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sábado, 19 de enero de 2019

ALGO MÁS SOBRE LOS ANALGÉSICOS


En una publicación anterior, bajo el título " Uso incorrecto y abusivo de analgésicos en el dolor de origen dental ", hacíamos referencia a determinadas actitudes de los pacientes ante el dolor, y de las razones que debieran atenderse ante  la elección de un analgésico tanto por parte del profesional como de la decisión de automedicarse por parte del enfermo.
Sin embargo, hasta resulta entendible que,  la falta de respuestas por parte de algunos analgésicos ante un dolor resistente a los mismos, tanto el profesional de la salud, como el propio paciente, recurran a drogas y específicos de los que, conociendo su potencialidad de daño, obvian dicho peligro en aras de lograr una mejora de esa crítica situación.
En una reciente decisión de la FDA (la agencia del medicamento de los EE.UU ), se atiende a regular la venta de ciertos analgésicos a través de un endurecimiento de los controles que actualmente intervienen en la prescripción de ciertos fármacos destinados a erradicar el dolor.
Dentro de una reclasificación general, se ha puesto el ojo sobre aquellos que incluyen la "hidrocodona", un opioide semisintético usado en algunos productos farmacéuticos.
El uso incorrecto y abusivo de éste tipo de fármacos, y su potencialidad de riesgos para la salud que incluyen en general 50 muertes diarias causadas por analgésicos, ha sido tenido en cuenta.
Al respecto se aplica una fuerte restricción para la indicación de los específicos que contienen la droga mencionada.
La hidrocodona ( dehidrocodeina ) con el nombre de fantasía 
" vicodina " es un opioide derivado de la codeina ( metilmorfina ), droga usada para el tratamiento antitusígeno en nuestro país, que se usa como analgésico por vía oral en cápsulas y jarabe.
Su empleo como analgésico se reserva para dolores moderados e intensos, y su acción se desarrolla por adhesión a las proteínas específicas del cerebro y la médula espinal llamadas receptoras de opioides. Al adherirse, bloquean la transmisión de los mensajes de dolor al cerebro.
Esta droga ha demostrado dependencia y síndrome de abstinencia cuando se la interrumpe súbitamente.
Los productos farmacéuticos que la contienen son :
                  VICODIN, LORTAB ( asociados al paracetamol )
                  LORTAB ASA ( asociado a la aspirina )
                  VICOPROFEN ( asociado al ibuprofeno )
Ya en 1923 se conoció un primer informe sobre la producción de síntomas de euforia seguidos de depresión, y en 1961, se constató dependencia.
La suspensión de la administración de la hidrocodona puede producir insomnio, sudoración nocturna, temblores, agitación, mareos, náuseas y constipación.
Sus efectos secundarios pueden desencadenar cuando se asocia al paracetamol lesiones hepáticas, acostumbramiento, complicaciones respiratorias y opresión en el pecho. Se mencionan también como efectos adversos de la hidrocodona contracción pupilar, dificultades para orinar, comezón, tristeza y pensamientos confusos.
Una de las razones que impulsaron a la FDA a tomar las medidas mencionadas, obedeció a la difusión y hasta promoción de su empleo por parte del entorno mediático y artístico de Holliwood.
Melanie Griffith con su crónico dolor de cuello, la cantante Courtney Love y Mattew Perry, reconocieron su uso continuado; Eminem lleva tatuado su brazo con el nombre de la droga, y Ben Affleck y Robert Downey Jr. se sometieron a tratamientos de desintoxicación. La droga también se menciona en varias canciones de bandas de rock, y dos importantes series televisivas como Los Soprano, en la que se recurre a ella cuando el protagonista sufre de aburrimiento o ansiedad, o en Doctor House en la que el protagonista es adicto.
En nuestro país la droga y sus asociaciones no se ofrecen en el mercado farmacéutico, aunque sí se emplea la codeína para el tratamiento de la tos. Lo importante es tomar conocimiento del problema, pues ya son varios los países de Latinoamérica en los que han sido aprobados por la autoridad competente, como el caso de Colombia bajo el nombre de Sinalgen, o en España, un medicamento similar bajo el nombre de Conzip, cuya droga base es el Tramadol, similar a la dehidrocodeina.  

