El " Dia Mundial de la seguridad del Paciente " que se celebra el día 17 de Septiembre, en 2026 se centra en las enfermedades no transmisibles (ENT) que afectan a miles de millones de personas, y provocan el 74 % de las muertes a nivel mundial. Las ENT son afecciones de larga duración, que pueden afectar a personas de todas las edades y requieren en general cuidados continuos durante toda la vida.
En la región de las Américas causan casi 6 millones de muertes cada año, y constituyen la principal causa de mortalidad y discapacidad.
Más de 240 millones de personas viven con al menos una ENT, lo que convierte a la prestación de una atención, de calidad y centrada en las personas en una prioridad fundamental de salud pública que involucra a todos los profesionales de la salud.
Uno de cada 10 pacientes sufre daños durante la atención de su salud, y se considera que la mitad podrían evitarse. En los enfermos que padecen múltiples ENT, tanto por la necesidad de su tratamiento continuo, o por sus interacciones con los distintos servicios y especialidades, se incrementa la probabilidad de sufrir daños con el tiempo.
En la 72° Asamblea Mundial de la Salud, celebrada en 2019, se adoptó una resolución que se enfoca a la visión de "un mundo en el que nadie sufra daños en la atención sanitaria, y todos los pacientes reciban una atención segura y respetuosa, siempre y en todas partes".
En la 74° Asamblea en 2021, se encomendó un Plan de Acción destinado a mejorar los servicios de salud en todos los programas locales que aseguren los objetivos propuestos en un período comprendido entre 2021-2030.
OBJETIVOS ESTRATEGICOS
OBJETIVOS ESTRATEGICOS
La eliminación de los daños evitables en la atención de la salud es el objetivo principal del Plan de Acción 2021-2030. La seguridad del paciente es "Un marco de actividades organizadas que crea culturas, procesos, procedimientos, comportamientos, tecnologías y entornos en la atención de salud que tienden a disminuir los riesgos de forma constante y sostenible, reducen la aparición de daños evitables, hacen que sea menos probable que se cometan errores y atenúan el impacto de los daños cuando se producen.
Para una atención segura es esencial contar con sistemas de salud sólidos e integrados y personal de salud calificado y fortalecido.
Para una atención segura es esencial contar con sistemas de salud sólidos e integrados y personal de salud calificado y fortalecido.
Para reducir los daños es crucial potenciar la atención primaria de la salud, apoyar al personal y hacer frente, mediante acciones multisectoriales, a los obstáculos que hay que vencer para el logro de una atención segura.
Durante la semana en que se conmemora la seguridad del paciente, el color naranja representa su simbología, y es de buena práctica iluminar los monumentos y frentes de los organismos y establecimientos de salud con dicho color.












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