LOS POSIBLES EFECTOS
ADVERSOS DEL FLUOR
La situación actual sobre la probable toxicidad del fluor adicionado al agua de bebida, ha desatado una amplia discusión.
Si bien se conocen desde hace mucho tiempo los efectos tóxicos crónicos por la ingesta de altas dosis de fluor, tales como la fluorosis osea o dental; o aquellos provenientes de la intoxicación industrial o accidental con dosis que no son las habituales en la fluoración de las aguas, en este último siglo han surgido algunos movimientos de expertos y científicos que nó solo apuntan al consumo desmedido durante largos lapsos, sino que ponen el acento en dosis bajas que no aparentan provocar transtornos importantes, y que por dicha razón, no han sido objeto de análisis estadísticos de morbilidad.
El 2 de Septiembre de 2003, a través de un petitorio internacional llevado a cabo simultáneamente en 14 ciudades ( Córdoba de Argentina incluida ), y respaldado por 300 científicos y especialistas de 38 paises, la mayor parte miembros de organizaciones ecologistas, se solicitaba una revisión del agregado de fluor al agua potable. Entre los firmantes, figuran Arvid Carlsson, premio Nobel de medicina 2000, un ex ministro de salud de Australia y otras personalidades de notoriedad mundial. El documento, firmado en nuestro país por Raul Montenegro, director al momento de la maestría en gestión ambiental de la Universidad Nacional de San Luis, hace referencia a los "riesgos asociados a la fluoración de las aguas, lo que no justifica su uso". Al mismo tiempo, Hardy Limeback, ex presidente de la Asociación Canadiense de Investigación Dental, y actual jefe de prevención dental de la Universidad de Toronto, manifiesta que "existe un amplio consenso en que los beneficios de la fluoración son muy pequeños"(?).
Montenegro indicó que"en muchos casos, el fluor que se agrega al agua de bebida es el hexafluorosilicico, generalmente obtenido de los residuos de la fabricación de fertilizantes, que está usualmente contaminado con arsénico, otros metales, e incluso materiales radiactivos".
Es cierto que en éstos momentos, solo practican la fluoración del agua en algo mas del 50% de su población los EE.UU, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Colombia y Singapur. En Basilea (Suiza), se dejó de practicar después de cuatro décadas de aplicación ininterrumpida. Distintos estudios han podido demostrar que el fluor, en cantidades no demasiado importantes, se acumula en la glándula pineal, facilita el ingreso de aluminio al cerebro de las ratas, puede incrementar el contenido de plomo en la sangre de los niños, puede disminuir el coeficiente intelectual infantil, aumentar el riesgo de fracturas oseas y en general afectar las proteinas G, descontrolando importantes procesos vitales.
Creo que la profesión odontológica, se halla ante una encrucijada histórica que obliga a contrastar los beneficios de la utilización de la fluoración de las aguas (sustentada en pruebas irrefutables sobre la epidemiología de la caries dental), con las posibilidades de que, por razones biológicas o técnicas, se descontrole la dosificación o se demuestre que aún, en dosis aceptables, se desencadenen efectos adversos con peligro para la salud de la población.
Los movimientos anti-fluoración, se están posicionando y avanzando en sus reclamos. Algunos, solo piden se realicen estudios e investigaciones a través de organismos científicos irreprochables; otros solicitan lisa y llanamente la supresión de los proyectos en ejecución. En paises como Perú o Chile, donde la fluoración ya es un hecho, los reclamos han cobrado fuerza en éstos últimos tiempos.
Algunos politizan el tema. En ciertas publicaciones se pone el acento en una especie de conspiración de los capitales y de la industria, encaminada al lucro desmedido con inobservancia de las normas científicas y éticas. Otros, hacen mención a los posibles efectos nocivos de una medida universal para poblaciones desiguales. Basta con mencionar la prohibición solicitada en Chile por un parlamentario, tal como lo publica el 27/3/2012 el Diario Humanidad Libre.
