En este blog, se ofrece una tribuna para la exposición y discusión de los Problemas que Afectan la formación del Odontólogo, el ejercicio profesional y todo tema atinente al Mejoramiento de la salud bucal de la población, y a la Jerarquización de la profesión.
El día que se conmemora tiene por objeto alentar a la población en general y a los profesionales e instituciones en particular, para la utilización de Internet y otras tecnologías de la información y la comunicación ( TICs. ) en su afán de ofrecer alternativas a las sociedades que permitan reducir la brecha digital. La fecha elegida, se corresponde desde un principio con el " Día Mundial de las Telecomunicaciones " que se celebra desde el 17 de Mayo de 1969 en que se funda la UIT, conmemorando la firma del " Primer Convenio Telegráfico Internacional " de 1865. La Asamblea General de las Naciones Unidas hace suya esta celebración en 2005, la que es convalidada en la Resolución 60/252 del año 2006. El desarrollo digital es una herramienta de transformación que ayuda a poner al alcance de la población un enorme potencial tecnológico accesible, que en el campo de la salud, permite la prestación de servicios de distinta naturaleza que incluyen : * TELEMEDICINA. * m.Salud ( servicios de salud ). * e.Salud ( servicios educativos ). * Registros de salud electrónica. La utilización de las redes sociales ha permitido también el desarrollo de los " multimedia packages ", que combinan texto, imágenes, animación y sonido, en una estrategia semipresencial.
El empleo de toda ésta tecnología ha mejorado sin duda el acceso a los servicios de salud, aumentando su eficiencia y calidad.
La Organización Mundial de la Salud ( ONU ) ha establecido el 5 de Mayo como " Día Mundial del Lavado de Manos " desde 2009, en concordancia con igual decisión del Fondo de las Naciones Unidas para la infancia, que con idéntico fin lo estableció para el día 15 de Octubre. El lavado de manos es una medida de prevención efectiva y económica, que visibiliza la importancia que tienen la educación y el saneamiento ambiental como determinantes de la salud de la población. Impulsar acciones como el simple lavado de manos dentro del ámbito familiar, escolar, y en los distintos ámbitos relacionados con la prestación de los servicios de salud, es muy importante dado el evidente potencial de los padres, docentes y profesionales como agentes de cambio de conducta en el lavado de manos, tanto para los niños como para la comunidad en general. En su tarea habitual y cotidiana las personas son un vehículo en sus manos de microorganismos y substancias responsables de diferentes enfermedades infectocontagiosas y deprimentes de la salud local o general, que pueden comprometer a las personas de todos los grupos etários de acuerdo a su diversa susceptibilidad, Todos aquellos tratamientos sintomáticos, causales y aún los preventivos que permiten desarrollar las defensas son sin duda efectivos, más, de los aportes que ellos han determinado para el logro de una mejor salud, ninguno de ellos es tan sencillo ni actúa tan tempranamente en la pevención como el lavado de manos. La ausencia de un adecuado lavado de manos ayuda a diseminar gérmenes y transmitirlos a otras personas, o tambien provocar el autocontagio al tocarse los ojos, la boca, la nariz o una simple escoriación de la piel, de la misma manera que muchos brotes de enfermedades transmisibles por los alimentos, se originan por no lavarse las manos o no hacerlo bien. El lavado de manos debe ser llevado a cabo en las siguientes ocasiones : * Antes, durante y después de preparar alimentos. * Antes de comer y beber. * Antes y después de atender a los enfermos. * Antes y después de curar heridas o tratar focos infecciosos. * Después de ir al baño. * Después de cambiar pañales o limpiar a los niños. * Después de estornudar, toser o sonarse la nariz. * Después de tocar animales, sus alimentos o excrementos. * Después de tocar basura. Al mismo tiempo no debemos olvidar lavarnos las manos luego de tocar las teclas de luz, picaportes, tubo del teléfono, control remoto, botón del ascensor, sostenes de los transportes públicos o después de dar la mano. Cada año mueren en el mundo alrededor de 3.5 millones de niños a causa de enfermedades fácilmente prevenibles con el empleo de simples medidas de higiene. La forma correcta de lavarse las manos es la siguiente : * Mojarse las manos con agua corriente. * Enjabonarlas. * Frotarlas hasta generar espuma tanto en la palma, el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas, usando de preferencia un cepillo de manos. * El frotado debe durar como mínimo 20 segundos. * Enjuagar bien las manos bajo agua corriente. * Secar con una toalla de papel o un secador de aire.
La " Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa " que publica anualmente la organización " Reporteros sin fronteras ", para éste año 2014, reproducida en el epígrafe, revela un impacto negativo en los resultados como consecuencia de los conflictos armados, de los gobiernos dictatoriales y de las tensas relaciones sociales en los paises desigualmente desarrollados. También la posición de algunos paises se vio afectada al hacer sus gobernantes, una interpretación demasiado amplia y abusiva del concepto de " protección de la seguridad nacional ", o de una sobreestimación del concepto de " mayoría electoral ", con la consecuencia de cercenar el derecho a informar o de ser informado. El " Estado de Derecho ", sufre así una clara restricción en su concreción, y ubica al ciudadano en una situación de inestabilidad, lindante con la inseguridad jurídica y el temor a represalias. En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas, proclamó el día 3 de Mayo como " Día Mundial de la Libertad de Prensa ", con la idea de fomentar dicha libertad en el mundo, reconociendo que " una prensa libre, pluralista e independiente, es un componente esencial de toda sociedad democrática ". Esta proclama, posee como antecedente la " Declaración de Windhoek ", Namibia, de 1991, elaborada por periodistas africanos, cuyas expresiones fueron aprobadas por la Conferencia General de la UNESCO. Para el año 2014, se ha designado a Francia como país anfitrión, bajo el lema " LIBERTAD DE PRENSA PARA UN FUTURO MEJOR ".
El lema que la OIT ha elegido para la celebración del " Dia Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo " en el presente año 2014, es " La Seguridad y la Salud en el uso de Productos Químicos en el Trabajo ". La profesión odontológica, entre sus múltiples funciones, requiere para la concreción de algunas de ellas, de la utilización de productos y sustanciaas químicas cuyo impacto sobre la salud de quien las realiza , y sobre el medio ambiente, están reconocidos como nocivos e insalubles, y se requiere como medida precautoria garantizar la gestión racional de dichos productos. La Asamblea General de la ONU proclamó el 28 de Abril como "Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo ", apuntando a una promoción del trabajo seguro, saludable y decente. Desde el año 2003, la OIT observa dicho día mundial haciendo incapié en la prevención de los accidentes y las enfermedades laborales según las conclusiones de la " Conferencia Internacional del Trabajo " llevada a cabo en dicho año, entre las que se destacan la de sensibilizar a la población sobre la aplicación de medidas para que el trabajo sea seguro y saludable a los efectos de evitar los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales, definiendo los peligros que acarrea el uso de ciertos compuestos químicos en distintos ambientes de trabajo, como el consultorio dental. Más de 5500 muertos diarios se producen en el mundo por accidentes o enfermedades originadas en el uso de productos nocivos, calculándose en 160 millones las personas que sufren de enfermedades profesionales cada año por la misma razón. Ya hemos dicho en alguna de nuestras publicaciones, que el consultorio dental se considera " área crítica " y su trabajo profesional puede catalogarse como de " alto riesgo ". El riesgo social que acecha al odontólogo por el solo hecho de desarrollar su trabajo profesional, por tanto, debe constituirse en un llamado de atención sobre los profesionales y sus instituciones, a los efectos de promover el conocimiento entre pares, y generar las medidas que permitan prevenir el accidente y la enfermedad profesional.
A los efectos de clarificar la relación odontólogo-paciente, fundamentalmente en base a las propias preocupaciones e interrogantes de las personas de la tercera edad relativas a su salud bucal, la Asociación Dental Americana ( ADA ) ha extractado las preguntas comunes que deben ser respondidas a los pacientes mayores, y que obedecen a su incertidumbre con respecto a los cambios orales que la edad induce en dichas personas, las que pueden resumirse en el siguiente cuestionario :
* Es inevitable la pérdida de los dientes en la edad avanzada ? * Es necesario que me preocupe por los hábitos de higiene oral ? * Debemos preocuparnos por la caries dental ? * Hay algo que puedo hacer para evitar el avance de la enfermedad de las encías ? * Como puedo mejorar el rendimiento de mis prótesis dentales ? * Ante algunas dificultades que experimento al masticar o deglutir los alimentos, debo proceder de alguna forma especial ? * Debo visitar periódicamente al odontólogo, aún desafiando la ansiedad que me produce ? * Hay medicamentos de uso general que pueden afectar el estado de la salud de mi boca ? * Puedo llegar a solicitar la instalación de implantes dentales ? * Puedo acceder sin inconvenientes a las técnicas cosméticas que mejoran el color de la sonrisa cuando mis dientes se oscurecen ? * A que recursos de salud puedo recurrir cuando mi economía no me permite acceder a los tratamientos básicos ? * Posee la odontología técnicas, procedimientos y opciones dedicadas exclusivamente a las personas de la tercera edad ? * Porque experimento cierta sequedad en mi boca ? * Porque estoy perdiendo el sentido del gusto, especialmente a partir de la instalación de mis prótesis dentales ?
