Cuando en el seno de una sociedad se escuchan voces preocupadas que cuestionan la utilidad misma de una labor profesional, puede interpretarse que dichas voces son interesadas, que carecen de fundamento o que responden a una estrategia nihilista, que negando todo apunta a su destrucción y al logro de un nuevo orden.
Cuando esas voces provienen de la misma profesión, y se basan en estudios serios y nó en meras suposiciones o apreciaciones subjetivas, ya no resulta tán facil rebatirlas con subterfugios o superficialidades.
El ejercicio de nuestra profesión se halla cuestionado en la medida en que no ha dado respuesta satisfactoria a sus máximas responsabilidades. Dice Harald Loe, " el cambio profundo en la conceptualización de las dos mayores enfermedades dentarias, y su control potencial, tuvo que haber tenido un profundo impacto en la educación dental y consecuentemente en el ejercicio de la profesión; pero todos sabemos que son muy pocos los cambios que han ocurrido en ambas ".
Este cuestionamiento no es patrimonio exclusivo de la Odontología. Winkelstein manifiesta que " en los Estados Unidos de Norte América, la incidencia y prevalencia de las diez enfermedades responsables de la mayor morbilidad y mortalidad no se vé alterada por la más vigorosa aplicación del sistema de atención médica ".
Sin duda alguna, no puede existir una situación de tal cuestionamiento, sin que las instituciones profesionales y sus miembros individualmente, experimenten un conflicto ético cuya magnitud ha de admitir gradaciones en relación con su mayor o menor responsabilidad.
Sholle, antiguo editorialista del J.A.D.A, ha dicho que :"históricamente, lo que ha mantenido unidas a todas las profesiones han sido sus códigos de ética, ya que es a través de ellos que las profesiones declaran cómo deben comportarse sus miembros con respecto al público y a cada uno de ellos. Este seguro de responsabilidad ética es otorgado al público y a cambio se recibe el privilegio de la práctica de la profesión. Pero el público que sospecha, mal o bien, que se le está descuidando y que el profesional se está abusando de sus privilegios, exige que se le restituya esa confianza por medio de cambios bien visibles en la conducta ética profesional.
Y si los profesionales siguen siendo recalcitrantes en su proceder, entonces el público trata de ser compensado mediante enmiendas que establecerán organismos externos a la profesión.
Los docentes formadores del recurso humano, los planificadores de la salud, los funcionarios del área, los dirigentes profesionales, los docentes de posgrado y los profesionales de hospital, en última instancia en nuestro Pais, son en su mayoría odontólogos de práctica privada. Sin embargo, los problemas y situaciones que detectan en cada uno de los ámbitos en que les toca desenvolverse, no parece que los acicateara para la búsqueda de soluciones, o para la aceptación de sugerencias o recomendaciones lógicas.
Muchos profesionales tienden al rechazo de los medios conducentes al contralor profesional, especialmente si ellos han sido delegados en la propia profesión poniendo en sus manos los resortes de la ética profesional y del poder disciplinario. Por otra parte gran número de colegas, evitan la discusión de temas como el control de la matrícula tanto pública como privada, el despliegue de la mano de obra tanto a nivel nacional o como objetivo de cooperación internacional; el cumplimiento de un período de capacitación para acceder al ejercicio profesional; el bloqueo de título para determinados funcionarios o miembros de los cuerpos hospitalarios en los que pueden llegar a existir una manifiesta incompatibilidad con el ejercicio privado. Pero lo que más llama la atención es el manifiesto propósito en poner el acento en una práctica encaminada al desarrollo de una odontología restauradora y esteticista, sólo al alcance de una porción minoritaria de la población, en oposición a una práctica conservadora y preventiva de alcance universal.
La prevención y tratamiento de la caries y la enfermedad periodontal, y la investigación que les dé sustento biológico y operacional, no representan una especial preocupación de las instituciones y de los odontólogos en particular, la que se ha volcado éstos últimos años a los procedimientos complejos, de los que la implantología es el ícono sobresaliente.
La implantología, no es un recurso conservador. Al igual que la prótesis convencional, opera sobre los maxilares parcial o totalmente desdentados. La investigación, los cursos de posgrado y el despilfarro de recursos relativos a la tecnología implantaria, supera con olgura a aquellos que tienen cómo imperativo el cuidado y conservación de las piezas dentarias naturales. No faltan los colegas inescrupulosos que aconsejan a los pacientes, la exodoncia como solución a problemas dentales con un buen pronóstico conservador en beneficio de prácticas relacionadas con la implantología y su correlato protético.
