jaitt odonto social

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Que una sonrisa feliz sea nuestro mejor premio
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sábado, 18 de febrero de 2017

DIA MUNDIAL DE LA JUSTICIA SOCIAL

A mediados del siglo XIX surgió en la sociedad en general, una incipiente preocupación para lograr un reparto equitativo de los bienes sociales, adoptando un criterio distributivo basado en la teoría aristotélica.
En consonancia, surgen una serie de orientaciones tendientes a la obtención de una seguridad bioeconómica de la colectividad fundada en la solidaridad social.
Estos criterios, que con los años se fueron perfeccionando, tienden a enfrentar la miseria, la pobreza y la inseguridad del ser humano frente a los estados de necesidad, logro que solo puede conseguirse a través de una alianza con el prójimo para luchar en común contra los infortunios, y que con el avance de los tiempos adquirió la naturaleza de derecho con su resguardo a través de las instituciones.
Con el motivo de legislar y orientar al respecto, las Naciones Unidas (ONU) se ocupó del tema en la " Cumbre Mundial de la Justicia Social " en 1995, a partir de la cual se establece el " Día Mundial  de la Justicia Social " que se celebra cada 20 de Febrero.


miércoles, 15 de febrero de 2017

¿ ES EL FUTURO UNA PESADA CARGA PARA LAS JÖVENES GENERACIONES DE ODONTOLOGOS ?


REFLEXIONES QUE SURGEN A LA LUZ DE LA MIRADA
ESCÉPTICA QUE DOMINÓ EN LAS DELIBERACIONES DEL
" FORO ECONÓMICO MUNDIAL" DE DAVOS 2017.


