jaitt odonto social

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Que una sonrisa feliz sea nuestro mejor premio
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jueves, 22 de septiembre de 2011

ENSEÑANZA DE LA ODONTOLOGÍA


Requisitos para la selección y admisión del
                       educando

En el año 1987, se reunió en Ginebra el Consejo de Organizaciones Internacionales de Ciencias Médicas, abocándose al tratamiento de uno de los aspectos más preocupantes relacionados con la formación de recursos humanos en el área de la salud.
Decía el CIOMS en su declaración que " cuando un pais forma una cantidad de personal mayor de la que necesita o de la que puede emplear, se produce un desequilibrio en los recursos humanos de salud ".  El tema no es tán novedoso ni superficial como para que la Universidad lo ignore o lo relegue a meras discusiones sin  propuestas concretas.  La adecuación de los recursos humanos a las necesidades de salud de la población, resulta una quimera en tanto persista la incoordinación entre los sectores salud y educación.
Ya en 1985, el Director de la O.P.S, Carlyle Guerra de Macedo, expresaba que " las Universidades deben constituirse en la conciencia crítica de la sociedad y, en esa calidad, ser principal instrumento para promover las transformaciones necesarias ".
No es tan solo formando más y más profesionales, que la Universidad cumple con el objetivo que le asignara la sociedad en su conjunto.  Lo que ocurre es que las mayores preocupaciones educativas, se aplican al " cómo " y no tanto al " para qué " de la formación profesional.  Un año antes, el 12 de Diciembre de 1984, expresaba el Rector Normalizador de la U.B.A, el Dr. Delich : " La universidad ha trabajado con ahinco y sin desmayo. El Gobierno de la Nación eliminó el sistema de cupos para el ingreso, y tuvimos éste año una matrícula excepcional que fué atendida con escasos medios y recursos. Nos preparamos para recibir cerca de 80.000 estudiantes a partir de 1985, con la conciencia y la convicción de que cada uno de ellos tiene derecho a la oportunidad de la enseñanza superior, con la esperanza de que sean muchos los que en la universidad crezcan y prosperen, con una estrategia educativa que en el marco de la reforma pedagógica, muestre en la práctica que podemos dar buen entrenamiento universitario a muchos, si obramos con imaginación y tenacidad ". Las palabras suenan reivindicativas y un tanto demagógicas, y nó prevén acciones destinadas a evitar el derroche de recursos por abandono y desgranamiento, hechos favorecidos por las políticas que sólo se ocupan de fomentar el ingreso irrestricto a las universidades, pero que lo hacen sin estudios de factibilidad , sin estimar las reales necesidades de profesionales , y sin contar con los recursos económicos e instruccionales para acometer la tarea.
En Septiembre de 1986, la XXII Conferencia Sanitaria  Panamericana llevada a cabo en Washington, con la presencia de los Ministros de Salud de las Américas ( tambien de Argentina ), aprobó un documento sobre " Orientación y prioridades programáticas para la O.P.S en el cuadrienio 1987-1990 ".
A la par de señalar entre las prioridades relativas al personal de salud la necesidad de identificar nuevos modos para su formación y capacitación, ponía el acento " en la necesidad de reorientar todas las acciones en acuerdo a las estrategias sanitarias adoptadas ".
Estas dos opiniones contrapuestas entre funcionarios de un mismo pais, nos brinda un ejemplo más, de los tantos que pueden citarse, en que la política educacional se elabora sobre bases que nó contemplan las decisiones de un mismo gobierno, sobre las políticas de salud.  Esta situación no vá en desmedro de quiens deben orientar las políticas de sus respectivas areas, sino que marca la incoordinación a la que hacíamos referencia.
No caben dudas sobre las dificultades que deben vencerse para el abordaje de temas que cuestionan modos y caminos tradicionales, pero como expresara José Luis Romero, " una universidad que quiera ser viva, no puede esquivar los problemas fundamentales por el sólo hecho de ser conflictivos ".  El hecho cierto es que existe una gran discrepancia entre los recursos humanos que el sistema educacional prepara, y las características y número de esos recursos que los servicios requieren.  Numerosas investigaciones se llevan a cabo en diferentes centros educativos de América y Europa, con el objeto de desarrollar una técnica capáz de definir la clase y el número del personal de salud que debe ser entrenado en cada región.  Sin embargo, los hábitos y recomendaciones no pueden ser transferidos automáticamente a otros paises.
Una serie de circunstancias de órden social, económico y político deben ser evaluadas nó solo en cada país, sino en cada región y en cada comunidad educativa.

lunes, 19 de septiembre de 2011

ENSEÑANZA DE LA ODONTOLOGÍA


EL CONTEXTO Y SU INFLUENCIA EN EL DESARROLLO DE LA EDUCACÓN DENTAL.

La  situación profesional

La aguda crisis económica por la que atraviesan los paises en vias de desarrollo, viene dejando su impronta desde hace prácticamente tres décadas, en el sector de las profesiones liberales.
Si se analiza también la situación en los paises centrales, se observará idéntica preocupación.  En ambos casos, puede detectarse una creciente proletarización, pauperización, subempleo, multiempleo, desempleo y éxodos locales o regionales, aunque las causales sean de distinta naturaleza.  En los paises desarrollados se menciona la confluencia de tres factores en el deterioro del ejercicio de la profesión odontológica; el incremento excesivo de profesionales, el crecimiento regresivo de la población y la disminución de la demanda, ya por menor incidencia de las enfermedades dentales, cómo por factores económicos.
En los paises en vias de desarrollo, no pueden esgrimirse las mismas razones.  Su población sigue creciendo con renovado ritmo, y las enfermedades dentales no manifiestan decrecimiento epidemiológico.
En cuanto al número de profesionales, no representa tampoco una cuestión explosiva, ya que en muchos de ellos, la relación odontólogo-población todavía no ha llegado a los índices aceptables propuestos por los organismos internacionales de la salud.  No caben dudas que la decadencia y el progresivo deterioro económico y social de sus comunidades, se ha expandido de tal forma que ha alcanzado también a las profesiones liberales, que conservaban hasta no hace mucho tiempo un cierto status económico.
Nuestro Pais, resume un poco de las condiciones de cada grupo de las naciones analizadas con una manifiesta atipía en su comportamiento.
En lo referente al número de odontólogos egresados y a la característica demográfica de su población, se acerca a los paises desarrollados. En cuanto a sus condiciones económicas globales y a los estándares de salud, se halla mas cerca del tercer mundo.
En consonancia con la gravedad de las situaciones y con el predominio de uno u otro factor de distorción, las soluciones propuestas y adoptadas por cada pais han sido disímiles.  El cierre de escuelas dentales ( Holanda, Dinamarca, Suecia ), la reducción del número de ingresantes ( Alemania, Inglaterra, Francia ), la restricción en la habilitación para el ejercicio profesional ( EE.UU, Canadá ), se han aplicado como mecanismos correctores en los paises desarrollados.  Una creciente socialización de los servicios de salud, con una marcada estatización en el empleo profesional, fué adoptada en el otro grupo de paises.
En Argentina no se avizoran todavía los posibles mecanismos de regulación para impedir la ostensible merma en la relación odontólogo-población.  Los 1.250 habitantes por odontólogo que se contabilizaban hace 30 años, han pasado a una relación de 754, cuando todavía la O.M.S, sigue manteniendo como ideal los 1.250.
Las  universidades matriculan líbremente con ténues exigencias de cursos preparatorios o ciclos básicos. El ejercicio profesional no se halla acotado por ningún tipo de restricciones impuestas por organismos oficiales o colegios profesionales. A pesar de los esfuerzos, los índices epidemiológicos en salud dental no han mejorado ostensíblemente. La planificación en salud, no ha logrado integrar, ni siquiera coordinar, los subsistemas de prestación; la realidad demográfica se asimila a los paises centrales, y las condiciones económicas reflejan la pobreza y decadencia de los paises periféricos.
La creciente dificultad para el ejercicio de la profesión odontológica, es pues una constante en todo el mundo. La mayor parte de los paises, han adoptado resguardos para evitar la radicalización de las situaciones.  Nuestro pais  todavía se halla enfrascado en discusiones filosóficas, mientras tanto proliferan los sistemas que expolian, corrompen y explotan a los jóvenes odontólogos; la subocupación y el multiempleo se han adueñado de una amplia capa del sector profesional, y el éxodo, que en otros tiempos representaba una salida habitual, ya no encuentra lugares que admitan fácilmente dicha inmigración.
Si es desconcertante que los paises subdesarrollados hayan aportado casi el 50% de los científicos y profesionales que emigraron a los paises centrales en los últimos dos decenios del siglo pasado, lo es aún mas, que las instituciones formadoras de esos recursos, no mostraran el menor empeño en adoptar mecanismos para subsanarlo, si se tiene en cuenta los enormes recursos invertidos para su formación. Y hoy en dia, se siguen invirtiendo ingentes cantidades de dinero para formar profesionales que, en última instancia, terminarán poblando las estructuras burocráticas del estado, o pulularán convirtiéndose en mano de obra adocenada de corporaciones o grupos empresarios profesionales que lucran con su explotación.
Sin embargo, nuestras instituciones profesionales no pueden esconder su accionar que favorece la pervivencia de sistemas tán injustos. Por un lado, se niegan a reconocer la realidad que las circunda, mirando para otro lado cuando a veces apañan conductas
extraviadas, y en algunas oportunidades son verdaderos socios en la explotación bajo aranceles indignos.
Otra situación que se ha producido en los finales del siglo pasado y principios del actual, es la creación de numerosas facultades de odontología privadas dependientes de universidades que se dedicaban habitualmente a carreras de las ciencias económicas y sociales, y en algunos casos, en abierta sociedad con instituciones odontológicas científicas y hasta gremiales.
A las universidades públicas ya existentes, se fueron sumando las escuelas Maimónides, Kennedy, El Salvador asociada a la Asociación Odontológica Argentina, y últimamente la Católica asociada a la Sociedad Odontológica de La plata en 2004 y la del Circulo Odontológico de Rosario en 2008. En el posgrado curricular, el Circulo Argentino de Odontología estableció una relación con la Universidad Kénnedy, el Ateneo Argentino de Odontología con la Universidad Favaloro, la Universidad Católica de Salta con un grupo de calificados colegas, al igual que la Universidad Católica Argentina.  No podemos dejar de mencionar, el convenio entre una academia de prótesis de laboratorio con la Universidad de Lomas de Zamora, que no posee escuela de Odontología.
Todos recordamos las editoriales en las revistas de varias de nuestras instituciones, arremetiendo contra las Facultades de Odontología públicas, a quienes acusaban de fábricas de Dentistas que inundaban el mercado de profesionales, y unos pocos años después, ellas mismas se transformaron en escuelas de Odontología.
Bajo qué patrones, estándares o necesidades, la C.O.N.E.A.U autoriza la creación y funcionamiento de nuevas escuelas de odontología? ¿ Ha intervenido el Consejo de Universidades, tal como lo establece la ley 24.521 en la acreditación de dichas escuelas? ¿ Bajo que parámetros ?.  Cuando una institución odontológica decide crear una escuela de grado, consulta a la profesión?.
Muchos de éstos interrogantes quedan sin respuesta. ¿ Cuantas escuelas más nos deparará el futuro ? ¿ Cuantos odontólogos más ingresarán a un mercado que ya se torna inextensible ?