La renuencia al tratamiento de éstos temas, y la persistencia en mantener un órden fuera de la lógica que demanda el progreso social, puede determinar la incursión de los organismos gubernamentales no específicos para llenar el vacío dejado por la propia profesión. Cómo ejemplo paradigmático, reproduzco las palabras que en el seno de la celebración del centenario de la Asociación Dental Británica, pronunciara el Duque de Edimburgo, en respuesta sin duda, a una situación preocupante en el area de la salud : " Podría parecer que las normas éticas son bien evidentes y que el proceso educativo y de formación, automáticamente inculca o infunde un conocimiento de esas normas y tambien una determinación para ponerlas en práctica. Las normas éticas no se adquieren automáticamente, ni tampoco permanece inmutable la importancia relativa de esas normas, en relación con los valores cambiantes en una comunidad humana.
Al rededor nuestro existe amplia evidencia de que el interés declinante de muchos miembros de la comunidad,en los valores éticos y morales, ha dado cómo resultado un crecimiento masivo del crímen y de la irresponsabilidad general. Por consiguiente la educación ética de los profesionales tiene que adaptarse para tener en cuenta las actitudes imperantes de esas personas que están recibiendo capacitación profesional.
Aunque parezca extraño, esas mismas personas que están muy ansiosas por verse libres de convenciones y de ceder a sus antojos, son generalmente las primeras en quejarse acerca del más mínimo desliz en la ética profesional ".
La responsabilidad de la Universidad, las Instituciones gremiales y de colegiación, de los profesionales prestigiosos y de los líderes naturales de la profesión, es cada vez mayor, en la medida en que tambien son mayores los dilemas éticos y los desafios a los que debemos enfrentarnos los profesionales de la salud.
En este blog, se ofrece una tribuna para la exposición y discusión de los Problemas que Afectan la formación del Odontólogo, el ejercicio profesional y todo tema atinente al Mejoramiento de la salud bucal de la población, y a la Jerarquización de la profesión.
miércoles, 27 de octubre de 2010
domingo, 19 de septiembre de 2010
PUEDE EL PASO DE LOS AÑOS ENERVAR LA TAREA PROFESIONAL?
Hemos escuchado a muchos colegas renegar de su trabajo profesional, tánto más cuantos mas años han transcurrido desde sus comienzos.
Tambien es cierto, que muchos jóvenes profesionales se muestran desencantados con su labor y no encuentran una verdadera satisfacción en la misma.
Si bien no puede generalizarse al respecto, en los casos puntuales
las razones deben bucearse no tanto en la necesidad de trabajar, cómo en las condiciones en que deben hacerlo.
Los altos costos de instalación, mantenimiento y renovación de la infraestructura del consultorio; la necesidad de recurrir a fuentes financiadoras para la atención de los pacientes, cuando
nó a una relación de dependencia degradante; las condiciones a veces indignas de remuneración y en fin, lo difícil que se ha planteado la relación profesional-paciente, son razones más que suficientes para desencadenar situaciones de incomodidad, stress, cuando nó inducir verdaderos cuadros de burn out.

El Dr. Ricardo Ricci, en un meduloso aporte, nos dá una visión de toda ésta problemática, que confronta la visión romántica del ejercicio de las profesiones de la salud, con una realidad que dista mucho de lo que esperábamos en nuestra etapa de estudiantes.
Tambien es cierto, que muchos jóvenes profesionales se muestran desencantados con su labor y no encuentran una verdadera satisfacción en la misma.
Si bien no puede generalizarse al respecto, en los casos puntuales
las razones deben bucearse no tanto en la necesidad de trabajar, cómo en las condiciones en que deben hacerlo.
Los altos costos de instalación, mantenimiento y renovación de la infraestructura del consultorio; la necesidad de recurrir a fuentes financiadoras para la atención de los pacientes, cuando
nó a una relación de dependencia degradante; las condiciones a veces indignas de remuneración y en fin, lo difícil que se ha planteado la relación profesional-paciente, son razones más que suficientes para desencadenar situaciones de incomodidad, stress, cuando nó inducir verdaderos cuadros de burn out.

El Dr. Ricardo Ricci, en un meduloso aporte, nos dá una visión de toda ésta problemática, que confronta la visión romántica del ejercicio de las profesiones de la salud, con una realidad que dista mucho de lo que esperábamos en nuestra etapa de estudiantes.
viernes, 10 de septiembre de 2010
ALGUNOS ASPECTOS DE LA SALUD EN ARGENTINA
En ésta entrada, reproduzco las conclusiones del Congreso de
Salud llevado a cabo reciéntemente en Mendoza, y algunas
consideraciones sobre el sistema de medicina prepaga.