En la reciente reunión del Foro Económico Mundial (FEM) reunido en Davos, Suiza, ha surgido una constante preocupación en todos los debates, caracterizada por una mirada sesgada sintetizada en la siguiente frase : " el futuro se está convirtiendo en una carga para los jóvenes ".  Esta frase, es la base de toda una serie de discusiones y propuestas, y resulta aleccionador, pero también deprimente, analizar dichas expresiones que emanan de tán importante organismo, fundación sin fines de lucro que convoca anualmente a los principales referentes empresariales, líderes políticos internacionales, periodistas e intelectuales, que se reúnen para analizar los problemas más apremiantes que afronta el mundo, que funciona desde 1971, cuyas recomendaciones influyen en las políticas de los estados, y que en el presente año puso el acento en los regímenes de protección social.
A los efectos de poder interpretar los alcances de los documentos emitidos, no está demás situarnos en la realidad sociocultural de nuestro país.
El sistema previsional argentino, es un mozaico de prestaciones otorgadas por organismos nacionales, provinciales, descentralizados y paraestatales, y a lo largo de los años no ha podido establecer una base sólida de reservas debido a la intervención fallida del estado que se apropia de los fondos, que debieran permanecer intocables para no otros fines que el sustento de los propios regímenes jubilatorios, pero también bajo influencia de factores de órden demográfico que no han podido sortear los cambios, tales como la extención de la esperanza de vida, el aplanamiento de la meseta poblacional, el creciente desempleo y otros factores de órden socioeconómico que han impactado en el financiamiento de las prestaciones establecidas por ley.
En Argentina, algunas provincias constitucionálmente autorizadas, han dictado leyes especiales que ponen en manos de distintas profesiones universitarias la facultad de organizar sus propios regímenes jubilatorios, intentando guardar las diferencias que surgen de la esencia misma de cada actividad, en donde la posición social y el nivel cultural juegan como elementos de diversificación, pero sustentados en los mismos principios que condicionan a los demás regímenes descartando la selectividad y el privilegio.
Entre dichos organismos se cuenta la ley 8119 de 1973 de la Provincia de Buenos Aires que crea la "Caja de Seguridad Social para Odontologos" de la citada provincia, con idéntica naturaleza a las cajas de otras profesiones ya funcionantes en la jurisdicción y de la propia profesión en provincias como Santa Fé y Córdoba.
La naturaleza social de todos los regímenes, es que el ciudadano que ha desarrollado una actividad durante un lapso previsto, y ha realizado los aportes pertinentes, adquiere el derecho a una merecida retribución a sus esfuerzos y sacrificios realizados a lo largo de su vida laboral.
Pero lo que suele suceder, como consecuencia de múltiples factores, es que dicho concepto se desnaturaliza convirtiendo dicha etapa de la vida en un cúmulo de privaciones económicas y marginación social.
Esta situación se asienta en que, ante la necesidad de resguardar el patrimonio de los sistemas de seguridad social y de impedir su quiebra o sus déficits financieros ante una demanda impensada de prestaciones, ha determinado que quienes administran los mismos, o quienes en última instancia deben interpretar la ley y aplicar sus alcances, obren con tán excesivo temor que terminan victimizando a quienes debieran proteger, con el consiguiente desprestigio no solo del sistema, sino de la filosofia misma que lo sustenta. 
Las bases de soporte de los regímenes de seguridad social, descansan en una financiación empírica y en acuerdo a la coyuntura existente en cada época. Siempre se ha pensado que los sistemas de capitalización son los únicos que pueden ser manejados a través de registros actuariales que por mucho tiempo fueron considerados irreemplazables.  Sin embargo, los largos períodos de espera para la constitución del capital, la inestabilidad de la moneda que sufre depreciaciones periódicas y la inmutabilidad reglamentaria en un tema tán dinámico como lo es la seguridad social, ha llevado prácticamente a su descarte por parte de los sistemas, optando por regímenes de repartición, lo que torna inútiles los cálculos actuariales.
Esta situación, determina que el sustento de las prestaciones sea el aporte de los trabajadores en actividad, y que la variación de una prestación jubilatoria pueda mejorarse solo con un aumento del aporte de los afiliados activos, o a largo plazo con un incremento de la edad jubilatoria que permita ampliar el colchón de sustentabilidad económica.
Para tener una idea de como juega éste último factor, basta pensar que el monto global jubilatorio de un grupo de 70 años, transferido a un grupo etario 10 años menor, puede llegar a costar el doble a los afiliados aportantes.
Todo lo hasta aqui descripto, vale para enfocar un tema tan sensible desde el punto de vista social con criterios que traten de contemplar las acechanzas de los dos actores del sistema previsional, los pasivos y los aportantes, teniendo en ambos casos una clara visión de lo que significa el futuro para unos y otros, sin desconocer que solo entre los años 1950 y 2000, mientras la humanidad se duplicaba, la ancianidad se ha triplicado.
Resulta auspicioso que el FEM ponga el acento en el futuro en un momento en que lo más acuciante para los jóvenes es enfrentarse a los dilemas del presente.  " El futuro no es un bien que se hereda, sino una carga de responsabilidades que se salda con el tiempo ". Las actuales generaciones activas, es probable que terminen peor que sus padres si lo que se pretende es atenuar sus compromisos actuales, y cuando no se asumen dichos compromisos, se rompe el contrato social. El FEM abordó descarnádamente el impacto de los cuantiosos recursos que insume cada vez más la seguridad social, y al mismo tiempo concluyó que "si el gasto en jubilaciones y pensiones no contributivas es tán grande que no permite desplegar recursos para educación, salud y obras públicas, la pobreza general será el resultado previsible, y la calidad de vida y el bienestar general serán solo un espejismo.
Por ello el futuro debe ser considerado como un bien público, y ser atendido y custodiado por quienes viven el presente, y la misión de los líderes responsables consiste en convencer a los remisos, pero tambien facilitar la creación de bienes comunes que alivien los esfuerzos y alienten a los jóvenes a comprometerse con principios tan caros como la solidaridad, sostenibilidad y resiliencia, que permitan prosperar a pesar de las adversidades.
Los jóvenes deben comprometerse a través de un espíritu colaborativo. Los reclamos del presente, ante imposiciones sociales que puedan parecer injustas o por lo menos onerosas para hacerse cargo de sus mayores, no harán más que oscurecer su propio futuro y crear nuevas resistencias en las generaciones que los sucedan 
( Quien ayuda al otro, se ayuda a sí mismo ) dice la biblia. Al mismo tiempo, no hay que perder de vista que dichos esfuerzos pueden esfumarse en manos de dirigentes incapaces o corruptos que los esterilicen.
No caben dudas que la sostenibilidad de nuestros sistemas de seguridad social resultará clave en el mantenimiento de la equidad intergeneracional, y el cortoplacismo debe dar paso a un futuro previsible que considere una inversión y no un gasto todos los esfuerzos para obtener tambien un futuro sostenible.
No obstante, creer que obtener jubilaciones y pensiones dignas solo es un problema de suma-resta, es no comprender los avatares por los que atraviesa el mundo.
La extensión de la expectativa de vida  más allá de los 15 años que siempre fueron tenidos como límite de vida luego de la jubilación, y pretender sustentar el exceso en generaciones de jóvenes, que enfrentan altos porcentajes de subempleo con capacidades acotadas de contribución, resulta una utopía, y más aún cuando la pirámide poblacional se aplana paulatínamente.
Hay un ejemplo paradigmático en un país como Alemania, que es considerado tal vez el primer promotor de la legislación sobre seguridad social.  Ya Goethe, en su célebre Fausto, abordó con maestría el problema de la vejez desamparada a fines del siglo XVIII, y Bismarck, un siglo más tarde impone el retiro a los 70 años de edad. Modificaciones posteriores fueron disminuyendo la edad jubilatoria hasta llevarla a los 63 años en la década de los 2000. La situación de desfinanciamiento del sistema, determinó que en la actualidad se trate de elevarla nuevamente a los 69 años, con 45 años de aporte.
También es cierto, que no todos los profesionales (tal nuestro caso), poséen la misma capacidad de aporte. La movilidad social es el resultado de múltiples tipos de circunstancias, y los individuos más calificados y mejor retribuidos no debieran esquivar su compromiso en sustentar una sociedad más justa y saludable.
Los riesgos futuros de las hoy jóvenes generaciones, quedan siempre a merced de las decisiones que ellos mismos asumen. El futuro se moldea no solo con intenciones, sino con claras acciones de compromiso.
Según el FEM, " la resiliencia, la sostenibilidad y la solidaridad, deben ser los principios rectores de la gestión hacia el futuro, la que debe gobernar con anticipación y con una fuerte mirada sobre la equidad intergeneracional ". " El futuro no alumbrará por casualidad. Debe ser cultivado como un bien público y decidido por cada una de las jóvenes generaciones ".
Al respecto quiero volver sobre dos expresiones que me han marcado, y a las que he echado mano en diversas circunstancias y en mis publicaciones.  La primera pertenece al maestro Osvaldo Fustinoni, quien hace más de 40 años nos manifestaba : " Hay que meditar si la seguridad social a través del régimen jubilatorio, brinda al ciudadano un beneficio o le inflige una sanción ".
Javier Hunicken, al mismo tiempo expresaba que " los ancianos, los jubilados y los pensionados no configuran un factor de poder que pueda convulsionar a las masas, tensionar los nervios de los políticos o paralizar la actividad económica. Pero para quien posea algo de sensibilidad social, más acusador que un puño fuerte y jóven que se levanta, es el mutismo de un rostro arrugado que gime por impotencia ".
LAS JÓVENES GENERACIONES, DEBEN TENER PRESENTE QUE SINÓ ASUMEN DECIDIDAMENTE EL PROBLEMA, PUEDE QUE EN ALGUNOS AÑOS ESE ROSTRO SEA EL SUYO.