martes, 8 de enero de 2019

LA SINDICALIZACIÓN DE LOS ODONTÓLOGOS ( segunda parte )

La aspiración de constituir un Sindicato, ya local, provincial o nacional, con verdadera ingerencia en los temas ya expuestos en la primera parte, arranca en nuestro país desde los albores de la organización de la profesión odontológica, aunque las bases legales se dieron desde el mismo momento en que quedaron plasmadas en el Art. 14 de nuestra Constitución Nacional, que establece " el derecho de agremiarse líbremente para la defensa de los intereses profesionales ", con el complemento que le otorgó el Decreto 23852 del 2 de Octubre de 1945, que le otorga a los trabajadores, tánto manuales como intelectuales dicha posibilidad. En ambos casos, dicha facultad establecía la exigencia de inscripción en el Ministerio o Secretaría de Trabajo, a los efectos de obtener la personería gremial.
La preocupación sobre la sindicalización de los odontólogos, estuvo siempre presente en las distintas reuniones, foros, congresos etc., en los que se discutían los aspectos gremiales del ejercicio profesional por parte de viejos dirigentes que yá avizoraban cambios en las relaciones laborales.
En Mayo de 1950, en el Congreso Gremial Nacional de la Federación Odontológica Argentina llevado a cabo en Santa Fé, el tema fué debídamente expuesto y considerado sobre la base de las presentaciones de los colegas Alcibíades Gonzalez, Oscar Marmonti y Ernesto Rossi.
En los tres Congresos Socioeconómicos de la Confederación Odontológica de la República Argentina, y el Primer Congreso Socioeconómico del Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, que tuve el honor de presidir a fines de la década de los 70, el tema gremial fué ámpliamente discutido.
No hace mucho ( Agosto 2010 ), un informe económico elaborado por Carlos Galván, marcaba cláramente la tendencia a la sindicalización de los profesionales como respuesta a una precariedad laboral en ascenso.
El Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos ( SAFyB ), ya había conseguido poco tiempo atrás su personería gremial, y ya había intervenido exitósamente en las discusiones con la patronal.
La Asociación de Médicos de la Actividad Privada, en esos mismos días, negociaba su primer convenio colectivo de trabajo con la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales  Privados.
El Sindicato Unico de Médicos Argentinos ( SUMAR ), se encuentra tramitando su personería gremial, y ya la han obtenido, la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, la Asociación Gremial de Operadores de Sistemas Informáticos ( AGOSIA ), y la Asociación Gremial de Odontólogos de la Ciudad de Buenos Aires ( AGOCIBA ).
Para qué sirve un sindicato ?, desde cuándo se conocen los sindicatos ?.  Vale la pena hechar una mirada en la historia del movimiento sindical.
Es sabido que la tendencia a la asociación, arranca desde el fondo de la historia, pero recién en aquellos imperios que fundaron una organización jurídica para sostener su ideología, se pudo constatar que dicha tendencia se exteriorizó en formas prácticas institucionalizadas.
Los Griegos, contaron con los ERANOS, que en sus comienzos se ocuparon de los socorros mútuos para luego transformarse en verdaderas organizaciones gremiales. Lo mismo sucedió con los Romanos, que a través de los COLLEGIA, desarrollaron idénticas actividades.
Las CARTAS o ESTATUTOS de la época feudal, sucumbieron con la aparición de las monarqías, a los que se dió fin con el edicto de Turgot en 1776. Pocos tiempo después, la Revolución Francesa instaura  la libertad de trabajo.
En el Virreinato del Rio de la Plata se dieron a partir de 1787 los primeros esbozos de organización obrera, siendo el propio Cornelio Saavedra, en su condición de Síndico Procurador del Cabildo de Buenos Aires quien, en 1795 la convalida.