El odontólogo, debe estar preparado para poder responder éstas preguntas y generar en los pacientes de la tercera edad un estado que los contenga en sus preocupaciones y les ofrezca las distintas alternativas a su requisitoria. Si se tiene en cuenta que en los países desarrollados, en general la población de personas mayores de 65 años representa el 25 %, y en nuestro país los adultos mayores de 60 años, según el censo de 2010 ascienden a 5.725.838 personas sobre una población total de 40 millones, que el 30 % es desdentada y el 1,5 % vive en residencias de larga estadía, los cuidados no solo deben estar enfocados a la recuperación o rehabilitación de su salud, sino que una buena parte de las medidas deben también orientarse a la prevención. En 2009, el Journal of American Medical Association ( JAMA ), publicó una serie de artículos destinados a esclarecer a los lectores sobre las medidas preventivas aconsejables para los adultos mayores y ancianos, relacionándolos principalmente con la expectativa de vida de cada paciente en particular, fundamentalmente ponderando la probabilidad de que dichas personas se beneficien con una reducción de los síntomas y con un aporte para que puedan realizar las funciones básicas destinadas a mantener la salud y el bienestar. Entre las recomendaciones preventivas que pueden relacionarse con la salud bucal pueden mencionarse : VACUNA ANTITETANICA ASESORAMIENTO SOBRE EL CONSUMO DE ALCOHOL DETECCION DE LA DEPRESION DETECCION DE LA DIABETES DETECCION DE LA OSTEOPOROSIS DIETA SALUDABLE CONTROL DEL HABITO DE FUMAR ESTIMULAR LOS HABITOS HIGIENICOS CONSULTA PERIODICA AL PROFESIONAL
En cuanto a las acciones concretas a desarrollar para el abordaje de los problemas y patologías existentes, por fuera de algunos mitos en boga, el odontólogo debe desarrollar un criterio que le permita, no solo aconsejar las rutinas y tratamientos a seguir, sino en poder llevarlos a la práctica con la óptica que permite diferenciar su aplicación en un grupo etario diferente al de los niños, adolescentes y adultos jóvenes, para lo que se requieren acciones diferenciadas. La caries dental, no es solo patrimonio de las personas jóvenes, y las personas mayores que poseen dientes naturales deben llevar a cabo las mismas medidas preventivas basadas en el cepillado dental, el empleo del hilo de seda, y en algunos recurriendo a los enjuagues fluorados.
La enfermedad periodontal no es parte del proceso de envejecimiento. Tanto la gingivitis como la periodontitis deben ser prevenidas, y en su caso, sometidas al tratamiento adecuado para evitar la pérdida de las piezas dentarias.
La xerostomía o sequedad bucal, puede aparecer en cualquier momento de la vida, pero suele darse con mayor asiduidad en las personas mayores portadoras de prótesis dentales, que reciben tratamientos medicamentosos, o que son sometidos a terapias radiantes o químicas. Mantener húmeda la cavidad bucal es una de las principales indicaciones del odontólogo, para lo cual resulta conveniente el empleo de saliva artificial o realizarse colutorios con soluciones aciduladas. Otra de las manifestaciones patológicas que suelen darse en los adultos mayores y ancianos es el cáncer bucal, relacionado en un gran porcentaje de casos a los hábitos arraigados de fumar y beber alcohol desde su juventud. La prevención es fundamental, y el odontólogo debe prestar especial atención a determinados signos y síntomas que manifiesta o preocupan al paciente tales como las adenopatías, que deben buscarse con especial cuidado, la presencia de irritación crónica o llagas en los distintos tejidos de la boca, o el descubrimiento de manchas blancas y lesiones ulcerativas o abultamientos que aparecen por debajo de las prótesis removibles. Si bien éstas alteraciones no son sinónimo de malignidad, suelen constituir una manifestación temprana de la enfermedad que permite abordarla con mayor éxito desde su iniciación, gracias a los exámenes histopatológicos que el profesional canaliza con una simple biopsia.
