jaitt odonto social

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Que una sonrisa feliz sea nuestro mejor premio
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martes, 1 de octubre de 2024

1 DE OCTUBRE : " DIA MUNDIAL DE LAS PERSONAS DE EDAD "


 











Esta publicación, no tiene como destino exclusivo a las personas mayores, que ya conocen por experiencia, las dificultades que entraña desde lo biológico, la vejez cargada de las discapacidades propias de la involución natural, o adquiridas por el deterioro de la salud, y desde lo social, el olvido, las frustraciones, las reminiscencias de un pasado mejor, la falta de respeto, la marginación y en fin, la ausencia de regímenes de seguridad social que contemplen mecanismos de jubilación y cobertura de la salud tendientes al resguardo, con dignidad, de las personas mayores en el contexto de un sistema jurídico-normativo de amparo que mitigue los padecimientos propios de la edad.
Es bien cierto que el hombre joven de hoy corre desenfrenadamente tras lo urgente, y se encandila con un presente venturoso, pero el devenir de los años, sin reflexionar y actuar en consonancia con nuestra misión en la vida, como la de proteger a nuestros mayores, los lleva a pensar que ese momento nunca llega, y al sentirse viejos tienden su mano para pedir afecto, comprensión estimación y resguardo. Si bien no puede generalizarse, no son muchos los líderes políticos, funcionarios, personas que toman decisiones y población en general que procedan con solidaridad generacional, y cuando les llega el momento de otear en su interior, se dan cuenta recién de la dolorosa realidad que los circunda.
Desde el más bajo escalón educativo debe insistirse sobre el debido respeto y atención hacia los ancianos, que constituyen un problema de la sociedad toda. Debe también extenderse dicha educación a los trabajadores jóvenes y los maduros a los efectos de mentalizarlos sobre el momento del retiro de su vida activa, y de hacerles entender que la acepción "dar una mano", debe arrancar desde el momento en que se obligan a aportar a los regímenes de seguridad social, para meditar si la jubilación que se entrega a los mayores, al decir de Fustinone, es otorgar un beneficio o infligir una sanción.
El día que hoy se celebra, es precisamente una ocasión para poner sobre la mesa los aspectos salientes de llevar a la práctica el viejo aforismo "hoy por ti, mañana por mi", y para hacerles entender a las jóvenes generaciones que, si no se encara con decisión el presente, representado por el triste mutismo y rostro arrugado de nuestros mayores, puede que en un mañana inexorable, ese rostro sea también el suyo.

martes, 14 de junio de 2022

LA ODONTOLOGIA, LOS JUBILADOS, Y EL MALTRATO A NUESTROS MAYORES

                                 
     
" EL LAMENTABLE DELITO DEL MALTRATO DE LAS PERSONAS DE EDAD, SUELE OCURRIR EN ENTORNOS PRIVADOS Y RESERVADOS, POR LO QUE UNA RESPUESTA PÚBLICA EXPLÍCITA RESULTA MUCHO MUY IMPORTANTE.  FORTALEZCAMOS NUESTRA DETERMINACIÓN DE PONER FIN A ESTE PROBLEMA COMO PARTE DE NUESTROS ESFUERZOS MÁS AMPLIOS POR CREAR UNA VIDA DIGNA PARA TODOS "

                                                Mensaje del Secretario General de la ONU

                                                                                                  Ban Ki-moon ( 2015 ) 

La población mundial de las personas de 60 años o más, según estimaciones de la ONU será de alrededor de 1.200 millones en 2025, y se estima que entre el 4 % y el 6 % de las personas mayores de todo el mundo han sufrido alguna forma de abuso o maltrato.
El maltrato de las personas de edad puede llevar a graves lesiones físicas y tener consecuencias psicológicas a largo plazo. Los malos tratos a éste grupo de personas, se prevé que aumentarán hacia el futuro dado que en muchos paises el envejecimiento de la población se incrementa en forma rápida.
El maltrato de los mayores es un problema social mundial que afecta la salud y vulnera los derechos humanos de millones de personas en todo el mundo y es un problema que merece la atención de la comunidad internacional.
En el marco de la Segunda Asamblea Mundial sobre el envejecimiento, la ONU declaró el 15 de Junio de 2002 como el " Día mundial de toma de conciencia contra el abuso y el maltrato en la vejez ", a través de la resolución 66/127, a la que adhirió expresamente la República Argentina, país que jugó un rol fundamental en dicha aprobación. En la Asamblea Mundial de la Salud de 2016, 194 paises aprobaron la Estrategia y plan de acción mundial sobre el envejecimiento y la salud 2016-2030, estableciendo lo que se llamó " Década de envejecimiento saludable ".

MISIÓN DE LA ODONTOLOGÍA EN EL CONTEXTO DE LA CELEBRACIÓN :

Entre el 25 y el 30 % de la población mundial mayor de 60 años son desdentados totales. En algunos paises dicha cifra sobrepasa el 50 %, y más de un 70 % son parcialmente desdentados.
Esta situación determina que las personas que sufren de dichas limitaciones, vean disminuida o cercenada su calidad de vida, lo que se expresa en las siguientes alteraciones :

         *  Disminución de la capacidad física y funcional.
         *  Alteraciones de orden psicológico.
         *  Depresión o cambios en los estados de ánimo.
         *  Dificultades en la inserción social.
         *  Ausencia o disminución del bienestar. 

Una boca desdentada se transforma en un verdadero estigma para su portador, y todo lo que la profesión odontologica pueda aportar para prevenir dicha situación, o poner al alcance de toda la población las prácticas restaurativas y rehabilitadoras destinadas a su solución, se constituirán en un aporte sustancial en beneficio de una equidad social a la que tienen derecho.

El sector pasivo :

                                         Aprovechando la celebración, no está demás hacer llegar una exhortación a los jóvenes aportantes a los regímenes de seguridad social y a los dirigentes institucionales, a los efectos de que pongan todas sus energías en la obtención de mejores condiciones de vida de sus colegas ya retirados del ejercicio activo de la profesión.  A dicho efecto, reproduzco una publicación que data de algunos años, pero que resume una realidad muy vigente aún en nuestros días.