lunes, 6 de febrero de 2017

HACIA UN PLAN NACIONAL DE SELLADO DE FOSAS Y FISURAS DENTALES

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El empleo de los selladores dentales no es nuevo. Desde hace más de cuatro décadas fueron incorporados por la odontología a los efectos de obturar, sin pérdida de sustancia dental, todas aquellas fisuras profundas que suelen presentar los molares permanentes 
(tambien los decíduos), como medida preventiva que evita el avance de la caries dental.
Esta práctica, llevada a cabo con productos especiales en la etapa etaria comprendida entre los 6 y 11 años, se ha ido extendiendo principálmente en la práctica privada y en aquella cubierta por la seguridad social, pero no ha sido adoptada como política a nivel masivo por los organismos públicos, no obstante haber demostrado efectos benéficos de tal cuantía, que se estima según estudios epidemiológicos que los primeros molares permanentes, no sellados en forma oportuna, presentan tres veces más caries que aquellos que fueron tratados.
Esta situación no ha hecho más que poner de manifiesto que los niños de niveles socioeconómicos bajos, que dependen de la acción del estado, poséen dos veces más probabilidades de presentar caries sin tratar que aquellos de ingresos altos, y un 20 % menos de probabilidades de acceder a los selladores dentales.
Se ha demostrado en U.S.A que los selladores previenen el 80 % de las caries en los molares (que son los más afectados), y que el 60 % de los niños de 6 a 11 años no reciben éste tratamiento.
En Argentina puede decirse que 4 millones de niños de ingresos bajos requieren del sellado de sus fosas y fisuras, lo que impone una fuerte decisión de los organismos públicos de la salud, para buscar modelos de atención que permitan descender rápida y efectivamente los niveles de caries dental.
El Journal of Public Health Dentistry de 2014, ha expuesto un informe que pone de relieve que, con la aplicación de programas de sellado, la población de niños de bajos ingresos incrementó dicha práctica durante 10 años en un 70 %, previniendo en U.S.A casi un millón de caries, siendo que se había arrancado de una situación epidemiológica en la que los niños pobres tenían un 60 % más de caries en los molares permanentes que los niños de ingresos altos.
QUE SON LOS SELLADORES ? 
Son productos químicos del tipo de las resinas epoxi, con o sin agregado de fluor,  que se presentan al estado líquido o pastoso, que introducidos en las fosas que presentan los molares y premolares en sus superficies masticatorias, y por acción autopolimerizable o fotopolimerizable, adquieren una consistencia dura que permite la masticación en forma inmediata y previenen por su adherencia a las paredes de la fisura el avance de la caries por varios años.
Resulta de importancia que la aplicación sea llevada a cabo cuando todavía no hay caries, vale decir que se debe obrar sobre las fisuras que presentan las piezas dentarias apenas erupcionan.
La aplicación puede realizarse en ámbitos que no requieren de equipamiento sofisticado, tanto en unidades de atención primaria, escuelas, clubes, etc., siempre por parte del odontólogo.
Se calcula que la aplicación de un programa destinado a 6 millones de niños de 6 a 11 años (censo 2010), puede significar un ahorro de 4.000 millones de pesos en costos de tratamientos dentales, lo que constituye casi el 10 % del total del gasto dental en el país.

