En general, las infecciones de la cavidad bucal y sus anexos, evolucionan favorablemente cuando se aplican las medidas terapéuticas destinadas a su tratamiento, y pueden cursar como enfermedades localizadas. En otras oportunidades pueden vehiculizarse a través de la vía hemática,(septicemia, bacteriemia) afectando algún órgano o sistema, o provocar una sepsis, con la posibilidad de desencadenar un shock séptico. En cualquiera de los casos, el estado general del paciente y fundamentalmente su sistema inmunitario, pueden actuar como barreras defensivas.
En general algunos autores establecen una diferencia entre septicemia y sepsis. Sin embargo una gran mayoría estiman que solo es una diferencia semántica, ya que la presencia de microorganismos en la sangre ya establece un compromiso con el estado general del paciente, y de acuerdo a la respuesta que su sistema inmunitario ofrezca, la gravedad se incrementa.
Las infecciones localizadas en la cavidad bucal están representadas fundamentalmente por los abscesos dentarios, la periodontitis, la pericoronaritis, y aún por aquellas desencadenadas por lesiones en las encías o de las mucosas que suelen producirse durante el cepillado dental o el empleo de elementos mecánicos que coadyuvan a la eliminación de restos de comida en los espacios interdentarios. La sintomatología de la sepsis suele escalar una cadena de acontecimientos que se inicia con una disminución de la presión arterial a límites peligrosos, especialmente cuando se disemina a los pulmones, estómago, riñones o vejiga.
Los síntomas clásicos pueden resumirse en acuerdo con los NIH :
Respiración y frecuencia cardíaca aceleradas
Dificultad para respirar
Confusión y desorientación
Dolores o malestar externo
Fiebre, escalofríos
Piel pegajosa o sudorosa
Estas complicaciones suelen ser más frecuentes en personas mayores, en enfermos con patologías crónicas, inmunodeficientes, mujeres embarazadas y en niños menores de un año.
El peligro de las infecciones bucales se acentúa cuando invaden zonas anatómicas en las que resulta difícil el drenaje del pus y las bacterias proliferan rápidamente y aprovechan la rica vascularización, tal el caso de la región glososupraioidea (piso de boca) donde un simple flemón leñoso puede escalar a una celulitis difusa y desencadenar una angina de Ludwig, con su cortejo de complicaciones locales como la necrosis tisular, y hasta un edema de glotis.
Su diseminación afecta el estado general del paciente, pudiendo llevarlo a la muerte.
El tratamiento antibiótico debe comenzarse precozmente, acompañado de un estudio clínico minucioso que incluye el cultivo bacteriano y el antibiograma requiriendo el debridamiento de los tejidos y la instalación de drenajes.
En los últimos años, la sepsis y el shock séptico se han constituido en un verdadero problema de salud pública en el mundo.
El 2 de Octubre de 2024, la OPS y las autoridades de salud de las Américas se comprometieron a implementar una estrategia y un plan de acción para el abordaje de la sepsis. Allí se manifiesta que la demora en su diagnóstico y tratamiento puede tener consecuencias letales. A nivel mundial, la sepsis y el shock séptico son responsables del 20 % de todas las defunciones.
En el seno del 61° Consejo Directivo de la OPS, se adopta un enfoque integrado destinado a reducir la carga de la sepsis que abarque el quinquenio 2024-2029. Para poder lograr los objetivos propuestos, se apela a la concientización social, la participación comunitaria y estimular mejoras en la atención de la salud.
Entre los objetivos propuestos puede mencionarse una guía de tratamiento de las enfermedades infecciosas 2024-2026, entre la que se incluye el empleo de antibióticos, recurriendo a los más apropiados según la detección por antibiogramas, individualizando bien las cepas microbianas incorporando principios del sistema AWaRE (acceso, precaución, reserva) de la OMS, que proporciona información sobre el tratamiento de las 30 infecciones más comunes.
Estas guías ayudan al manejo terapéutico para estandarizar el tratamiento según las variables clínicas y epidemiológicas.
La OPS en conjunto con la Federación Panamericana e Ibérica de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, analizan periódicamente los avances en el diagnóstico de la sepsis, que son puestas a disposición de los profesionales de la salud.
Un tema siempre preocupante es la utilización de los elementos indispensables para el abordaje de la sepsis hospitalaria. Al respecto, dichos establecimientos pueden acceder a recursos tales como los Elementos Centrales de Sepsis del CDC y de la Encuesta Anual de NHSN de USA., todos en apoyo del programa EndSepsis, que hace un llamado de atención sobre la infección dental como etiología de la sepsis y del Shock Séptico, aconsejando la pronta atención de las infecciones bucales y la incentivación en los pacientes para el empleo de las prácticas básicas de higiene dental.
La sepsis y el shock son condiciones potencialmente mortales. El shock séptico es un subtipo de sepsis, de mayor gravedad debido a las anomalías circulatorias, celulares y metabólicas que origina. La mortalidad oscila entre el 40 y 60 de los casos.
Si bien el manejo de las infecciones odontológicas ha mejorado en los últimos tiempos, aún se requieren mejoras en la formación continua y poder enfrentar la resistencia bacteriana.
El reconocimiento temprano y el manejo terapéutico rápido, mejoran los resultados. Los principios para el logro de éstos objetivos son :
Establecer la gravedad de la infección
Evaluar las defensas del paciente
Elegir el lugar de cuidado
Intervención quirúrgica
Apoyo médico
Terapia antibiótica adecuada
Evaluación frecuente del enfermo
Una de las situaciones que deben tenerse en cuenta para una evaluación de la evolución de la infección, y la gravedad que conlleva la ubicación de la misma, resulta indispensable, ya que los riesgos asociados a su gravedad dependen en muchas oportunidades de su localización geográfica :El manejo eficaz de las infecciones odontológicas, como lo hemos podido apreciar, requiere del conocimiento y respeto de una serie de condiciones y principios a los efectos de minimizar las complicaciones de orden general que caracterizan a la sepsis y el shock séptico, y su respeto evita llegar a ellas con el peligro de poner en riesgo la propia vida del paciente. La clínica debe prevalecer para anticiparse a los acontecimientos desagradables y anticiparse a ellos sin descartar la colaboración interprofesional. Así debe evaluarse :En este día mundial de la sepsis, valla el reconocimiento a todas aquellas instituciones que se ocupan del estudio y difusión de todos los aspectos que rodean a un tema tan importante como las infecciones, y se proponen llamar la atención de profesionales y enfermos a través de acciones de difusión y concientización.













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