                                  CANTAR
                                  
                                                         BUENAS NOCHES, VANIDAD.
                                                         ES TARDE....MI PUERTA CIERRO.
                                                         YO ESTOY-¡COSAS DE LA EDAD!-
                                                         CON DIOS, UN LIBRO Y UN PERRO.

                                                                                                 Amado Nervo
                                                                           
                                                        
                                                                                                                
                                                                           

Hemos dicho en alguna oportunidad, que " nada es más imprevisible que el futuro, y nada más irremediable que la imprevisión ", con lo cual no hemos hecho más que definir una realidad desde los dos ángulos que ofrece para su enfoque; el primero, referido a la característica general en que se apoyan los regímenes de seguridad social; y lo segundo a la infeliz situación por la que suelen atravesar, quienes desoyen el llamado de la solidaridad social.
La enfermedad, y la incapacidad transitoria o permanente que de ella deriva, puede constituirse en el peor azote a que un ser humano se halle expuesto. Nuestra actividad dirigencial, en el área que analizamos, nos ha permitido tomar conciencia de todo lo que puede destruirse por tán sólo un minuto de incompresión o de soberbia.
Son ya numerosos los colegas, excelentemente capacitados y con un prestigio cimentado en años de esfuerzo y dedicación, que por una jugada del destino, vieron esfumarse entre sus manos el producto de todo ese largo y sólido sacrificio.
Si tuvieron la desgracia de quedar sin fuerzas para continuar con el ejercicio de su profesión, también pudieron conocer la desdicha del apremio para solventar las necesidades de una familia, hasta ese momento alegre y despreocupada, contando tán solo con el magro producto de una jubilación.
Sin embargo, pareciera que éstas situaciones, trágicas y ejemplarizantes, no merecieran la más mínima consideración por parte de quienes se consideran exentos de sus alcances.
El hombre de hoy, corre desenfrenádamente tras "LO URGENTE". Los  funcionarios aplican el máximo de sus esfuerzos para solucionar "LO COYUNTURAL".
Se deja así para cuando haya tiempo, el pensar en lo importante de la vida y lo esencial de los problemas. Pero pasan los años, y el momento de reflexionar y actuar en consonancia con lo importante de nuestra misión como seres humanos nunca llega, o quizás recién nos detenemos a pensar como han sido nuestras relaciones con la familia, con nuestros mayores, con nuestros semejantes y con Dios, cuando nos sentimos viejos o enfermos. Entonces tendemos nuestra mano, la que antes no supimos extender a otros, esperando ayuda, comprensión, afecto, estimación.
Afortunádamente no todos los seres humanos proceden así. Pero, lamentáblemente quienes proceden con solidaridad son una minoría.
La sensibilidad por la auténtica justicia social, con sus principios y postulados, no deben quedar en el estrecho marco de su simple enunciación.
Los jubilados, los pensionados, los ancianos, los incapacitados, y todos aquellos seres humanos expuestos a los riesgos y cargas sociales, tienen derecho a que se les proporcione lo que se merecen y a que participen en la elaboración y formulación de las políticas tendientes a cumplir con dicho cometido.
Quienes dependen de las magras retribuciones en concepto de jubilación, pensión o subsidio, no configuran un "FACTOR DE PODER" que pueda convulsionar a las masas, tensionar a los políticos o paralizar la economía. Pero para quienes tengan sensibilidad social, dice Huniquen,"mas acusador que un puño fuerte y jóven que se levanta, es el mutismo de un rostro arrugado que gime por impotencia".
De no encarar el problema decididamente, puede que dentro de algunos años, ese rostro sea el nuestro.

martes, 22 de junio de 2021

COBERTURA UNIVERSAL DE SALUD : ¿ Podrá evitarse una nueva frustración ?