Las respuestas adecuadas a las preocupaciones y consultas de las personas mayores, y la indicación de las terapéuticas específicas para abordar en forma rápida las patologías que se diagnostiquen, es una función importantísima que el odontólogo debe asumir en todos sus pacientes, pero que deben ser una rutina que, en la tercera edad, conlleva además la necesidad de comprensión de la angustia del paciente, del respeto a las frases repetitivas e incoherencias propias de algunas personas, y un aporte humanitario destinado a preservar, conservar y mejorar su salud física y espiritual respetando los derechos que le asisten al paciente, previstos en nuestro país en las leyes 26.529 y 26.742. No cabe duda alguna, que la función del odontólogo, por encima de encarar la solución de los padecimientos biológicos del anciano, es la de transformar una cara triste y desolada, carente de vida plena, en un rostro sonriente que transmite alegría y nos agradece con el alma todo lo que podamos hacer en beneficio de su calidad de vida.
La ignorancia, la falta de información y el descuido que se observa en amplios sectores de la tercera edad, constituye una dificultad manifiesta para el manejo correcto de la salud de tan extenso sector social. Quienes padecen enfermedades crónicas, los discapacitados, los que están afectados por algún padecimiento mental, y fundamentalmente aquellos que se encuentran bajo la línea de pobreza, cuando no indigencia, no siempre pueden llegar a comprender el verdadero alcance de las instrucciones e indicaciones de los distintos profesionales de la salud, lo que en algunas oportunidades se acompaña por una incomprensión o desinterés de sus propios familiares. En otras ocasiones, la actitud de los mayores bordea una especie de aceptada resignación ante la enfermedad o simplemente ante un estado consciente del deterioro de su salud, al que consideran propio de la edad, y en dicha condición no aceptan "perder el tiempo" en prácticas preventivas ( a las que consideran propias de los jóvenes ) o en tratamientos que tienden a apuntalar su bienestar físico y mental. En la práctica odontológica puede observarse a muchos ancianos que no cepillan sus dientes y no concurren periódicamente al profesional aun en los casos en que todavía poseen buena cantidad de piezas dentarias, y en los casos de desdentados, que no reclaman la restitución protética de las mismas en la creencia que la aparatología les sumará dificultades. También se desinteresan por la pérdida de sus atributos estéticos considerando que las acciones tendientes a mejorarlos ya no se justifican a su edad de la misma manera que si los justifican para los niños y adultos jóvenes. No obstante, es indispensable tratar de llegar a la conciencia de los adultos mayores a través de recomendaciones fáciles de interpretar, pero fundamentalmente con la seguridad de que habrán de escucharlos o leerlos por su propia voluntad, o al menos acicateados por su familia. La consulta al odontólogo, será la primera acción a desarrollar, y a partir de ella, dependerá de la capacidad del profesional el estimularlos a ser escuchado, a que lean sus instrucciones escritas y que puedan llegar a comprender las indicaciones que contienen, las que pueden condensarse a saber :
* En la consulta al odontólogo, es conveniente que el paciente concurra acompañado de algún familiar o amigo cercano. * Cuando alguna de las indicaciones verbales o escritas no es comprendida, alentarlo a preguntar las veces necesarias hasta su satisfacción. * Debe informarse al profesional, de todos los tratamientos médicos a que está siendo sometido, de todas sus experiencias odontológicas, tanto positivas como negativas, y de su disposición a someterse a las prescripciones que surjan de la consulta. * Las preguntas que yacen entre las preocupaciones del paciente, deben ser escritas antes de la consulta para no pasar por alto todas las inquietudes e inseguridades que rondan su cabeza. * El paciente y su acompañante no solo deben escuchar atentamente las respuestas o propuestas del profesional, sino que deben solicitar que sean otorgadas por escrito. * Es conveniente, que el paciente se comprometa ante el profesional a estudiar concienzudamente las propuestas, y a concurrir nuevamente a la consulta para dar una respuesta positiva o negativa que permita continuar con una relación amistosa.