QUE DEBE HACER EL ESTADO ?

1.- Comenzar por las áreas de mayor necesidad según lo 
     establezcan los sistemas locales de salud (SILOS).
2.- Centrar la aplicación de los selladores en los niños de más
     bajos ingresos, aunque luego debe extenderla hacia la
     totalidad del grupo etario.
3.- Tipificar los centros de atención y dotarlos del equipamiento
     e instrumental en forma transitoria hasta concluir cada plan
     anual.
4.- Centralizar la adquisición de los materiales necesarios y
     distribuirlos en forma proporcional al número de niños
     inscriptos en los distintos centros de aplicación.
5.- Apoyar los programas que cubran la salud dental de niños con
     familias aportantes a la seguridad social y a la medicina
     prepaga.
6.- Estimular a los padres a que inscriban a sus hijos de entre 6 y 11
     años en los programas a los que puedan tener acceso.
7.- Establecer protocolos que contemplen distintas situaciones
     clínicas, criterios intervencionistas y evidencias que aseguren
     su efectividad.

     

miércoles, 25 de enero de 2017

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS EN ODONTOLOGÍA

La creciente especialización que se dá en los últimos tiempos en las ciencias de la salud, determina que en general el profesional diagnostica la dolencia y establece el tratamiento a través de la óptica de su propia especialidad, en ciertos casos a contrapelo del estado de salud del paciente en otras áreas o sistemas de su organismo. Y es así, que en muchas oportunidades se recetan medicamentos  sin tener en cuenta la presencia de otras patologías con su correspondiente medicación.
Esta situación denominada comorbilidad o diagnóstico dual, fué definida por Fenstein en 1970 y engloba dos aspectos : 
       1.- La presencia de uno o más transtornos asociados
            a la patología a medicar.
       2.- El efecto de la medicación para un transtorno, sobre
            la acción de los medicamentos de los otros.
La OMS llama la atención al respecto al alertar sobre los efectos que un fármaco puede producir, inhibiendo, reduciendo o potenciando los efectos de otro.
El tema de la interacción entre medicamentos, fué señalada por Bazerque en su obra "Farmacología Odontológica" de 1978, en la que citaba a Vilillefosse que en 1969 publicaba que entre el 10 % y el 43 % de los pacientes que se atienden en el consultorio dental, están sometidos al mismo tiempo a algún tratamiento médico general. Agregaba Bazerque, que el 98,2 % de los odontologos prescriben medicamentos que desarrollan una acción general, y llama la  atención sobre la necesidad de la interconsulta para evitar interferencias terapéuticas.
La interacción medicamentosa es un fenómeno frecuente al que se debe prestar atención, pues acarrea innumerables complicaciones, y su gravedad puede desencadenar reacciones que ponen en riesgo la vida del enfermo.
La interacción se produce como consecuencia de la acción simultánea de dos o más fármacos. En ocasiones, la interacción entre dos drogas se tiende a corregir con el agregado de otra, lo que ya en su momento señaló la OMS como un fenómeno no solo biológico desde el punto de vista médico, sino también económico, manifestando ya hace más de 20 años que, por cada dolar gastado en medicación, se vuelve a gastar entre 0,80 a 1 dolar para evitar las interacciones negativas o los efectos colaterales o secundarios.
El impacto aislado o acumulativo de la polifarmacia derivado de la comorbilidad, afecta a 8 de cada 10 pacientes con 6 medicamentos o más, y se exterioriza en una o más interacciones durante el tratamiento.  La interacción no solo puede darse entre medicamentos, sino que a veces también se produce entre medicamentos y alimentos. La inhibición enzimática producto de la integración entre algunos antiinflamatorios no esteroideos (AINES) y productos derivados de la soja, es solo uno de los ejemplos visibles.
El riesgo de padecer interacciones en distintas personas, aún empleando los mismos medicamentos, obedece a factores generales, pero también a las condiciones específicas de cada paciente en particular.
Los enfermos con insuficiencias hepáticas o renales son propensos a la interacción. De la misma manera pero en menor grado, sucede con las alteraciones metabólicas, con los hábitos alimentarios perniciosos y con el consumo de alcohol y drogas como la nicotina, cocaina y otros alucinógenos. Las personas mayores suelen también representar un núcleo poblacional con mayor riesgo, principálmente si poséen alteraciones en la absorción y/o excreción de los productos que consumen.
La cantidad de droga administrada, la vía empleada, la forma farmacéutica y el márgen terapéutico de acción muy estrecho, tambien pueden influir.

MECANISMO DE PRODUCCIÓN DE LAS INTERACCIONES

* De carácter farmacéutico : INCOMPATIBILIDAD FÍSICO-
                                              QUÍMICA. Se produce aún mezclando los medicamentos fuera del organismo. Tales los casos de la
gentamicina-eritromicina o de la heparina-penicilina G.

* De carácter farmacocinético : CUANDO UN MEDICAMENTO
                                                 ALTERA LA ABSORCIÓN,

METABOLISMO O EXCRECIÓN DE OTRO.