Decía hace casi cuatro décadas el destacado sanitarista argentino Jorge Mera, que " en el área de la salud, así como en otras áreas del quehacer nacional, ha prevalecido en nuestro país la tendencia a ignorar lo hecho por las administraciones anteriores.  El resultado es la falta de acumulación de experiencias, que impide avanzar sostenídamente hacia mejores niveles de organización sanitaria.
También es cierto que las críticas que se formulan a los diferentes proyectos gubernamentales son con frecuencia interpretadas por los funcionarios como producto de una conspiración de sus adversarios políticos ".
Esta situación ha desencadenado una suerte de superposición de proyectos que se fueron acumulando con el tiempo, pero que nunca se concretaron totálmente tras el abandono que sufrieron por parte de gobiernos poco afectos a la continuidad institucional.  Para darse cuenta de la necesidad de dicha continuidad, basta con repasar las políticas referidas al área de la energía atómica, que ejemplifican el porqué Argentina pudo descollar en el concierto de la comunidad internacional.
El conjunto de proyectos que se sucedieron a través de los años, ostentaron denominaciones dispares tales como "sistema", "plan", 
"programa" etc., pero nunca se asumieron como "seguro" salvo en una oportunidad. Pareciera que ésta observación fuera solo semántica, sin embargo marca una diferencia en el posible alcance de la cobertura. Un sistema, plan o programa, no necesariamente ofrecen una cobertura total, tal como sucede con las Obras Sociales, pero un seguro apunta no solo a la cobertura de enfermedad, sino tambien a la cobertura financiera del riesgo de enfermedad.
Por otra parte, la magnitud de los recursos disponibles no siempre asegura una cobertura universal en todos los niveles. Así en 1969 el 52,6 % de la población argentina estaba sin cobertura. En 1980, tal vez por la irrupción de las Obras Sociales, la población sin cobertura descendió al 29,9 %, pero treinta años después, a pesar de contar con abultados presupuestos para el área de la salud, la ausencia de cobertura se elevó al 37 %, con números regionales como 58 % para la Provincia del Chaco, 48 % para Salta, 56 % para Santiago del Estero, etc.  Este sector de la población representa el núcleo llamado "vulnerable", vale decir aquellas personas en estado de desprotección o incapacidad frente a una amenaza a su condición psicológica, física o mental.
A nivel Nación, Argentina dispuso de dos propuestas convertidas en ley para la protección de la salud y abordaje de la enfermedad.
La primera de ellas fué la ley 20.748 de 1974 que creaba el "Sistema Nacional Integrado de Salud" (SNIS) y la segunda la ley 23.661 de 1988 que establecía el " Seguro Nacional de Salud ". El lineamiento de dichas leyes, comas más, comas menos, aunque con un aggiornamiento terminológico y algunos cambios en los encuadres conceptuales, sostenían idénticos principios. Ambas leyes no alcanzaron los objetivos propuestos y fueron derogadas por distintos factores. El mismo resultado obtuvo la ley 16.462 de 1963 reglamentada por el Decreto 3042 del 26 de Abril de 1965 llamada "Ley de Medicamentos,"sospechada de ser la causal del golpe de estado de 1966, ya que una de las primeras audiencias oficiales del presidente de facto fué concedida al presidente de la Confederación Internacional de Laboratorios (no olvidar la potencia económica de la industria fármacoquímica), y la subsecuente derogación de la ley.  Al mismo tiempo el Ministerio de Salud fué transformado en Secretaría del Ministerio de Bienestar Social, y se desactivó la "Encuesta de Recursos de Salud". Tambien se interrumpió el funcionamiento de la "Comisión para el Estudio del Sistema de Atención" integrada por instituciones de salud, facultades, y organizaciones profesionales por parte del gobierno militar y que fuera establecida por el gobierno constitucional en 1974. 
Hubo algunos intentos esporádicos en jurisdicciones provinciales, entre los que pueden señalarse el "Sistema de Atención Médica Organizada" (SAMO) en la Provincia de Buenos Aires en la decada de 1970, y más contemporáneo, la Ley Básica de Salud en la Capital Federal (CABA) N° 153 del 25 de Febrero de 1999 y luego en la misma ciudad, la Cobertura Porteña de Salud por ley 2597 del 6 de Diciembre de 2007. Esta cobertura mantiene una aparente vigencia, y cubre teóricamente a los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires que no posean ningún tipo de cobertura, y que para Noviembre del 2015 englobaba a 382.685 personas (el cálculo privado de vulnerables asciende a 500.000 ).
Cabe consignar que los recursos físicos de la ciudad son 33 hospitales públicos y 40 centros barriales, más alrededor de 300 profesionales médicos y 100 odontologos de cabecera, plantel que en éstos momentos, no se registra como operante en forma segura. Sin embargo, tanta profusión de recursos, no parece ejercer un claro efecto sobre la salud de la población. Solo basta consignar que en lo referente a salud bucodental, los índices son similares a los que se manejan a nivel nacional (población urbana) que ascienden a 4,58 dientes cariados en niños de 2 a 5 años, y a 7,14 dientes perdidos en adultos de 25 a 44 años. En adultos de más de 60 años, el 30 % no posée dientes (5.800.000 personas en todo el país).
El 14 de Abril de 2016, el Ministerio de Salud de la Nación, dicta la resolución 475 que se expone a continuación :
Según se desprende de la lectura de la resolución, se pretende legislar a través de un acto administrativo y no una ley específica, lo que la convierte en un documento fácilmente censurable.
No obstante, si en realidad existe un  firme propósito de llevar a cabo las acciones descriptas, y las jurisdicciones provinciales adhieren al documento, pueda conseguirse su implementación.
Al momento han adherido 12 provincias, la última de ellas es la de Santiago del Estero con un 55 % de población no amparada por ningún tipo de cobertura, y es probable que se consiga un ámplio consenso en poco tiempo. Sin embargo, a 10 meses de haberse dictado de la resolución, el PEN solo había reservado un importante volúmen de recursos  financieros  que rondan los 30.000 millones de pesos, distribuidos en la siguiente forma :

*  2.700 millones para devolver a las Obras Sociales los fondos
    retenidos por la Superintendencia de Servicios de Salud.

*  4.500 millones para un fondo de emergencia destinado a
    catástrofes y epidemias.

*  8.000 millones para el mejoramiento de la infraestructura
    hospitalaria.

*  14.000 millones para invertir en bonos del Estado, cuyos
    intereses ayudarán a financiar el pago de las prestaciones.

Este sistema está destinado a la cobertura de 15 millones de personas, que sería la cantidad que se encuentra sin ningún tipo de cobertura.
Por lo que se desprende, el programa no sería una "cobertura universal", ya que no interfiere en la estructura de las Obras Sociales ni en las empresas de Medicina Prepaga, y si bien adhiere a los criterios establecidos por la OPS, basta mencionarlos para darnos cuenta que lo que se propone no se compadece totálmente con los mismos, y que muchos de los fondos afectados y ya distribuidos, no tienen aplicación efectiva al sistema.


No existe mención alguna de los alcances de la cobertura en el área de la salud bucodental, y por lo conocido no se ha consultado a expertos en el tema (el Director Nacional de Odontologia fué uno de ellos ) ni a instituciones educativas y profesionales, como tampoco se ha especificado nada hasta el presente sobre el futuro del programa 
" Argentina Sonríe ", dado de baja de la estructura del ministerio por razones que ya expusiéramos en publicaciones anteriores, desconociéndose el destino de los recursos físicos y humanos del programa, pero que no puede discutirse su perentoria necesidad en vista del deterioro de la salud bucodental en los argentinos que viven en zonas fráncamente desfavorecidas. Desde fines de 2016, se llevan a cabo acciones sectorizadas en salud bucodental bajo la denominación de " Comunidad Odontologica Dinasab ", que el propio ministerio ( secretaría en dicho momento ) incluyó tardíamente entre sus planes y programas, y de cuyo alcance, objetivos y prioridades, no se disponen explicitaciones a través de las tecnologías de información y comunicación, salvo algunos pantallazos sobre acciones esporádicas. Es de esperar que no se repitan los errores de  Argentina Sonríe, y se encare seriamente un programa nacional destinado a la población con carencias de atención de todo el país, si la transformación de la secretaría en ministerio puede obrar a su favor. 
Tampoco hemos observado  ningún tipo de encuentros entre las  autoridaades de salud con las instituciones formadoras del recurso humano profesional, quienes siguen siendo formados con los clásicos criterios de ejercicio privado competitivo. Cabe consignar que ésta interacción, no se dá desde hace más de cinco décadas, cuando el Profesor Andrés Santas coordinó la puesta en práctica de la Unidad Docente Hospitalaria y de la creación de las residencias hospitalarias, además de la incorporación de contenidos sobre sanitarismo en la currícula de las carreras universitarias de la salud.
En los primeros días de Junio de 2018, tuvo lugar una reunión periódica del Consejo Federal de la Salud (COFESA) que reune a las máximas autoridades de salud de las provincias, ( ver infografía) en la que se debatió la implementación del CUS para ampliar la "cobertura efectiva con calidad y equidad para cerrar las brechas".
Se puso el centro de la discusión en la unificación de programas para potenciar sus resultados, y se debatió sobre la aplicación y distribución de los recursos disponibles que engloban un crédito del Banco Mundial de 300 millones de dólares, a lo que se sumarían(?) otros 350 millones que aportaría el tesoro nacional. Una de las acciones concretadas hasta el presente es la distribución de 145 ambulancias a distintas circunscripciones.
No está todavía claro si el CUS ya subsume totálmente al programa " Remediar " que distribuye  en forma gratuita 17 millones de medicamentos. Al respecto, cabe consignar que el Senado de la Nación, a través de un proyecto de comunicación ( S-5241/16 ) ya había solicitado inforación.
La planificación resulta fundamental para llevar a cabo experiencias sobre cobertura de la salud, tomando como base lineamientos basados en estudios sobre morbimortalidad, recursos físicos, recursos humanos, utilización de los servicios, aplicación de tecnologías y financiación, siempre respetando los criterios de idoneidad y continuidad.
Los organismos internacionales de la salud nos ofrecen un listado de atributos indispensables para diagramar las políticas de salud.

