En este blog, se ofrece una tribuna para la exposición y discusión de los Problemas que Afectan la formación del Odontólogo, el ejercicio profesional y todo tema atinente al Mejoramiento de la salud bucal de la población, y a la Jerarquización de la profesión.
domingo, 27 de junio de 2010
LA INVESTIGACION EN LA ODONTOLOGIA ARGENTINA
Etiquetas:
Investigación en Odontología
sábado, 26 de junio de 2010
LA INVESTIGACION EN LA ODONTOLOGIA ARGENTINA
SEGUNDA PARTE
Resulta comprensible y hasta lógico, que los paises del Tercer Mundo mantengan una dependencia y hasta utilicen como propios, los resultados de la investigación básica y clínica que llevan adelante los paises centrales. En muchos casos dichos trabajos se llevan adelante con recursos humanos de los primeros paises.
La transferencia de tecnología, los índices epimiológicos de terceros paises y otros resultados de investigaciones de distinta naturaleza, no son en general mal vistos localmente, lo que por un lado, representa un ahorro de recursos y de energías, pero a no dudarlo, entrañan graves riesgos con su aplicación acrítica.
Muchos de estos trabajos, pudieran realizarse sin inconvenientes en nuestros paises, pero un poco por pereza intelectual, y un poco por carencia de recursos, sufren aplazos o directamente se desechan.
Nuestra intención en esta exposición, no es la de referirnos a la investigación básica o a la clínica, que requieren una expertez y una dedicación basada en profundos estudios y en una larga experiencia.
Si bien la investigación socioepidemiológica y operativa son mas accesibles para su realización, tambien requieren de un conocimiento por lo menos básico de las ciencias sociales.
La O.M.S plantea como temas de interés, los siguientes:
La Odontología carece de éstos equipos, aunque se han llevado a cabo numerosos programas apoyados en el esfuerzo individual. Resulta poco alentador que los organismos públicos, las instituciones educativas superiores y las entidades profesionales, hayan dedicado pocos esfuerzos para encarar éste tipo de proyectos. Así se dá el caso, de no contar con estudios serios, realizados con rigor intelectual, sobre índices epidemiológicos tán elementales como el CPOD, tanto a nivel provin cial como nacional.
Cabe destacar que la investigación operacional, y la socioepidemiológica, choca en nuestro pais con innumerables escollos, tanto para la obtención de apoyos técnicos, humanos y financieros que permitan llevar adelante proyectos de ésta naturaleza.
Enumeraré algunos de dichos escollos, a los efectos de conocer la verdadera situación del tema:
Un gran esfuerzo de nuestras Instituciones y sus dirigentes, se requerirá para torcer ésta tendencia, y ubicar a nuestro Pais entre aquellos que consideran a la salud, cómo el bien más preciado del ser humano y de la comunidad en general.
Resulta comprensible y hasta lógico, que los paises del Tercer Mundo mantengan una dependencia y hasta utilicen como propios, los resultados de la investigación básica y clínica que llevan adelante los paises centrales. En muchos casos dichos trabajos se llevan adelante con recursos humanos de los primeros paises.
La transferencia de tecnología, los índices epimiológicos de terceros paises y otros resultados de investigaciones de distinta naturaleza, no son en general mal vistos localmente, lo que por un lado, representa un ahorro de recursos y de energías, pero a no dudarlo, entrañan graves riesgos con su aplicación acrítica.
Muchos de estos trabajos, pudieran realizarse sin inconvenientes en nuestros paises, pero un poco por pereza intelectual, y un poco por carencia de recursos, sufren aplazos o directamente se desechan.
Nuestra intención en esta exposición, no es la de referirnos a la investigación básica o a la clínica, que requieren una expertez y una dedicación basada en profundos estudios y en una larga experiencia.
Si bien la investigación socioepidemiológica y operativa son mas accesibles para su realización, tambien requieren de un conocimiento por lo menos básico de las ciencias sociales.
La O.M.S plantea como temas de interés, los siguientes:
- Personal de salud
- Equidad
- Cobertura
- Gestión
- Papel de la comunidad
- Factores de riesgo profesional
- Eficacia de los programas
- Métodos de lucha contra las enfermedades
- Costos
- Beneficios
- Indicadores epidemiológicos
La Odontología carece de éstos equipos, aunque se han llevado a cabo numerosos programas apoyados en el esfuerzo individual. Resulta poco alentador que los organismos públicos, las instituciones educativas superiores y las entidades profesionales, hayan dedicado pocos esfuerzos para encarar éste tipo de proyectos. Así se dá el caso, de no contar con estudios serios, realizados con rigor intelectual, sobre índices epidemiológicos tán elementales como el CPOD, tanto a nivel provin cial como nacional.
Cabe destacar que la investigación operacional, y la socioepidemiológica, choca en nuestro pais con innumerables escollos, tanto para la obtención de apoyos técnicos, humanos y financieros que permitan llevar adelante proyectos de ésta naturaleza.
Enumeraré algunos de dichos escollos, a los efectos de conocer la verdadera situación del tema:
- Alta complegidad teórica y metodológica de los proyectos
- Altos costos por movilidad y lucro cesante
- Necesidad de una alta expertéz extrasectorial
- Escaséz de investigadores
- Dificultades para trasladar los objetivos a la práctica
- Recursos dispersos
- Pobre dominio de las ciencias sociales
- Escasas evidencias de resultados aprovechables
- Mayor apoyo a la líneas tradicionales sistematizadas y subestimación de las líneas no tradicionales
- Escasez de proyectos grupales y regionales
- Escaso dominio del método científico
- Temor a la participación institucional
- Descreimiento de los políticos
- Deficiente asignación de prioridades
- Facilismo para la aceptación acrítica y extrapolación directa de los conocimientos foráneos
- Marginación de la comunidad
- Desconocimiento de las variables no biológicas
- Escaso poder de retroalimentación
- Falta de continuidad
- Sospecha de vinculación a filosofias o tendencias políticas
Un gran esfuerzo de nuestras Instituciones y sus dirigentes, se requerirá para torcer ésta tendencia, y ubicar a nuestro Pais entre aquellos que consideran a la salud, cómo el bien más preciado del ser humano y de la comunidad en general.
Etiquetas:
Investigación en Odontología
LA INVESTIGACIÖN EN LA ODONTOLOGIA ARGENTINA
INTRODUCCIÓN
Decía Houssay, que "el empleo racional y adecuado de los recursos económicos disponibles en los paises ricos, no es una consecuencia de dicha situación, sino un factor condicionante de la misma ". Y agregaba que, " las instituciones y paises que no realizan investigación científica, son meras dependencias de aquellos que la realizan ".
Sin embargo, pareciera que nuestras instituciones, tánto educativas como gremiales y colegiadas, no se han percatado de la tremenda responsabilidad que a pesar de su declamada adhesión a dichos preceptos, no han asumido todavía con plenitud. En una reunión de rectores de Universidades europeas y latinoamericanas realizada en 1977 en Buenos Aires, se puso de manifiesto la diferencia entre la situación de nuestras casas de estudios superiores y las de los paises desarrollados. Es que ya no cuentan las semejanzas superficiales entre lo que se enseña o del modo en que los educandos adquieren las destrezas indispensables para el ejercicio de sus profesiones. Decían los rectores que "mientras en los paises avanzados el incremento del número de estudiantes y la necesidad de modificar la orientación tradicional de las carreras, y aún la distribución de los inscriptos, se anotan en el marco de las profundas transformaciones de sus aparatos productivos y de la revolución científica y tecnológica en curso, en nuestras realidades la crisis institucional se manifiesta como un aspecto más de la paralización económica o del retroceso social ".
El divorcio entre la realidad productiva y la realidad académica resulta visible. Las contradicciones entre las políticas de salud y las políticas educativas saltan a la vista.
La desarticulación entre el perfil académico y el perfil ocupacional de nuestros profesionales es una constante. La imposibilidad de modernizar nuestras universidades por falta de recursos, corre pareja con la incapacidad social de generar nuevas demandas profesionales u oportunidades de investigación.
Esta esterilidad no se reduce tán solo al nivel económico, sino que afecta igualmente al sistema más delicado y complejo de la producción y aplicación del saber. Es que el círculo vicioso atenaza cada vez con mayor fuerza el proceso. Si no se aprende a pensar, es porque cada vez la sociedad exige menos inteligencia que astucia y menos creatividad que destreza, y todo porque las Instituciones se niegan a ver esta constante declinación y a cortar el círculo de la decadencia.
La pobreza nó solo conduce al detrimento del producto universitario tanto humano cómo científico. Proporciona además una excusa para ahorrar fatigas : " sin plata no puede hacerse nada bueno ", suele decirse, y ésta coartada absuelve la conciencia de muchos y sirve de escudo a la negligencia, la indolencia y al descuido.