viernes, 16 de septiembre de 2011

DATOS INQUIETANTES PARA LA SEGURIDAD SOCIAL


¿ Es posible una sociedad cuya existencia ociosa duplicará la laboral ? ¿ Es factible una vejez con potencialidad cognitiva y autonomía ?

Estas preguntas no sólo instalan una tremenda duda; el análisis impone ciertas premoniciones, que son verdaderos nubarrones en el cielo de la seguridad social, tanto en lo atinente a los regímenes previsionales como a la cobertura de la salud.
En el presente siglo, convertirse en centenario no es un simple vaticinio, será una realidad incontrastable.  En tán solo un lustro, la esperanza de vida aumentó casi un 11% en los paises desarrollados,
con el agravante que, cuando la gente llega a los 90 años, el envejecimiento es mucho mas lento.
Estas ecuaciones demográficas, plantean interrogantes sobre si la sociedad podrá soportar una relación cada vez mas negativa entre la franja de jubilados y la de quienes los sustentan con sus aportes.
En Argentina, la tasa de fecundidad baja, la esperanza de vida sube y la población activa no se incrementa, mas bien, un 30% de la misma no aporta al sistema por trabajar en negro.
Si los aportantes a los sistemas de seguridad social, son 2 y 1/2 por cada jubilado, y un 30% no aporta, en poco tiempo tán solo un trabajador en actividad se corresponderá con un jubilado.
El peso de mantener la cobertura, ya no recae solo en los trabajadores activos.  El estado debe cubrir la brecha a través de los impuestos, y éstos, no son infinitamente extensibles.
En los sistemas de salud, los mayores de 60 años representan la cuarta parte de sus afiliados, pero consumen el 60% de los medicamentos y algo más en estudios, prácticas e internaciones.
En Argentina, la tasa de recambio poblacional es casi similar a la tasa de fertilidad por mujer ( 2,1 hijos ).  La población, con base en el alargamiento de la vida, ascenderá un 40% hacia  el año 2050, con una población probable para el pais de 58 millones de personas.
Los mayores de 60 años, se incrementarán en un 400%.
A no dudarlo se generará una presión inédita sobre la pobreza, los recursos profesionales y los sistemas de salud.
A éste ritmo, la Caja de Seguridad Social para Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, como las demás cajas profesionales, sufrirá tambien el impacto de los índices mencionados, tanto en su aspecto jubilatorio como en la cobertura de la enfermedad y la discapacidad.
Los estudios actuariales, ya no serán un instrumento valorable, siendo que, aun con los aportes de los comitentes, resultará harto difícil establecer montos jubilatorios aceptables.
La dirigencia institucional, debe comenzar yá a trabajar con vistas al futuro, y entender que su función será ,más que técnica, eminentemente política, tratando de adoptar los mecanismos indispensables para disminuir el márgen que separa lo deseable de lo posible.