1.- Ser explícitas. Formular objetivos, prioridades, cursos de 
     acción y asignación de recursos, siempre basados en
     consensos entre los distintos actores del sector.

2.- Ser ejecutadas a través de planes y programas sometidos a un
     contínuo proceso de evaluación y reformulación.

3.- Disponer de sistemas de información adecuados.

4.- Tener siempre en cuenta el país real, evitando los modelos
     teóricos foráneos que no armonizan con los valores y
     tradiciones de la cultura local.

5.- Atender a la regionalización y zonificación bajo un 
      programa único.

6.- Planificación del recurso humano y formación del mismo
      bajo los criterios de la ética social, la bioética y las necesidades
      de la población.

7.- Financiación racional y eficiente.

8.- Continuidad de las políticas con independencia de factores
      políticos o sectoriales.

9.- Revalorización del hospital público.

Todos éstos atributos deben quedar inmersos en el derecho a la salud con equidad, eliminando las disparidades y respetando la igualdad ante la ley.
Resulta fundamental la participación rectora del Estado, sin desconocer a los actores privados. Esta participación se justifica en la medida que cuando se incrementan los recursos que el estado vuelca a disposición del sistema, suele aumentar la demanda, casi siempre indefinida, por razones no siempre obedientes a las necesidades de la población.
Argentina está muy cerca de un verdadero seguro universal de salud, y muchos de los problemas y distorciones que se observan en  nuestro sistema de atención, no son impedimentos sino que, por el contrario lo hacen más perentorio.
El ámbito sociopolíticocultural ha alcanzado la suficiente maduréz, y está acercándose al deseo de ordenamiento que haga posible la obtención de un sistema equitativo y eficiente. Los pasos que se están dando son todavía endebles e inseguros, y todavía no permiten avizorar un mejoramiento y visibilizar esa Argentina oculta que sigue creciendo y desarrollándose, pese al descuido en que la han dejado nuestras públicas desaveniencias.
En éstos tiempos de pandemia, han aparecido en la escena pública algunas voces que reclaman no yá un verdadero sistema , sino por lo menos algún tipo de integración de los tres subsectores en que se encuentran parceladas las instituciones prestadoras.
Esta pretensión todavía no tiene un sustento que permita encarar su planificación, ya que por ahora no deja de ser una simple enunciación sin objetivos claros y sin participación de los actores involucrados en el sector y con poco interés legislativo.
Resulta indispensable encarar sériamente el tema, teniendo presente que las propuestas anteriores no pudieron concretarse a pesar de la intención de los gobernantes. Un ejemplo emblemático es la ley que estableció el Sistema Nacional Integrado de Salud ( SNIS ) en 1974.
En dicho momento todavía no existían las Obras Sociales, y la medicina prepaga se encontraba en sus inicios, con muy poco peso en la estructura de la salud. Solo se contaba con la estructura pública, algunas mutuales privadas y los hospitales de comunidades.
Tuve la oportunidad de integrar la Comisión Asesora que funcionaba en el Ministerio de Salud de la Nación, representando a la Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA), que analizó los pormenores del proyecto legislativo he hizo llegar sus aportes al Poder Ejecutivo.
El proyecto final fué aprobado en ámbas cámaras por una mayoría casi absoluta, y solo faltaba la promulgación de la ley por el Poder Ejecutivo, en cuyo seno merodeaban algunas dudas y preconceptos.
Recuerdo todavía que fuimos convocados por el coordinador de la comisión, el Dr. Dvoskin, quien nos informó que el Presidente de la Nación "había puesto la firma", y que, si una ley que se covalidaba 
con las firmas de Perón, Liotta, Gelbard y Lopez Rega, que encabezaban un gobierno que había asumido con el 80 % de los votos del pueblo, no podía llevarse a cabo, "nunca más podría lograrse".  Todos conocemos lo efímero de su vigencia, y hasta podemos intuir las razones del fracaso.
Esta llamada de atención no es un augurio. Es solo un aporte para tener en cuenta al momento de discutir cualquier futuro proyecto que no se apoye en estudios serios y en consensos significativos que eviten una nueva frustración.

martes, 27 de noviembre de 2012

¿ SE CUMPLE CON EL DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL ?