Salud llevado a cabo reciéntemente en Mendoza, y algunas
consideraciones sobre el sistema de medicina prepaga.
jueves, 26 de agosto de 2010
UNA FUENTE DE NUEVOS JUICIOS A LOS PROFESIONALES DE LA SALUD
Sabía Ud. colega sobre la vigencia de la ley 26529 ?
Pues ésta ley fué promulgada el 19 de Noviembre de 2009, publicada en el boletín oficial del dia siguiente y puesta en vigencia, sin reglamentar, el 21 de Febrero del 2010, y es la ley que legisla sobre los " Derechos del paciente en su relación con los profesionales e instituciones de la salud ".
De todo su andamiaje jurídico, podemos rescatar seis puntos que sin duda serán una fuente segura de conflictos.
1. Trato digno y respetuoso al paciente.
2. Resguardo de la intimidad y confidencialidad.
3. Consentimiento informado para intervenciones y procedimientos que impliquen riesgos.
4...Exposición del paciente o de sus tratamientos con fines académicos.
5 Aceptación por el profesional de las directivas anticipadas por el paciente.
6. Historia clínica completa sobre la base de nomenclaturas de la
O.M.S.
No deseo extenderme sobre el análisis de cada uno de los puntos mencionados, pero si las instituciones profesionales no se encargan de difundir sus alcances, y no trabajan en los ámbitos legislativo y judicial para obtener aclaraciones y algunas rectificaciones, sumaremos una nueva fuente de juicios que nó sólo impactarán sobre las yá cargadas espaldas de los profesionales, sino que implicarán una nueva carga sobre los presupuestos de salud.
Hasta ahora se puede observar una manifiesta inoperancia de nuestras entidades representativas, y sería deseable que encaren el tema con la responsabilidad que requiere.
A los efectos de graficar lo que representan los juicios por mala praxis en el contexto del ejercicio profesional, y en el ámbito de las estructuras sanitarias, reproducimos un interesante artículo de ACAMI que se adscribe en la temática del XIII Congreso Argentino de la salud que se llevará a cabo el 2 de Septiembre en la ciudad de Mendoza.
Pues ésta ley fué promulgada el 19 de Noviembre de 2009, publicada en el boletín oficial del dia siguiente y puesta en vigencia, sin reglamentar, el 21 de Febrero del 2010, y es la ley que legisla sobre los " Derechos del paciente en su relación con los profesionales e instituciones de la salud ".
De todo su andamiaje jurídico, podemos rescatar seis puntos que sin duda serán una fuente segura de conflictos.
1. Trato digno y respetuoso al paciente.
2. Resguardo de la intimidad y confidencialidad.
3. Consentimiento informado para intervenciones y procedimientos que impliquen riesgos.
4...Exposición del paciente o de sus tratamientos con fines académicos.
5 Aceptación por el profesional de las directivas anticipadas por el paciente.
6. Historia clínica completa sobre la base de nomenclaturas de la
O.M.S.
No deseo extenderme sobre el análisis de cada uno de los puntos mencionados, pero si las instituciones profesionales no se encargan de difundir sus alcances, y no trabajan en los ámbitos legislativo y judicial para obtener aclaraciones y algunas rectificaciones, sumaremos una nueva fuente de juicios que nó sólo impactarán sobre las yá cargadas espaldas de los profesionales, sino que implicarán una nueva carga sobre los presupuestos de salud.
Hasta ahora se puede observar una manifiesta inoperancia de nuestras entidades representativas, y sería deseable que encaren el tema con la responsabilidad que requiere.
A los efectos de graficar lo que representan los juicios por mala praxis en el contexto del ejercicio profesional, y en el ámbito de las estructuras sanitarias, reproducimos un interesante artículo de ACAMI que se adscribe en la temática del XIII Congreso Argentino de la salud que se llevará a cabo el 2 de Septiembre en la ciudad de Mendoza.
viernes, 13 de agosto de 2010
TIENE FUTURO LA SEGURIDAD SOCIAL ?
No caben dudas, que a partir de los últimos estudios demográficos que se han conocido en el mundo entero, y en Argentina en particular, se ha generado un cierto estado de preocupación y escepticismo en relación a las posibilidades de acceder a los beneficios previsionales que les asistirán en muy poco tiempo a un número creciente de derecho-habientes.
Los estudios actuariales en los sistemas de capitalización, y las opciones tributarias en los de reparto, han sembrado nubarrones en el firmamento de las aspiraciones de los profesionales que avizoran como cercano el momento de su retiro.