EN CUANTO AL PROFESIONAL :
* Debe presentarse ante el paciente con calidez y cordialidad, saludarlo recordando su nombre, evitar el tuteo y escucharlo con atención y respeto. * Cuando el paciente o sus acompañantes aceptan el tratamiento indicado, el profesional debe evaluar algunas cuestiones antes de dar inicio al mismo tales como : 1.- Si el anciano valora su salud. 2.- Si quiere mejorar su imagen. 3.- Si ha comprendido lo que se le explicó y si desea el tratamiento. 4.- Si está capacitado para recibirlo. 5.- Si su colaboración será psicofísicamente adecuada. 6.- Su consentimiento informado. 7.- Su estado general y su expectativa de longevidad. 8.- Circunstancias sociales, factores económicos, dieta, higiene bucal y posibilidades de desplazamiento. 9.- Si el tratamiento habrá de mejorar la calidad de vida del paciente. * Paralelamente, el odontólogo debe apegarse a una serie de objetivos específicos que darán el sustento a su actuación como :
1.- Aplicar los métodos diagnósticos y clínicos en correspondencia con la condición de adulto mayor. 2.- Comprender la importancia de realizar un plan de tratamiento acorde a las necesidades y posibilidades del paciente. 3.- Formular un plan de tratamiento odontológico desde una postura integral e interdisciplinaria. 4.- Identificar las características del equipo de salud general que asiste al anciano. * Establecer con el paciente una calidad de comunicación sujeta a satisfacer las expectativas de ambos respecto al plan de tratamiento, alentando al desarrollo de habilidades comunicativas que ayuden a conciliar lo que el paciente puede desear con lo que es profesionalmente recomendable.
LAS MEDIDAS PREVENTIVAS EN LA TERCERA EDAD
A nadie debe extrañar que la higiene bucal es fundamental para la conservación de la salud bucodental, y que las personas mayores son propensas a prescindir de dichos cuidados. La participación de la familia resulta imprescindible para estimular el uso del cepillo dental y del hilo dental, acción que también debe ser desarrollada en los hogares de internación. No existe la mínima duda que la salud bucal influye sobre la salud general, y puede asociarse al agravamiento de ciertas enfermedades no transmisibles, y aun sobre su incipiente deterioro cognitivo. Cuando el paciente tiene dificultades físicas para llevar a cabo las técnicas de higiene, sus cuidadores o familiares deben ayudarlo en dicha práctica.
EL PLAN DE TRATAMIENTO Berkey y col., han hecho un detallado estudio sobre los factores determinantes que incidirán en la toma de decisiones clínicas ante el paciente mayor, de los que pueden extractarse :
1.- Los deseos y expectativas del paciente. 2.- El tipo y la severidad de las necesidades dentales del paciente. 3.- El impacto de los problemas en la calidad de vida del paciente. 4.- La probabilidad de resultados positivos del tratamiento ( incluyendo cualquier posibilidad de iatrogenia ). 5.- La disponibilidad de alternativas al tratamiento razonables y de menor complejidad. 6.- La capacidad del paciente para tolerar el estrés del tratamiento ( en dependencia de su estado fisiológico y patológico ). 7.- La capacidad del paciente para mantener su salud bucodental. 8.- La capacidad financiera privada del paciente o el alcance de las eventuales coberturas médicas o de la seguridad social. 9.- La disponibilidad de destrezas propias de la odontogeriatría y de recursos tecnológicos adecuados.
Entre los objetivos sobre los que el odontólogo debe orientar su tratamiento, pueden mencionarse :
a.- Recurrir mínimamente a las extracciones dentarias imprescindi bles. b.- No sacrificar indebidamente el hueso alveolar. c.- Proteger, restaurar y corregir todas las alteraciones patológicas o traumáticas de los tejidos dentarios. d.- Restaurar la función y la estética brindando comodidad al paciente. e.- Evitar en lo posible, someter al paciente a largas sesiones de trabajo, y fijar horarios compatibles con las posibilidades del mismo.
Además deben evaluarse : 1.- La expectativa de vida como justificación de la realización o no del tratamiento total o parcial. 2.- Evaluar las incomodidades a someter al paciente y las eventuales intervenciones que puedan poner en riesgo su salud general.