La expresión " seguridad social " en Argentina, nos transporta a un conglomerado de leyes, decretos y resoluciones que conforman un mosaico a veces inescrutable, nuy alejado de lo que debiera constituir un verdadero sistema.
En muchas oportunidades, se ha establecido una especie de similitud con el concepto de " seguro de salud ".  Sin embargo, éste último no es más que una parcela de lo que en realidad se entiende como una " política social ", y ésta debe involucrar otros aspectos, cercanos o complementarios de la salud que deben atender en forma global a todas las contingencias sociales, que requieren de una cobertura que proteja el derecho individual a una vida digna.
El vocablo " seguridad ", apunta a la calidad de " seguro ", y ésta define la condición de " libre y exento de todo peligro, daño o riesgo ".
Por lo tanto, la seguridad siempre es social, ya que el concepto es abarcativo a distintos tipos de seguridad que el ser humano necesita para vivir sin temor, con fé y con dignidad.
Si bien hoy en dia la seguridad social es un derecho, se arribó a ésta situación atravesando diversas etapas a impulso de los líderes de cada período histórico que pueden así resumirse:

1.- Un impulso espontáneo individual basado en el ahorro 
      personal.
2.- Un impulso espontáneo individual basado en la caridad.
3.- Un impulso espontáneo colectivo basado en la beneficencia.
4.- Un impulso jurídico individual basado en los seguros 
      voluntarios, mutualismo y cooperativismo.
5.- Un impulso jurídico colectivo basado en el seguro obligatorio.
 Los antecedentes más remotos, surgen de los conceptos y criterios basados en la solidaridad entre las personas, que arrancan con los
" Colegios " y " Asociaciones " romanas, las " Cofradías " de la Edad media " , los " Gremios " y " Montepíos " de la Edad moderna, las " Mutualidades " de los últimos decenios del siglo XIX y primeros del XX, concluyendo finálmente en los " Seguros
Sociales " que, con modalidades propias de cada país, llegan a nuestros dias.
Desde hace mas de ochenta años, la expresión " seguridad social " ha sido elevada por las naciones a la categoría de bien jurídico, vale decir, que será el Estado quien deba tutelarlo.
En realidad se dieron algunos atisbos algunos años antes con los seguros sociales de Alemania que se implementaron en tres etapas :

                 1883...................Seguro de enfermedad.
                 1884...................Seguro de accidentes del trabajo.
                 1889...................Seguro de vejéz e invalidéz.

Esta forma de abordar las contingencias sociales, se trasladó luego a Francia, y se difundió finálmente a varios paises europeos.
Pero los antecedentes explícitos y documentados a nivel internacional, arrancan con el " Código de la Unión Internacional de Estudios Sociales ", producido en Malinas en 1920, que se ocupa de varios aspectos referidos a la solidaridad, previsión y desarrollo social de las personas, pero pone el acento más en la responsabilidad individual que en la acción rectora del Estado.
El verdadero puntapié inicial de la intervención prioritaria del Estado en los aspectos de la seguridad social, lo dá en 1935 la
" Social Security Act " de los EE.UU de Norte América. En 1941, la " Carta del Atlántico ", con la firma del presidente F.D.Roosevelt y del primer ministro W. Churchill, fija las bases de un verdadero sistema, con base en la experiencia estadounidense, que luego dará orígen al " Plan Beveridge " en Inglaterra que con modificaciones, todavía continúa vigente.  En la " Carta de las Naciones Unidas " de 1942, se aborda el tema en forma detallada, y constituye la base de varios documentos fundamentales a nivel global :

a.-  La " Recomendación n° 69 " de la Organización Internacional
      del Trabajo ( OIT ) en 1944.
b.-  La " Declaración de los Derechos del Hombre " de 1948.
c.-  La " Norma Mínima de Seguridad Social " de la OIT en 1952.
d.-  El " Convenio 121 " de la OIT de 1964.
e.-  El " Convenio 128 " de la OIT de 1967.
f.-  El " Convenio 130 " de la OIT de 1969.
g.-  La " Declaración Iberoamericana de Seguridad Social ", llevada
       a cabo en Buenos Aires en 1972.
h.-  La modificatoria de la anterior como " Nuevo Modelo de
      Seguridad Social Participada " de 1976 en su reunión de
      Panamá.
i.-  La " Declaración de la Conferencia Interamericana sobre
      planificación de la Seguridad Social ", que reproducía y
      ampliaba las conclusiones de 1974.

En nuestro país, no ha podido implementarse un sistema que involucre todas las prestaciones destinadas al abordaje de las contingencias sociales.  Ya hemos expuesto en entradas anteriores, 
las distintas   partes en que se ha estructurado la seguridad social, tanto en lo referente a las jubilaciones, pensiones y subsidios; a la cobertura de la salud a través de las Obras Sociales, sector estatal y mecanismos que intentaron a través de los años imponer un seguro de salud; y a otros sectores que se ocupan de los discapacitados, de los medicamentos para patologías complejas, de planes alimentarios, etc.
No obstante ésta fragmentación, la Argentina ofrece sin embargo,una base jurídica que todavía no ha sido suficiéntemente explorada que permitiría establecer un sistema integral de seguridad social.
El constitucionalismo social, que aparece en nuestro país a posteriori de la Constitución Mexicana de 1917, y de la Alemana de Weimar de 1919, siembra algunas ideas sobre los alcances legales de la seguridad social.  Y ello, sin dejar de reconocer que ya nuestra constitución de 1853, incuba posiciones solidarias que apuntan al bienestar social aunque no configuran verdaderos derechos.
La reforma de 1957, al incorporar el artículo 14 bis, procura acomodar formálmente el viejo texto de 1853 al constitucionalismo social.
No obstante, alguno de los derechos enunciados, se tornan en meras expectativas cuando su disfrute se demora a la espera de reglamentaciones que los órganos de poder, demoran o símplemente nó dictan.   El art. 14 bis., en lo que respecta al tema en análisis establece :
" El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá : el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que puedan existir superposiciones de aportes ; Jubilaciones y pensiones móviles ; la protección integral de la familia ; la defensa del bien de familia, la compensación económica familar y el acceso a la vivienda digna "     Al mismo tiempo el Art. 75 inciso 12, ordena
" dictar el código del trabajo y la seguridad social ".
El llamado seguro social, al que apunta el 14 bis., involucra aspectos socioeconómicos, demográficos, médico-sociales, actuariales y operativos que lo tornan complejo, pero que representa el mecanismo más aceptable en nuestros dias para una ámplia cobertura social.  Moles, en 1970 afirmó : " La seguridad social es una disciplina científica en plena evolución, cuyas bases conceptuales y operativas se relacionan con aspectos específicos del derecho, la economía, las ciencias médicas y diversas especialidades técnicas y administrativas que intervienen en su aplicación ".
Sin embargo, no se requiere ser un experto en el tema para darse cuenta que el Art.14 bis. no ha sido llevado a la práctica en la forma que él lo establece. Solo basta mencionar, que el código de seguridad social que dispone dictar el Art. 75 inc.12, no ha sido elaborado por las distintas administraciones gubernamentales que se sucedieron desde 1957, y es tán importante su elaboración que  su ausencia, justifica en parte la nó cumplimentación del 14 bis..

