jaitt odonto social

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Que una sonrisa feliz sea nuestro mejor premio
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viernes, 30 de julio de 2021

LA ENFERMEDAD PERIODONTAL Y EL CORAZÓN


Si bien no existen evidencias concluyentes e irrefutables sobre una estrecha relación entre las enfermedades de las encías y el sistema cardiocirculatorio, se sabe de su vinculación, habiédose demostrado que aquellos enfermos que padecen algún grado de enfermedad periodontal, resultan más vulnerables a los episodios cardiovasculares.
La presencia de microorganismos como el streptococus gordonii en las bolsas periodontales y su contribución en la formación de coágulos intrvasculares por su imitación del fibrinógeno puede bloquear en forma parcial o total el flujo sanguíneo de vasos importantes (Society for general microbiology, Dublin 2012).
También se ha demostrado que luego de un tratamiento periodontal, descienden los niveles de proteina C-reactiva 3, con lo que se activan los mecanismos de protección de las enfermedades cardiovasculares y de las lesiones arteroscleróticas.
Un interesante estudio realizado en Colombia por el cirujano cardiovascular Oscar Velazquez del Hospital Universitario San Vicente, enumera siete malos hábitos que resultan perjudiciales para la salud cardiovascular, y que la gente debería atender como medidas de prevención para evitar accidentes coronarios y cardiopatías en general y son los que siguen :
                                  FUMAR
                                  MALOS HÁBITOS ALIMENTARIOS
                                  SEDENTARISMO
                                  ESTRÉS
                                  CONTAMINACIÓN
                                  ALTERACIONES DEL SUEÑO
                                  DESCUIDO DE LA SALUD BUCAL

Las lesiones de las encías, desde la simple gingivitis hasta la enfermedad periodontal avanzada, representan sin duda una pesada carga para la salud cardiovascular, y constituyen un signo de advertencia que si es atendido en forma prematura, pueden evitar males mayores que ponen en riesgo la vida de la gente.
Las encías rojas, blandas o hinchadas, que sangran al cepillado, que se separan de los dientes, la movilidad dentaria y el mal aliento, son signos de advertencia a considerar a los efectos de adoptar los mecanismos tendientes a su abordaje en forma adecuada.
La población debe ser consciente de la importancia del cuidado de su salud bucodental, lo que también repercutirá en un buen estado de su salud cardiovascular, evitando así tratamientos complejos y costosos en ambas partes importantes de su cuerpo.

                              RECOMENDACIONES


El mantenimiento de una correcta higiene dental es la regla de oro no solo para el cuidado de la boca, sino también para proteger la salud en general, y en el caso que nos ocupa, para evitar daños, que pueden ser permanentes y hasta mortales, a nuestro sistema cardiocirculatorio.
Las medidas que habrán de contribuir a mantener estable la ecuación salud bucal-salud cardiovascular pueden sintetizarse en las siguientes :
                *  Cepillarse los dientes después de las comidas.
                *  Uso del hilo dental para restos ocultos y pegajosos.
                *  Limitar los dulces entre comidas.
                *  No fumar ni masticar tabaco.
                *  Consultar regularmente al odontologo.
                *  Los diabeticos y las mujeres embarazadas deben
                    prestar especial atención a sus encías.
                *  Los enfermos cardiovasculares deben extremar las
                    medidas  de protección de su salud bucodental.

                SONRÍA  SALUDABLEMENTE

                            SU CORAZÓN SE LO AGRADECERÁ
        
                  