* De carácter farmacodinámico : MODIFICAN EL MECANISMO
                                                    DE ACCIÓN.

                               INTERACCIONES

   Salicilatos....................................corticoides, antiácidos.
   Paracetamol.................................etanol.
   Ampicilina o amoxicilina............allopurinol.
   Aines...........................................antihipertensivos.
   Atorvastatina...............................jugo de pomelos.
   Anticoagulantes orales................aines, cefalosporinas.

En la diabetes, los analgésicos del grupo salicilatos, las sulfonamidas, y la fenilbutazona, aumentan la acción de la insulina y de los hipoglucemiantes orales. También los corticoides se hallan contraindicados.
Los antidepresivos (inhibidores de la monoaminooxidasa), en presencia de los vasoconstrictores, pueden desencadenar crisis hipertensivas que se anuncian con cefalea, disnea, insuficiencia cardíaca aguda o ACV.
La epinefrina, anula los efectos hipotensores de los antihipertensivos y disminuye los efectos de los hipoglucemiantes orales.  Los antibióticos en general, actúan sobre la flora bacteriana y disminuyen la biodisponibilidad de los anticonceptivos orales.
Los zumos de uva y pomelo, aumentan los niveles séricos de multitud de fármacos por inhibición de las enzimas del grupo citocromo P450.

Todo lo expuesto, lleva a tomar en consideración los recaudos indispensables antes de indicar un medicamento, y la historia clínica del enfermo nos guiará hacia la interconsulta con el objetivo de evitar efectos no deseados ante una manifiesta comorbilidad.    


                                 

miércoles, 18 de enero de 2017

VACUNAS PARA EL ODONTOLOGO

 

Las inmunizaciones que requiere el odontologo u odontologa no se diferencian sustanciálmente de las que puedan corresponderle a la población en general, pero adquieren casi una opción obligatoria en virtud del contacto que, como profesional de la salud, mantiene en forma habitual con enfermos o pacientes aparéntemente sanos que sin embargo pueden ser portadores de enfermedades aún desconocidas para la propia persona.
Dicho contacto no es solo por proximidad, sino que tambien se produce a través de los humores orgánicos como la sangre o la saliva a pesar del empleo de barreras que no siempre son totálmente efectivas.
Es un hecho constatable, que los programas de inmunización para los profesionales de la salud han logrado reducir al mínimo la morbimortalidad por enfermedades infecciosas prevenibles por las vacunas.
Las especificaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), establecen la vacunación de los miembros del equipo de salud como una parte imprescindible en los niveles de prevención primaria, enmarcados en el ámplio capítulo de la "higiene y seguridad en el trabajo".
La característica laboral del odontologo, lo expone a contraer enfermedades infecciosas por la vía aérea (sarampión, rubéola, tuberculosis, influenza, tos convulsa, difteria, varicela); por contacto con sustancias contaminantes (hepatitis A) o por transmisión parenteral (hepatitis B, VIH, VPH).
Tanto la morbilidad propia del profesional afectado, que repercute sobre el ausentismo laboral y sobre los costos y complicaciones que pudieran suceder, tanto como la transmisión vertical de la enfermedad (profesionales embarazadas), o la transmisión indirecta o cruzada (pacientes, familiares), constituyen verdaderos problemas de salud pública fácilmente controlables con la inmunización.
Por supuesto que la vacunación indiscriminada no se aconseja sin antes constatar los niveles de susceptibilidad y los registros que pueda disponer cada profesional, pero cuando ello no fuera posible debe recurrirse a la llamada "vacunación sucia", vale decir, el empleo de todas las vacunas disponibles en forma escalonada.
Las vacunas recomendadas por los organismos públicos de salud, cumpliendo los esquemas preestablecidos por los especialistas, y las obligatorias establecidas por ley, como la hepatitis B (ley 24.151), serían las siguientes :
                    HEPATITIS  A
                    HEPATITIS  B
                    INFLUENZA
                    TRIPLE VIRAL ( sarampión, rubéola y parotiditis)
                    VARICELA
                    TRIPLE BACTERIANA ACELULAR (d Tap)
                                                 ( tos convulsa o coqueluche )
                     DOBLE BACTERIANA (d T) (tétanos y difteria)
                     VPH (virus del papiloma humano)
                     NEISSERIA MENINGITIDIS (meningococo)
                     ANTINEUMOCÓCCICA  POLIVALENTE (24 y 13)
                     CONTRA EL HERPES ZOSTER