     Así se expresa Bidart Campos al respecto : " nuestro constitucionalismo social, todavía no ha desarrollado la plenitud de los lineamientos deseables. La cobertura de los riesgos y contingencias no es total ni efectiva; muchas de las prestaciones son deficitarias y deficientes "     La seguridad social es un verdadero paraguas que impide que las contingencias sociales, encuentren desguarnecidos a los seres humanos, ahuyenta las carencias y las dolencias y, ante el hecho consumado, los reconforta, los rehabilita y los devuelve a la sociedad en plenitud de sus facultades y derechos.
Vaya ésta expresión, como un acicate a nuestros políticos, gobernantes, legisladores y juristas, no olvidando las sabias palabras de Alberdi : " Ya no se trata de declarar derechos que nadie niega, sino de cumplir hechos que nadie practica ". 





      

lunes, 11 de junio de 2012

UN POCO DE HISTORIA Y ACTUALIDAD SOBRE LAS OBRAS SOCIALES EN ARGENTINA


Buceando en los antecedentes de la seguridad social, y específicamente en la cobertura de salud de la población, podemos afirmar que una de las primeras experiencias mutualistas, con base en la solidaridad de sus miembros, lo constituyó en 1857 la
" Sociedad Tipográfica Bonaerense ".
Esta organización, como otras que la sucedieron a través de los años, no tenía un efectivo respaldo legal y la afiliación era voluntaria.  Las oleadas inmigratorias que se produjeron a partir de 1860, trajeron desde sus paises de orígen, y especialmente de Europa, la idea de la protección mútua, que se fué arraigando en las distintas comunidades como la española, alemana, italiana, judia, británica, siriolibanesa, francesa etc., que a través de los años llegaron a contar con organizaciones poderosas que pudieron  construir clínicas y hospitales, muchos de ellos vigentes hasta el presente.
Recién a partir de 1880, el proletariado industrial proveniente de la inmigración, se ocupó de la defensa de los intereses obreros, entre los que se contaban el salario, la jornada horaria, el descanso, las condiciones de trabajo y tambien la salud de los agremiados.  Así surge la Federación Obrera Regional Argentina ( FORA ), que funcionara entre 1915 y 1922.
La primera gran organización sindical, con una importante apuesta a la acción mutualista fué la Unión Ferroviaria, creada en 1919 con su propia caja de jubilaciones ( ley 10650 ), que en 1923 crea el Hogar Ferroviario como entidad complementaria ( ley 11173 ).
Desde 1930, lo que fuera la FORA se transforma en la Confederación General del Trabajo ( CGT ), cuya misión es lograr el agrupamiento de los distintos gremios sindicalizados que iban apareciendo.
En 1935, la Unión Ferroviaria y La Fraternidad ( sindicato creado por los maquinistas ), disponen la erección del Hospital Ferroviario en Buenos Aires, que abre sus puertas en 1940. También se firman convenios de prestación de servicios de salud con el Hospital Italiano de Rosario, y para internación sanatorial se contratan camas en Córdoba.
En 1943 se crea la Secretaría de Trabajo y Previsión, en la que se aprueba la sindicalización de los empleados de comercio, estableciéndose una contribución obligatoria ( Decreto 168/44 ).  A través de dicha secretaría, por Decreto 30665/44, se crea la Comisión de Servicio Social, encargada de promover la cobertura previsional y de salud de los trabajadores, y en 1945, se efectiviza a través del Decreto 23852, que dispone el funcionamiento del Instituto Nacional de Remuneraciones y Aguinaldo, dando base a la Ley 12921 de 1947.
En 1949 se crea el Ministerio de Salud Pública de la Nación, a través del cual se posibilita una agresiva campaña para la construcción de numerosos hospitales destinados a la atención de todos los ciudadanos, posean o nó coberturas sociales.
En 1954, la Confederación de Empleados de Comercio, analiza la instauración de una ámplia cobertura médica para sus afiliados, al mismo tiempo que la Union Tranviarios Automotor ( UTA ), le daba un gran impulso a su mutualidad.
A fines de 1960, las obras sociales ya cubrían un universo de 3,5 millones de afiliados ( 27% del total de la población ).
En 1968 se crea la Comisión Nacional de Obras y Servicios Sociales ( Decreto 17230/68 ), y en 1970, los distintos sindicatos analizan y proponen aplicar una parte importante de las cuotas sindicales que recaudan, a la prestación de servicios de salud, tal como lo señala en su libro el sindicalista Luis Angeleri.
Así, en Febrero de 1970 se promulga la Ley 18610 que crea el sistema de obras sociales, regulado por el Estado, quien a dicho efecto pone en funciones al Instituto Nacional de Obras Sociales 
( INOS ).  Dicha ley, autoriza a los sindicatos el manejo financiero autónomo de sus recursos, momento en que el sistema ya cubría la salud de 6 millones de personas ( 53% de la población del país ).
En 1972, se actualiza la ley a través de un nuevo cuerpo que utilizando  la experiencia recogida, introduce varias modificaciones ( Ley 18912/72 ).  Dos años mas tarde, el Gobierno Nacional promueve no solo la coordinación de todos los efectores en funciones, sino su absoluta integración.  El Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), se lanza a través de la ley 20748, la que no obstante la intención del gobierno, no logra afianzarse por lo que entra en crisis el sistema.
Cabe consignar que paralelamente con el desarrollo de las obras sociales nacionales, organizadas sobre la base de los gremios sindicalizados, delineando un intrincado mapa de cobertura de la salud, las provincias, invocando las facultades no delegadas en la Constitución Nacional, avanzaron sobre los aspectos atinentes a la seguridad social, creando las cajas de jubilaciones y obras sociales para la cobertura del personal de sus administraciones públicas, y en algunos casos, dictando leyes del mismo efecto para las profesiones universitarias colegiadas.
Todas las circunscripciones provinciales se ocupan de la salud de sus empleados públicos, algunas de ellas con antelación a la ley 18610, como la Provincia de Buenos Aires que lo hace desde el año 1956 en que se dictó el Decreto 12739 que creaba la Obra Social de la Administración de la Provincia, luego transformada en el IOMA por el Decreto/ley 2452/57.  Lo mismo fué ocurriendo en otras provincias como Córdoba ( IPAM ), Santa Fé ( IAPOS ) o Tucuman ( IPSST ) por nombrar las más importantes, que se fueron creando en la década del 70. Todas las obras sociales provinciales a su vez, se agrupan en un organismo ( COSSPRA ) que no tiene capacidad resolutiva, pero que les permite adecuar su política en forma armónica y establecer convenios de reciprocidad.  La importancia de las obras sociales provinciales está dada por el volúmen de afiliados que poseen, tanto que el IOMA es la obra social mas numerosa del pais, con excepción del PAMI ( jubilados nacionales ).
En 1980, por Ley 22269 se intervienen las obras sociales, en un momento cuya cobertura alcanzaba a casi 18 millones de personas ( 70% de la población del país ).  En 1988, el INOS es reemplazado por la ANSAAL, constituida por el estado y los sindicatos, y al año siguiente se aprueba   la Ley 23660/89, que autoriza a disponer del 80% de los recursos del sistema para ser aplicados a la salud, permitiendo a los afiliados de distintas obras sociales optar por otra no vinculada necesariamente a su sindicato; y al mismo tiempo se promulga la Ley 23661/89 que crea el Sistema Nacional del Seguro de Salud, al que ya hemos hecho referencia en una entrada anterior conjúntamente con el análisis de los alcances de la ley 26682/11, tendiente a reglamentar el funcionamiento de las empresas de medicina prepaga.
Hoy en dia, el sistema de obras sociales nacionales cubre alrededor de 19 millones de personas, de las cuales unos 4 millones optaron por empresas de medicina prepaga, con lo cual el total de afiliados a éstos últimos entes se incrementó de 2 millones a casi 6 millones de afiliados. Las obras sociales provinciales abarcan un universo de 6 millones de afiliados, con lo que, la sumatoria del sistema llega a una cobertura de casi el 57% de la población, número algo superior al 53% de la década del 70, pero inferior al 70% de los 80.
Expondremos a continuación una serie de infografías indicativas de la situación actual del sistema ( que no contempla a las obras sociales provinciales ) y que son los últimos datos proporcionados por la Superintendencia de Servicios de Salud del Ministerio de Salud de la Nación. 
No caben dudas de la amplia cobertura del sistema descripto, aún con el descenso que se observa desde los años 80.  Lo que no está claro todavía es si la estadística se expresa cualitativamente de la misma forma.                                  Un estudio llevado a cabo por la UIMyE del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires ( tal vez la circunscripción mejor dotada del sistema ),bajo el título " Diagnóstico de la situación social de la Ciudad de Buenos Aires " en 2010 expresa : "..uno de cada cuatro niños de hasta 5 años (27,7%) que viven en la ciudad, no cuenta con ningun tipo de cobertura de salud, ni obra social, plan de emergencia, mutual ni prepaga.   En los niños pertenecientes al 1er. quintil, mas de la mitad (58,3%) no posee cobertura de obra social. Con respecto a los adolescentes y jóvenes, una cuarta parte (25,5%) no cuenta con cobertura de salud"                                                      
No obstante la amplitud y abarcabilidad del sistema de salud imperante en el país , y los ingentes recursos que se recaudan y aplican, la situación de salud de la población no ha mejorado en comparación con décadas anteriores.                                                 
La Superintendencia concluye en uno de sus informes que :