A los efectos de aportar conocimiento e información al respecto, reproduzco este artículo de INTRAMED con las posibilidades de participar del XIII Congreso Argentino de Salud a realizarse proximamente.
Los estudios actuariales en los sistemas de capitalización, y las opciones tributarias en los de reparto, han sembrado nubarrones en el firmamento de las aspiraciones de los profesionales que avizoran como cercano el momento de su retiro.
A los efectos de aportar conocimiento e información al respecto, reproduzco este artículo de INTRAMED con las posibilidades de participar del XIII Congreso Argentino de Salud a realizarse proximamente.
28 AÑOS NO ES NADA
En una de sus primeras actividades institucionales, el Comité Ejecutivo de la Confederación Odontológica de la República Argentina, surgido en Agosto de 1982, en conjunto con las demás confederaciones de las profesiones de la salud, publica una solicitada en el diario La Nación el dia 6 de Septiembre de dicho año, dirigida a los poderes públicos, por entonces todavía en manos del poder militar,reclamando al Gobierno la participación en el dictado de las normas que rigen al sector, fundamentalmente en la instrumentación y organización de los sistemas para la atención de la salud de la población.
En dicha solicitada, se ponían de manifiesto los problemas que afectan a los profesionales, y se proponían medidas cómo:
- Adecuación de la ley de Obras Sociales.
-Concertación de las normas aplicables a la seguridad social.
-Retribución justa, que consagre el derecho constitucional de trabajar y ejercer la profesión.
-Controlar el destino de los recursos específicos de la seguridad social para la atención de la salud.
- Consideración del medicamento cómo un bien social.
La CORA, por cuerda separada, incluía en sus reclamos individuales ante el Ministerio de Acción Social, el contralor de los insumos y la derogación del I.V.A y los gravámenes aduaneros de los mismos.
El Comité Ejecutivo, estaba compuesto por los colegas Roberto Lemme ( presidente ), Adriano Lammertyn, Alfredo Bruno, Guillermo Molina, Erico Adler, Juan Ramon Castro, Helmo Santore, Santiago Gonzalez y Carlos Ponchon.
Si analizamos las propuestas de 1982, podemos intuir que es muy poco lo que se ha conseguido en relación a los temas planteados, y la metáfora de Gardel y Lepera, ha quedado relegada por el tiempo transcurrido desde aquel ahora no tán lejano 6 de Septiembre de
1982, lo que no exime a nuestros actuales dirigentes, de seguir bregando por torcer las políticas que ignoran las honestas reivindicaciones de los profesionales de la salud.
En dicha solicitada, se ponían de manifiesto los problemas que afectan a los profesionales, y se proponían medidas cómo:
- Adecuación de la ley de Obras Sociales.
-Concertación de las normas aplicables a la seguridad social.
-Retribución justa, que consagre el derecho constitucional de trabajar y ejercer la profesión.
-Controlar el destino de los recursos específicos de la seguridad social para la atención de la salud.
- Consideración del medicamento cómo un bien social.
La CORA, por cuerda separada, incluía en sus reclamos individuales ante el Ministerio de Acción Social, el contralor de los insumos y la derogación del I.V.A y los gravámenes aduaneros de los mismos.
El Comité Ejecutivo, estaba compuesto por los colegas Roberto Lemme ( presidente ), Adriano Lammertyn, Alfredo Bruno, Guillermo Molina, Erico Adler, Juan Ramon Castro, Helmo Santore, Santiago Gonzalez y Carlos Ponchon.
Si analizamos las propuestas de 1982, podemos intuir que es muy poco lo que se ha conseguido en relación a los temas planteados, y la metáfora de Gardel y Lepera, ha quedado relegada por el tiempo transcurrido desde aquel ahora no tán lejano 6 de Septiembre de
1982, lo que no exime a nuestros actuales dirigentes, de seguir bregando por torcer las políticas que ignoran las honestas reivindicaciones de los profesionales de la salud.
domingo, 8 de agosto de 2010
HASTA DONDE LLEGARÁ LA ESPECIALIZACIÓN
El fraccionamiento desmedido del conocimiento, producido en las últimas décadas,ha generado una avalancha de información científico-técnica volcada en textos, revistas, periódicos y otros medios de comunicación, que descolocan rápidamente a quien quiera mantenerse medianamente actualizado, e impulsan a los estudiosos a optar por convertirse en superespecialistas o en generalizadores superficiales. Las Facultades, las Instituciones Profesionales y algunos grupos privados disfrazados de institutos de pos-grado, en su pretensión de no quedar a la zaga entre los poseedores del conocimiento, tratan de incorporar buena parte de lo que se produce en el mundo, y transmitírselo a sus educandos.