Como colofón, el odontólogo debe evaluar en profundidad dos situaciones a las que deberá aplicarse sin exclusiones :
1.- El tratamiento del adulto mayor, no debe ser una copia del aplicado al adulto joven. La odontogeriatría no puede seguir en general las premisas que la enseñanza de la odontología básica nos ha transmitido desde el aula. 2.- En acuerdo con nuestro saber sobre la práctica de la odontogeriatría, debe reflexionarse sobre el lugar que dicho saber ocupa en un trabajo en equipo, y que el uso que se hace del mismo, debe subordinarse a la interdisciplinariedad que gobierna todo tratamiento en los adultos mayores.
LA REHABILITACION
Ya nos hemos referido a algunos aspectos del tratamiento rehabilitante, sin embargo conviene remarcar algunos aspectos relacionados al mismo. Según algunas encuestas, las mujeres y los hombres enfocan la rehabilitación de su aparato masticatorio desde dos aspectos diferentes, con las excepciones del caso. El sexo femenino privilegia una restauración de la estética como prioridad, dejando en segundo plano la función. El hombre, suele optar por un criterio opuesto, aunque cuando su edad no es avanzada, puede inclinarse por una elección distinta. No son pocos los casos en los que los pacientes se insertan sus aparatos protéticos cuando están fuera de su casa o desarrollan alguna función social, comercial o profesional que los enfrenta con otros seres humanos. Luego cuando regresan a su hogar, se quitan la prótesis, tal como lo hacen con sus zapatos, y hasta llegan a comer prescindiendo de la misma. No es fácil para el profesional poder influir sobre la falta de voluntad que lleva al paciente a evitar el proceso de acostumbramiento, y no sacarle todo el provecho a su rehabilitación. Por otra parte, si bien la reposición de la estética obra como un poderoso promotor de la autoestima, el comer privado de prótesis puede incidir desfavorablemente en la alimentación, y a la postre en la salud. Toda la paciencia que el odontólogo pueda poner a prueba para modificar ésta situación, será poca para tratar de inducir y convencer al paciente de la necesidad imperiosa del uso permanente de las prótesis, con los intervalos lógicos que permitan su higiene y mantenimiento.
LA ALIMENTACION EN LA TERCERA EDAD COMO SUSTENTO BASICO DEL TRATAMIENTO DENTAL
Si bien el nutricionista debe ser parte inescindible del equipo de salud en geriatría, ello no obsta para que el odontólogo se capacite en todo aquello que se relaciona con la nutrición de sus pacientes, pues de ello puede depender el éxito o fracaso de las terapéuticas aplicadas. A los efectos de estar seguros de que el paciente o su familia seleccionan adecuadamente las comidas que favorecen la salud bucal, deben conocerse y eventualmente recomendarse los distintos tipos de alimentos que se exponen a continuación, no con un orden de prioridad, pero si como elementos básicos de la dieta. Se debe dar preferencia a las manzanas, uvas, naranjas, melones, ananás, peras, brócoli, apio, zanahorias, pepinos y tomates.
Pan, cereales sin azúcar, rosetas de maíz, tortillas a base de verduras, galletas, pastas y arroz.
Pollo, pavo, pescados de mar, carne vacuna magra, fiambres magros, huevos, semillas de calabaza y girasol, frutos secos.
Leche descremada, yogurt descremado, quesos de bajo contenido graso, guisos desgrasados, sándwiches de pan integral, sopas, pizza en porciones pequeñas.
El listado propuesto contiene solo una parte de los alimentos recomendables, y su indicación quedará sujeta a las posibilidades de una correcta absorción, metabolismo y excreción que dependerá de la salud general del paciente.
CALIDAD DE LA ATENCION El paciente geriátrico, debe recibir la atención adecuada en acuerdo con los problemas locales y generales que presenta. El esfuerzo destinado a garantizar la calidad de dicha atención es también interdisciplinario, pues engloba al propio paciente, al odontólogo, médicos especialistas, personal auxiliar, asilos de ancianos e instituciones de la seguridad social que soportan financieramente el tratamiento. La odontología geriátrica, también debe responder a los cánones básicos de la evidencia, siguiendo los estándares, pautas y prácticas que se apoyan en los resultados de estudios e investigaciones que orientan a la toma de decisiones correctas, no obstante deban tenerse en cuenta algunas premisas que apoyan los resultados. El éxito pues dependerá de factores entre los que pueden enunciarse : * La salud bucal y general del paciente.