Aunque no son pocos los recursos económicos que se aplican a la enseñanza superior. En años recientes, sólo la U.B.A financió actividades científico-tecnológicas a mas de 2300 investigadores, aunque no se tenga exacta dimensión del aprovechamiento social de los conocimientos generados. En el mismo lapso, otorgó mas de 600 becas destinadas a desarrollar la vocación entre los alumnos, debiendo soportar al mismo tiempo movimientos de fuerza de sus docentes e investigadores en reclamo por sus bajos salarios, siendo que éstos, debían formar a aquellos.
Innumerables recursos, que provienen de los propios Odontólogos, han invertido las organizaciones profesionales en proyectos que no han demostrado que propicien un mejoramiento en el bienestar de los profesionales y tampoco un impacto en los índices epidémiológicos de las enfermedades bucodentales.
A nadie escapa que las exigencias competitivas en el mercado internacional, han aumentado la dependencia de la industria con respecto a la investigación tecnológica, y que ello ha generado un incremento del grado de interacción alcanzado en areas de alta tecnología entre las empresas privadas y las universidades de Europa y EE.UU de Noerteamérica.
En nuestro Pais, la legislación y el reglamentarismo han demorado o impedido el avance en dicho sentido, y los cambios no se han producido en muchos casos, por recelos y resistencias culturales que ideológizaron y sacaron de contexto una situación harto clara. Así se privó a la Universidad de los beneficios resultantes del vínculo con empresas tales como regalías, joint ventures, etc., aparte del desarrollo de la investigación y de sus recursos, cómo de los resultados positivos por la inserción y conocimiento de la demanda social; al mismo tiempo se le escamoteó a la sociedad la posibilidad de contar con nuevos productos, mayor competitividad y mejores servicios.
En algunos casos los aportes de organismos internacionales para programas específicos, se ven obstaculizados en el area universitaria, por la torpeza de funcionarios y reglamentaciones que enervan los esfuerzos de dichos organismos para la concesión o mantenimiento de dichos aportes; y en el area de las organizaciones profesionales, por la falta de equipos competentes para asumir las tareas de investigación, por desconocimiento de sus autoridades, o por resultar mas rentables económica o políticamente actividades científicas y culturales que involucran menores responsabilidades ante sus asociados y logros pasajeros de escaso impacto.
Una profesión, que a través de sus distintas Instituciones, no pueda encarar proyectos de investigación acorde a los reales requerimientos del Pais, tanto en las areas básicas, clinica, socioepidemiológica, operativa y educativa; que no apunte a la formación de investigadores, que no ofrezca servicios a la comunidad y a los distintos sectores productivos que le sean devueltos en mas y mejores recursos para la continuidad de su tarea; que no pueda generar recursos humanos de flexible adaptabilidad o reconvertir a los ya formados, estrechará la dependencia del Pais de aquellos otros cuyo sustrato científico y tecnológico les permite imponer poder político, económico,y militar ya en forma directa, o por su peso en las decisiones que adoptan los sistemas directivos de organismos supranacionales.
Cuando la realidad social, dice Neri, " va haciendo entrar en crisis los modelos tradicionales, las profesiones se deterioran, el pueblo presiona por soluciones y los dirigentes se inquietan, los profesionales de la salud comienzan a comprender la esterilidad de sus herramientas cuando son aplicadas unilateralmente, y , cómo el éxito en este campo, depende de un abordaje que combine los hallazgos de la técnica médica propiamente dicha, con una comprensión de la causalidad y dimensión social de los problemas de salud, asi como de una utilización racional de los siempre escasos recursos
disponibles ".
La odontología debe tambien encontrar una respuesta válida a los interrogantes que le plantea su ejercicio. Si sus Instituciones no asumen el desafío de encarar proyectos de investigación que aquilaten y fundamenten el accionar de sus miembros, quedará sumergida en una visión fragmentada del ser humano y en un pensamiento mecanicista orientado a la enfermedad y nó a la salud. Evitemos ofrecer a nuestros pacientes una atención tecnológica y especializada, pero al mismo tiempo, deshumanizada.
Juan Carlos Jaitt
Decía Houssay, que "el empleo racional y adecuado de los recursos económicos disponibles en los paises ricos, no es una consecuencia de dicha situación, sino un factor condicionante de la misma ". Y agregaba que, " las instituciones y paises que no realizan investigación científica, son meras dependencias de aquellos que la realizan ".
Sin embargo, pareciera que nuestras instituciones, tánto educativas como gremiales y colegiadas, no se han percatado de la tremenda responsabilidad que a pesar de su declamada adhesión a dichos preceptos, no han asumido todavía con plenitud. En una reunión de rectores de Universidades europeas y latinoamericanas realizada en 1977 en Buenos Aires, se puso de manifiesto la diferencia entre la situación de nuestras casas de estudios superiores y las de los paises desarrollados. Es que ya no cuentan las semejanzas superficiales entre lo que se enseña o del modo en que los educandos adquieren las destrezas indispensables para el ejercicio de sus profesiones. Decían los rectores que "mientras en los paises avanzados el incremento del número de estudiantes y la necesidad de modificar la orientación tradicional de las carreras, y aún la distribución de los inscriptos, se anotan en el marco de las profundas transformaciones de sus aparatos productivos y de la revolución científica y tecnológica en curso, en nuestras realidades la crisis institucional se manifiesta como un aspecto más de la paralización económica o del retroceso social ".
El divorcio entre la realidad productiva y la realidad académica resulta visible. Las contradicciones entre las políticas de salud y las políticas educativas saltan a la vista.
La desarticulación entre el perfil académico y el perfil ocupacional de nuestros profesionales es una constante. La imposibilidad de modernizar nuestras universidades por falta de recursos, corre pareja con la incapacidad social de generar nuevas demandas profesionales u oportunidades de investigación.
Esta esterilidad no se reduce tán solo al nivel económico, sino que afecta igualmente al sistema más delicado y complejo de la producción y aplicación del saber. Es que el círculo vicioso atenaza cada vez con mayor fuerza el proceso. Si no se aprende a pensar, es porque cada vez la sociedad exige menos inteligencia que astucia y menos creatividad que destreza, y todo porque las Instituciones se niegan a ver esta constante declinación y a cortar el círculo de la decadencia.
La pobreza nó solo conduce al detrimento del producto universitario tanto humano cómo científico. Proporciona además una excusa para ahorrar fatigas : " sin plata no puede hacerse nada bueno ", suele decirse, y ésta coartada absuelve la conciencia de muchos y sirve de escudo a la negligencia, la indolencia y al descuido.
Aunque no son pocos los recursos económicos que se aplican a la enseñanza superior. En años recientes, sólo la U.B.A financió actividades científico-tecnológicas a mas de 2300 investigadores, aunque no se tenga exacta dimensión del aprovechamiento social de los conocimientos generados. En el mismo lapso, otorgó mas de 600 becas destinadas a desarrollar la vocación entre los alumnos, debiendo soportar al mismo tiempo movimientos de fuerza de sus docentes e investigadores en reclamo por sus bajos salarios, siendo que éstos, debían formar a aquellos.
Innumerables recursos, que provienen de los propios Odontólogos, han invertido las organizaciones profesionales en proyectos que no han demostrado que propicien un mejoramiento en el bienestar de los profesionales y tampoco un impacto en los índices epidémiológicos de las enfermedades bucodentales.
A nadie escapa que las exigencias competitivas en el mercado internacional, han aumentado la dependencia de la industria con respecto a la investigación tecnológica, y que ello ha generado un incremento del grado de interacción alcanzado en areas de alta tecnología entre las empresas privadas y las universidades de Europa y EE.UU de Noerteamérica.
En nuestro Pais, la legislación y el reglamentarismo han demorado o impedido el avance en dicho sentido, y los cambios no se han producido en muchos casos, por recelos y resistencias culturales que ideológizaron y sacaron de contexto una situación harto clara. Así se privó a la Universidad de los beneficios resultantes del vínculo con empresas tales como regalías, joint ventures, etc., aparte del desarrollo de la investigación y de sus recursos, cómo de los resultados positivos por la inserción y conocimiento de la demanda social; al mismo tiempo se le escamoteó a la sociedad la posibilidad de contar con nuevos productos, mayor competitividad y mejores servicios.
En algunos casos los aportes de organismos internacionales para programas específicos, se ven obstaculizados en el area universitaria, por la torpeza de funcionarios y reglamentaciones que enervan los esfuerzos de dichos organismos para la concesión o mantenimiento de dichos aportes; y en el area de las organizaciones profesionales, por la falta de equipos competentes para asumir las tareas de investigación, por desconocimiento de sus autoridades, o por resultar mas rentables económica o políticamente actividades científicas y culturales que involucran menores responsabilidades ante sus asociados y logros pasajeros de escaso impacto.
Una profesión, que a través de sus distintas Instituciones, no pueda encarar proyectos de investigación acorde a los reales requerimientos del Pais, tanto en las areas básicas, clinica, socioepidemiológica, operativa y educativa; que no apunte a la formación de investigadores, que no ofrezca servicios a la comunidad y a los distintos sectores productivos que le sean devueltos en mas y mejores recursos para la continuidad de su tarea; que no pueda generar recursos humanos de flexible adaptabilidad o reconvertir a los ya formados, estrechará la dependencia del Pais de aquellos otros cuyo sustrato científico y tecnológico les permite imponer poder político, económico,y militar ya en forma directa, o por su peso en las decisiones que adoptan los sistemas directivos de organismos supranacionales.
Cuando la realidad social, dice Neri, " va haciendo entrar en crisis los modelos tradicionales, las profesiones se deterioran, el pueblo presiona por soluciones y los dirigentes se inquietan, los profesionales de la salud comienzan a comprender la esterilidad de sus herramientas cuando son aplicadas unilateralmente, y , cómo el éxito en este campo, depende de un abordaje que combine los hallazgos de la técnica médica propiamente dicha, con una comprensión de la causalidad y dimensión social de los problemas de salud, asi como de una utilización racional de los siempre escasos recursos
disponibles ".
La odontología debe tambien encontrar una respuesta válida a los interrogantes que le plantea su ejercicio. Si sus Instituciones no asumen el desafío de encarar proyectos de investigación que aquilaten y fundamenten el accionar de sus miembros, quedará sumergida en una visión fragmentada del ser humano y en un pensamiento mecanicista orientado a la enfermedad y nó a la salud. Evitemos ofrecer a nuestros pacientes una atención tecnológica y especializada, pero al mismo tiempo, deshumanizada.
Juan Carlos Jaitt
Etiquetas:
Investigación en Odontología
sábado, 5 de junio de 2010
EDUCACION PARA LA SALUD
El aporte que se acompaña, resulta de especial interés para ser
divulgado por los Odontólogos a sus pacientes.
divulgado por los Odontólogos a sus pacientes.
miércoles, 26 de mayo de 2010
APUNTES PARA UNA HISTORIA DE LA ODONTOLOGÍA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
LOS ÚLTIMOS TREINTA AÑOS
Decía un viejo proverbio " No es poco decir que no ha pasado
nada ", y aunque el ruido no siempre es indicio de acción, podría decirse que éstas tres últimas décadas se caracterizaron por una fuerte acción de afirmación de todo lo conseguido en décadas anteriores, tal vez con excepción de nuestra Caja de Seguridad Social, que terminó intervenida hasta el último dia de los 80.
Si analizamos la acción gremial, podemos observar un fortalecimiento de las entidades de primer nivel, sin duda como consecuencia de la política contractual de la Federación que ellas integran. No sería vergonzante reconocer que, si no existieran los convenios con las Obras Sociales, y especialmente con el IOMA, el aporte societario exclusivo, resultaría insuficiente para mantener la infraestructura y dotación de personal disponible en éstos momentos en los Círculos.
Esta situación, mas que una tranquilidad para las entidades, resulta una carga emocional para sus dirigentes, ya que a nadie se le ocurriría un corte de servicios, sin exponer seriamente el futuro institucional. Por ello nuestros dirigentes, están obligados a navegar en un canal muy angosto, y para evitar choques intempestivos, deben hacer gala de un delicado equilibrio entre los intereses societarios y las demandas lógicas de los prestadores.
Las instituciones de primero y segundo grado, han aprovechado la bonanza económica para mejorar su infraestructura, instalar clínicas para el dictado de cursos de mejoramiento profesional, modernizar su equipamiento informático, realizar actividades sociales y científicas, y en algunos casos llevar a cabo jornadas de muy buen nivel. Decía el Dr.Nestor R. Gil que "....debemos fortalecer nuestras instituciones, pero sin caer en el error de que dicho objetivo se consigue a través de una sofisticada o mayor infraestructura, sino que debe hacerse mediante el mejoramiento y capacitación de los hombres que tienen la responsabilidad de conducirlos, como así tambien de todos sus integrantes mediante la concientización del papel protagónico que deben asumir como universitarios , cuya intelectualidad les está indicando el lugar que deben ocupar en el movimiento a favor de los grandes objetivos nacionales ".
Es justo recordar,que en Junio de 1983, comenzó a germinar la semilla que se plantara en la ya comentada reunión de Pergamino, poniéndose en marcha una comisión "Colegio-Caja-Fopba" que fijó una agenda en la que figuraban como temas de debate la confección de un padrón único de Odontólogos, de una libreta sanitaria, la adecuada información de los recién egresados acerca del funcionamiento de las instituciones, la radicación profesional en las zonas más carenciadas, el trabajo a través de las Obras Sociales y el combate del ejercicio ilegal entre otros.
En el ámbito de la salud pública, el Gobierno venía trabajando en un proyecto que tuvo su lanzamiento con la sanción de la ley 8801 de 1977, a través de la cual se crea el Sistema de atención Médica Organizada ( SAMO ), y lo manifestaba en dos aspectos que consideraba esenciales. Por un lado, en la necesidad de reordenar, racionalizar y coordinar los efectores de la salud, respetando la individualidad jurídica de cada subsector, lo cual no dejaba dudas de lo loable de la propuesta. Por otra parte subrayaba la importancia del arancelamiento hospitalario, ya que manifestaba, "...que el viejo y anacrónico concepto de gratuidad de la atención médica en hospitales públicos no solo ha perdido vigencia en nuestro tiempo, sino que constituye una falacia "( sic ).
Ambos argumentos, que los redactores de la propuesta se adjudican como creación inédita, ya poseían antecedentes como hechos concretos que en la práctica se habian encargado de desmentir su aparente racionalidad o su real efectividad.
Desde el proyecto Pittaluga, pasando por las acciones desplegadas en la gestión Aguirre y las propuestas del equipo Boccalandro, el ordenamiento hospitalario en la Provincia había representado una permanente preocupación, que sin embargo, a través de mas de 15 años de marchas y contramarchas, no era mucho lo que había logrado efectivamente.
En cuanto al arancelamiento hospitalario, olvidaron o marginaron deliberádamente experiencias como la ley 7.343 de 1967,que nunca pudo cumplirse, o la de los Hospitales Comunitarios que constituyeron un buen negocio para algunos colegas con influencia en los sectores de decisión y que nó introdujeron beneficios apreciables, más bien, todo lo contrario.
La Provincia, gastaba el 8 % del producto bruto, sin resultados apreciables, y la transferencia de 77 establecimientos dependientes de Salud Pública de la Nación en 1976, que debía intrconectarse con proyectos provinciales como el SAMO, determinó una serie de modificaciones derivadas de la transferencia de más de 10.000 agentes, que no cambió el estado deficiente de la salud pública de la Provincia.
Las pautas que estableció la FOPBA en relación al SAMO, se correspondieron con una decisión anterior adoptada por la CORA,en relación a la ley 19.337, que prohibía a los Odontólogos colaborar o prestar atención a través de convenios que se instrumenten en hospitales públicos comprendidos en regímenes similares. Esta resolución no fué derogada hasta la fecha.
A pesar de todo lo actuado a nivel estatal,no es un misterio para nadie que el enfermo hospitalario sigue resultando una especie de paria de la salud. Su solicitud de atención se parece más a una súplica que a una demanda o a un derecho que le asiste.
Indudáblemente los profesionales se hallan incapacitados para esperar doblegar las políticas del sector, pero que no quepan dudas de su voluntad transformadora cuando algún proyecto los entusiasma, y al mismo tiempo otean alguna solución en beneficio de la comunidad.
Vale mencionar al respecto, una verdadera experiencia positiva que fué impulsada en 1984, por el Dr. Ginés Gonzalez Garcia en la administracion del Dr. Caffiero, y fué la instauración del proyecto ATAMDOS, destinado más que a una espera de demanda espontánea por parte de la comunidad, a una atención primaria domiciliaria por equipos de salud constituidos por Médicos, Odontólogos, Psicólogos, Asistentes Sociales y personal paramédico que trabajaban en un régimen de dedicación exclusiva, con sueldos dignos, en zonas precarias de la Provincia, con preeminencia en el Gran Buenos Aires. Lamentáblemente y a pesar de haber asumido el Gobierno una administración del mismo signo político, el proyecto fué discontinuado sin más.
De cualquier manera, el Hospital Público en la Provincia posee un cuerpo profesional altamente capacitado, y en el área odontológica, son múltiples los colegas de jerarquia que desarrollan su tarea en los respectivos servicios, profesionales de nivel nacional e internacional y de destacada actuación en los niveles educacionales
de pre y postgrado. Valga mencionar como ejemplos a los Dres. Carraro, Fontan, Ferrario, Amadeo Gonzalez, Edelstein en el Hospital Fiorito; Becerra, Marolda, Abraham en el Hospital Gandulfo; Artemio Cáceres, Gimenez, Diaz en Bahia Blanca; Benzini, Barletta, Caffesse, Velazquez en La Plata y muchos otros que me perdonarán su omisión.
No debemos ignorar tampoco, los excelentes Docentes formados en la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de La Plata, a cuya fundación ya nos hemos referido.
No obstante, quiero llamar la atención sobre la creciente aparición en el ámbito Nacional, y ya tambien en la Provincia, de una moda como la creación de Escuelas, luego devenidas en Facultades, patrocinadas y montadas sobre las estructuras de entidades profesionales que, en otros momentos, levantaron su voz en contra de la matrícula excesiva de las Universidades Nacionales.
Estas casas de estudios, son aprobadas por los poderes públicos, sin la realización de encuestas, consultas o estudios sobre la pertinencia de dichas decisiones que luego impactan sobre el mercado de trabajo profesional. En el año 1970, la relación Odontólogo-habitante, era de 1 x 1700; en 1990, de 1 x 1300 y en 2010, de 1 x 1000. En el Conurbano, y en el Gran La Plata, ésta relación desciende a un poco más de la mitad,
Será necesario que las organizaciónes profesionales, y las propias Facultares públicas, apoyen la realización de proyectos de investigación bio-socio-epidemiológica y Operativa que aborden los distintos aspectos de la formación y del ejercicio profesional, como así tambien de los relativos a la seguridad social y salud profesional.
Esta es una verdadera deuda de la Profesión Organizada con los colegas, más aún si se tiene en cuenta la expertez de muchos profesionales que lo han demostrado con su participación en eventos nacionales e internacionales y de dirigentes que conocen los temas que debieran ser profundizados.
No deben descartarse los proyectos que puedan concitar la financiación desinteresada por parte de organismos como la Organización Panamericana de la Salud, El Banco Mundial, la OEA, y algunas fundaciones que propician éste tipo de proyectos.
Valen como ejemplos El Proyecto UNI financiado por la Fundación Kellog, el PROLADEO con fondos monitoriados por la OPS etc.
A todo ésto, nuestra Caja de Seguridad Social continuaba intervenida. Todas las acciones judiciales entabladas con la firma de quien ésto escribe en su condición de Presidente del Directorio desplazado, conjuntamente con el Secretario Dr. Puddú, y con el asesor letrado Juan de Tomás, no tenían destino cierto.
Tambien recurrí al envío a los poderes públicos, de una catarata de notas y reclamos solicitando una solución pronta para la normalización de la Institución.
Con fecha 9 de Marzo de 1981, el Interventor Dr. Crespi, hace llegar una nota a los afiliados en la que luego de un pormenorizado análisis de su acción, decide el llamado a elecciones para Directores, y el dia 9 de Mayo, asume el Directorio que en su primera reunion, ratifica al Dr. Jaitt como Presidente de la Institución. Al acto de asunción, concurren el Ministro de Gobierno de la Provincia Dr. Perez Pesado, el Ministro de Salud, Dr. Nardelli y Presidentes y Delegados de numerosas entidades de la profesión y de otras Cajas provinciales. En la foto se puede visualizar, a los Dres. Perez Pesado, Nardelli, Jaitt y Gomez, Presidente de FOPBA en la ceremonia de toma de posesión.
Decía un viejo proverbio " No es poco decir que no ha pasado
nada ", y aunque el ruido no siempre es indicio de acción, podría decirse que éstas tres últimas décadas se caracterizaron por una fuerte acción de afirmación de todo lo conseguido en décadas anteriores, tal vez con excepción de nuestra Caja de Seguridad Social, que terminó intervenida hasta el último dia de los 80.
Si analizamos la acción gremial, podemos observar un fortalecimiento de las entidades de primer nivel, sin duda como consecuencia de la política contractual de la Federación que ellas integran. No sería vergonzante reconocer que, si no existieran los convenios con las Obras Sociales, y especialmente con el IOMA, el aporte societario exclusivo, resultaría insuficiente para mantener la infraestructura y dotación de personal disponible en éstos momentos en los Círculos.
Esta situación, mas que una tranquilidad para las entidades, resulta una carga emocional para sus dirigentes, ya que a nadie se le ocurriría un corte de servicios, sin exponer seriamente el futuro institucional. Por ello nuestros dirigentes, están obligados a navegar en un canal muy angosto, y para evitar choques intempestivos, deben hacer gala de un delicado equilibrio entre los intereses societarios y las demandas lógicas de los prestadores.
Las instituciones de primero y segundo grado, han aprovechado la bonanza económica para mejorar su infraestructura, instalar clínicas para el dictado de cursos de mejoramiento profesional, modernizar su equipamiento informático, realizar actividades sociales y científicas, y en algunos casos llevar a cabo jornadas de muy buen nivel. Decía el Dr.Nestor R. Gil que "....debemos fortalecer nuestras instituciones, pero sin caer en el error de que dicho objetivo se consigue a través de una sofisticada o mayor infraestructura, sino que debe hacerse mediante el mejoramiento y capacitación de los hombres que tienen la responsabilidad de conducirlos, como así tambien de todos sus integrantes mediante la concientización del papel protagónico que deben asumir como universitarios , cuya intelectualidad les está indicando el lugar que deben ocupar en el movimiento a favor de los grandes objetivos nacionales ".
Es justo recordar,que en Junio de 1983, comenzó a germinar la semilla que se plantara en la ya comentada reunión de Pergamino, poniéndose en marcha una comisión "Colegio-Caja-Fopba" que fijó una agenda en la que figuraban como temas de debate la confección de un padrón único de Odontólogos, de una libreta sanitaria, la adecuada información de los recién egresados acerca del funcionamiento de las instituciones, la radicación profesional en las zonas más carenciadas, el trabajo a través de las Obras Sociales y el combate del ejercicio ilegal entre otros.
En el ámbito de la salud pública, el Gobierno venía trabajando en un proyecto que tuvo su lanzamiento con la sanción de la ley 8801 de 1977, a través de la cual se crea el Sistema de atención Médica Organizada ( SAMO ), y lo manifestaba en dos aspectos que consideraba esenciales. Por un lado, en la necesidad de reordenar, racionalizar y coordinar los efectores de la salud, respetando la individualidad jurídica de cada subsector, lo cual no dejaba dudas de lo loable de la propuesta. Por otra parte subrayaba la importancia del arancelamiento hospitalario, ya que manifestaba, "...que el viejo y anacrónico concepto de gratuidad de la atención médica en hospitales públicos no solo ha perdido vigencia en nuestro tiempo, sino que constituye una falacia "( sic ).
Ambos argumentos, que los redactores de la propuesta se adjudican como creación inédita, ya poseían antecedentes como hechos concretos que en la práctica se habian encargado de desmentir su aparente racionalidad o su real efectividad.
Desde el proyecto Pittaluga, pasando por las acciones desplegadas en la gestión Aguirre y las propuestas del equipo Boccalandro, el ordenamiento hospitalario en la Provincia había representado una permanente preocupación, que sin embargo, a través de mas de 15 años de marchas y contramarchas, no era mucho lo que había logrado efectivamente.
En cuanto al arancelamiento hospitalario, olvidaron o marginaron deliberádamente experiencias como la ley 7.343 de 1967,que nunca pudo cumplirse, o la de los Hospitales Comunitarios que constituyeron un buen negocio para algunos colegas con influencia en los sectores de decisión y que nó introdujeron beneficios apreciables, más bien, todo lo contrario.
La Provincia, gastaba el 8 % del producto bruto, sin resultados apreciables, y la transferencia de 77 establecimientos dependientes de Salud Pública de la Nación en 1976, que debía intrconectarse con proyectos provinciales como el SAMO, determinó una serie de modificaciones derivadas de la transferencia de más de 10.000 agentes, que no cambió el estado deficiente de la salud pública de la Provincia.
Las pautas que estableció la FOPBA en relación al SAMO, se correspondieron con una decisión anterior adoptada por la CORA,en relación a la ley 19.337, que prohibía a los Odontólogos colaborar o prestar atención a través de convenios que se instrumenten en hospitales públicos comprendidos en regímenes similares. Esta resolución no fué derogada hasta la fecha.
A pesar de todo lo actuado a nivel estatal,no es un misterio para nadie que el enfermo hospitalario sigue resultando una especie de paria de la salud. Su solicitud de atención se parece más a una súplica que a una demanda o a un derecho que le asiste.
Indudáblemente los profesionales se hallan incapacitados para esperar doblegar las políticas del sector, pero que no quepan dudas de su voluntad transformadora cuando algún proyecto los entusiasma, y al mismo tiempo otean alguna solución en beneficio de la comunidad.
Vale mencionar al respecto, una verdadera experiencia positiva que fué impulsada en 1984, por el Dr. Ginés Gonzalez Garcia en la administracion del Dr. Caffiero, y fué la instauración del proyecto ATAMDOS, destinado más que a una espera de demanda espontánea por parte de la comunidad, a una atención primaria domiciliaria por equipos de salud constituidos por Médicos, Odontólogos, Psicólogos, Asistentes Sociales y personal paramédico que trabajaban en un régimen de dedicación exclusiva, con sueldos dignos, en zonas precarias de la Provincia, con preeminencia en el Gran Buenos Aires. Lamentáblemente y a pesar de haber asumido el Gobierno una administración del mismo signo político, el proyecto fué discontinuado sin más.
De cualquier manera, el Hospital Público en la Provincia posee un cuerpo profesional altamente capacitado, y en el área odontológica, son múltiples los colegas de jerarquia que desarrollan su tarea en los respectivos servicios, profesionales de nivel nacional e internacional y de destacada actuación en los niveles educacionales
de pre y postgrado. Valga mencionar como ejemplos a los Dres. Carraro, Fontan, Ferrario, Amadeo Gonzalez, Edelstein en el Hospital Fiorito; Becerra, Marolda, Abraham en el Hospital Gandulfo; Artemio Cáceres, Gimenez, Diaz en Bahia Blanca; Benzini, Barletta, Caffesse, Velazquez en La Plata y muchos otros que me perdonarán su omisión.
No debemos ignorar tampoco, los excelentes Docentes formados en la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de La Plata, a cuya fundación ya nos hemos referido.
No obstante, quiero llamar la atención sobre la creciente aparición en el ámbito Nacional, y ya tambien en la Provincia, de una moda como la creación de Escuelas, luego devenidas en Facultades, patrocinadas y montadas sobre las estructuras de entidades profesionales que, en otros momentos, levantaron su voz en contra de la matrícula excesiva de las Universidades Nacionales.
Estas casas de estudios, son aprobadas por los poderes públicos, sin la realización de encuestas, consultas o estudios sobre la pertinencia de dichas decisiones que luego impactan sobre el mercado de trabajo profesional. En el año 1970, la relación Odontólogo-habitante, era de 1 x 1700; en 1990, de 1 x 1300 y en 2010, de 1 x 1000. En el Conurbano, y en el Gran La Plata, ésta relación desciende a un poco más de la mitad,
Será necesario que las organizaciónes profesionales, y las propias Facultares públicas, apoyen la realización de proyectos de investigación bio-socio-epidemiológica y Operativa que aborden los distintos aspectos de la formación y del ejercicio profesional, como así tambien de los relativos a la seguridad social y salud profesional.
Esta es una verdadera deuda de la Profesión Organizada con los colegas, más aún si se tiene en cuenta la expertez de muchos profesionales que lo han demostrado con su participación en eventos nacionales e internacionales y de dirigentes que conocen los temas que debieran ser profundizados.
No deben descartarse los proyectos que puedan concitar la financiación desinteresada por parte de organismos como la Organización Panamericana de la Salud, El Banco Mundial, la OEA, y algunas fundaciones que propician éste tipo de proyectos.
Valen como ejemplos El Proyecto UNI financiado por la Fundación Kellog, el PROLADEO con fondos monitoriados por la OPS etc.
A todo ésto, nuestra Caja de Seguridad Social continuaba intervenida. Todas las acciones judiciales entabladas con la firma de quien ésto escribe en su condición de Presidente del Directorio desplazado, conjuntamente con el Secretario Dr. Puddú, y con el asesor letrado Juan de Tomás, no tenían destino cierto.
Tambien recurrí al envío a los poderes públicos, de una catarata de notas y reclamos solicitando una solución pronta para la normalización de la Institución.
Con fecha 9 de Marzo de 1981, el Interventor Dr. Crespi, hace llegar una nota a los afiliados en la que luego de un pormenorizado análisis de su acción, decide el llamado a elecciones para Directores, y el dia 9 de Mayo, asume el Directorio que en su primera reunion, ratifica al Dr. Jaitt como Presidente de la Institución. Al acto de asunción, concurren el Ministro de Gobierno de la Provincia Dr. Perez Pesado, el Ministro de Salud, Dr. Nardelli y Presidentes y Delegados de numerosas entidades de la profesión y de otras Cajas provinciales. En la foto se puede visualizar, a los Dres. Perez Pesado, Nardelli, Jaitt y Gomez, Presidente de FOPBA en la ceremonia de toma de posesión.Inmediatamente el Directorio se abocó a la tarea de normalizar la Institución, y lanzar un plan de regularización de deudas de los afiliados, con un éxito destacable que permitió recuperar gran parte del patrimonio adeudado. Me acompañaron en esta oportunidad, los Dres,Elba de Mendez como Vice, Varela, como secretario, Boveri, como tesorero y Kartofel, Plótquin, Arena, Perez Irigoyen, Pascua y Brusa como Directores.
Los fondos recaudados con el plan de regularización de deudas, fueron utilizados en forma parcial, para la adquisición de un edificio y su ampliación y remodelación, que es el mismo que actualmente constituye la sede central en la calle 10 de La Plata.
Los posteriores Directorios, con las modificaciones legales pertinentes, fueron completando las acciones destinadas a lograr un efectivo cumplimiento de la ley, garantizando la sobrevivencia de un régimen de protección integral de los Odontólogos Bonaerenses.
Llegado al final de este relato, al que pompósamente me permití denominarlo historia, no me queda más que pedir perdón por haberla contado en primera persona, pero entiendo que responde por un lado a mis propias vivencias, y por otro, a lo que pude constatar a través del contacto con Dirigentes que me precedieron, o lo que pude investigar en la documentación obrante en mis propios archivos.
Sé que ésta reseña es incompleta y tal vez parcial, pero apelando a la bondad y a las ansias de colaboración de mis colegas, puedan utilizar éste medio para agregar lo que consideren oportuno a los efectos de ampliar y mejorar ésta humilde pero digna historia.
No he tenido otra intención, que colaborar para remarcar la importancia de nuestras Instituciones y la necesidad de que cada uno, desde su modesta posición, se obligue a participar en ellas para fortalecerlas y engrandecerlas.
Deso finalizar estas líneas, con una reproducción, que nó por conocida, deja de ser una realidad inconstrastable :
LAS OBRAS DE LAS INSTITUCIONES
las imaginan los locos soñadores
las ejecutan los luchadores natos
las aprovechan los felices cuerdos
las combaten los descreidos crónicos
Juan Carlos Jaitt
Etiquetas:
Historia de la Odontología Bonaerense
APUNTES PARA UNA HISTORIA DE LA ODONTOLOGÍA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
LA SALUD DENTAL PÚBLICA EN LA DÉCADA DEL 70
Ya he mencionado, la estrecha colaboración que las Instituciones odontológicas de la Provincia, mantenían con los poderes públicos.
En el área de la salud, se dió con funcionarios como Aguirre, Malusardi, Zatti, Hansen, Boccalandro entre otros, y en el Ministerio de Gobierno, con el propio Ministro Dr. Italo Piaggi, antiguo colega de la zona norte del conurbano, a quien tuvimos acceso no solo por dicha condición, sino por su amistad con el Dr. Fernando Archain, Director de la Caja por el Distrito IV. Tanto el Dr. Piaggi, como su Secretario, el Sr. Atilio Renzi, en épocas pasadas Secretario Privado del General Perón, nos facilitaron la llegada a los mas altos niveles de decisión del Gobierno.
Otra fué la situación a partir del golpe de estado de 1976, a partir del cual pudo apreciarse una verdadera maldisposición por parte de funcionarios, especialmente en el ámbito del Ministerio de Gobierno, encabezados por el Ministro Jaime( James Hammond ), Smart, y algunos funcionarios como Edgardo Frola y Anastasio Constantino, éste último encargado de reunir los antecedentes para la intervención de la Caja, tarea tan deficiente, que al recomendar dicha medida y nominar al Interventor, el Dr. Gilberto Bintana, propuso la fecha para llevar a cargo la acción, que debía ser secreta y sorpresiva, en virtud del tipo de imputaciones que hubieran ameritado que así lo fuera para impedir el ocultamiento de las presuntas pruebas. No contaba el funcionario, con que el Dr. Bintana ya tenía programado un viaje de placer a Cataratas del Iguazú, y segun lo manifestara públicamente, no estaba dispuesto a suspenderlo, razón por la cual su asunción se produjo 15 dias después de decretada la intervención, sin que durante dicho lapso, se presentara algún funcionario, siguiendo la Caja funcionando bajo la conducción de sus legítimas autoridades.
Aprobada que fué la ley 7878, y llevados a cargo los concursos de cargos y funciones, fué necesaria una permanente monitorización de su aplicación, a cuyo efecto tanto el Colegio como la Federación, integrantes natos de la Comisión Permanente, debieron interpretar en su seno, algunas falencias y ambiguedades del articulado de la ley a los efectos de su aplicación, y en ello todos los delegados pusieron de manifiesto un elevado criterio, juicioso e imparcial,cuyo objetivo primordial enfatizaba en la jerarquización de la carrera.
Sin embargo quedaba mucho por hacer al respecto. Un replanteo del articulado normativo, y un exhaustivo estudio de las modificaciones a aplicar en el area odontológica, tales como su reubicación en la reglamentación de los Servicios de Salud, su implementación en relación a los distintos perfiles de equipamiento, la modificación de las estructuras con el consiguiente incremento de las plantas de personal, y la nivelación en el conjunto de prestaciones médicas básicas, resultaban indispensables a los efectos de establecer convenios de reciprocidad con establecimientos de alcance municipal o nacional, que redundarían en en el beneficio directo de los profesionales y de toda la comunidad.
A instancias del Colegio y la Federación, la Directora de Odontología obtuvo una resolución ministerial que creaba los servicios de Cirugía Bucomáxilofacial en los Hospitales Interzonales, cuya integración y eventualmente su jefatura, podría ser concursada por Odontólogos con el respectivo título de posgrado. Esta conquista, quedó interrumpida durante el gobierno del proceso, y todavía requiere de una intensa campaña por parte de las entidades profesionales, científicas y educacionales para su reactualización.
Cabe hacer mención, que la infraestructura sanitaria de la Provincia fué ampliada, principalmente en el area de la atención primaria, creando varias unidades en barrios y regiones carenciadas.
Tambien se promovió la participación de las Facultades de Odontología en proyectos de complementación con el sector de la salud,especialmente en tareas de educación para la saud y de prevención, con un tibio intento de poner en práctica algunas de las propuestas surgidas de la Conferencia Internacional sobre atención primaria de salud, celebrada en Alma Ata en Setiembre de 1978.
No debemos olvidar, que ante la creciente proliferación de Universidades Privadas, nó todavía visible en el area odontológica, y por pedido de todas las organizaciones colegiadas y gremiales del Pais, el Gobierno dicta un Decreto firmado por la Presidente Estela de Perón, que establece una serie de condiciones para otorgar la autorización para su funcionamiento, entre las cuales merece destacarse la consulta a los Colegios Profesionales y su opinion sobre su necesidad de creación. Cabe consignar, que el golpe de Estado, abortó su instrumentación, y las Instituciones Profesionales, mantienen una deuda de honor con sus afiliados, en continuar la lucha para impedir dicha proliferación.
Ya he mencionado, la estrecha colaboración que las Instituciones odontológicas de la Provincia, mantenían con los poderes públicos.
En el área de la salud, se dió con funcionarios como Aguirre, Malusardi, Zatti, Hansen, Boccalandro entre otros, y en el Ministerio de Gobierno, con el propio Ministro Dr. Italo Piaggi, antiguo colega de la zona norte del conurbano, a quien tuvimos acceso no solo por dicha condición, sino por su amistad con el Dr. Fernando Archain, Director de la Caja por el Distrito IV. Tanto el Dr. Piaggi, como su Secretario, el Sr. Atilio Renzi, en épocas pasadas Secretario Privado del General Perón, nos facilitaron la llegada a los mas altos niveles de decisión del Gobierno.
Otra fué la situación a partir del golpe de estado de 1976, a partir del cual pudo apreciarse una verdadera maldisposición por parte de funcionarios, especialmente en el ámbito del Ministerio de Gobierno, encabezados por el Ministro Jaime( James Hammond ), Smart, y algunos funcionarios como Edgardo Frola y Anastasio Constantino, éste último encargado de reunir los antecedentes para la intervención de la Caja, tarea tan deficiente, que al recomendar dicha medida y nominar al Interventor, el Dr. Gilberto Bintana, propuso la fecha para llevar a cargo la acción, que debía ser secreta y sorpresiva, en virtud del tipo de imputaciones que hubieran ameritado que así lo fuera para impedir el ocultamiento de las presuntas pruebas. No contaba el funcionario, con que el Dr. Bintana ya tenía programado un viaje de placer a Cataratas del Iguazú, y segun lo manifestara públicamente, no estaba dispuesto a suspenderlo, razón por la cual su asunción se produjo 15 dias después de decretada la intervención, sin que durante dicho lapso, se presentara algún funcionario, siguiendo la Caja funcionando bajo la conducción de sus legítimas autoridades.
Aprobada que fué la ley 7878, y llevados a cargo los concursos de cargos y funciones, fué necesaria una permanente monitorización de su aplicación, a cuyo efecto tanto el Colegio como la Federación, integrantes natos de la Comisión Permanente, debieron interpretar en su seno, algunas falencias y ambiguedades del articulado de la ley a los efectos de su aplicación, y en ello todos los delegados pusieron de manifiesto un elevado criterio, juicioso e imparcial,cuyo objetivo primordial enfatizaba en la jerarquización de la carrera.
Sin embargo quedaba mucho por hacer al respecto. Un replanteo del articulado normativo, y un exhaustivo estudio de las modificaciones a aplicar en el area odontológica, tales como su reubicación en la reglamentación de los Servicios de Salud, su implementación en relación a los distintos perfiles de equipamiento, la modificación de las estructuras con el consiguiente incremento de las plantas de personal, y la nivelación en el conjunto de prestaciones médicas básicas, resultaban indispensables a los efectos de establecer convenios de reciprocidad con establecimientos de alcance municipal o nacional, que redundarían en en el beneficio directo de los profesionales y de toda la comunidad.
A instancias del Colegio y la Federación, la Directora de Odontología obtuvo una resolución ministerial que creaba los servicios de Cirugía Bucomáxilofacial en los Hospitales Interzonales, cuya integración y eventualmente su jefatura, podría ser concursada por Odontólogos con el respectivo título de posgrado. Esta conquista, quedó interrumpida durante el gobierno del proceso, y todavía requiere de una intensa campaña por parte de las entidades profesionales, científicas y educacionales para su reactualización.
Cabe hacer mención, que la infraestructura sanitaria de la Provincia fué ampliada, principalmente en el area de la atención primaria, creando varias unidades en barrios y regiones carenciadas.
Tambien se promovió la participación de las Facultades de Odontología en proyectos de complementación con el sector de la salud,especialmente en tareas de educación para la saud y de prevención, con un tibio intento de poner en práctica algunas de las propuestas surgidas de la Conferencia Internacional sobre atención primaria de salud, celebrada en Alma Ata en Setiembre de 1978.
No debemos olvidar, que ante la creciente proliferación de Universidades Privadas, nó todavía visible en el area odontológica, y por pedido de todas las organizaciones colegiadas y gremiales del Pais, el Gobierno dicta un Decreto firmado por la Presidente Estela de Perón, que establece una serie de condiciones para otorgar la autorización para su funcionamiento, entre las cuales merece destacarse la consulta a los Colegios Profesionales y su opinion sobre su necesidad de creación. Cabe consignar, que el golpe de Estado, abortó su instrumentación, y las Instituciones Profesionales, mantienen una deuda de honor con sus afiliados, en continuar la lucha para impedir dicha proliferación.
Etiquetas:
Historia de la Odontología Bonaerense
martes, 25 de mayo de 2010
APUNTES PARA UNA HISTORIA DE LA ODONTOLOGÍA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
LA SEGURIDAD SOCIAL DEL ODONTÓLOGO
EN LA DECADA DEL 70
Ya habíamos visto en párrafos precedentes, que la preocupación por la jubilación y la cobertura de salud de los Odontólogos en la Argentina, constituyó una preocupación desde los años 50.
Precisamente en el Congreso dela F.O.A, se presentaron propuestas referidas al tema, recomendando en lo atinente a la salud del profesional y su familia, la afiliación a la Mutual Odontológica Argentina, institución señera en la materia, que todavía mantiene su vigencia en nuestros dias. En cuanto al retiro o jubilación, se aconsejó un trabajo institucional direccionado a la obtención de una ley nacional para los profesionales en general.
Esta recomendación, se producía en momentos en que se debatía sobre la legislación en dicha materia, produciéndose en 1955, la promulgación de la ley 18038 destinada a la cobertura de los trabajadores autónomos que no legislaba sobre los profesionales.
A partir de dicho momento, se dispara una preocupación en el ámbito de las profesiones liberales, a los efectos de obtener una ley análoga. Uno de los más entusiastas promotores de dicho movimiento fué el Dr. Hermenegildo Arnejo, antiguo dirigente de la Asociación Odontológica Argentina.
Durante aproximádamente dos años, se autoriza el funcionamiento de una sección destinada exclusivamente a los profesionales, pero luego fué transferida a la Caja de Autónomos.
En algunas Provincias como Chaco ( Caja Forense ), Córdoba y Santa Fé ( Caja de profesionales del arte de curar ), se crean regímenes que se amparan en la independencia de las Provincias para autodictarse regímenes de seguridad social, fundándose en el hecho constitucional de no haber delegado dichas facultades al Estado Nacional, y de no haberse dictado el Código que estaba previsto en dicha normativa.
Mientras tanto, en órden a la cobrtura de salud, el Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, en virtud de uno de los artículos de su ley de creación, aprueba en 1967 el " Sistema de Beneficios Sociales ", que establecía en forma obligatoria su instauración para todos los colegiados, a través de un mecanismo de reintegros. Vale la pena recordar, que de la asignación que cada odontólogo aportaba al Consejo Superior, incluida en la cuota distrital, el 80% se destinaba al fondo de beneficios sociales, que tambien incluía prestaciones por incapacidad transitoria.
Al mismo tiempo florecían en la Provincia, los regímenes de jubilaciones y pensiones para profesionales, con la creación de las cajas de Abogados, Ingenieros, Escribanos, y Médicos.
Comienza así una preocupación a nivel de los Colegios Distritales, y del Consejo Superior, para analizar las posibilidades de obtener una ley al respecto.
El Dr. José A. Correa, elabora un anteproyecto en consulta con el Colegio y con las otras cajas en funcionamiento, y el mismo es elevado para su consideración a la Cámara de Diputados, en la que atraviesa por una serie de consultas, asesorías y por qué no decirlo, de una férrea oposición por parte de algunos grupos de colegas que no lo creían oportuno, o que directamente no sintonizaban con el proyecto desde una óptica filosófica.
No obstante, el proyecto atraviesa sin demasiados problemas las distintas comisiones, y ámbas Cámaras, con el inestimable concurso del Diputado Manca, colega del Distrito V y del Senador Ordoñez, ya mencionado en párrafos anteriores.
Así las cosas, el 21 de Octubrede 1973 se aprueba la ley 8119, que crea la Caja de Seguridad Social para Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires.
Cada Colegio distrital, será el encargado de organizar el proceso eleccionario que concluye con la eleccion de los 10 Directores, quienes reunidos en la ciudad de La Plata, conforman el primer Directorio , que se constituyó con varios miembros del Consejo Superior del Colegio, como los Dres. Marano, Momo, Correa, Di Leo, Gassibe y Ardaiz, resultando electo Presidente, el Dr. Jose Correa, y Secretario, el Dr. Gastón Marano.
El Sistema de Beneficios Sociales del Colegio , concluye su misión, la que había contado con la eficaz colaboración de los Dres. Di Leo, Molnar y Alcayaga, y transfiere sus activos y recursos en disponibilidad, a la Caja.
Una tarea ímproba debió asumir el Directorio, a los efectos de poner en movimiento la maquinaria administrativa y establecer los mecanismos para la recaudación de aportes.
El Directorio se impuso la tarea de comenzar tán pronto como fuera posible, con el otorgamiento de prestaciones a los colegas que hubieran excedido con olgura la edad útil de trabajo o se encontraran discapacitados, al mismo tiempo que se daban los primeros pasos para establecer un sistema de cobertura médica que,en poco tiempo fué conocido bajo la sigla de C.O.M.E.I.
La Caja disponía de 10 años para su capitalización sin obligación de otorgar prestaciones de ley, sin embargo el 11 de Mayo de 1974 en un acto realizado en su sede, se otorgan las primeras jubilaciones en un acto presidido por el Ministro de Salud, Dr. Boccalandro, quien expresa su admiración por tal medida de estricto contenido social.
Durante sus primeros cuatro años de funcionamiento, la Caja se abocó a darle un sustento administrativo a todos sus departamentos, tanto en el área de prestaciones, como en el de cobertura médica y turismo, para lo cual desde sus primeros momentos, se ocupó en montar un departamento de computación, líder en esos momentos entre las otras instituciones provinciales. La complejidad y tamaño del equipamiento ( NCR Century 100 ), requirió de una instalación especial, y en vista del sobrante de tiempo y capacidad operativa del equipo, se comenzó a brindar atención a otras instituciones como la Caja de Abogados, la Municipalidad de Ensenada y otras de menor envergadura, tarea por la que se percibian los correspondientes honorarios.
El sistema de Cobertura Médica Integral, firma convenios con los prestadores institucionales de la Provincia, y con entidades privadas de alta complejidad de la Capital Federal, para lo cual adquiere una propiedad en la que comienza a funcionar un sistema de atención directa para todos los afiliados provinciales.
Apenas establecida la Caja, se planteó una polémica entre varios dirigentes ,sobre una situación que se presentaba en relación a las posibilidades actuariales que disponía la institución, con un módulo de aportes similar al módulo de prestaciones.
EN LA DECADA DEL 70
Ya habíamos visto en párrafos precedentes, que la preocupación por la jubilación y la cobertura de salud de los Odontólogos en la Argentina, constituyó una preocupación desde los años 50.
Precisamente en el Congreso dela F.O.A, se presentaron propuestas referidas al tema, recomendando en lo atinente a la salud del profesional y su familia, la afiliación a la Mutual Odontológica Argentina, institución señera en la materia, que todavía mantiene su vigencia en nuestros dias. En cuanto al retiro o jubilación, se aconsejó un trabajo institucional direccionado a la obtención de una ley nacional para los profesionales en general.
Esta recomendación, se producía en momentos en que se debatía sobre la legislación en dicha materia, produciéndose en 1955, la promulgación de la ley 18038 destinada a la cobertura de los trabajadores autónomos que no legislaba sobre los profesionales.
A partir de dicho momento, se dispara una preocupación en el ámbito de las profesiones liberales, a los efectos de obtener una ley análoga. Uno de los más entusiastas promotores de dicho movimiento fué el Dr. Hermenegildo Arnejo, antiguo dirigente de la Asociación Odontológica Argentina.
Durante aproximádamente dos años, se autoriza el funcionamiento de una sección destinada exclusivamente a los profesionales, pero luego fué transferida a la Caja de Autónomos.
En algunas Provincias como Chaco ( Caja Forense ), Córdoba y Santa Fé ( Caja de profesionales del arte de curar ), se crean regímenes que se amparan en la independencia de las Provincias para autodictarse regímenes de seguridad social, fundándose en el hecho constitucional de no haber delegado dichas facultades al Estado Nacional, y de no haberse dictado el Código que estaba previsto en dicha normativa.
Mientras tanto, en órden a la cobrtura de salud, el Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, en virtud de uno de los artículos de su ley de creación, aprueba en 1967 el " Sistema de Beneficios Sociales ", que establecía en forma obligatoria su instauración para todos los colegiados, a través de un mecanismo de reintegros. Vale la pena recordar, que de la asignación que cada odontólogo aportaba al Consejo Superior, incluida en la cuota distrital, el 80% se destinaba al fondo de beneficios sociales, que tambien incluía prestaciones por incapacidad transitoria.
Al mismo tiempo florecían en la Provincia, los regímenes de jubilaciones y pensiones para profesionales, con la creación de las cajas de Abogados, Ingenieros, Escribanos, y Médicos.
Comienza así una preocupación a nivel de los Colegios Distritales, y del Consejo Superior, para analizar las posibilidades de obtener una ley al respecto.
El Dr. José A. Correa, elabora un anteproyecto en consulta con el Colegio y con las otras cajas en funcionamiento, y el mismo es elevado para su consideración a la Cámara de Diputados, en la que atraviesa por una serie de consultas, asesorías y por qué no decirlo, de una férrea oposición por parte de algunos grupos de colegas que no lo creían oportuno, o que directamente no sintonizaban con el proyecto desde una óptica filosófica.
No obstante, el proyecto atraviesa sin demasiados problemas las distintas comisiones, y ámbas Cámaras, con el inestimable concurso del Diputado Manca, colega del Distrito V y del Senador Ordoñez, ya mencionado en párrafos anteriores.
Así las cosas, el 21 de Octubrede 1973 se aprueba la ley 8119, que crea la Caja de Seguridad Social para Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires.
Cada Colegio distrital, será el encargado de organizar el proceso eleccionario que concluye con la eleccion de los 10 Directores, quienes reunidos en la ciudad de La Plata, conforman el primer Directorio , que se constituyó con varios miembros del Consejo Superior del Colegio, como los Dres. Marano, Momo, Correa, Di Leo, Gassibe y Ardaiz, resultando electo Presidente, el Dr. Jose Correa, y Secretario, el Dr. Gastón Marano.
El Sistema de Beneficios Sociales del Colegio , concluye su misión, la que había contado con la eficaz colaboración de los Dres. Di Leo, Molnar y Alcayaga, y transfiere sus activos y recursos en disponibilidad, a la Caja.
Una tarea ímproba debió asumir el Directorio, a los efectos de poner en movimiento la maquinaria administrativa y establecer los mecanismos para la recaudación de aportes.
El Directorio se impuso la tarea de comenzar tán pronto como fuera posible, con el otorgamiento de prestaciones a los colegas que hubieran excedido con olgura la edad útil de trabajo o se encontraran discapacitados, al mismo tiempo que se daban los primeros pasos para establecer un sistema de cobertura médica que,en poco tiempo fué conocido bajo la sigla de C.O.M.E.I.
La Caja disponía de 10 años para su capitalización sin obligación de otorgar prestaciones de ley, sin embargo el 11 de Mayo de 1974 en un acto realizado en su sede, se otorgan las primeras jubilaciones en un acto presidido por el Ministro de Salud, Dr. Boccalandro, quien expresa su admiración por tal medida de estricto contenido social.
Durante sus primeros cuatro años de funcionamiento, la Caja se abocó a darle un sustento administrativo a todos sus departamentos, tanto en el área de prestaciones, como en el de cobertura médica y turismo, para lo cual desde sus primeros momentos, se ocupó en montar un departamento de computación, líder en esos momentos entre las otras instituciones provinciales. La complejidad y tamaño del equipamiento ( NCR Century 100 ), requirió de una instalación especial, y en vista del sobrante de tiempo y capacidad operativa del equipo, se comenzó a brindar atención a otras instituciones como la Caja de Abogados, la Municipalidad de Ensenada y otras de menor envergadura, tarea por la que se percibian los correspondientes honorarios.
El sistema de Cobertura Médica Integral, firma convenios con los prestadores institucionales de la Provincia, y con entidades privadas de alta complejidad de la Capital Federal, para lo cual adquiere una propiedad en la que comienza a funcionar un sistema de atención directa para todos los afiliados provinciales.
Apenas establecida la Caja, se planteó una polémica entre varios dirigentes ,sobre una situación que se presentaba en relación a las posibilidades actuariales que disponía la institución, con un módulo de aportes similar al módulo de prestaciones.
Ya en 1974, se había mantenido una entrevista con el Dr. Ordoñez,
a la que habían concurrido dirigentes del Colegio y de la Caja, para interiorizarlo de algunas inquietudes de ambas entidades y de la posible necesidad de reformas para un futuro cercano.
En la foto pueden observarse a los Dres. Liggieri, Correa, Gassibe, Momo y Jaitt en conversación con el Vice Gobernador.
Mi discusión con el Dr. Correa sobre el tema del módulo paralelo, determinó una situación de enfrentamiento que el tiempo se encargó de zanjar cuando hubo que proceder a una reforma que eliminara la dependencia que establecía la ley 8119.
El Departamento de Turismo, que me tocó inaugurar, y que luego fuera asumido por el Dr. Norberto Sacot, contó desde un principio con una unidad hotelera propia, el Hotel Plaza de La Falda, Córdoba, y una pequeña unidad administrativa encargada de la contratación de servicios y organización de viajes tanto nacionales como internacionales.
Vale la pena mencionar, que el Hotel trabajó en las temporadas de verano e invierno con un lleno completo durante todos los años de funcionamiento y representó una oportunidad para los colegas de toda la Provincia, de gozar de vacaciones en familia a muy bajo costo con financiación blanda. En todos los casos, aún en emprendimientos como las colonias infantiles que se organizaron durante tres temporadas, la Caja obtuvo superávit, que siempre se reinvertía en mejoras y ampliaciones del Hotel.
En cuanto a los Tours nacionales, siempre fueron superavitarios.
En el año 1976, en ocasión del Congreso de la Federación Dental Internacional, La Caja llevó un contingente de 150 pasajeros a Toronto, organizando al mismo tiempo un recorrido por los EE.UU y México. Este tour, que recibió comentarios laudatorios de parte de todos los colegas que viajaron, dejó a la Institución un apreciable superávit, en función de que La Caja charteó un avion de la empresa Varig, con todo lo que significa en cuanto a la rebaja en el costo del viaje.
Sin embargo, los embates contra la Instiyución no cejaban, y muchos colegas hacían llegar denuncias infundadas a los poderes públicos, en manos del Proceso Militar.
Por otra parte, el Distrito X retiró a su Director y solicitó la renuncia del Presidente Dr. Correa. Las presiones no cedían en contra de la Institución, y en innumerables casos se triangulaban a través de conspícuos dirigentes militares del Proceso, como el Almirante Lambruschini, a la sazón Ministro Nacional, o el General Catussi, Jefe del 5° Cuerpo de Ejército con asiento en Bahia Blanca. No faltaron Odontólogos, civiles o militares, que presionaron a los poderes públicos para lograr la destrucción de la Caja. La propia Facultad de Odontología de la U.B.A, otorgaba el uso de su aula magna, para las reuniones de un grupo de Odontólogos denominado " Asociación para la defensa de los intereses odontológicos " ( APDIO ), que no ostentaba ningún tipo de personería, y que disponía de recursos de dudosa procedencia para la organización de sus actividades e impresión de cantidades muy importante de libelos y anónimos.
El propio interventor del Hospital Nacional de Odontología, que luego fuera Decano Interventor de la F.O.U.B.A, firmó una presentación en conjunto con profesionales del nosocomio, nota que luego fuera considerada como elemento de apoyo para la intervención, sin haber constatado que muchos de los firmantes ni siquiera eran afiliados, que en su condición de relación de dependencia, pudieron obrar bajo coacción del Interventor, y lo más disparatado, es que dicho funcionario, el Dr. Capitan de Navío Perez Gaona, puso su firma y consignó un número de matrícula que constatada en la Caja, pertenecía a un afiliado del interior de la Provincia, sin ninguna relación con el caso.
En 1978, se produce una renovación de autoridades de la Institución, recayendo la Presidencia del Directorio en mi persona.
Inmediátamente se reincorpora el Distrito X al mismo, y algunas de las acciones improcedentes que pudieron haberse dado en el pasado, tendieron a su solución. No obstante, la maquinaria burocrática no pudo frenarse, y el dia 30 de Julio de 1978, fué intervenida la Caja por decreto 1360.
Cabe acotar, que el decreto mencionado, hacía mencion al
" desocultamiento de irregularidades de forma y de fondo " que no se precisaban, pero terminaba interviniendo a la Institución por su " falta de respeto al órden de prelación de las leyes ",con lo cual reconocía la supremacía del artículo 52 de la ley 18.038 sobre la facultad provincial invocada en el acto de promulgación de la ley 8119 y posteriormente invocada por el expediente 2900-30381-76.
No caben dudas, que muchos Odontólogos se vieron presionados en su momento por las demandas iniciadas por la Caja de Autónomos, en virtud de haber dejado de aportar a la misma, y otros por temor mantuvieron un doble aporte, lo que llevó a muchos de ellos a embestir contra la Caja en la creencia que el doble aporte o los juicios violentaban sus derechos.
Vale la pena consignar, que en 1980, fué promulgada la ley 22.193,
que derogó la 18.038 con su conflictivo art. 52, lo que fortaleció a las cajas provinciales al darles prelación sobre la ley nacional.
Sin embargo, y pese a la interposición de recursos de revocatoria y jerárquico en subsidio impugnando las conclusiones del P.E provincial, una ampliación del recurso, y una demanda de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia Provincial, la Caja seguía intervenida, aunque comenzó un proceso de gradual descompresión por parte del Gobierno, que se concretó con la designación del Dr. Crespi, primer presidente del Colegio, como Interventor con instrucciones de normalizar la Institución.
Etiquetas:
Historia de la Odontología Bonaerense
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












