aún a bajas dosis y bajo medidas de seguridad, sin dejar de remarcar el carácter indestructible que los convierte, por sumatoria, en una permanente espada de Damócles sobre la salud de quienes los usan, reciben, y de las personas que quedan expuestas a su presencia en la atmósfera, en cuyo seno se añaden a aquellas radiaciones similares generadas por el sol, y que hoy en dia se convierten en mas dañinas por el deterioro de la capa de ozono.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

ODONTOLOGIA Y ECOLOGIA. Tercera parte

El consultorio odontológico y su incidencia ecológica.

Mi preocupación por la ecología no es nueva, ni representa una forma de subirme circunstancialmente a una preocupación que ya es universal. En consonancia con la conferencia sobre cambio climático que se llevará a cabo en éstos dias en Cancún, y habiendo iniciado ésta serie dedicada al tema, es mi deseo exponer algunos puntos de vista que me preocupan desde hace bastante tiempo, y proponer a mis lectores un intercambio de ideas al respecto.
Hace poco más de treinta años publicaba en la revista de la C.O.R.A,  Salud Bucal, un artículo que me dió inmensas satisfacciones en lo personal, y que titulé " Seguridad del Odontólogo ", en el que utilicé cómo copete del mismo, una frase de René Dubós que decía: " La salud dependerá de la actividad de los hombres y de su capacidad de enfrentarse con las situaciones imprevisibles, en un ambiente en permanente transformación ".
En dicho trabajo, exponía las distintas situaciones capaces de engendrar alteraciones en la salud de los odontólogos, y al mismo tiempo esbozaba algunos lineamientos destinados a conocer y prevenir nó solo dichos males, sino tambien a evitar su traslado a otras personas en particular y a la humanidad toda.
El primer punto al que quiero hacer referencia en esta comunicación es el referido al uso del mercurio. 
Una primera llamada de atención sobre éste tema, lo constituyó una tragedia que sucedió en 1953 en la Bahia de Minamata, en Japón, en la que un derrame de mercurio en las aguas de dicha bahia, originó la contaminación de las mismas con el resultado de 44 muertos y mas de trescientas personas con complicaciones orgánicas y funcionales.  Esto dió orígen a lo que se dió en llamar el "mal de Minamata", que no era otra cosa que el mercurialismo.
Demás está decir que a partir de dicha tragedia, fueron innumerables los estudios realizados al respecto de la acción del mercurio sobre la salud humana.
La O.M.S, llevó a cabo una investigación exhaustiva y concluyó con su famoso informe: WHO/SDE/WSH/05.08 que vale la pena releer.
Al mismo tiempo, el Dpto. de Medio Ambiente de Canadá, concluía una minuciosa investigación con la siguiente conclusión; "1/3 de la carga de mercurio de los sistemas de aguas residuales se debe a las amalgamas de la práctica dental".
En mi artículo de Salud Bucal, realicé un pormenorizado análisis de la cuestión, aunque a mi pesar, no fuera mucho lo investigado al respecto.
Cabe consignar, que está perfectamente demostrado en toxicología la acción deletérea sobre la salud de los compuestos mercuriales, provocando el mercurialismo cuyos principales síntomas enumeramos a continuación;
1.    Temblores
2.    Depresión
3.    Fatiga
4.    Insomnio
5.    Dolor de cabeza
6.    Alteraciones de la inmunidad

No caben dudas, que el Odontólogo, sus auxiliares, su familia, y en general la comunidad a través de la contaminación del aire, del agua y del contacto con los ojos y la piel, se hallan expuestos a estas patologías.  Sin embargo, creo adivinar que en contadas ocasiones se llevan a cabo estudios sobre la presencia de mercurio en la sangre y la orina, aún en aquellos casos de diagnósticos inciertos sobre síntomas que no encuentran una causa objetiva.
Sería recomendable que nuestra Caja de Seguridad Social para Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, llevara a cabo, aunque más no sea un testeo en una muestra significativa de profesionales, para poder obtener conclusiones sobre un tema de tanta envergadura que puede afectar seriamente la salud.