El riesgo epidemiológico sin embargo, se extiende a otras enfermedades inmunoprevenibles no rutinarias que han sido incorporadas al nomenclador establecido por el Departamento de Salud y su Agencia CDC ( Centros para el Control y Prevención de Enfermedades ) de los U.S.A, que funciona bajo la órbita del gobierno federal desde 1946, y que según puede apreciarse en los gráficos anexos, también se discriminan las vacunas recomendadas según la edad y segun el estado de salud de los adultos alcanzados por la normativa.
La vacunación de los profesionales de la salud, y de los odontologos en particular, debe constituir una operatoria de rutina desde el momento en que ingresan a la universidad, y mantenida y actualizada a lo largo de toda su carrera profesional. Se dice que el  ser humano sano  es un enfermo que ignora su enfermedad, y también que mantener la salud, no es solo patrimonio de la medicina intervencionista.  Todas las medidas preventivas que el odontologo debe adoptar como consecuencia de desempeñar una 
"profesión de riesgo", y de desarrollar su trabajo en un "área crítica" como lo es la clínica dental, serán pocas si no se echa mano a la totalidad  de los recursos que la ciencia ha puesto a nuestro alcance.
Esperar a que la enfermedad aparezca para iniciar su abordaje, prescindiendo de los recursos que fueron creados para evitarla, es por lo menos un acto de irresponsabilidad ante la sociedad, y de ignorancia para quienes debieran ser los primeros en cuidar su calidad de vida, y al mismo tiempo los portadores ante la comunidad de un mensaje que ubique a la "protección específica" en el pedestal que le ha asignado la ciencia en el viejo esquema de los niveles de salud que diagramaran Leavell y Clark a mediados del siglo pasado.