NO SE PUEDE HABLAR DE INCLUSIÓN SOCIAL SIN INTEGRACIÓN. NO PODEMOS INCLUIR GENTE SIN
INTEGRARLOS AL SISTEMA.

Una revisión del sistema, una acentuación de los controles sobre los financiadores y efectores y una distribución racional de los recursos, que no son pocos, resulta imprescindible si se quiere elevar los indices reales de cobertura, y disponer de una población sana y adecuádamente protegida.                                                               

viernes, 3 de febrero de 2012

EL VERDADERO VALOR DE LOS VIEJOS

La muerte no te llega por la vejez
sino por el olvido

Gabriel Garcia Márquez



En capítulos anteriores, ya hemos considerado la necesidad de revalorizar a los mayores, y dejando de lado su condición de jubilados, bastante estigmatizada hoy en virtud de ser considerados verdaderos parias en el mundo del trabajo, al tomar contacto con el artículo que reproducimos, vuelve a nuestra mente el deseo de remarcar la obligación de las jóvenes generaciones, de dar participación activa a los "viejos" en la toma de decisiones que los afecta directamente, y en otras actividades que los ayudan a sobrellevar con estoicismo sus últimos años de vida.
Por otra parte, nadie puede desconocer el aporte que los ciudadanos mayores han realizado y realizan en actividades y proyectos, validando su experiencia y su saber en beneficio de la comunidad toda.