martes, 27 de julio de 2021

EL ODONTÓLOGO GENERAL ANTE UN ESCENARIO CAMBIANTE


La ausencia de una verdadera representatividad gremial de los odontologos que prestan servicios en la seguridad social, ya sea en dependencia directa de las organizaciones proveedoras o a través de convenios directos o institucionales con las mismas, representa una barrera legal al momento de determinar los aranceles a cobrar, los que normálmente son fijados en forma unilateral por parte de las patronales.
Con alguna rara excepción, como lo fué en su momento la "Comisión Permanente" que funcionara hace muchos años en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación, no se han obtenido paritarias conducentes.
Las instituciones odontológicas de libre agremiación como Círculos, Asociaciones, Federaciones y aún la Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA), no actúan como verdaderas entidades gremiales, ya que por un lado no ostentan dicha categoría legal, y por otro en general, poséen una débil capacidad de negociación y en general aceptan con escasa reticencia las ofertas de los contratantes de servicios para sus listados de profesionales.  Los Colegios Odontológicos fijan aranceles mínimos éticos que en  general no están en condiciones de hacer cumplir, ni a sus colegiados ni a quienes los contratan.
Así el escenario que se visualiza en la actualidad, no contempla ni las necesidades y pretenciones arancelarias de quienes trabajan para la seguridad social y las organizaciones de prepago, ni siquiera sus reclamos por las condiciones de trabajo, la cobertura social y hasta no hace mucho tiempo un listado digno de prestaciones mínimas.
Este listado fué impuesto en su momento por el Programa Médico Obligatorio (PMO), ampliando las clásicas prestaciones cubiertas pero sin instrumentar ningún mecanismo que contemplara los reclamos de los profesionales.
Así las paritarias, que constituyen un derecho adquirido por todas las organizaciones gremiales del país, no alcanzan a los profesionales de la salud, quienes no disponen de alternativas válidas para la defensa de sus intereses.
En las comisiones paritarias, constituidas por los dadores de trabajo y por quienes los ejecutan, por lo general se analizan las estructuras de costo de un producto o servicio al que se le consigna un precio de mercado, y dentro de las variables que intervienen en dicha estructura se hace jugar la participación del salario a devengar, el que a su vez se analiza en función de variables que afectan la actividad (situaciones de recesión, inflación, desempleo, etc.).
Por supuesto, que ninguna de éstas características son tenidas en cuenta al fijar las retribuciones de los profesionales de la salud en los sistemas de la seguridad social (pública y privada), y mucho menos teniendo en cuenta que lo que se retribuye no es un bien de consumo, sino social, que es la salud, en la que los desniveles de retribución impactan, aún sin quererlo, en la calidad de la atención.
Esta situación,  explota en el momento en que se introduce en el ámbito de la salud el concepto de "medicina gerenciada", a la que BOSCH definió como: "cualquier intervención sistemática, sostenida y organizada, que afecte favoráblemente la calidad y los costos de la atención de la salud  en una población definida, vinculando responsáblemente entre sí a los compradores, los financiadores y los prestadores de servicios. Es requisito indispensable en ésta ecuación, la responsabilidad de medir y monitorear la calidad de la atención brindada, no solo en sus aspectos técnicos sino también en cuanto al estado de salud de la población, la satisfacción de los usuarios y la satisfacción de los prestadores".
En el contexto de ésta definición se pone énfasis en la "satisfacción" de usuarios y prestadores, y según lo que se viene observando con  el correr de los años, ni unos ni otros se sintieron alcanzados por dichos objetivos.
Lo que ocurre es que aquí no se analizó a fondo la estructura de costos.  Ya hemos visto lo que sucede cuando se pretende brindar un servicio a un costo irrazonable. Si tomamos como ejemplos las tarifas del transporte y de los servicios públicos en general, cuando no son compensatorias deben subsidiarse. Y si, como en el caso de nuestro país en los últimos años, éstos subsidios se desviaron y no fueron aplicados  en inversiones para el mejoramiento de los servicios, éstos a la postre resultan ineficientes.
En la década de los años 1990, el descontrol y la falta de integración entre los distintos sistemas de la seguridad social (pública y privada), llevó a establecer en forma obligatoria un mínimo de prestaciones de salud que se consideraban adecuadas para que los afiliados recibieran una atención básica para su cuidado.
Así nace el Programa Médico Obligatorio (PMO), creado por el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional 492 de 1995 y reglamentado por la Resolución 247  del 17 de Mayo de 1996 del Ministerio de Salud de la Nación.
En el área de la Odontología se estableció un listado de prestaciones básicas que con algunas modificaciones quedó constituido de la siguiente forma :
 
Como se desprende, el listado no cubre un sinnúmero de prestaciones del nivel de recuperación de la salud, y ninguna del de rehabilitación (prótesis, ortodoncia).  Sin embargo es justo reconocerlo, que muchas obras sociales y empresas de medicina prepaga ampliaron el listado, ya cubriendo totálmente las prestaciones, otorgando un porcentaje sobre valores acordados, o reintegrando sumas fijas sobre lo abonado previamente por los afiliados.
Lo que no se logró sin embargo, es establecer un mecanismo decoroso para la fijación de los aranceles con la participación de la profesión organizada, razón por la cual no se contemplaron sus justos reclamos, lo que de alguna u otra manera tuvo su influencia en la calidad de los servicios, y al mismo tiempo alentó algunas corruptelas o inescrupulosidades que colisionan con la ética profesional.
Los odontólogos, tampoco se preocuparon demasiado en que sus entidades representativas asuman un rol más enérgico en la discusión de los aranceles, y en muchos casos prefirieron rendirse a la fijación unilateral de los mismos que perder alguna fuente de trabajo, inequitativa pero segura.
El gremialismo odontológico es prácticamente inexistente en nuestro país, y el odontólogo no ha sabido mantener la impronta de sus tradiciones de ejercicio privado-liberal en un mundo que sí lo es, tal como lo manifestara Samuel Huntington en relación a las economías del sudeste asiático.  Y no es que se pretenda trabajar en un régimen privilegiado, pues cuando los profesionales de la salud debieron adecuarse a proyectos comunitarios o a sistemas sociales, lo hicieron con el convencimiento de que su misión en la sociedad supera los clásicos compromisos de otros grupos poblacionales, en la medida que la sociedad los ha ubicado como responsables de un bien tán caro para la gente como es su salud.
La pobreza y la enfermedad no nos es desconocida. El futuro de la seguridad social requiere una revisión de fondo, y los profesionales de la salud merecerán una inserción sincrónica con el conjunto de los demás sectores. Los estudios sobre los enormes gastos en la atención de la salud que crecen ininterrumpídamente a valores que oscilan en un 15 y un 50 % anual, (lo que se agrava con el envejecimiento progresivo de la población), los costos del avance tecnológico y las deficiencias en la administración, conducen irremediáblemente a prever una crisis del sistema.
El odontólogo de práctica general requerirá de aguzar su espíritu clínico, asumiendo a dicho efecto un rol insoslayable la propia universidad.
Una pérdida de vigencia de dicho espíritu en la profesión ya se avizoraba desde la revolución flexneriana con el encumbramiento del especialista. Una sólida formación clínica y bioética debe reclamársele para enfrentar los desafíos del futuro. Pero el marco asistencial que lo contiene no debe depender únicamente de las decisiones que emanan de los dadores de trabajo, sino que debe también participar en la fijación y programación de las políticas, que deben respetar sus reales merecimientos y compensaciones para poder sostener sin fisuras esa relación intransferible entre él y su paciente que los beneficie a ambos en un diálogo de comprensión y mútuo respeto.
 

martes, 22 de junio de 2021

COBERTURA UNIVERSAL DE SALUD : ¿ Podrá evitarse una nueva frustración ?


Decía hace casi cuatro décadas el destacado sanitarista argentino Jorge Mera, que " en el área de la salud, así como en otras áreas del quehacer nacional, ha prevalecido en nuestro país la tendencia a ignorar lo hecho por las administraciones anteriores.  El resultado es la falta de acumulación de experiencias, que impide avanzar sostenídamente hacia mejores niveles de organización sanitaria.
También es cierto que las críticas que se formulan a los diferentes proyectos gubernamentales son con frecuencia interpretadas por los funcionarios como producto de una conspiración de sus adversarios políticos ".
Esta situación ha desencadenado una suerte de superposición de proyectos que se fueron acumulando con el tiempo, pero que nunca se concretaron totálmente tras el abandono que sufrieron por parte de gobiernos poco afectos a la continuidad institucional.  Para darse cuenta de la necesidad de dicha continuidad, basta con repasar las políticas referidas al área de la energía atómica, que ejemplifican el porqué Argentina pudo descollar en el concierto de la comunidad internacional.
El conjunto de proyectos que se sucedieron a través de los años, ostentaron denominaciones dispares tales como "sistema", "plan", 
"programa" etc., pero nunca se asumieron como "seguro" salvo en una oportunidad. Pareciera que ésta observación fuera solo semántica, sin embargo marca una diferencia en el posible alcance de la cobertura. Un sistema, plan o programa, no necesariamente ofrecen una cobertura total, tal como sucede con las Obras Sociales, pero un seguro apunta no solo a la cobertura de enfermedad, sino tambien a la cobertura financiera del riesgo de enfermedad.
Por otra parte, la magnitud de los recursos disponibles no siempre asegura una cobertura universal en todos los niveles. Así en 1969 el 52,6 % de la población argentina estaba sin cobertura. En 1980, tal vez por la irrupción de las Obras Sociales, la población sin cobertura descendió al 29,9 %, pero treinta años después, a pesar de contar con abultados presupuestos para el área de la salud, la ausencia de cobertura se elevó al 37 %, con números regionales como 58 % para la Provincia del Chaco, 48 % para Salta, 56 % para Santiago del Estero, etc.  Este sector de la población representa el núcleo llamado "vulnerable", vale decir aquellas personas en estado de desprotección o incapacidad frente a una amenaza a su condición psicológica, física o mental.
A nivel Nación, Argentina dispuso de dos propuestas convertidas en ley para la protección de la salud y abordaje de la enfermedad.
La primera de ellas fué la ley 20.748 de 1974 que creaba el "Sistema Nacional Integrado de Salud" (SNIS) y la segunda la ley 23.661 de 1988 que establecía el " Seguro Nacional de Salud ". El lineamiento de dichas leyes, comas más, comas menos, aunque con un aggiornamiento terminológico y algunos cambios en los encuadres conceptuales, sostenían idénticos principios. Ambas leyes no alcanzaron los objetivos propuestos y fueron derogadas por distintos factores. El mismo resultado obtuvo la ley 16.462 de 1963 reglamentada por el Decreto 3042 del 26 de Abril de 1965 llamada "Ley de Medicamentos,"sospechada de ser la causal del golpe de estado de 1966, ya que una de las primeras audiencias oficiales del presidente de facto fué concedida al presidente de la Confederación Internacional de Laboratorios (no olvidar la potencia económica de la industria fármacoquímica), y la subsecuente derogación de la ley.  Al mismo tiempo el Ministerio de Salud fué transformado en Secretaría del Ministerio de Bienestar Social, y se desactivó la "Encuesta de Recursos de Salud". Tambien se interrumpió el funcionamiento de la "Comisión para el Estudio del Sistema de Atención" integrada por instituciones de salud, facultades, y organizaciones profesionales por parte del gobierno militar y que fuera establecida por el gobierno constitucional en 1974. 
Hubo algunos intentos esporádicos en jurisdicciones provinciales, entre los que pueden señalarse el "Sistema de Atención Médica Organizada" (SAMO) en la Provincia de Buenos Aires en la decada de 1970, y más contemporáneo, la Ley Básica de Salud en la Capital Federal (CABA) N° 153 del 25 de Febrero de 1999 y luego en la misma ciudad, la Cobertura Porteña de Salud por ley 2597 del 6 de Diciembre de 2007. Esta cobertura mantiene una aparente vigencia, y cubre teóricamente a los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires que no posean ningún tipo de cobertura, y que para Noviembre del 2015 englobaba a 382.685 personas (el cálculo privado de vulnerables asciende a 500.000 ).
Cabe consignar que los recursos físicos de la ciudad son 33 hospitales públicos y 40 centros barriales, más alrededor de 300 profesionales médicos y 100 odontologos de cabecera, plantel que en éstos momentos, no se registra como operante en forma segura. Sin embargo, tanta profusión de recursos, no parece ejercer un claro efecto sobre la salud de la población. Solo basta consignar que en lo referente a salud bucodental, los índices son similares a los que se manejan a nivel nacional (población urbana) que ascienden a 4,58 dientes cariados en niños de 2 a 5 años, y a 7,14 dientes perdidos en adultos de 25 a 44 años. En adultos de más de 60 años, el 30 % no posée dientes (5.800.000 personas en todo el país).
El 14 de Abril de 2016, el Ministerio de Salud de la Nación, dicta la resolución 475 que se expone a continuación :
Según se desprende de la lectura de la resolución, se pretende legislar a través de un acto administrativo y no una ley específica, lo que la convierte en un documento fácilmente censurable.
No obstante, si en realidad existe un  firme propósito de llevar a cabo las acciones descriptas, y las jurisdicciones provinciales adhieren al documento, pueda conseguirse su implementación.
Al momento han adherido 12 provincias, la última de ellas es la de Santiago del Estero con un 55 % de población no amparada por ningún tipo de cobertura, y es probable que se consiga un ámplio consenso en poco tiempo. Sin embargo, a 10 meses de haberse dictado de la resolución, el PEN solo había reservado un importante volúmen de recursos  financieros  que rondan los 30.000 millones de pesos, distribuidos en la siguiente forma :

*  2.700 millones para devolver a las Obras Sociales los fondos
    retenidos por la Superintendencia de Servicios de Salud.

*  4.500 millones para un fondo de emergencia destinado a
    catástrofes y epidemias.

*  8.000 millones para el mejoramiento de la infraestructura
    hospitalaria.

*  14.000 millones para invertir en bonos del Estado, cuyos
    intereses ayudarán a financiar el pago de las prestaciones.

Este sistema está destinado a la cobertura de 15 millones de personas, que sería la cantidad que se encuentra sin ningún tipo de cobertura.
Por lo que se desprende, el programa no sería una "cobertura universal", ya que no interfiere en la estructura de las Obras Sociales ni en las empresas de Medicina Prepaga, y si bien adhiere a los criterios establecidos por la OPS, basta mencionarlos para darnos cuenta que lo que se propone no se compadece totálmente con los mismos, y que muchos de los fondos afectados y ya distribuidos, no tienen aplicación efectiva al sistema.


No existe mención alguna de los alcances de la cobertura en el área de la salud bucodental, y por lo conocido no se ha consultado a expertos en el tema (el Director Nacional de Odontologia fué uno de ellos ) ni a instituciones educativas y profesionales, como tampoco se ha especificado nada hasta el presente sobre el futuro del programa 
" Argentina Sonríe ", dado de baja de la estructura del ministerio por razones que ya expusiéramos en publicaciones anteriores, desconociéndose el destino de los recursos físicos y humanos del programa, pero que no puede discutirse su perentoria necesidad en vista del deterioro de la salud bucodental en los argentinos que viven en zonas fráncamente desfavorecidas. Desde fines de 2016, se llevan a cabo acciones sectorizadas en salud bucodental bajo la denominación de " Comunidad Odontologica Dinasab ", que el propio ministerio ( secretaría en dicho momento ) incluyó tardíamente entre sus planes y programas, y de cuyo alcance, objetivos y prioridades, no se disponen explicitaciones a través de las tecnologías de información y comunicación, salvo algunos pantallazos sobre acciones esporádicas. Es de esperar que no se repitan los errores de  Argentina Sonríe, y se encare seriamente un programa nacional destinado a la población con carencias de atención de todo el país, si la transformación de la secretaría en ministerio puede obrar a su favor. 
Tampoco hemos observado  ningún tipo de encuentros entre las  autoridaades de salud con las instituciones formadoras del recurso humano profesional, quienes siguen siendo formados con los clásicos criterios de ejercicio privado competitivo. Cabe consignar que ésta interacción, no se dá desde hace más de cinco décadas, cuando el Profesor Andrés Santas coordinó la puesta en práctica de la Unidad Docente Hospitalaria y de la creación de las residencias hospitalarias, además de la incorporación de contenidos sobre sanitarismo en la currícula de las carreras universitarias de la salud.
En los primeros días de Junio de 2018, tuvo lugar una reunión periódica del Consejo Federal de la Salud (COFESA) que reune a las máximas autoridades de salud de las provincias, ( ver infografía) en la que se debatió la implementación del CUS para ampliar la "cobertura efectiva con calidad y equidad para cerrar las brechas".
Se puso el centro de la discusión en la unificación de programas para potenciar sus resultados, y se debatió sobre la aplicación y distribución de los recursos disponibles que engloban un crédito del Banco Mundial de 300 millones de dólares, a lo que se sumarían(?) otros 350 millones que aportaría el tesoro nacional. Una de las acciones concretadas hasta el presente es la distribución de 145 ambulancias a distintas circunscripciones.
No está todavía claro si el CUS ya subsume totálmente al programa " Remediar " que distribuye  en forma gratuita 17 millones de medicamentos. Al respecto, cabe consignar que el Senado de la Nación, a través de un proyecto de comunicación ( S-5241/16 ) ya había solicitado inforación.
La planificación resulta fundamental para llevar a cabo experiencias sobre cobertura de la salud, tomando como base lineamientos basados en estudios sobre morbimortalidad, recursos físicos, recursos humanos, utilización de los servicios, aplicación de tecnologías y financiación, siempre respetando los criterios de idoneidad y continuidad.
Los organismos internacionales de la salud nos ofrecen un listado de atributos indispensables para diagramar las políticas de salud.

1.- Ser explícitas. Formular objetivos, prioridades, cursos de 
     acción y asignación de recursos, siempre basados en
     consensos entre los distintos actores del sector.

2.- Ser ejecutadas a través de planes y programas sometidos a un
     contínuo proceso de evaluación y reformulación.

3.- Disponer de sistemas de información adecuados.

4.- Tener siempre en cuenta el país real, evitando los modelos
     teóricos foráneos que no armonizan con los valores y
     tradiciones de la cultura local.

5.- Atender a la regionalización y zonificación bajo un 
      programa único.

6.- Planificación del recurso humano y formación del mismo
      bajo los criterios de la ética social, la bioética y las necesidades
      de la población.

7.- Financiación racional y eficiente.

8.- Continuidad de las políticas con independencia de factores
      políticos o sectoriales.

9.- Revalorización del hospital público.

Todos éstos atributos deben quedar inmersos en el derecho a la salud con equidad, eliminando las disparidades y respetando la igualdad ante la ley.
Resulta fundamental la participación rectora del Estado, sin desconocer a los actores privados. Esta participación se justifica en la medida que cuando se incrementan los recursos que el estado vuelca a disposición del sistema, suele aumentar la demanda, casi siempre indefinida, por razones no siempre obedientes a las necesidades de la población.
Argentina está muy cerca de un verdadero seguro universal de salud, y muchos de los problemas y distorciones que se observan en  nuestro sistema de atención, no son impedimentos sino que, por el contrario lo hacen más perentorio.
El ámbito sociopolíticocultural ha alcanzado la suficiente maduréz, y está acercándose al deseo de ordenamiento que haga posible la obtención de un sistema equitativo y eficiente. Los pasos que se están dando son todavía endebles e inseguros, y todavía no permiten avizorar un mejoramiento y visibilizar esa Argentina oculta que sigue creciendo y desarrollándose, pese al descuido en que la han dejado nuestras públicas desaveniencias.
En éstos tiempos de pandemia, han aparecido en la escena pública algunas voces que reclaman no yá un verdadero sistema , sino por lo menos algún tipo de integración de los tres subsectores en que se encuentran parceladas las instituciones prestadoras.
Esta pretensión todavía no tiene un sustento que permita encarar su planificación, ya que por ahora no deja de ser una simple enunciación sin objetivos claros y sin participación de los actores involucrados en el sector y con poco interés legislativo.
Resulta indispensable encarar sériamente el tema, teniendo presente que las propuestas anteriores no pudieron concretarse a pesar de la intención de los gobernantes. Un ejemplo emblemático es la ley que estableció el Sistema Nacional Integrado de Salud ( SNIS ) en 1974.
En dicho momento todavía no existían las Obras Sociales, y la medicina prepaga se encontraba en sus inicios, con muy poco peso en la estructura de la salud. Solo se contaba con la estructura pública, algunas mutuales privadas y los hospitales de comunidades.
Tuve la oportunidad de integrar la Comisión Asesora que funcionaba en el Ministerio de Salud de la Nación, representando a la Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA), que analizó los pormenores del proyecto legislativo he hizo llegar sus aportes al Poder Ejecutivo.
El proyecto final fué aprobado en ámbas cámaras por una mayoría casi absoluta, y solo faltaba la promulgación de la ley por el Poder Ejecutivo, en cuyo seno merodeaban algunas dudas y preconceptos.
Recuerdo todavía que fuimos convocados por el coordinador de la comisión, el Dr. Dvoskin, quien nos informó que el Presidente de la Nación "había puesto la firma", y que, si una ley que se covalidaba 
con las firmas de Perón, Liotta, Gelbard y Lopez Rega, que encabezaban un gobierno que había asumido con el 80 % de los votos del pueblo, no podía llevarse a cabo, "nunca más podría lograrse".  Todos conocemos lo efímero de su vigencia, y hasta podemos intuir las razones del fracaso.
Esta llamada de atención no es un augurio. Es solo un aporte para tener en cuenta al momento de discutir cualquier futuro proyecto que no se apoye en estudios serios y en consensos significativos que eviten una nueva frustración.

viernes, 4 de junio de 2021

LA INTERACCIÓN ODONTOLOGO-PACIENTE A TRAVÉS DE LAS TICs.


Siempre hemos defendido la relación presencial entre el profesional y el paciente sin ningún tipo de obstáculo que se interponga entre ambos, y menos aún que la pueda exponer públicamente.
Ello obedece no solamente a una situación que abreva en la mayoría de los códigos de ética profesionales y en la legislación que ampara el secreto médico, sino y fundamentálmente en la necesidad de preservar un ámbito tan caro al respeto que merece el enfermo cuando se coloca en una relación estrecha que desnuda hechos, actitudes y exposiciones anatómcas y fisiológicas de claro contenido íntimo.
La aparición en el mercado de la salud de las organizaciones sociales de financiamiento y de las entidades de medicina prepaga, con la introducción de un nuevo recurso profesional denominado
"auditor", ha  roto en forma definitiva la clásica relación profesional-paciente.  La historia clínica hoy ya no es un documento secreto y confidencial, y las decisiones profesionales ya no son solo patrimonio de dicha dupla, sino que en muchas oportunidades resultan expuestas, analizadas, supervisadas y hasta alteradas por parte de terceros, y la trama administrativa de los sistemas las pone a mano de simples empleados que pueden tomar conocimiento de una información que roza el derecho al resguardo del recato de las  personas enfermas y del propio oficio responsable del profesional.
Los ateneos anátomoclinicos y la enseñanza de los educandos que se llevan a cabo en los establecimientos con unidad docente-hospitalaria, si bien exponen a los enfermos en su máxima intimidad, quedan restringidos a un ámbito muy estrecho, y la información queda en manos del personal de salud o de estudiantes que saben perféctamente del resguardo ético que éstas acciones proponen, acosejan e imponen.
Sin embargo, no resulta raro hoy en día, encontrar en las redes de las tecnologías de la información y comunicación ( TICs ) algunos grupos en los que ciertos miembros incorporan a sus profesionales de la salud entre sus contactos predilectos, y se visualizan diálogos relativos a sus dolencias.
En algunas encuestas llevadas a cabo sobre usuarios de Facebook, se pueden constatar algunas predilecciones para incorporar a sus grupos o usuarios de correo electrónico a sus médicos y odontólogos.  El empleo del correo electrónico se constató en casi un 40 % de los encuestados, situación que se daba especialmente en menores de 45 años, portadores de enfermedades crónicas y personas de alto poder económico.
Esta relación, les permite tener acceso a sus expedientes electrónicos, realizar el seguimiento del decurso de su afección, y establecer diálogos en linea sobre las terapéuticas indicadas.
La historia clínica electrónica, la electromedicina, la información y promoción de la salud a través de videos, y la retransmisión de datos y consultas entre profesionales y de éstos con sus pacientes, se halla en proceso de gran expansión en la medida que las TICs amplían sus posibilidades de interacción.

Los resultados positivos de éste tipo de práctica, deben forzosamente contrastarse (si su uso no es apropiado), con algunas consecuencias desagradables, equivocaciones, descuidos y hasta la muerte de algún enfermo que la relación personal directa puede evitar con mayor seguridad.
Una atención de la salud más efectiva y segura sin duda, es la relación paciente-profesional en vivo, en la que se puede ampliar consideráblemente el cúmulo de preguntas, el asegurarse de haber entendido las recomendaciones  proporcionadas por el profesional, discutir sobre el empleo correcto de medicamentos, y recibir información precisa sobre interacciones, toxicidad y reacciones indeseables; analizar con mayor detenimiento las opciones terapéuticas, y hasta poder solicitar todo lo acontecido por escrito y agendar una interconsulta.
Los derechos del paciente siempre deben estar garantizados, aún el de la privacidad, con independencia del mecanismo que se utilice para llevar adelante el tratamiento, de la misma manera que el profesional debe también resguardar su responsabilidad hasta el límite que separa lo deseable de lo posible y lo correcto de lo incorrecto.
El consentimiento informado es un documento de gran valor, pero no el único para asegurar dicha defensa.  Una relación adecuada, prudente, respetuosa y amistosa es tanto o más importante.
Desde siempre, a los prestadores de servicios de salud se les ha exigido una absoluta garantía del derecho a la privacidad del paciente.  Sin embargo éste derecho se vulnera con facilidad con la sola circulación de la historia clínica en los distintos trámites burocráticos exigidos por los organismos o empresas financiadoras.
El empleo de las TICs., puede también vulnerar dicha privacidad y exponer ante terceros, situaciones que debieran quedar resguardadas en el marco de la relación del paciente con el profesional.
El aprovechamiento de la tecnología en la obtención y diseminación de los datos que ofrecen información sobre la salud de comunidades, incorporando índices fidedignos a los sistemas de vigilancia epidemiológica, es un camino útil y necesario,  de la misma manera que la difusión del conocimiento y la promoción de la salud se benefician de éstas tecnologías.  Los profesionales disponen también de unas herramientas excepcionales para su educación contínua y para la transmisión de eventos sin necesidad de movilizarse territorialmente.
Sin embargo, con la excepción de casos específicos en que pueden servir para permitir interactuar al paciente con su profesional, no se puede evadir la relación directa.  El correo electrónico es una tecnología que puede ser empleada en muchos casos con gran suceso y escasa posibilidad de exposición ante terceros.
Las redes en cambio, resultan más vulnerables y pueden poner la información en una vidriera no querida ni por el profesional ni por el paciente.
La e-Salud puede desempeñar un importante papel y ser una herramienta estratégica que revolucione la atención de la salud facilitando el acceso de las poblaciones, y en muchos casos, mejorando la calidad de la atención.
La proliferación de éstas tecnologías las convierte en un fuerte aliado de la salud pública, otorgándoles las posibilidades de ampliar su rango de acción en la esfera individual, pero en éste caso existen límites que los propios sistemas de salud, ya públicos, ya privados, deben fijar evaluando el riesgo-beneficio de su acción en el ámbito de los comportamientos sociales, sin ir más allá de lo que la ética y la ley fijan como resguardo confidencial del ser humano enfermo.
    


domingo, 16 de mayo de 2021

17 de MAYO : " DIA INTERNACIONAL POR LA DISCRIMINACION SEXUAL E IDENTIDAD DE GENERO "


18 de MAYO : DIA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS:

En la República Argentina, existen miles de museos de todas las especialidades. Tambien son innumerables los museos relativos a las ciencias en general, y a las ciencias de la salud en particular.
Solo la Universidad de Buenos Aires ( UBA ), posee 14 museos:

1.-Museo Didáctico de Física ( Colegio Nacional Buenos Aires )
    2.-Museo de Farmacia " Dra. Rosa D. Alessio de Carnavale "                                     ( Facultad de Farmacia y Bioquímica )
      3.-Museo Universitario de Maquinaria Agrícola.                                    ( Facultad de Agronomía )
      4.-Museo de Ciencia y Técnica ( Facultad de Ingeniería )
      5.-Museo Etnográfico " Juan B. Ambrosetti " ( Facultad de 
                                                                     Filosofía y Letras )
      6.-Museo de Patología ( Facultad de Medicina )
      7.-Museo de la Psicología Experimental en Argentina "Dr. Horacio
                              G. Piñero " ( Facultad de Psicología )
      8.-Museo de Matemática ( Facultad de Ciencias Exactas )
      9.-Museo y Centro de Estudios Históricos de Odontología " Dr.
                               Orestes W. Siutti " ( Facultad de Odontología )
      10.-Museo de Mineralogía " Dra. Edelmira Mórtola " ( Facultad
                                     de Ciencias Exactas )
      11.-Museo de Fármacobotánica ( Facultad de Farmacia y
                                                        Bioquímica )
      12.-Museo de Anatomía " Instituto J.J, Naon " ( Facultad de
                                                      Medicina )
      13.-Museo de Anatomía Veterinaria " Dr. Luis Van de Pas "
                                                     ( Facultad de Ciencias Veterinarias )
      14.-Museo Houssay de Historia de la Ciencia y la Tecnología.
                                                      ( Facultad de Medicina )

      En Argentina, existen dos museos de Odontología notorios, el museo que ya mencionáramos en renglones anteriores, perteneciente a la Facultad de Odontología de la U.B.A, y el museo de la Asociación Odontológica Argentina.  El nombrado en segundo término, es el más antíguo en América Latina y data del año 1912.
      Un grupo de colegas encabezados por el Dr. Alejandro Cabanne, le dió las bases y el empuje necesario para su despegue; sin embargo, el mayor incremento de su colección se produjo a partir de la década del sesenta de la mano del Dr. Diego Bernardo Bagur que lo condujo durante varias décadas.
      El museo de la Facultad, fué creado a fines de 1980 por iniciativa del Dr. Orestes Walter Siutti, cuyo nombre lleva actualmente, y lo dirigió por mas de tres décadas.  El 19 de Agosto de 1993, la facultad crea como anexo del museo el "Centro de Estudios Históricos de la Odontología ".  El Dr. Alberto Olivan lo dirigió hasta su desaparición, contando con la inestimable colaboración del propio Dr. Siutti. Resulta destacable que el museo edita desde casi su fundación una hermosa revista que, en cada una de sus ediciones, cuenta con un resúmen de toda la actividad museológica del país y una serie de publicaciones sobre la historia de la odontología tanto a nivel nacional como internacional.

      Portada de una de las revistas del
      museo, la que conjúntamente con la revista oficial de la Facultad, constituyen los órganos de expresión y divulgación de todo lo que acontece en el ámbito de la facultad, y de los trabajos científicos e investigaciones que producen los docentes de la casa, como así tambien, de todo lo que acontece en el mundo científico y docente que atañe a la profesión odontológica.


      La gran variedad de los elementos que se exponen, representados por innumerables muebles, equipos, instrumental, cuadros, documentos, medallas, libros,revistas etc., todos ellos de gran valor histórico para la profesión, merecen ser destacados y visitados, no solo por los colegas, sino tambien por todos aquellos que deseen conocer e informarse sobre el pasado de la odontología y de quienes fueron sus prohombres. 

      La foto siguiente, ilustra uno de los tantos reconocimientos al Prof. Siutti, en ésta oportunidad, por parte de la Facultad representada por el Prof. Henry Borda. 

                                           

      Reconocimiento al Dr. Siutti, por parte de la Decana de la Facultad de Odontología de la UBA en un acto académico en el que se le hace entrega de una mención por su dedicación al engrandecimiento  del museo y centro de estudios históricos de la Facultad.