jueves, 12 de enero de 2017

CON LA SALUD NO SE JUEGA


Desde hace muchos años, tanto en mis publicaciones, conferencias o clases en la universidad, he utilizado una frase que circulaba en los ámbitos relacionados con la salud que reza : " la salud no tiene precio, pero su atención tiene un costo ", porque ningún gobernante, funcionario, político o dirigente, puede llegar a opinar en contra de la preservación de la salud de la gente, sin embargo, llegado el momento de asignar los recursos disponibles, nó siempre lo hacen en consonancia con dicho apotegma.
La salud es un derecho humano inalienable que entronca con la propia vida, y que en una escala de valores, está por encima de muchos otros derechos, que sin embargo reciben una custodia superior, casi siempre apoyada en razones irrelevantes cuando nó de pura demagogia.
Cuando un país, ciudad, comunidad, etc., debe recurrir a un ajuste de su presupuesto por razones económicas, pone el ojo en determinados recursos a los que generálmente denomina "gastos", siendo que en realidad debiera catalogarlos como inversiones.
Esa porción del presupuesto, a la que suele echarse mano para lograr el cierre de las cuentas, no toca en general los llamados gastos corrientes, cuya afectación determinaría rápidamente una caida de la imágen del gobierno, sino que pone un cerco sobre aquellas acciones que insumen cuantiosos recursos como la educación, la salud y la seguridad social en general, cuyo rebote en la imágen se produce inexorable pero léntamente.
En Argentina, hemos padecido experiencias al respecto.  Así podemos recordar las feroces transferencias de hospitales nacionales a las jurisdicciones provinciales sin sus respectivos recursos, con lo que se logró desfinanciar lenta pero progresívamente el sistema, crear enormes dificultades y déficits a las provincias, estimular la privatización o tercerización de áreas y servicios, sin afectar sin embargo el Ministerio de salud en su estructura burocrática y en sus recursos financieros, con lo que se logró finálmente el consiguiente deterioro de la atención a los sectores menos favorecidos o precarizados.
Los planes de austeridad y recortes de los recursos que la crísis económica ha entronizado en los paises centrales en ésta última década, han provocado la adopción de políticas restrictivas que dejaron a millones de personas fuera de su cobertura de salud.
Los propios EE.UU no han logrado sacudirse totálmente de ésta afectación, y si bien es cierto que la administración Obama ha logrado algunos avances con su programa que incluye la " Ley de protección al paciente y cuidado de salud asequible ", todavía se mantienen algunas inequidades que ponen en serio riesgo la vida de muchas personas.
Sin embargo, es Europa, continente que durante centurias se ha destacado por su cobertura social, la que está sufriendo en muchos de sus paises el impacto de las políticas, que tratan de abordar el deterioro de sus condiciones económicas con férreas medidas de austeridad, que imponen recortes substanciales en las prestaciones de la seguridad social, y especiálmente en la atención de la salud.
La realización de la imponente Marea blanca en Madrid ( foto  )  respondió a dicha preocupación, la que fué expuesta crúdamente  en The Lancet y que sostenía, " los suicidios y los brotes de enfermedades infecciosas son cada vez más comunes en Grecia, Portugal y España como consecuencia de las políticas de austeridad". La publicación sugiere que " la interacción entre la austeridad fiscal en las crisis económicas y unas débiles políticas de protección social, agudizan las crisis sanitarias y sociales en Europa  ". Afirma al mismo tiempo que " hay un claro problema en la negación de los efectos sanitarios de la crisis, a pesar de ser muy evidentes ". La Marea blanca, portaba estandartes que reproducían una frase que evidenciaba la preocupación de algunas comunidades en la defensa del derecho a una asistencia sanitaria pública, gratuita y universal, y decía : " SEÑOR PRESIDENTE, ¿ Quienes son los que van a hacer negocio con la sandad pública ". En una carta abierta dirigida al presidente del gobierno exponían :
El acelerado desmantelamiento del estado de bienestar que se está ejecutando mediante la política económica de austeridad a ultranza, tiene su capítulo más despiadado en la privatización de los servicios de salud pública, puesto que está afectando a los sectores más indefensos de la sociedad : los enfermos, los jubilados y personas de la tercera edad en general, los niños que viven por debajo del umbral de pobreza, las madres solteras y/o adolescentes, las familias con todos sus miembros en paro, los inmigrantes, etc..
El gobierno pretende justificar las privatizaciones con la supuesta
" superioridad de la gestión privada sobre la pública en cuanto a competitividad, rentabilidad y eficiencia ". Los argentinos ya conocimos en carne propia éstas políticas de ideología ultraliberal.
La misma realidad sacude también a Inglaterra, cuyo gobierno aprobó en Marzo de 2012 la mayor reforma del NHS (Sistema Nacional de Salud) en la historia reciente del Reino Unido.  La sanidad pública, orgullo de los británicos por décadas, se abre casi totálmente a la actividad privada. El magistrado Robert Francis, en un informe relacionado al tema concluyó con una cruda descripción : " El Sistema Nacional de Sanidad, antepuso el interés corporativo y la rentabilidad económica de algunos grupos, por encima del interés de los pacientes ".   El hospital público sufrió una verdadera devastación con la nueva política. Los fines de semana son escalofriantes en cuanto a las posibilidades de atención de las urgencias y aún de la propia sobrevida de los internados, y los problemas crónicos que yá se detectaban en una estructura elefantiásica como la del NHS, sumados al despido de casi 20.000 directivos y personal de administración con compensaciones que superan los 1.400 millones de libras, se han multiplicado a pesar de la oposición del Colegio Médico y de los propios médicos de cabecera del sistema, quienes expusieron en llamativos afiches sus realidades. La reaparición de la malaria, el dengue y la tuberculosis, que se hallaban extinguidas es un hecho comprobable. La primera de éstas enfermedades, ha resurgido como consecuencia de la falta de rociamiento de los campos con insecticidas, situación que tambien se dá en Grecia, dónde además, el recorte del presupuesto en un 40 %, ha dejado sin cobertura de medicamentos a ámplios sectores de la comunidad, con un incremento del 1.500 % en las infecciones por VIH.
La politización del NHS en la Gran Bretaña, con una vasta experiencia estatal autárquica desde su creación en 1948, terminó de cerrar el círculo de descomposición del sistema, lo que debe encender una luz de alarma en paises como el nuestro, donde la política partidista se inmiscuye en decisiones técnicas y de funcionalidad, que terminan por fragmentar el sistema y relegan a un segundo plano los verdaderos intereses de la comunidad.
Es bueno, que los argentinos que todavía podemos jactarnos de poseer una cobertura sanitaria más que aceptable, cuidemos nuestro sistema, que aún fragmentado y deficiéntemente coordinado e integrado, todavía responde con alguna solvencia a las demandas de la población.
Ello no obsta, sin embargo, para señalar ciertas debilidades del sistema que pueden transformarse en francas inequidades frente a un colapso económico, o símplemente en respuesta a una estrategia fallida en el manejo de los recursos del estado.
Ya hemos padecido situaciones de conflicto como consecuencia de cambios de conducta imprevisibles que se dieron en décadas pasadas.
Nuestro sistema, podemos afirmar, se desenvuelve en una permanente transición. La construcción de centros hospitalarios estatales y de comunidades ( españoles, italianos, ingleses, franceses, alemanes, judíos, árabes ), en su gran mayoría polivalentes, signó las primeras décadas del siglo XX. La estrategia Carrillo, continuó dicha tarea en las décadas de los cuarenta y cincuenta, con una fuerte impronta en la promoción de la salud.
El modelo pluralista de planificación descentralizada que se mantuvo entre 1955 y 1989, se vió interrumpido con la crisis de los noventa y sustituido por un modelo de reforma y ajuste que privilegiaba la desconcentración, descentralización y transferencia planificada, para dar respuesta a las inversiones y asistencia técnica, con fuerte financiamiento por organismos externos ( BID, Banco mundial  etc. ).
El subsidio a la oferta, se transformó en subsidio a la demanda sin un cambio apreciable en la gestión de los establecimientos públicos y de las Obras Sociales. Estas últimas instituciones, que estaban previstas para agrupar en un número nó mayor de ochenta, a núcleos de entre 50.000 y 500.000 beneficiarios, se transformaron en más de trescientas, muchas de las cuales establecieron canales de comunicación con las empresas de medicina prepaga, que en un principio utilizaban la infraestructura privada para la internación, y luego montaron su propia infraestructura.  Así, la llamada desregulación no obtuvo resultados apreciables, salvo en la cartera de los monotributistas. Los programas especiales destinados a la cobertura de la población carente de capacidad contributiva, y la infraestructura hospitalaria pública, que debe atender en forma gratuita a ésta porción de la población, no auguran un panorama claro hacia el futuro.
La medicina prepaga, ha optado por carteras que responden a la inversión financiera pura, aunque el cambio de alguna legislación como la ley del Seguro Nacional de Salud ( que yá analizáramos en una publicación anterior ), les imponen algunas obligaciones, que son resistidas, en tanto no se les autorice un incremento en las cuotas de sus afiliados.
Una racionalización de los recursos de salud se impone hacia el futuro.  La sobreoferta de profesionales y tecnología, junto con un déficit de servicios asistenciales básicos, de acciones preventivas y de personal de enfermería, deberán encontrar mecanismos de compensación.
En el área de la odontologia tampoco se han encarado soluciones para los problemas que aquejan a buena parte de la población. Desde hace muchos años se han intentado algunos parches que no obtuvieron los resultados esperados, y más del 60 % de la población debe hacer frente con sus propios recursos a la atención dental, y la acumulación de patología 
Un nuevo modelo se requiere yá, con cambios en las modalidades de contratación y arancelamiento, con una actualización del marco jurídico y una nueva modalidad en los controles de calidad, desde la evaluación externa hacia la gestión interna de los procesos. Esas serán sin duda las bases para una política sanitaria con propuestas dignas que eviten repetir los errores del pasado, y ayuden al actual sistema, para nada despreciable, a constituirse en un resguardo seguro, eficiente y eficáz de la salud de nuestros conciudadanos.