jueves, 15 de septiembre de 2011

ENSEÑANZA DE LA ODONTOLOGÍA

   MISIONES DE LA UNIVERSIDAD

Realizar y fomentar la investigación científica.

A los efectos de cumplimentar con la temática del epígrafe, remito al lector a las entradas correspondientes al dia 26 de Junio de 2010.

martes, 13 de septiembre de 2011

ENSEÑANZA DE LA ODONTOLOGÍA

LAS  MISIONES DE LA  UNIVERSIDAD

" Asegurar la cultura y educación general "

Definiendo a la cultura como " el sistema vital de las ideas en cada tiempo ", Ortega y Gasset le imponía a la universidad como función primordial, a parte de la enseñanza de las profesiones y la investigación científica, "la plena transmisión del saber acumulado". Al mismo tiempo, consideraba una verdadera atrocidad, el desplazamiento que la investigación le ha infligido a la cultura, calificando de "nuevo bárbaro", al profesional, retrasado con respecto a su época, más sabio que nunca, pero tambien mas inculto.
No cabe duda que la Universidad, desde la edad media hasta la sociedad industrial, es considerada generalmente una torre de marfil distanciada de su entorno; un depósito de conocimientos que , aunque respetados, no logra convertirse en un centro intelectual comprometido, en un planificador político por excelencia, en un paladín de las innovaciones sociales.
Resulta altamente contradictorio, pensar que una institución como la Universidad, que debiera fomentar la unidad intelectual del género humano; que debiera inducir al mundo moderno a una cosmovisión homogénea, estable y positiva, se convierta sin embargo en una fuente de inseguridad e incertidumbre, en una promotora de la disociación, en la abanderada de la anarquía intelectual.  Y ello no es más que una consecuencia de la explosión científica, que promoviendo la fragmentación del conocimiento, mantiene abierta la brecha entre el ritmo de su expansión y la posibilidad de su asimilación.
Los innumerables diccionarios con decenas de miles de términos técnicos especiales; la publicación de más de 60 millones de libros científicos desde 1450 hasta la década de 1980, duplicando su número cada 20 años; la producción de 100.000 periódicos anuales en 60 idiomas, cifra que se duplica cada 15 años, etc., constituye una verdadera avalancha de informaciones, descubrimientos e ideas, que descolocan al hombre e impulsan a los estudiosos a optar entre convertirse en superespecialistas o en generadores superficiales.
Lo lamentable, es que pocos se preocupan en analizar y proponer caminos alternativos de solución, y la mayoría de los egresados de las altas casas de estudios, se conforman en ingresar, aunque cada vez con mayores dificultades, a la élite social institucionalizada que aquellas promueven, pero que por su formación acotada, no logran constituir la pirámide de talento social cuya ancha base, pueda sustentar eficázmente al vértice conductor y creativo de nuestras incipientes democracias.
Es cierto que el avance científico y tecnológico permite producir mas bienes y servicios con un menor esfuerzo humano, pero tambien es cierto que el obrero, el técnico, el profesional, necesitan mayores aptitudes y preparación para competir en el mercado laboral y para ascender en la escala de estima social. Ya no resulta suficiente, que los profesores tan solo conozcan por experiencia las aptitudes y actividades requeridas para tener éxito en la profesión y que ellos mismos sean personas de éxito.
Una educación general, debe presidir la formación de los profesionales, desde la escuela secundaria hasta el posgrado universitario, y de la misma manera, debe ofrecer dichas alternativas a los ciudadanos, que sin pretender la obtención de títulos tradicionales, desean mejorarse intelectualmente o prepararse para los nuevos retos a que los convoca un mundo en constante evolución.