* El grado de cooperación.
* Los recursos económicos ( propios o de financiadores externos ) disponibles.
* La calidad biológica y técnica de los materiales empleados.
* Los conocimientos y habilidades del profesional. EN CONCORDANCIA.......:
El fenómeno poblacional que caracteriza el incesante incremento de la expectativa de vida, no debe dejar librado a su suerte a esa franja de adultos mayores que, por el mismo motivo de su longevidad, arrastran un sinnúmero de enfermedades crónicas y exposición al desgaste biológico y a los factores externos que influyen en su salud. El muro entre el anciano y el mundo debe ser derribado. En 1948, Argentina demostró su respeto a las personas mayores y se constituyó en país pionero tanto en su legislación como en la cobertura real que dispuso tanto en el campo social como en la salud. En dicho año el gobierno emite una declaración al respecto denominada " Los derechos y el decálogo de la ancianidad ". En 1971, fue creado el " Programa Asistencial Medico Integral " ( PAMI ), destinado a financiar la atención de los mayores y hoy cubre a casi 4 millones y medio de afiliados. En 1970, el Congreso de la Federación Dental Internacional ( FDI ), llevado a cabo en Viena, abordó como tema fundamental la " Odontología para las personas de edad avanzada ", en respaldo a la declaración de la OMS que designaba a dicho año como " El año del Anciano ". Ambas decisiones y abordajes sentaron las bases para reafirmar y profundizar el desarrollo de la odontogeriatría como especialidad. En 1991, la ONU dicta su resolución 46 en la que propone los principios básicos para la ancianidad, a la que adhirió nuestro país en 1994, sobre cuya base hace suyas las declaraciones internacionales subsiguientes, dando a conocer en la primera década del siglo XXI la " Carta de derechos de las personas mayores ". Muchas otras declaraciones posteriores, tanto de organismos internacionales como de países en particular se han expresado en concordancia, pero lamentablemente la mayoría solo quedaron impresas como meras expresiones de deseos y en la práctica no produjeron cambios apreciables.
El aspecto físico, las aptitudes, la personalidad, las alteraciones psicológicas, el medio de vida, el hábitat y las relaciones familiares e interpersonales con quienes cuidan de su salud, son condiciones que repercuten sobre dicho estado, y los odontólogos en particular debemos tener bien en claro que nuestra acción sobre éste sensible sector de la sociedad que es la tercera edad, no se sustenta solo en un conjunto de recursos técnico-científicos destinados a posibilitar el acceso a los distintos niveles de salud, sino en sumar a nuestros conocimientos específicos y actitudes, un conjunto de saberes que ayudarán a dar, a través de la salud bucal, el sustento necesario para mejorar la salud en general, y permitir que nuestros mayores, lleguen al final de sus vidas con la misma dignidad que pretendemos para los otros sectores de la sociedad. LA RELACION INTERPERSONAL ENTRE EL ODONTOLOGO Y SU PACIENTE MAYOR, ES CONDICION PREVIA A LA INICIACION DE CUALQUIER ACCION O TRATAMIENTO. Continuará.
El Colegio Odontológico de Perú y otras instituciones profesionales y académicas del hermano pueblo de Perú, han iniciado una campaña a los efectos de oponerse a la creación de nuevas facultades de odontología y de cambio en los planes de estudio de las que funcionan en la actualidad. En nuestro país también se corre el riesgo de creación de escuelas privadas de odontología, sin ningún tipo de evaluación de necesidades y con amplia libertad en la elaboración de los planes de estudio. Es preciso que nuestras instituciones académicas y profesionales, fijen una postura congruente sobre el tema promoviendo la realización de estudios, encuestas, seminarios e investigaciones de mercado que pongan en claro las verdaderas necesidades de la población, a los efectos de evitar una sobreproducción de recursos humanos que complicarán el desarrollo de la profesión, creando una mano de obra barata, adocenada e innecesaria, en tiempos en los que la ciencia ha demostrado el supremo efecto de las medidas preventivas individuales y poblacionales para disminuir los índices de las enfermedades bucodentales prevalentes.