La Caja de Seguridad Social para Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, realiza sin lugar a dudas, un esfuerzo, basado en los aportes de sus afiliados, colegas en actividad, para entregar a sus jubilados una prestación, que si bien está todavía lejos de constituir una retribución acorde a sus necesidades, representa una apuesta al intento de mejorarla significativamente hacia el futuro.
Sin embargo, tambien debemos remarcar que son muy pocas las actividades a que se los convoca, y que en última instancia, no representarían inversiones desmesuradas para incluirlos en las mismas.  Faltan reuniones con los jubilados para darles información, para permitirles interactuar en su propio grupo y para solicitarles que aporten ideas y propuestas a fin de ser evaluadas por las autoridades de la institución.                                    
Es cierto que hacerlo a nivel provincial, resultaría casi imposible en virtud de la extensión de dicha jurisdicción, sin embargo, plantearlo en el ámbito de cada uno de los distritos, no resultaría descabellado, y esa función, que debiera recaer en los directores titulares o suplentes, constituiría un significativo aporte que, a nó dudarlo, redundaría en el estrechamiento de lazos más firmes entre los odontólogos en pasividad y con la institución que los ampara. 
Acordarse de los jubilados como seres sociales, tambien debe ser una misión de los organismos de la seguridad social, más si se tiene presente el momento especial que atraviesan de sus vidas, recordando aquella expresión que la define claramente y que expresa que " en la pendiente hacia el ocaso, solo se siente el ruido del silencio y la compañía de la soledad ".
El respeto a la senectud, no representa la vuelta a una sociedad patriarcal, pero el olvido de los viejos, envilece a los jóvenes.  
Al respecto, me permito como colofón, recurrir nuevamente a una expresión de Osvaldo Fustinoni que he citado en numerosas oportunidades : " Hay que meditar si la seguridad social, a través  del régimen jubilatorio, brinda al hombre un beneficio o le inflige una sanción "
Siempre hay tiempo para evitar que esto último suceda.                   

martes, 1 de marzo de 2011

SEGURIDAD SOCIAL Y ODONTOLOGIA

Como ya lo mencionáramos en párrafos anteriores, la población mayor de 65 años aumentará en el mundo a un ritmo tal, que superará a la menor de 5 años, y representará para los paises un verdadero desafío el cubrir los costos de sus jubilaciones y pensiones.  Al mismo tiempo, si no aparecen modelos terapéuticos y terapias farmacoquímicas que minimicen los gastos médicos de dicha franja etaria, los costos serán astronómicos.
No debemos olvidar que sólo el costo del tratamiento de los enfermos con Alzheimer en el mundo, asciende ya a los 600.000 millones de dólares por año.
La disposición de mas tiempo libre, y el ansia por ocuparlo por parte de ésta población, habrá de determinar sin duda la aparición de nuevas opciones tecnológicas y productos destinados a llenar ese vacío. Pero el problema radicará en que dicha demanda no irá pareja con su satisfacción, en la medida que el poder adquisitivo de los jubilados, se estrecha cada vez más, y concluirá siendo un mercado muy limitado si los gobiernos no aplican medidas para universalizar el empleo de dichas herramientas.
En nuestro pais, el problema no ha de ser menor.
La vejez nunca se ha encarado como tema prioritario, y las respuestas esporádicas responden a intereses políticos que usan electoralmente a los mayores, pero los problemas sociales y de salud no tienen respuesta.
Los paises desarrollados, tratan de paliar el desfasaje entre las franjas etarias, recibiendo inmigración jóven, lo que a su vez les acarrea innumerables problemas de tipo social, y en muchos casos, se hallan imposibilitados de ofrecerles empleo a todos ellos.
En nuestro pais, la innmigración decayó desde el 30% de la población en 1914, a menos del 3% en la actualidad, y es generalmente un conjunto humano carente de remuneraciones en blanco y de cobertura social, que lo transforma en un débil soporte para el sistema de seguridad social.
Así la base solidaria del sistema será insuficiente, no ya por falta de voluntad, sino por carencia de recursos, y los que hoy constituyen la población pasiva, deberán continuar trabajando hasta el límite de sus fuerzas, y ello acotará aún más el mercado de trabajo de los jóvenes. Pero los pacientes, demandarán servicios eficientes no siempre al alcance de los profesionales mayores. Los odontólogos no somos inmunes a los males que generalmente aquejan a las otras personas ( demencia, Parkinson, ACV ) y otros problemas del envejecimiento. Nuestros pacientes pedirán protección, los seguros  incrementarán  sus primas, y se crearán organismos y mecanismos que determinarán la competencia de los profesionales, quienes por razones físicas o intelectuales, ya no recurren asíduamente a la educación contínua, y ha de ser razonable, no tanto la restricción abrupta del ejercicio en forma obligada, cómo alentarlos a hacerlo en forma voluntaria, con lo que, de hecho, se incrementará el número de derechohabientes en la seguridad social.
El alargamiento de la vida, es generalmente en nuestros paises, más acelerado que el crecimiento de las economías, lo que repercutirá en los ingresos de los mayores, y tambien de los jóvenes, que quedarán marginados del mercado de trabajo.
En el caso de nuestro sistema previsional provincial, los odontólogos enfrentaremos tambien un verdadero desafío, y será imperioso recurrir a estudios serios, y a disponer de dirigentes iluminados que asuman con responsabilidad la sustentabilidad financiera de nuestra caja.
Pero el desafío no sólo atañe a los directivos de los organismos de seguridad social. Habrá que replantearse la escalada de creación de facultades de odontología que se ha producido en éstos últimos 20 años, casi todas privadas, y que ensancha cada vez más la brecha entre los índices de crecimiento poblacional y de matrícula profesional.
Basta con repasar los índices de relación odontólogo/población.  Hace poco mas de 30 años, la relación era de un odontólogo cada 1.295 habitantes.  El último censo, determinó una población de 40 millones, y una matrícula de 53.000 odontólogos, lo que nos dá una relación de 1 por 754 , con algunas ciudades en las que la relación es muy inferior, cómo Buenos Aires en la que es de 1 en 121 habitantes. Si a ello le sumamos una constante feminización de la profesión, lo que determina un retiro anticipado y un aporte económico al sistema inferior,  en virtud de los horarios de trabajo más restringidos, y en general por una necesidad menos acuciante que la del profesional masculino.
Los efectos de no adoptar políticas adecuadas, pueden resultar devastadores para nuestros jubilados, mas aún, que ya resulta cada vez más lejano,el costearse un retiro digno con los frutos del ahorro individual en la etapa productiva.
El futuro que nos espera es incierto, y si nó lo abordamos los propios interesados, ante el hecho consumado no tendremos otra opción que, no obstante renegar del intervencionismo del Estado, nos veamos obligados  a transferirle las cargas que no fuimos capaces de asumir.
De qué vivirá un odontólogo que no ha recibido herencia alguna, y que sólo vivió de su trabajo, cuando deba retirarse del ejercicio profesional ?.
La jubilación ya no será sinónimo de júbilo, sino de pobreza y aislamiento social.