viernes, 9 de septiembre de 2011

ENSEÑANZA DE LA ODONTOLOGÍA

El marco legal y las misiones de la Universidad

En Argentina, la sanción de la ley 24521 en 1995, désató una polémica en los   ambientes universitarios que estaba centrada, más que en su contenido reglamentario, en la forma en que abordaba en algún caso y soslayaba en otro, aspectos que desde siempre se manejaron más como banderas políticas, que como instancias académicas. En más de 100 años de vida institucional, las universidades nacionales han sido regidas por cinco leyes nacionales de trámite parlamentario :  la ley 1597 de 1885; la 13031 de 1947; la 14297 de 1954; la 20654 de 1974 y la 24521 de 1995. Hubo además cinco decretos-leyes producidos por gobiernos de facto, hasta el 22207 que rigió desde 1980 hasta 1984 en que fué derogado.
Con independencia de las ideas dominantes en cada época, de las políticas nacionales vigentes, del contexto socio-político en que se insertaban, o de los criterios, tendencias y concepciones de sus impulsores, las distintas normas legales centraban el accionar de la universidad en tres misiones fundamentales :

1.- Asegurar la cultura y educación general.

2.- Formar recursos humanos con responsabilidad en las áreas de interés social.

3.- Realizar y fomentar la investigación científica.

El segundo punto, ya lo hemos abordado en las entradas correspondientes al capítulo sobre "Criterios sobre la intensidad de la formación práctica".  Expondremos por tanto a continuación, algunos conceptos sobre las otras dos misiones de la universidad.

jueves, 8 de septiembre de 2011

ENSEÑANZA DE LA ODONTOLOGÍA

Acreditación de Facultades y carreras de Odontología.

PRESENTACIÓN  INSTITUCIONAL
A los efectos de cumplimentar los requerimientos
que surgen del contenido de cada estándar, la  Facultad o Escuela deberá caracterizar pormenorizádamente todos los aspectos estructurales, programáticos, metodológicos, conceptuales y de recursos, y según la dinámica impuesta por el organismo evaluador, los expondrá a través de un diagnóstico institucional orgánico, o lo desplegará en cada atributo en general o en cada indicador (estándar) en particular. Así la Institución deberá contar con los siguientes documentos:
a.- Acciones emprendidas para la fundación institucional y marco normativo-legal que se pretende o en el que se ampara su funcionamiento.                                                                     
b.- Estructura académico-administrativa. Misión y funciones.
Autoridades superiores. Funcionarios de carrera. Interdependencias.
c.- Incumbencias que le asigna al producto profesional.               
d.- Objetivos propuestos para las carreras a acreditar.                    
e.- Perfil profesional deseado.                                                    
f.- Estructura curricular diagramada por áreas del conocimiento, y expresada en contenidos básicos, carga horaria, objetivos educacionales específicos y discriminación entre la teoría y la práctica.                                                                                 
g.- Correlatividades, articulaciones, integración y salidas intermedias.                                                                             
h.- Mecanismos de evaluación.                                                 
i.- Prerrequisitos para el ingreso y para el avance en el proceso de formación.                                                                               
j.- Metodología del proceso enseñanza-aprendizaje para cada área en particular.                                                                         
k.- Recursos humanos: alumnos, docentes, auxiliares, técnicos, administrativos y de servicios. Condiciones de ingreso y permanencia.                                                                     
l.- Estructura física de las clínicas, laboratorios dentales y de ciencias básicas, servicios de apoyo y áreas de recreación y complementación académica-asistencial.                                
m.- Articulación docente-asistencial. Metodología, clínicas periféricas y servicios hospitalarios satélites.                                
n.- Investigación, extensión y publicaciones.                             
o.- Recursos económicos y financieros. Recursos de autogestión.
p.- Relaciones interinstitucionales y participación inter y transdisciplinarias.                                                                     
q.- Mecanismos de autoevaluación y control de gestión.

La presentación, deberá estar precedida por un marco conceptual globalizador que incluya, la filosofía y el sistema de valores en que se apoya la creación y el funcionamiento de la institución y de las carreras a acreditar, los propósitos y objetivos de la Facultad o Escuela enmarcados en el contexto socioeconómico y político del área de su influencia, de las condiciones de salud bucal de la población, de las prioridades de salud, del diagnóstico de necesidades de recursos humanos para resolver los problemas prevalentes de salud bucal, y de la disponibilidad de recursos físicos y financieros, todo ello con una explicitación sobre la manera y forma en que los programas educativos se enmarcarán en dicha problemática. 
Si se analiza en forma superficial y apasionada todo éste rosario de requerimientos a satisfacer a los efectos de obtener la acreditación para la creación o el funcionamiento de instituciones universitariasque desarrollan carreras críticas, pareciera exagerado y hasta absurdo por la extensión y profundidad de la documentación pasible de solicitar.  Sin embargo, debe entenderse que para todas éstas acciones existe un marco legal, que en nuestro País, tiene su historia y que determina cláramente el cómo y el porqué del funcionamiento de las instituciones universitarias .