De ésta manera, y sin pretenderlo, se convierten en una fuente de inseguridad e incertidumbre, y en algunos casos, en promotores de una verdadera anarquia intelectual.
Así la explosión científica, promoviendo la excesiva fragmentacióndel conocimiento, mantiene abierta la brecha entre el ritmo de su expansión y la posibilidad de su asimilación.
Resulta imprescindible por tanto, que las instituciones formadoras del recurso humano, tánto de pre, cómo de ´post-grado, lleven a cabo una atenta programación académica determinando con precisión el volúmen de información que debe volcarse en sus actividades docentes,yla forma en que deben hacerlo, tratando de no crear expectativas desmedidas en cuanto a su aplicación inmediata. En el ámbito de la Odontología resulta frecuente el dictado de cursos para el " práctico general " sobre conocimientos que atañen a verdaderas especialidades, y nó como una simple información, sino cómo una posibilidad de aplicación sobre los pacientes, lo que entraña un despropósito tánto científico cómo ético. En otros casos, se tratan de fundar verdaderas seudoespecialidades sobre la base de conocimientos y destrezas que el estudiante de pregrado ha recibido y practicado en forma exhaustiva.
Una verdadera industria del pos-grado se ha instaurado en los últimos años, y no en todos los casos el fin apunta a una misión estríctamente docente. Motivaciones, inconfesáblemente económicas rondan dicha actividad, y generan en muchos profesionales un insano deseo de su pronta aplicación para lograr el resarcimiento de su costo.
Un tema que tambien merece ser analizado es la tendencia a una excesiva fragmentación del conocimiento, con lo que se consigue fomentar la cración de superespecialidades, con el resultado de una pérdida de noción del todo biológico. A ésta tendencia , Jose Ortega y Gasset lo llamó "especialismo" como contraposición a la especialización, que es aceptable y debe ser promovida.
Decía el preclaro filósofo español, que el superespecialista
"estudia tánto de tán poco, que llega a saber casi todo de casi nada".
La Odontología no necesita por ahora superespecialistas, pero tampoco debe estimular la creación de generalizadores superficiales, que tánto daño le hacen a la profesión.
Estimo oportuno complementar ésta entrada, con una publicación relacionada al tema considerado.
De ésta manera, y sin pretenderlo, se convierten en una fuente de inseguridad e incertidumbre, y en algunos casos, en promotores de una verdadera anarquia intelectual.
Así la explosión científica, promoviendo la excesiva fragmentacióndel conocimiento, mantiene abierta la brecha entre el ritmo de su expansión y la posibilidad de su asimilación.
Resulta imprescindible por tanto, que las instituciones formadoras del recurso humano, tánto de pre, cómo de ´post-grado, lleven a cabo una atenta programación académica determinando con precisión el volúmen de información que debe volcarse en sus actividades docentes,yla forma en que deben hacerlo, tratando de no crear expectativas desmedidas en cuanto a su aplicación inmediata. En el ámbito de la Odontología resulta frecuente el dictado de cursos para el " práctico general " sobre conocimientos que atañen a verdaderas especialidades, y nó como una simple información, sino cómo una posibilidad de aplicación sobre los pacientes, lo que entraña un despropósito tánto científico cómo ético. En otros casos, se tratan de fundar verdaderas seudoespecialidades sobre la base de conocimientos y destrezas que el estudiante de pregrado ha recibido y practicado en forma exhaustiva.
Una verdadera industria del pos-grado se ha instaurado en los últimos años, y no en todos los casos el fin apunta a una misión estríctamente docente. Motivaciones, inconfesáblemente económicas rondan dicha actividad, y generan en muchos profesionales un insano deseo de su pronta aplicación para lograr el resarcimiento de su costo.
Un tema que tambien merece ser analizado es la tendencia a una excesiva fragmentación del conocimiento, con lo que se consigue fomentar la cración de superespecialidades, con el resultado de una pérdida de noción del todo biológico. A ésta tendencia , Jose Ortega y Gasset lo llamó "especialismo" como contraposición a la especialización, que es aceptable y debe ser promovida.
Decía el preclaro filósofo español, que el superespecialista
"estudia tánto de tán poco, que llega a saber casi todo de casi nada".
La Odontología no necesita por ahora superespecialistas, pero tampoco debe estimular la creación de generalizadores superficiales, que tánto daño le hacen a la profesión.
Estimo oportuno complementar ésta entrada, con una publicación relacionada al tema considerado.
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