Toda medida que tienda a la preservación de la salud, total o parcialmente de un individuo o de una población, debe responder a una serie de cuestionamientos que contrasten los beneficios con los posibles efectos adversos. Esto apunta a que, por el solo hecho de obtener un resultado positivo en la prevención o en el control de una enfermedad, deban desdeñarse los controles sobre un posible daño sobreagregado aunque fuera escaso. Todos sabemos que muchos fármacos empleados durante largo tiempo con excelentes resultados (aspirina, penicilina etc.), tambien produjeron daños y muertes con su aplicación. La salud pública debe atender y evitar éstas posibilidades, y evaluar finálmente, en cuanto beneficia una medida y cual es el costo en efectos adversos que debe pagarse por su utilización, y mucho mas si los efectos benéficos no apuntan a cuestiones vitales.
La Bioética sin duda, establece limitaciones en dicho sentido. Hoy en dia, existe una sensibilidad distinta, propia del ambiente, de las condiciones históricas y de los hábitos con que convivimos, para abordar los hechos con nuevos puntos de vista. Los cambios sociales y los progresos de la ciencia, nos han colocado ante encrucijadas que en otros tiempos ni se avizoraban. La salud, ya no solo como hecho social, tambien se ha transformado en un bien jurídico, y como tal, debe ser tutelado por el Estado y por cada uno de los miembros de la comunidad. Las prioridades en salud, no pasan solo por prevenir o curar, si estas acciones a su vez no garantizan el respeto de los valores, pricipios, normas y fundamentos científicos que guian el comportamiento del profesional y del funcionario. Las decisiones no obedecen a meros caprichos o especulaciones, y si bien no siempre se dispone de todas las respuestas, el avance debe darse a partir del diálogo transdisciplinario e interideológico que no se aparte de la simple observación de los hechos.
La sacralización del conocimiento, no se debe imponer como norma, menos aún cuando está en juego la libertad, los principios y la propia vida. Decía el gran José Ingenieros : " La moral no debe nunca subordinarse a un dogma ".
En este blog, se ofrece una tribuna para la exposición y discusión de los Problemas que Afectan la formación del Odontólogo, el ejercicio profesional y todo tema atinente al Mejoramiento de la salud bucal de la población, y a la Jerarquización de la profesión.
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jueves, 1 de noviembre de 2012
lunes, 22 de octubre de 2012
QUE PASA CON LA FLUORACION ? ( tercera parte )
FLUORACIÓN DE LA SAL DE COCINA.
Los costos en constante incremento, las dificultades técnicas, el derroche de fluor que supone la utilización del agua para menesteres ajenos a su empleo nutricional, las denuncias y demandas por los posibles efectos tóxicos que llegaron a paralizar algunos proyectos, y otras razones políticas y cuestionamientos comunitarios, han enervado las posibilidades de ampliación de los programas y en muchos casos, han logrado la supresión de algunos de ellos.
Por otra parte, el uso local, y aún el sistémico a través de comprimidos bajo control médico, con resultados satisfactorios que rondan el 30% en la disminución de los índices de caries dental, volcaron algunas opiniones de expertos a tomar la fluoración de las aguas con algunas reservas.
Paralelamente a todo éste proceso, que se dá en paises que nunca la utilizaron, y aún en aquellos que ya han experimentado dichas medidas, se encuentran en desarrollo una serie de estudios e iniciativas concurrentes al empleo del fluor adicionado a la sal de cocina. Las razones que se aducen, apuntan a un control mas estricto de las variables que puedan impactar sobre las poblaciones, como el costo del proceso, la posibilidad de su uso electivo, los detalles técnicos mas simplificados y la facilidad para monitorear con mayor exactitud los detalles de su producción y aplicación.
Suiza, fué el primer país en comenzar a estudiar la posibilidad de utilización de la sal fluorada ( Wespi 1946 ). En 1954, Thomas Marthaler lidera su implementación en el cantón de Vand, y en 1956, el propio Wespi lo impone como medida a adoptar en todo el país. Los resultados obtenidos, impulsaron a la OPS en 1979, a recomendarlo como medida oportuna a los paises de América, de México al extremo sur, y en concordancia con ésta recomendación, la Fundación Kellogg apoya financiéramente tres proyectos en Costa Rica, Perú y México en 1986. Al mismo tiempo, Francia introduce la sal fluorada en una proporción de 250 mg. por Kg., con una posibilidad de consumo no mayor a los 3 o 4 g. por persona por dia. El estudio llevado a cabo, concluye que los riesgos son pequeños, autorizándose su expendio en bolsas de 100 g. a 1 kg., que coexistirán con los envases de sal común, dejando al libre albedrío de las personas su consumo, pero apoyando campañas de esclarecimiento comunitario y advirtiendo que no debe consumirse si el agua de abasto posee mas de 0,5 mg. de fluor por litro, lo que obliga al Estado a testear cada localidad. El CPO en niños de 12 años en 1987 era de 4,2 ; en 1990 de 3,02 y en 1993 de 2,07. En niños de 9 años, el CPO en 1990 era de 1,27 y en 1993 de 0,72.
En 1988, con el patrocinio de la OPS, la fluoración de la sal es adoptada por Costa Rica y Jamaica, y en 1991 por Uruguay. En éste mismo año, se lleva a cabo un Seminario Taller internacional sobre fluoración de la sal en abril en México, a los efectos de contabilizar las experiencias de los siete paises que ya habían adoptado la sal fluorada ( Suiza, Colombia, Costa Rica, México, Uruguay, Francia y Jamaica ). La presentación, análisis y discusión de los programas de fluoración de la sal de los paises participantes, permitió identificar tres fases metodológicas en la integración de los procesos políticos, técnicos y organizativos en el desarrollo de los mismos. Estas fases, que se denominaron de "inducción"o "preparación", de "implantación" o "ejecución" y de "evaluación", reunían una serie de características y componentes que en su interacción, mostraban un camino para los paises con intenciones de adoptar el mecanismo. Detalles de administración, producción y evaluación, acompañaron al documento final.
En éste seminario, fuera de los siete paises ya enunciados, participaron en calidad de observadores Brasil,Venezuela,Perú, Haití, República Dominicana, Guatemala, Panamá, EE.UU y Argentina ( representada por Ariel Gomez, a la sazón presidente de la OFEDO-UDUAL ).
En 1993, Perú adopta el sistema, en 1996 lo hace Bolivia y en 1997 Ecuador, éstos dos últimos en forma parcial.
Vale la pena mencionar, que un año antes ( 1996 ), Colombia, que ya disponía de un sistema mixto con preeminencia del agua fluorada, dicta el Decreto 0547 que fija definitívamente los estándares para la fluoruración de la sal, cuyas primeras normas se habían dado en 1984 con el Decreto 2024 que permitió dar comienzo al proceso en 1989.
En 2009, Venezuela se incorpora al grupo de paises que adoptan en forma parcial el procedimiento, adicionando entre 200 y 220 mg. de fluoruro de potasio por kg. de sal. La industria de la sal de cocina, ya ha introducido en el mercado distintas opciones comerciales, siempre siguiendo los parámetros que dictan las autoridades sanitarias, y en algunos paises con déficit de iodo tambien lo adicionan en forma conjunta con el fluor.
Argentina no dispone de un plan específico sobre fluoración de la sal monitoreado por el Estado, aunque a través de los organismos competentes se autoriza el envasamiento de sal fluorada. La prevención de la caries dental se halla restringida a las experiencias de fluoración de las aguas que ya hemos mencionado, y a una vasta acción sustentada en medidas de acción local y administración de fluor en comprimidos por via sistémica en niños menores y mujeres embarazadas, con ámplio apoyo de la profesión odontológica y de las Obras Sociales que la han incorporado a su cobertura de salud.
Los costos en constante incremento, las dificultades técnicas, el derroche de fluor que supone la utilización del agua para menesteres ajenos a su empleo nutricional, las denuncias y demandas por los posibles efectos tóxicos que llegaron a paralizar algunos proyectos, y otras razones políticas y cuestionamientos comunitarios, han enervado las posibilidades de ampliación de los programas y en muchos casos, han logrado la supresión de algunos de ellos.
Por otra parte, el uso local, y aún el sistémico a través de comprimidos bajo control médico, con resultados satisfactorios que rondan el 30% en la disminución de los índices de caries dental, volcaron algunas opiniones de expertos a tomar la fluoración de las aguas con algunas reservas.
Paralelamente a todo éste proceso, que se dá en paises que nunca la utilizaron, y aún en aquellos que ya han experimentado dichas medidas, se encuentran en desarrollo una serie de estudios e iniciativas concurrentes al empleo del fluor adicionado a la sal de cocina. Las razones que se aducen, apuntan a un control mas estricto de las variables que puedan impactar sobre las poblaciones, como el costo del proceso, la posibilidad de su uso electivo, los detalles técnicos mas simplificados y la facilidad para monitorear con mayor exactitud los detalles de su producción y aplicación.
Suiza, fué el primer país en comenzar a estudiar la posibilidad de utilización de la sal fluorada ( Wespi 1946 ). En 1954, Thomas Marthaler lidera su implementación en el cantón de Vand, y en 1956, el propio Wespi lo impone como medida a adoptar en todo el país. Los resultados obtenidos, impulsaron a la OPS en 1979, a recomendarlo como medida oportuna a los paises de América, de México al extremo sur, y en concordancia con ésta recomendación, la Fundación Kellogg apoya financiéramente tres proyectos en Costa Rica, Perú y México en 1986. Al mismo tiempo, Francia introduce la sal fluorada en una proporción de 250 mg. por Kg., con una posibilidad de consumo no mayor a los 3 o 4 g. por persona por dia. El estudio llevado a cabo, concluye que los riesgos son pequeños, autorizándose su expendio en bolsas de 100 g. a 1 kg., que coexistirán con los envases de sal común, dejando al libre albedrío de las personas su consumo, pero apoyando campañas de esclarecimiento comunitario y advirtiendo que no debe consumirse si el agua de abasto posee mas de 0,5 mg. de fluor por litro, lo que obliga al Estado a testear cada localidad. El CPO en niños de 12 años en 1987 era de 4,2 ; en 1990 de 3,02 y en 1993 de 2,07. En niños de 9 años, el CPO en 1990 era de 1,27 y en 1993 de 0,72.
En 1988, con el patrocinio de la OPS, la fluoración de la sal es adoptada por Costa Rica y Jamaica, y en 1991 por Uruguay. En éste mismo año, se lleva a cabo un Seminario Taller internacional sobre fluoración de la sal en abril en México, a los efectos de contabilizar las experiencias de los siete paises que ya habían adoptado la sal fluorada ( Suiza, Colombia, Costa Rica, México, Uruguay, Francia y Jamaica ). La presentación, análisis y discusión de los programas de fluoración de la sal de los paises participantes, permitió identificar tres fases metodológicas en la integración de los procesos políticos, técnicos y organizativos en el desarrollo de los mismos. Estas fases, que se denominaron de "inducción"o "preparación", de "implantación" o "ejecución" y de "evaluación", reunían una serie de características y componentes que en su interacción, mostraban un camino para los paises con intenciones de adoptar el mecanismo. Detalles de administración, producción y evaluación, acompañaron al documento final.
En éste seminario, fuera de los siete paises ya enunciados, participaron en calidad de observadores Brasil,Venezuela,Perú, Haití, República Dominicana, Guatemala, Panamá, EE.UU y Argentina ( representada por Ariel Gomez, a la sazón presidente de la OFEDO-UDUAL ).
En 1993, Perú adopta el sistema, en 1996 lo hace Bolivia y en 1997 Ecuador, éstos dos últimos en forma parcial.
Vale la pena mencionar, que un año antes ( 1996 ), Colombia, que ya disponía de un sistema mixto con preeminencia del agua fluorada, dicta el Decreto 0547 que fija definitívamente los estándares para la fluoruración de la sal, cuyas primeras normas se habían dado en 1984 con el Decreto 2024 que permitió dar comienzo al proceso en 1989.
En 2009, Venezuela se incorpora al grupo de paises que adoptan en forma parcial el procedimiento, adicionando entre 200 y 220 mg. de fluoruro de potasio por kg. de sal. La industria de la sal de cocina, ya ha introducido en el mercado distintas opciones comerciales, siempre siguiendo los parámetros que dictan las autoridades sanitarias, y en algunos paises con déficit de iodo tambien lo adicionan en forma conjunta con el fluor.
Argentina no dispone de un plan específico sobre fluoración de la sal monitoreado por el Estado, aunque a través de los organismos competentes se autoriza el envasamiento de sal fluorada. La prevención de la caries dental se halla restringida a las experiencias de fluoración de las aguas que ya hemos mencionado, y a una vasta acción sustentada en medidas de acción local y administración de fluor en comprimidos por via sistémica en niños menores y mujeres embarazadas, con ámplio apoyo de la profesión odontológica y de las Obras Sociales que la han incorporado a su cobertura de salud.
América ofrece así, un amplio mozaico de opciones, tanto en lo referente a la fluoración de las aguas, como a la sal fluorada, y aunque ambas medidas han demostrado eficacia en su acción preventiva, con una relación costo/beneficio de 1/50, el progreso de dichas acciones de salud se ha visto cuestionado en numerosos paises, determinando un estancamiento y aún un retroceso, a la espera de nuevos estudios sobre la fiabilidad de los mecanismos y su incidencia sobre la salud general.
continuará.
lunes, 8 de octubre de 2012
QUE PASA CON LA FLUORACIÓN ? ( segunda parte )
BREVE HISTORIA DE LA FLUORACION DE LAS AGUAS
La observaciones de Mc Kay en los primeros años del siglo XX en las montañas rocosas de los EE.UU, sobre la tinción de los dientes de algunas poblaciones indígenas residentes en la zona desde su nacimiento, lo llevó a describir el hecho como la "tinción del Colorado" ( en alusión al estado ), que luego suplantó por "esmalte moteado".
Esto se constató luego en otras poblaciones, y las observaciones de Mc Kay llevaron a intuir la posible acción del agua de bebida en dicha alteración, ya que pudo constatarse en dichas aguas una elevada concentración del ion fluor.
Recién en 1931, las investigaciones de Dean en 21 ciudades norteamericanas, que concluyeron en 1939 y fueron publicadas en 1942, avalaron las presunciones que ya se manejaban sobre la concordancia entre el esmalte moteado y la ausencia de caries que ya mencionara Mc Kay en 1929. En Argentina, Rodolfo Erausquin estudió el tema en los años 1934-1935, llegando a las mismas conclusiones en poblaciones de las provincias de Buenos Aires y La Pampa, y en sus estudios histológicos del esmalte dental, pudo detectar la tinción en bandas coloreadas de distinta opacidad, que según sus conclusiones lo adjudicó a distintos momentos o distintas concentraciones del ion fluor en pozos o napas tambien distintas.
Estas observaciones lo llevaron a denominar la alteración como "diente veteado".
En 1945, sobre la base de los estudios de Dean, se inician las primeras experiencias de fluoración de las aguas de consumo y el consiguiente mapeo epidemiológico en tres ciudades de EE.UU y una de Canadá, los que demostraron la eficacia del fluor en el descenso de la incidencia de caries dental.
Con el aliciente de los resultados obtenidos, el tema es abordado a nivel de la OMS, la que prácticamente en los albores de su funcionamiento, en 1948, dicta su resolución recomendando la utilización del fluor en la prevención de la caries. Numerosos estudios se sucedieron en el mundo, principálmente en comunidades que se abastecían del agua de consumo a través de tanques, a cuyo contenido se le agregaban las sales de fluor, y que a la postre demostraron la efectividad de la medida.
La observaciones de Mc Kay en los primeros años del siglo XX en las montañas rocosas de los EE.UU, sobre la tinción de los dientes de algunas poblaciones indígenas residentes en la zona desde su nacimiento, lo llevó a describir el hecho como la "tinción del Colorado" ( en alusión al estado ), que luego suplantó por "esmalte moteado".
Esto se constató luego en otras poblaciones, y las observaciones de Mc Kay llevaron a intuir la posible acción del agua de bebida en dicha alteración, ya que pudo constatarse en dichas aguas una elevada concentración del ion fluor.
Recién en 1931, las investigaciones de Dean en 21 ciudades norteamericanas, que concluyeron en 1939 y fueron publicadas en 1942, avalaron las presunciones que ya se manejaban sobre la concordancia entre el esmalte moteado y la ausencia de caries que ya mencionara Mc Kay en 1929. En Argentina, Rodolfo Erausquin estudió el tema en los años 1934-1935, llegando a las mismas conclusiones en poblaciones de las provincias de Buenos Aires y La Pampa, y en sus estudios histológicos del esmalte dental, pudo detectar la tinción en bandas coloreadas de distinta opacidad, que según sus conclusiones lo adjudicó a distintos momentos o distintas concentraciones del ion fluor en pozos o napas tambien distintas.
Estas observaciones lo llevaron a denominar la alteración como "diente veteado".
En 1945, sobre la base de los estudios de Dean, se inician las primeras experiencias de fluoración de las aguas de consumo y el consiguiente mapeo epidemiológico en tres ciudades de EE.UU y una de Canadá, los que demostraron la eficacia del fluor en el descenso de la incidencia de caries dental.
Con el aliciente de los resultados obtenidos, el tema es abordado a nivel de la OMS, la que prácticamente en los albores de su funcionamiento, en 1948, dicta su resolución recomendando la utilización del fluor en la prevención de la caries. Numerosos estudios se sucedieron en el mundo, principálmente en comunidades que se abastecían del agua de consumo a través de tanques, a cuyo contenido se le agregaban las sales de fluor, y que a la postre demostraron la efectividad de la medida.
Los EE.UU y Canadá, fueron los paises pioneros en la fluoración de las aguas, los que utilizando concentraciones de 0,7 a 1,2 ppm, fluoraron las aguas de abasto de ciudades con menos de 100.000 habitantes, beneficiando a casi el 50% de la población de ambos paises. Esta acción sin embargo, no pudo ser incrementada por razones políticas, económicas, demográficas y sociales, pero fundamentálmente por la percepción de algunos estudios antifluoracionistas que, esgrimiendo investigaciones sobre los efectos nocivos y riesgos de la fluoración, aplacaron las decisiones de los líderes y de la propia población en aplicar las medidas.
En 1964, la ciudad de Canberra en Australia, y luego Melbourne en 1977, concluyeron que la adición de fluor al agua de sus poblaciones había logrado efectos positivos en la disminución de los índices de caries, lo que determinó una extensión de los beneficios a los 2/3 de la población del continente. En Asia, Singapur lidera la aplicación de la medida abarcando a casi el 100% de su población. Cabe consignar, que como consecuencia de las publicaciones de los resultados obtenidos, muchos paises logran dictar marcos legales y regulatorios para encuadrar el tema, siendo ésta acción liderada por el Reino Unido, Irlanda y España. Las leyes en general no apuntan a una aplicación masiva de la fluoración, pero son obligatorias para comunidades restringidas sobre las que resulta mas facil la tarea técnica y el monitoreo de los resultados. Lo mismo sucede en Israel, que a partir de 1981 cuenta con 30 plantas en todo el país.
Girona y Figueres fueron las primeras poblaciones españolas que a partir de 1990 comenzaron a fluorar sus aguas, seguidas luego por Murcia, el Pais Vasco y Tenerife, todas con resultados áltamente positivos.
En Latinoamérica, algunos intentos se dieron en la década de 1970 en pequeñas poblaciones, aunque resulta destacable el ejemplo de la provincia de Santa Fé en Argentina, que la ubica entre los paises líderes en la región. Ya en 1959, la provincia dicta el Decreto 0679 que promueve un estudio que delega en la Dirección Nacional de Odontología para establecer un programa de fluoración de aguas. Como resultado de dicho estudio, en 1960 promulga la ley 5180 que dispone la fluoración en las ciudades de Rosario y Santa Fé. Sin embargo tuvieron que transcurrir nueve años para su puesta en funciones, comenzando con la planta de la ciudad de Santa Fé. En 1975, la XXVIII Asamblea Mundial de la Salud, aprobó un programa para ser aplicado bajo su asesoramiento con un ajuste de hasta 1,5 mg./litro de fluor en el agua. En el mismo año, Argentina promulga la ley 21172 de fluoración y defluoración de las aguas, comprometiéndose la nación a la provisión de las sales a todas las provincias que adhieran al plan.
Sin embargo, los problemas económicos discontinuaron dicha provisión, lo que complicó la continuidad de los proyectos de Santa Fé. En la ciudad de Santa Fé, ya se había demostrado una caida del CPO en niños de 6 a 14 años del 49% a los tres años de iniciada la fluoración, del 67,5% a los seis años y del 56% a los nueve años. No obstante, y ante la falta de insumos y por problemas técnicos se suspende la fluoración en la ciudad. En 1994, con el apoyo del Ministerio de Salud de la Nación, se reiniciaron nuevamente las tareas, ésta vez en las aguas de Santa Fé, Rosario, Villa Gobernador Galvez, Granadero Baigorria y Reconquista, abarcando a casi 1.200.000 habitantes.
Las contrariedades se suscitaron nuevamente, ya que en Septiembre de 2008 la nación suspende el suministro de las casi 400 toneladas del producto que insumía el programa para las tres ciudades mas pobladas, y el parlamento provincial dicta una resolución reclamando la urgente solución del problema, la que no fué totálmente satisfecha hasta el presente.
Esta situación de discontinuidad, no solo afectó a Santa Fé. Formosa, Chubut y Misiones, tambien sufrieron interrupciones en sus programas de fluoración. La provincia de Formosa, dictó la ley1214 en 1996. Misiones instaló 26 plantas potabilizadoras que en 2012 cubren el 84% de la población y Chubut promulgó la ordenanza 3745/94 que impuso la fluoración en Rawson, y a partir de 2002 la extendió a otras localidades. En 2006 también debió interrumpir el programa. Los vaivenes en las políticas de fluoración en el país, han sido un hecho repetitivo, y es de esperar que restricciones presupuestarias u otras causales, no impidan la continuidad de los planes preventivos que demuestren sustentabilidad, que otorguen seguridades a la población y que logren obtener resultados positivos en los índices de salud.
Así las cosas, en estos momentos alrededor de 40 paises en el mundo, con casi 300 millones de personas involucradas en los programas, consumen aguas fluoradas, lo que demuestra la escasez de los mismos en relacion con la población mundial (4%), y ya se vislumbra un cambio en la metodología de ésta medida preventiva con la incorporación de la fluoración de la sal de cocina, que avanza lenta pero progresívamente en el mundo, si además se tiene en cuenta la importante cantidad de paises como China, Austria, Bélgica, Finlandia, Alemania, Dinamarca, Noruega, Holanda, Hungria, Japón y muchos mas, que nunca montaron programas de fluoración, y otros los prohibieron, como tambien algunos paises latinoamericanos como Chile y Perú, que deben enfrentar fuertes movimientos de recusación de la medida.
continuará.
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