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lunes, 6 de julio de 2026

LA VITAMINA " D " Y LA SALUD BUCODENTAL


 A pesar de los estudios clínicos e investigaciones llevados a cabo durante casi un siglo, la etiología de la caries dental y de la periodontitis (las dos enfermedades más prevalentes que afectan la cavidad bucal), que enferman a más de la mitad de la población mundial, todavía sigue siendo una incógnita. Por supuesto que se ha avanzado considerablemente sobre las causas predisponentes, las enfermedades concomitantes que pueden resultar estimulantes o agravantes de las enfermedades mencionadas, y hasta en los determinantes biológicos y sociales que inciden en su producción.    Uno de los factores sobre los que se ha llamado la atención, es sobre el metabolismo del calcio, al que ya nos refiriéramos en una publicación anterior, pero no hemos puesto explícitamente de manifiesto el compromiso de la vitamina D en todo el proceso que incide sobre los tejidos óseo y dentario, y que desemboca en las patologías mencionadas.
La vitamina D, también denominada "vitamina del sol", juega un rol preponderante sobre la salud en general, y sobre la salud bucodental en particular. 
Es una sustancia esteroide que actúa como una hormona, es soluble en grasa (liposoluble), que ayuda a la absorción del calcio. Se extrae de los alimentos y por exposición a la luz solar.  La vitamina D2 se fabrica por irradiación ultravioleta del ergosterol de la levadura, y la D3, es el resultado de la misma irradiación sobre la 7-dehidrogenasa de la lanolina. Ambas, se sintetizan en la piel humana a través de un complejo mecanismo de doble hidroxilación que involucra órganos esenciales como el hígado y los riñones (ver gráfico). La D2 es el ergocalciferol, y la D3 el colecalciferol
La vitamina D desarrolla una actividad endocrina a través de la cual promueve la homeostasis sérica del calcio y fosfato, regulando su absorción intestinal. Además modula la expresión de un considerable número de genes, que se estima en hasta un 10% del genoma.
Su acción además, ayuda a los músculos y al sistema inmunitario,ya que sus receptores están dispuestos en todos los tejidos del cuerpo.

VITAMINA D Y ENFERMEDADES BUCODENTALES :

Idéntica acción a la que desarrolla la vitamina D sobre el sistema óseo, se lleva a cabo sobre los dientes y el hueso alveolar.
Actúa en forma directa sobre los osteoclastos maduros a través de un activador específico a quienes obliga a eliminar el calcio y el fósforo del hueso, manteniendo los niveles séricos de dichos minerales.
El riesgo de deficiencia suele afectar a casi un cuarto de la población mundial. En EE.UU se ha encontrado un riesgo que ronda el 23 %, y según publicaciones (Rev. de Investigación Periodontal), se han comprobado altas posibilidades de periodontitis. No sólo se afecta el metabolismo óseo, ya que también compromete la odontogénesis y favorece la infección en las encías. La producción de caries como de periodontitis son riesgos previsibles, ya que resulta indispensable para la mineralización ósea y dentaria.
La vitamina D en proporciones normales induce la producción de elementos génicos estructurales, incluidas las proteinas de unión al calcio, como algunas de naturaleza extracelular como esmaltes, amelogeninas, sialoglucoproteinas de dentina y fosfoproteinas, todas ellas fundamentales en la formación del esmalte y la dentina.
Los bajos niveles de vitamina D se asocian a una alta prevalencia de caries dental, aunque los mecanismos de dicha confluencia no está clara todavía. También se ha observado en dicha situación su importancia en los movimientos dentarios durante los tratamientos de ortodoncia. Al mismo tiempo la hipovitaminosis D, se la ha encontrado asociada a niveles altos de prevalencia en neoplasias y cáncer bucal.

La deficiencia de vitamina D, puede obedecer a múltiples razones. La escasa absorción a nivel del intestino, alimentación con productos que carecen de ella en las proporciones necesarias, tales como las personas intolerantes a la lactosa, alergia a la leche, dietas vegetarianas o veganas, exposición limitada a la luz solar, y enfermedad renal o hepática entre otras, provocando el raquitismo en los niños, o la osteomalacia en los adultos. Muchos de éstos casos se previenen con una exposición solar adecuada (la exposición excesiva puede llegar a destruir la vitamina y convertirla en fotoproductos inactivos), suplementando las dietas o mejorando las alteraciones de los órganos que intervienen en su metabolismo. 

Además de los peligros que entraña la hipovitaminosis D con relación a la osteogénesis, amelogénesis, dentinogénesis y periodontitis, no debemos olvidar su ingerencia en las enfermedades cardiovasculares, depresión, esclerosis múltiple, diabetes tipo 2, y alteraciones en el crecimiento y desarrollo.
Por dicha razón ha de conservarse en forma equilibrada su presencia en el organismo, y su determinación sérica debe llevarse a cabo en forma periódica.
La National Library of Medicine perteneciente a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de USA, ha establecido en 2020 la cantidad de vitamina D que se requiere cada día ajustado a la edad :
También se han estudiado los límites máximos diarios de vitamina D que incluyen, su ingesta a través de los alimentos, bebidas y suplementos, con excepción de alguna necesidad extra que será determinada por el médico.
Ciertas capas de la población suelen presentar deficiencias de Vit D y están determinadas en general por cuestiones raciales y geográficas.
La pigmentación de la piel puede afectar los niveles séricos de Vit D, tanto en las personas que no son sospechadas de deficiencia, como aquellas que reciben suplementos farmacológicos.
La hipervitaminosis D puede presentar náuseas, vómitos, debilidad muscular, deshidratación y hasta insuficiencia renal.
También pueden presentarse riesgos por su interacción con esteroides, estatinas y algunos diuréticos de la familia de las thiazidas.

En general los profesionales optan para su empleo como suplemento dietario por la D3, tan solo por su rápida absorción intestinal, no habiéndose encontrado diferencia sustancial con la D2 en su forma de actuar.
Las fuentes naturales de vitamina D son variadas (ver cuadro), y debe tenerse muy en cuenta su escasa presencia en las frutas y vegetales en general:

El fortalecimiento de los huesos y los dientes, y su activa participación en las encías a través del sistema inmunológico, constituyen desde el punto de vista odontológico un resguardo de la salud bucodental, y cuando las personas se presentan con policaries o gingivitis, no debe descartarse la interconsulta, y de ser necesario se indicará un examen sérico de la vitamina D.