EL INGENIO POPULAR, EN ESPAÑA, TAMBIÉN UTILIZA EL HUMOR PARA BURLARSE DE LA POLITICA SANITARIA.







miércoles, 4 de enero de 2017

EL ENFERMO CELÍACO EN LA PRÁCTICA ODONTOLÓGICA


La celiaquía o enfermedad celíaca (EC), es una patología autoinmune con presencia de autoanticuerpos que afecta al 1 % de la población, y se manifiesta generálmente a través de transtornos intestinales más o menos severos.
Esta enfermedad es desencadenada por la presencia de glúten en la dieta  (trigo, avena, cebada, centeno) y no admite otro tratamiento que una dieta restrictiva de ésta proteina vegetal.
Los síntomas clásicos en la mayoría de los casos son:
                      * Dolor abdominal
                      * Diarrea
                      * Distención
                      * Pérdida de peso
                      * Anemia ferropénica
                      * Baja densidad mineral ósea
                      * Retraso del crecimiento en los niños
                      * Fatiga prolongada
                      * Infertilidad
En algunas oportunidades no se presentan síntomas ni signos visibles como los mencionados, y se detecta por un estudio serológico ante la duda que plantean enfermedades concomitantes como la diabetes1, alteraciones en el funcionamiento de la tiroides, el hipergonadismo o el herpes recidivante.
Entre las consecuencias o complicaciones importantes que sobrevienen a la EC e interesan a la profesión odontológica, se cuenta con aquellas relacionadas al metabolismo óseo. El compromiso de los huesos maxilares resulta óbvio como consecuencia de la osteoporosis, ostomalacia y la reabsorción  lenta y progresiva de las crestas óseas en los maxilares, acmpañada ciértamente con movilidad dentaria.(J.Canadian Dental Ass. 2011).
Estas alteraciones son generadas por el hiperparatiroidismo secundario y el hipogonadismo que acompañan a la EC, provocando en la estructura ósea un trabeculado fino con disminución de su número y un tramado heterogéneo.
Resultan comunes las fracturas de los maxilares, tanto patológicas como por procedimientos quirúrgicos como las exodoncias con aplicación de fuerzas desmedidas, ya que existe una marcada disminución de la resistencia ósea con aumento de su fragilidad.  El riesgo según algunos autores, es un 40 % mayor que en los pacientes sanos.
En la cavidad bucal también se pueden observar alteraciones en el esmalte dental de los niños (por acción general y asociada a veces al reflujo gástrico). Los dientes, especiálmente los incisivos centrales y los molares, pierden su brillo y suelen presentar ranuras con un tono amarillento parduzco, oscuro o símplemente con manchas blancas.
También se señalan como causadas por la celiaquía, un retraso en la erupción dentaria, aftas en las mucosas yugal, labial y en la lengua, queilosis,
líquen plano y glositis atrófica.
Como dijéramos, la EC no posée un tratamiento específico que no sea la eliminación del glúten de los alimentos, pero en ciertas ocasiones, cuando se hallan afectadas las estructuras óseas, el especialista puede indicar suplementos de calcio, vitamina D y a veces tratamientos osteoactivos específicos.
Uno de cada 100 pacientes que consultan al odontólogo, puede ser portador de la EC, y en ciertos casos, cuando se dan las manifestaciones bucales que hemos enumerado en enfermos que no manifiestan otra sintomatología general, debe alertarnos para solicitar la interconsulta médica.