Según manifiesta el Ministerio de Salud de la Nación, que es su autoridad de aplicación, el Programa de Salud Escolar (PROSANE) es un plan que ejecuta dicha cartera en las provincias, con el fin de generar un espacio de cuidado y protección de la salud en las escuelas, mediante la presencia de equipos multidisciplinarios de médicos clínicos, pediatras, odontólogos, enfermeros y agentes sanitarios, quienes realizan actividades de promoción de la salud y exámenes físicos, oftalmológicos y odontológicos completos, control de vacunas obligatorias, así como las referencias, derivaciones y seguimientos necesarios.
Este programa, puesto en funciones a mediados de 2008, evalúa el estado de salud, y orienta a su tratamiento a los niños que cursan desde 1° a 7° grado en las escuelas públicas de todo el territorio nacional, y cuenta entre sus objetivos :
* Lograr que los niños y niñas en edad escolar del
país, puedan alcanzar un estado de salud integral
que asegure el logro de objetivos educativos y
sociales esperados para su salud.
* Fortalecer la estrategia del primer nivel de atención
para garantizar el diagnóstico, tratamiento y
seguimiento de los niños en edad escolar.
* Generar acciones comunes entre educación y salud
a nivel central y local que fortalezcan la promoción
integral de la salud dentro de la escuela.
Los responsables de los equipos del Prosane de cada localidad, programan junto con los directivos y grupos docentes de las escuelas las visitas de los equipos de salud, acordando también la información a los niños y sus familias, y contemplando el derecho de los niños a conocer con anticipación qué es y para que sirve el control de su salud.

La recolección de datos se lleva a cabo a través de una planilla integradora que fuera revisada y ajustada a las necesidades del programa y que por supuesto incluye un capítulo referida a la salud bucodental, y que permite tomar conocimiento de la situación de salud, y llevar a cabo algunas acciones de baja complejidad.
Esta planilla de recolección de datos resulta imprescindible, no solo para tomar conocimiento de la situación de salud bucodental de nuestra niñéz, sino para que, a partir del conocimiento epidemiológico, puedan elaborarse los planes de acción para dar solución a la problemática encontrada.
Ya el Ministerio de Salud en 2013, manejaba un CPOD de 5.11, obtenido a partir de muestras poco significativas, pero que ponía al descubierto un estado de salud dental bastante alejado de la meta que la OMS estableciera en Alma Ata, que era un CPOD 3 en los niños de 12 años para el año 2000.
El Prosane constituye sin lugar a dudas una herramienta que, en el área bucodental puede ayudar a mejorar los índices tán desfavorables.
Tratando de suplir la falta de información socioepidemiológica oficial en salud bucodental, suele hecharse mano a estadísticas locales, poco significativas, que no representan la realidad nacional. Tambien han aparecido estudios llevados a cabo por la industria proveedora de productos para la higiene dental.
La empresa fabricante de los dentífricos Colgate, ha aportado un estudio comparativo entre 10 paises de Latinoamérica sobre el consumo de pasta dental per cápita, ubicando a Argentina en un puesto bastante relegado.

Es esperable que a futuro, el Prosane aporte los datos necesarios, y en consecuencia, se apliquen las políticas indispensables que permitan revertir los índices tán desfavorables que todavía persisten a pesar del tiempo transcurrido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario