jaitt odonto social

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Que una sonrisa feliz sea nuestro mejor premio
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sábado, 15 de mayo de 2010

APUNTES PARA UNA HISTORIA DE LA ODONTOLOGÍA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

La década de los 60

Resultaba muy común a principios de los 60, para aquellos odontólogos recién egresados o en general para quienes optaban por el ejercicio profesional en la Provincia de Buenos Aires, tomar un dia de excursión a la ciudad de La Plata  para matricularse en la Dirección de Odontología del Ministerio de Salud  y Acción Social.
Una vez finiquitados los trámites, se le proponía al colega concurrir a la sede del Instituto de Obra Médica Asistencial de la Provincia a los efectos de inscribirse como prestador de la misma. El I.O.M.A cubría la salud de los empleados públicos a través de un sistema de reintegros en que el paciente abonaba en el consultorio el 30% de un arancel fijado por el propio instituto, que sin ser retributivo era medianamente aceptable. Muchos colegas de aquellos tiempos, recordarán la escasa demanda del sistema, y en muchos casos luego de cobrar el copago, el Odontólogo archivaba las fichas sin enviarlas a La Plata.  Claro, éste hecho derivaba de la poca incidencia que dichos  emolumentos significaban dentro del cúmulo de ingresos por atención privada liberal.
Años mas tarde, y por gestiones llevadas a cabo por la Asociación Odontológica de La Plata, se acuerda un sistema de atención por prestaciones, que tambien con interrupciones , es aceptado por  la Federación Odontológica, o por algunos Círculos en forma individual.
Al mismo tiempo, en la década analizada , comienzan a gestarse las instituciones de medicina prepaga, que son contratadas por algunas empresas comerciales e industriales para la cobertura de su personal.   Una de las primeras en volcarse al mercado es OMINT,
que selecciona Odontólogos zonales a quienes retribuye aranceles idénticos, y en muchos casos superiores a los establecidos por los Círculos.  El Dr. Gonzalo M. Paz coordina el proyecto en el área odontológica, y  su filosofía estriba en brindar servicios de buena calidad bien remunerados.  En la Provincia, por lo general se contratan profesionales a razón de uno por partido, quienes reciben pacientes derivados por Ford Motor Company, Chrisler, Olivetti etc. que firman una planilla en la que constan las prestaciones realizadas, sin ningún tipo de restricción, la que se presenta el último dia del mes y se cobra el cheque antes del dia 5 del mes inmediato posterior. La proliferación de estas organizaciones y la limitación de sus prestaciones con un  acentuado decrecimiento de sus aranceles , enfria el entusiasmo de los profesionales para aceptar su incorporación, lo que sumado al despegue de la FOPBA en su política contractual con aranceles no despreciables, los induce a sumarse al listado de prestadores de los distintos  Círculos.
No olvidemos al respecto que a fines de la década, y principalmente a comienzos de los 70, la política institucional determinaba que no era factible atender al mismo tiempo Obras Sociales y Prepagas.  El Dr. Efrain Gomez ejemplificaba tal situación con el clásico: "el que come de un plato, no puede comer del otro".
Una inquietud que venía madurando a partir de los debates del Congreso de Odontoestomatología de 1958, se relacionaba con la creación de una carrera de odontología en la Provincia de Buenos Aires.  Dicha motorización estaba centralizada en algunos Círculos del sur del conurbano e individualmente con algunos Odontólogos de La Plata. No caben dudas de que el númen de dicha propuesta era el Dr. Hernando Sala, destacado cirujano bucal de Lomas de Zamora quien mantenía aceitados vínculos con la Asociación local y con el Círculo de Lanús.
No obstante en ambas instituciones no faltaban resistencias al proyecto, y así se decide llevarlo a votación en una reunión formal entre representantes de los círculos que quisieran opinar al respecto. Los argumentos expuestos por los Dres. Sala, Cabrejas, Schverdfinger y otros, volcaron la elección por escaso márgen, a favor de la continuación del proyecto por parte del Dr. Sala.
No fué fácil sin embargo obtener un resultado favorable a corto plazo.  El Consejo Superior de la Universidad de La Plata rechazó el proyecto, y obligó a sus patrocinadores a buscar otras líneas de acción.
La aceitada relación que el Dr. Sala mantenía con algunos sectores políticos del Ejecutivo Bonaerense, le permitió conseguir una via no clasica para la creación de una Escuela Universitaria. El Ministerio de Salud y Acción Social, por decreto, impone su funcionamiento, y consigue para su puesta en práctica, un viejo edificio que perteneciera a la Dirección de Odontología en la calle 44 de La Plata.  La historia posterior determinó que dicha Escuela fuera incorporada a la Universidad Nacional, que adquiriera luego el rango de Facultad, y que por fin se la dotara de un moderno edificio reestructurando lo que otrora fuera el añorado Comedor Universitario.  Por supuesto el primer Director de la Escuela fué el propio Dr.Sala, quie convocó para el comienzo de las actividades a docentes y ex docentes de la Facultad de Buenos Aires, los que, además de sus tareas específicas, fueron formando las nuevas camadas de docentes locales que hoy constituyen la mayoría de su cuerpo profesoral.
No quedaría completo éste raconto, si no analizáramos las consecuencias que impactaron decisívamente en el mercado de trabajo, no sólo de la Capital Provincial sino de toda la Provincia.
La necesidad de incluir en dicho mercado a un contingente cada vez mayor de Odontólogos, abrió caminos no queridos como la explotación profesional, y en gran medida a un incremento de las plantas de personal sanitario y burocrático cuya necesidad no siempre es explicable.
El otro hecho que marca definídamente  la Odontología provincial en ésta década no es otro que la creación del Colegio de Odontólogos.
Ya habiamos manifestado en párrafos anteriores, que la idea de colegiación estaba subyacente en cuanta reunion gremial o científica se llevara a cabo en el Pais. Provincias como Córdoba o Santa Fé ya disponian de Colegios de Odontólogos. En este último caso la provincia contaba con dos colegios; la Primera Circunscripción ( Ciudad de Santa Fé y su entorno geográfico) y Segunda Circunscripción ( Rosario y zona de in fluencia ).
La provincia de Buenos Aires ofrecía una característica singular por su extensión geográfica, pero ya el Colegio Médico le había dado solución con la creación de diez colegios. Es así que varios Círculos y la Federación en su conjunto, elaboran un anteproyecto de ley que analizado en las distintas comisiones de la Cámara de Diputados, llega a la instancia final de la mano del  Diputado Rodolfo    Casamiquela y del Presidente de la misma, el Diputado Anastasio Perez Velez, colega de la ciudad de Lomas de Zamora, y es aprobado con amplio consenso el 28 de Agosto de 1964                               como ley 6788.
A pesar de sus dos reformas posteriores, el Colegio de Odontólogos mantiene incólume los principios que le dieron orígen y que quedan expresados en forma escueta en las siguientes acciones:
  •      Defensa de los intereses de la profesión.
  •      Resguardo de la salud pública.
  •      Poder disciplinario sobre los Odontólogos
  •      Colaboración con los poderes públicos
Es lógico suponer, que la organización y puesta en funciones de un organismo tán complejo, en una jurisdicción tán extensa como la Provincia de Buenos Aires, requirió de un tiempo adecuado para primero, censar a los colegas, consultorio por consultorio e inscribirlos en la matrícula; luego elegir las autoridades distritales y del Consejo Superior; después darse los reglamentos y por fin disponer las medidas para su financiamiento.
Toda ésta actividad requirió del esfuerzo de muchos colegas, y puede decirse que recién en la década del 70, comenzaron a obtenerse los primeros frutos de su accionar. Es importante recordar que el primer Consejo Superior fué presidido por el Dr. Jorge F. Crespi, secundado por Mario Di Leo, Hector Alcayaga, Jose Molnar, Alberto Fontana, Pedro Guagnino, Juan Salas, Roberto Filler y Enrique Cenoz.
Como era de esperar, muchas voces de la profesión se alzaron inquietas y preocupadas por lo que consideraban un avance sobre el libre ejercicio profesional. Sin duda no se percataban de los beneficios que el Colegio tenía la posibilidad de brindar no solo a los Odontólogos sino a la comunidad en general, evitando la intromisión del Estado en asuntos de nuestra íntima incumbencia.
La burocracia estatal, con su cortejo de atributos como la lentitud, la ineficiencia y la arbitrariedad, podían esquivarse con el empleo racional e idóneo de éste instrumento legal.
El apoyo de los colegas resulta fundamental para que el Colegio pueda cumplir con su cometido, y es esencial la participación y colaboración en todas sus actividades aunque en algunas oportunidades veamos restringidas nuestras decisiones individuales.
Es mas fácil reclamar la democracia cuando no se la posee, que defenderla cuando molesta con sus exigencias.


                                                Continuará

viernes, 14 de mayo de 2010

APUNTES PARA UNA HISTORIA DE LA ODONTOLOGÍA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Las décadas de los 40 y los 50

Vuelvo a otear en los vericuetos de aquellos acontecimientos que marcaron el desarrollo de las instituciones odontológicas de la Provincia de Buenos Aires, mas que nada incentivado por una expresión que encontrara en la historia Hebrea: "...no estás obligado a terminar el trabajo, pero tampoco eres libre de abandonarlo ". Y sigo  pensando, que todos aquellos que nos hemos enriquecido tánto en nuestro espíritu como en nuestro conocimiento, a través del trabajo institucional, tenemos no solo la necesidad  sino la obligación de compartirlo con nuestros colegas.
Los acontecimientos ocurridos en la década del 40, se expresaron fundamentalmente en la creación de grupos de Odontólogos (diría agremiación ) en muchos pueblos de la Provincia, lo que determinó que, muchos colegas que por una competencia mal entendida ni siquiera se saludaban, acuciados por situaciones de orden económico-social, dejaran de lado dichos resquemores, y se dispusieran a compartir éxitos y desventuras y en innumerables ocasiones, a estrechar verdaderos lazos de amistad.
No puede decirse que esos grupos fueran verdaderas instituciones, pero no nos cabe ninguna duda, contribuyeron a que luego lo fueran.
Al mismo tiempo, la sanidad pública mostraba un verdadero despliegue en lo relativo al incremento de su infraestructura con la creación de centros de atención que iban incorporando paulatinamente, servicios odontológicos a la comunidad. La atención escolar se estableció en forma obligatoria, y muchos odontólogos encontraron en dicha tarea un aliciente espiritual y hasta un modo de vida adecuádamente remunerado. Cabe el recuerdo a un verdadero precursor de la hasta ese momento poco reconocida odontología preventiva. El Doctor Rapaport, con base en la Municipalidad de Avellaneda, irradió sus ideas y su trabajo a todo el ámbito provincial.
El 6 de octubre de 1946, el Círculo Odontológico de Almirante Brown se separa del Círculo de Avellaneda para fundar un nuevo círculo conjuntamente con los Odontólogos de Florencio Varela.
El Círculo de Lomas de Zamora, pierde parte de su actividad, hasta que el 29 de Octubre de 1964, en una asamblea celebrada en conjunto con los colegas del Ateneo del Hospital Luisa G. de Gandulfo, fundan La Asociación Odontológica de Lomas de Zamora,tarea de la que no fueron ajenos los Dres. Cabrejas, Gandolfo,Caram, Marolda, Ravagnan, Nicora, Sala, Vicuña y tantos otros que luego descollaran en actividades gremiales y científicas.
En Almirante Brown, se destacaron en su fundación colegas de prestigio como los Dres. Arias Duval, Muñoz, Negro, Sticco y otros.
Como desprendimiento del otrora Círculo Provincial, el 19 de Agosto de 1947 se funda el Círculo Odontológico de 4 de Junio, luego denominado de Lanús. Valga el recuerdo para los Dres. Acorrá, Antola, Ferrario, Costoya, Fernandez Lascano, Gandolfo, Halfon, Pribluda, Marzano, Schverdfinger y otros de mucho arraigo en la zona.
La década de los 50, no pudo tener mejor preludio que la realización del Congreso Gremial Nacional llevado a cabo por la Federación Odontológica Argentina ( precursora de la actual C.O.R.A ) el dia 18 de Mayo de 1950 en la ciudad de Santa Fé.
La Odontología Bonaerense, a falta de una institución aglutinante, concurre con representantes de algunos Círculos que adhirieron al evento como el Círculo de Avellaneda ( Dres. Ernesto Ferrario y Angel Rosenblum ), Circulo de Baradero (Dres. Reinaldo Argento, Victor de Marco y Juan C. Visca ),Circulo de Lanús ( Dres. Carlos Caian, Carlos Fernandez Lascano y Arturo Menceira ),Círculo de Mar del Plata ( Dr. Bernardo Levit ),y Círculo del Norte ( Dr. Fernando Archain ). Otros colegas de la Provincia concurrieron en calidad de adherentes pero sin representatividad.
El temario abordado fué por demás interesante, si se tiene en cuenta que para dicha época constituía una verdadera premonición.
El Dr. Alcibíades Gonzalez, representante del Círculo Odontológico de Córdoba ,fué el relator oficial de dos temas que marcaron el comienzo de una nueva era en la Odontología Argentina.  1.- Retiro y jubilación odontológica. 2.- Agremiación.
Los otros 2 temas fueron : Aranceles y Servicio odontológico en mutualidades y servicios asistenciales, tambien conducidos por dos preclaros dirigentes de la Asociación Odontológica Argentina, los Dres. Jose Mendez Ribas y Antonio Calle Guevara.
Las conclusiones emanadas del cónclave apuntaron al establecimiento de un régimen de seguridad social y cobertura de la salud para los odontólogos; el apoyo a las instituciones gremiales de libre agremiación; el patrocinio de instituciones que controlen el ejercicio profesional gobernadas por los propios interesados, y la fijación de aranceles dignos y retributivos.
Si analizamos las conclusiones a la luz de lo obtenido varias décadas después y releyendo la incredulidad puesta de manifiesto por muchos de los asistentes, pudiéramos pensar que aquellos dirigentes preclaros, fueron preciadas víctimas del mito de Casandra, ( Dios le dió el don de adivinar el futuro, pero que nadie le creyera ).
En 1955 ,la Agrupación Regional de Círculos Odontológicos, que nucleaba a los círculos de Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Almirante Browwn bajo la sigla de ARCO ,realiza unas jornadas muy concurridas en las que vuelven a analizarse los temas que se habían debatido en Santa Fé y sus posibilidades de implementación en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires.  Sin embargo, recién en Octubre de 1958, en el seno del Primer Congreso de Odontoestomatología realizado con gran éxito en Mar del Plata, se apoya la fundación de la Federación Odontológica de la Provincia de Buenos Aires y se plebiscita y acuerda una propuesta para el logro de una ley de colegiación.
Tambien es cierto, que ante el éxito del encuentro, en cuya organización participaron colegas que militaban en la izquierda, se alzaran voces de discrepancia que por muchos años se resistieron a aceptar la organización profesional bajo el lema que un profesional liberal, debe velar por su futuro con las armas que le otorga la sociedad en una competencia casi Darwiniana, y si bien es cierto que no se puede negar la realidad por el orígen de la crítica, tambien es cierto que, de análisis parciales y tendenciosos, sólo resultan conclusiones fragmentarias y arbitrarias.

                                                         continuará

jueves, 13 de mayo de 2010

APUNTES PARA UNA HISTORIA DE LA ODONTOLOGÍA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

          
                              INTRODUCCION                                                  

En general, el paso de los años enriquece a la gente y les enseña a ver las cosas de otra manera. El respeto por los mayores conlleva un reconocimiento a dicha condición, y si bien es cierto que al decir de Charles Mayo " experiencia no es repetir mil veces los mismos errores ", ese sólo hecho amerita pensar que algo puede haberse aprendido.
Esa ventaja que otorga el paso del tiempo debe por lo tanto ser aprovechada, no sólo en beneficio propio sino tambien volcarla hacia nuestros semejantes a través de obras, testimonios y aportes que puedan servir de referencia para las generaciones futuras.
Me he propuesto a través de éste espacio de discusión, exponer mi modesta experiencia sobre el desarrollo de las instituciones odontológicas de la Provincia de Buenos Aires, y lo titulo cómo historia y nó cómo crónica, pues mi deseo no sólo apunta a una descripción enunciativa de hechos y acontecimientos, sino tambien exponer algunas opiniones, que tienen el objeto nó tanto de elaborar juicios o exponer conclusiones, como el deseo de despertar inquietudes y animar a los colegas que me honren con su acompañamiento, a debatir, aportar y mejorar mis opiniones como si estuvieramos frente a una verdadera Wikipedia de la odontología provincial.
Es mi deseo seguir al pie de la letra unas expresiones de mi colega, amigo y conspícuo dirigente Jose Momo, quien me dijo que el relato histórico debe hacerse con " honestidad en el recuerdo, y generosidad en el olvido ".
He decidido no abordar en forma separada el estudio de cada institución analizada, sino, arrancando en los comienzos de la estructuración de nuestra vida corporativa, y avanzar por las distintas décadas que se sucedieron, marcando los hitos que de alguna forma constituyeron verdaderos avances en nuestra organización profesional.
Debo reconocer que me ha costado bastante obtener informaciones fidedignas sobre cada hecho en particular por la escasez de publicaciones al respecto del tema. No obstante, mi relato se basará en mi propia experiencia de casi cincuenta años de labor dirigencial, y en la consulta de aquellos profesionales que me precedieron y que tuve el honor de conocer y de contar con su amistad.
Puedo atestiguar, que los primeros pasos que los colegas dieron para ocuparse del ejercicio profesional, se produjeron en la década del veinte del siglo pasado. Y no fué casualidad que ello ocurriera en una etapa del Pais signada por conflictos sociales, económicos y políticos que la lucha de clases impuso en una población impactada por la inmigración, la industrialización y la sindicalización.
El tema liminar en cada reunión de Odontólogos pasaba por una discusión sobre temas arancelarios, pero sin descuidar el mejoramiento profesional y el avance científico.
Cierto es, que aquellos pininos institucionales distaban mucho de lo que hoy encuentran funcionando los noveles profesionales.
Casi siempre las reuniones se llevaban acabo en casas de los propios colegas, cuando nó en algún bar o restaurante. Vale la pena mencionar como ejemplo la fundación de la Sociedad Odontológica de La Plata, el 5 de Agosto de 1925 en los altos del Café Victoria de dicha ciudad, o la fundación del Círculo Odontológico Provincial, posteriormente denominado Circulo Odontológico de Lomas de Zamora y Almirante Brown en la casa del Doctor Jose Gandolfo el dia 25 de Abril de1929.
La década del 30, vió nacer otras agrupaciones odontológicas en la Provincia en forma bastante inorgánica, entre las que merecen destacarse el Cículo Odontológico de Mar del Plata el 25 de Febrero de 1933, y el Círculo Odontológico del Norte, el 16 de Julio del mismo año en la Ciudad de San Fernando.



                                                        Continuará.

sábado, 24 de abril de 2010

DE INTERES PARA DOCENTES, INVESTIGADORES, ESPECIALISTAS Y ODONTOLOGOS EN GENERAL



ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO EN 1993, SIN EMBARGO, MANTIENE UNA ACTUALIDAD QUE LO ACREDITA COMO UNO DE LOS DOCUMENTOS CLAVE PARA COMPRENDER EL DESARROLLO DE LA ODONTOLOGIA EN EL PRESENTE SIGLO.

LA LIBERTAD DE EXPRESION Y LOS ATAQUES ANONIMOS

Decía hace muchos años un periodista de raza como Emilio J. Hardoy: "...el periodismo, no está para ensalzar y aplaudir a los funcionarios por el solo hecho de cumplir con su deber. Ellos ya disponen de mecanismos para informar a la población. Más bien, debe señalar los errores y desaciertos en sus actos, o simplemente marcar las omisiones en lo que deben y se comprometieron a hacer".
La aparición de pegatinas anónimas en las paredes de la ciudad  escrachando a varios periodistas, no deja de preocupar.
Cierto es que la calumnia no necesita pruebas, pero tambien es cierto que la mentira no merece ser desmentida y la inexactitud no se combate con la rectificación.
Sin embargo, cuando la calumnia, la mentira y la inexactitud, se escudan en el anonimato, tanto mas deleznable se considera ese acto y tanto mas despreciable aparecen sus autores.
Cuando esos autores se presumen miembros de la clase política, entonces la indignación se transmuta en pena, no tanto por ellos, cuanto por el daño que le infieren a sus colegas e instituciones.
La forma y el fondo de dichas pancartas, hacen suponer que por lo menos los autores intelectuales ostentan algun tipo de preparación.
Por supuesto que educación no es sinónimo de civilización, e información y preparación no es sinónimo de cultura.
La barbarie puede aflorar sobre la superficie de almas aparentemente tersas y limpias como una piedra pulida. Pero ¡ hay de quien destape esa piedra !.
Alli afloran los gusanos, los anónimos gusanos que carcomen dichas almas: la envidia, la frustración, la prepotencia, el resentimiento, la impotencia, la cobardía y la estupidéz.
Esas almas, afortunadamente escasas, no se destacan tán solo por su aversión a las normas de convivencia, a la democracia y a la verdad, sino fundamentalmente por su vocación de tirar la piedra y esconder la mano.
Vayan éstas reflecciones para todos los actos de opinion que se escudan en el anonimato.

domingo, 18 de abril de 2010

HISTORIA Y DESARROLLO DE LA COBERTURA DE LA SALUD

Juan Carlos Jaitt

             
         INTRODUCCION

El desarrollo de la cobertura de la salud en nuestro Pais, en cuyo seno la práctica de la Odontología fué siempre el furgón de cola de la Medicina, fué determinando cambios apreciables en los modelos de atención que signaron las distintas etapas del proceso.
Al asumir el Estado la responsabilidad total en dicha materia, principálmente a partir de la segunda década del siglo pasado, esos tiempos estuvieron signados por una fabulosa inversión en infraestructura sanitaria ( hospitales, dispensarios, asilos etc. ) que se prolongó hasta los años 50 de la mano de Carrillo. Dichos establecimientos se hacían cargo de todas las acciones públicas en prevención y curación de los habitantes, con independencia de su proveniencia, su estado y su condición social.  No debe desconocerse que existían establecimientos privados, pero la oferta estatal era fuerte.
Generalmente contaban con planteles profesionales remunerados y un número importante de colaboradores ad-honorem.
Los primeros se estructuraban en categorías que respondían a su antiguedad, especialización y función, y a mediados de siglo, se fueron escalafonando, obteniendo conquistas gremiales como las leyes de carrera hospitalaria, que establecieron mecanismos de ingreso, ascenso, retribución y cobertura social. Los segundos desarrollaban un verdadero curso de honores, que los habilitaba para un ejercicio profesional más seguro, lo que significaba para esos tiempos, en que la población tenía amplias posibilidades de acceso a la atención en la consulta privada, un reaseguro no desdeñable.
La subsidiariedad aplicada a partir de la década de los 60, marcó un deterioro en el sistema por en desentendimiento del Estado, que culminó en los 70 con la "racionalización de los servicios" y su transferencia a las órbitas provincial y municipal, que nó siempre disponían de los recursos para mantener su eficiencia.
Casi en paralelo al desarrollo del sector público, la llegada al País de oleadas de inmigrantes provenientes de la vieja Europa, que ya conocían algunas experiencias de organización colectiva, dió nacimiento a las mutualidades y organismos de socorros mútuos que fundaron sus propios hospitales y centros de salud que tambien daban empleo y cobertura a los planteles de profesionales prestadores de servicios.
Las condiciones de trabajo y remuneraciones eran pactadas con comisiones internas sindicalizadas que tenían el apoyo de alguna legislación vigente y de las instituciones profesionales.
Algunas organizaciones gremiales obreras, habían desarrollado también una experiencia en la protección de la salud de sus afiliados que comenzó tibiamente en los albores del siglo y se afianzó en la década de los 40, acentuándose a través de los años. Ejemplos como los ferroviarios, petroleros y otros en menor magnitud, fueron estructurando un sistema un tanto anárquico que se sustentaba en servicios propios con personal profesional mensualizado y en algunos casos contratos con instituciones privadas y consultorios individuales a los que se les asignaban ingresos fijos o variables, como retribución única o en relación a las prestaciones realizadas.
Los finales de la década de los 60 se hallan signados por la aparición de los hospitales de la comunidad (ley 17102) que no obstante pertenecer al sector público, estaban autorizados al cobro de aranceles con una distribución porcentual a su personal. Esta experiencia resultó frustrante y se desvaneció con el tiempo.
La década del 70 se halla signada por acontecimientos en el area de la salud, cuya vigencia, con cambios, todavía pervive.  La idea de un seguro nacional de salud venía madurando desde hacia cierto tiempo,pero todos los intentos fracasaron por cuestiones políticas o de intereses sectoriales a pesar que ya se habían dictado las leyes pertinentes.
Sin embargo, el sentido movilizador del cambio intentado, que era la planificación e integración de los distintos efectores, pudo plasmarse en la institucionalización de las Obras Sociales a través de la ley 18.610 de 1970.
Al mismo tiempo los sectores públicos de la salud y la educación llegan a un acuerdo para poner en práctica un sistema de integración docente-asistencial a semejanza del que ya se venía aplicando en los centros de salud de los paises avanzados. Este acuerdo dá nacimiento e impulso a las residencias hospitalarias, y a la calificación de Hospital Escuela a aquellos establecimientos que las albergaban con el consecuente mejoramiento de dicha infraestructura e incremento de sus presupuestos.
Todos éstos avances resultaron en una mejora de la atención de la comunidad. Cabe acotar que ya en 1981 las Obras Sociales cubrían a 18.000.000 de afiliados, lo que representaba casi el 70% de la población total.
Tambien en la década del 70, comienza a gestarse y expandirse el empresariado de la salud, con la aparición de las organizaciones de medicina pre-paga que adquieren mayor fuerza en los 80.
La evolución del pensamiento sanitario, signó, como sustrato común para todas las etapas, el enfoque social o colectivo en lugar o como complemento del enfoque clínico individual.  Pero en ningun caso, sus propuestas apuntaban a una colectivización y pauperización de la clase profesional a través de un endiosamiento del lucro empresario, de un desentendimiento del Estado, o de la constitución de polos de poder gremial o empresarial con poder económico, que sustraen recursos que debieran destinarse a una retribución digna del trabajo profesional en un ámbito de respeto y valoración.
Vaya ésta entrada como introducción al tema. En futuras entregas iremos desmenuzando los distintos subsectores en que se encuentra fraccionado en el presente el area de la prestación de servicios de salud.

viernes, 9 de abril de 2010

LA JUBILACION DEL ODONTOLOGO


                                                                                           Juan Carlos Jaitt

Con excepción de aquellos Odontólogos que pueden acceder a jubilaciones municipales, provinciales o nacionales, y descartando a quienes pudieron atesorar bienes y capital durante su vida activa, la gran mayoría de quienes se encuentran en actividad, tendrán que depender, al momento de su retiro, de una jubilación autónoma o de sus propios organismos de seguridad social.
A través de ésta publicación, pretendo compilar ideas, opiniones y propuestas propias, de colegas que quieran aportar las suyas a través de éste Blog y de artículos publicados por especialistas, que apuntan a ofrecer al lector( de preferencia en ejercicio activo de la profesión ) un manual que le permita discernir y programar su futuro, sin olvidarse de aquellos colegas que yá se han incorporado a la tercera edad, y que yá no disponen de tiempo para pensar en caminos alternativos que le permitan visualizar un escenario que, a sus ojos, ya se encuentra congelado.
Un hecho que suele preocupar al jubilado, o a quienes están en vias de serlo está representada por algunas expresiones de dirigentes institucionales, y a veces por las propias instituciones cómo política hacia el porvenir, que respónden a una cruel filosofía utilitarista, que tienden a defender programas que prometen bienestar futuro a cambio de opresiones presentes.
Pero también es cierto que los Odontólogos en ejercicio, tampoco ven modificarse substancialmente su situación económica. En la estructura actual que presta servicios de salud, los consultorios privados liberales se han convertido en tumbas carentes de contenido por la constante merma de los pacientes totálmente privados, y la actividad institucional, en fábrica de sofismas sin connotación social alguna, que prohijan una dependencia cada vez mayor de organismos o empresas financiadoras de servicios.
El estudio del trato a los mayores, permite el abordaje a una de las máximas expresiones de la convivencia humana, sa solidaridad.
Las pautas culturales de la sociedad y la distinta óptica en la asignación de prioridades planteadas desde la economía, impactan fuertemente en las acciones que dinamizan el cuidado de " los viejos ". Estos fenómenos se agudizan con el incremento de la esperanza de vida, la caida de la natalidad, la desocupación, la desconfianza en los sistemas previsionales, el sálvese quien pueda a que empujan los mercados, y en fin, a la pérdida de estima y consideración por el otro hacia dónde se arrastran los regímenes occidentales. Los índices no son ni buenos ni malos, son datos de la realidad. La pérdida de valores ,en cambio, es una bofetada a la condición humana.
El 1° de Octubre de 1998 se instauró el " Año internacional de las personas de edad ". Siendo cómo es la Argentina, el tercer pais de la región con mayor cantidad de ancianos, obliga, en consonancia con las recomendaciones de las comisiones especializadas de la O.N.U a la dirigencia institucional a profundizar el estudio de dicha situación.
Hoy anexamos dos documentos que aportan conocimiento sobre el tema abordado, lo que continuaremos haciendo en el futuro.

Nuestra preocupación tiende a evitar que nuestros colegas jubilados, ingresen en esa trágica expresión de abandono y  desaliento que expone la primera imágen, y disfruten del entretenimiento y la alegría que se observa en  las siguientes que se exponen al comienzo de ésta entrada.