La era industrial aparejó circunstancias de cambio en las relaciones entre patronos y obreros. Tánto en Francia como en Inglaterra a partir de 1830, se constituyen las organizaciones obreras a los efectos de discutir las prolongadas jornadas de labor, la fijación arbitraria de los salarios y la desprotección sanitaria, base de sustentación de las demandas de las Trade Unions.  Engels y Marx con la publicación de sus obras, crearon la conciencia de la sindicalización.  Sin embargo, una y otra vez, las ideas revolucionarias fueron sofocadas.  No obstante, y luego de sangrientas luchas, se logra constituir en 1864, la Asociación Internacional de Trabajadores ( la Primera ), que con sus más y sus menos, difundió la doctrina de solidaridad entre pares para el logro de mejores condiciones de vida.
Las masacres desencadenadas por la reacción, generalmente de derecha, hizo que las organizaciones obreras trataran de cobijarse en los partidos políticos de izquierda ( socialistas ) a quienes le proporcionaban las fuerzas de choque, y aquellos le otorgaban el sustento ideológico.
La historia de casi todos los paises modernos de Europa y América, y aún los de Asia y Africa, no puede escindirse de la historia del sindicalismo, y éste, tánto en su visión reformista cómo en la revolucionaria, se constituyeron en organizaciones fundantes de la relación entre el capital y el trabajo.
En España y América Latina, la historia reciente del sindicalismo, dejó atrás las épocas funestas de los años veinte, de la dictadura franquista y de la llamada década infame en Argentina.
Rastreando en la historia del sindicalismo odontológico, nos encontramos en el siglo veinte con algunos ejemplos dignos de destacar.  En 1949 en Argentina, se ubican indicios de la existencia en la Capital Federal, de un aparentemente denominado " Sindicato de Odontólogos de la República Argentina ", que entre sus propuestas figuraba la creación de una " Escuela de Odontólogos Sanitarios ". Sin otros antecedentes visibles, y por resolución 168/66 de la Secretaría de Estado de Trabajo, con la firma de Rubens San Sebastian, se le cancela la personería gremial.
En Francia, en la actualidad, el 90% de los Odontólogos se halla afiliado a alguno de los sindicatos existentes.  En España, existen tres sindicatos principales : el " Sindicato Español de Dentistas " ( SED ), promovido por el propio Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de España;  la " Asociación Profesional de Dentistas de Madrid " ( APDENT ), que funciona desde el 22 de Marzo de 2002 con una ley orgánica ( estatuto ) que le aprueba el gobierno el 1 de Junio de 2004, y la " Asociación Nacional de Dentistas Autónomos ( ANDA ), de la que nó disponemos de suficiente información.
Uno de los paises con vasta experiencia en el sindicalismo odontológico en América Latina es Brasil, con sindicatos estaduales fuertes como el " Sindicato dos Odontologistas de San Pablo ", el
" Sindicato de Cirujanos Dentistas de Rio de Janeiro ", el " SOEPE" de Pernambuco y el " SOEGO " de Goias.
En nuestro país, contamos en la actualidad con una sola entidad con personería gremial, la " Asociación Gremial de Odontólogos de la Ciudad de Buenos Aires "( AGOCIBA ), creada por resolución 12 del 15 de Enero de 1987, con inscripción gremial N° 1455 del año 1987 dictada por el Ministerio de Trabajo de la Nación.  El estatuto social, fué aprobado por Resolución 173 del 5 de Marzo de 2009.
Este sindicato no ha tenido difusión entre las instituciones de la odontología organizada, y poco se conoce su accionar y los ámbitos en los que actúa.  No obstante, no resulta desdeñable su presencia, y sería conveniente su participación en las reuniones y jornadas en las que se analiza la temática gremial de la profesión.
En el año 2016, vió la luz el "Gremio Odontologico Argentino" , afincado en el norte del país, especiálmente en la provincia de Misiones y luego en Santa Fe y Salta. El 6 de Agosto de dicho año realizó su lanzamiento a nivel nacional en la sede de la CTA autónoma, manifestando contar con 500 odontologos afiliados. El 25 de Noviembre se lleva a cabo el primer encuentro con representantes de Formosa, Chubut, Cordoba, Tucumán, Misiones, Sante Fe, Buenos Aires, Capital Federal y la comisión ejecutiva nacional. Cabe consignar que el gremio llevó a cabo algunas acciones de reclamo ante los poderes públicos y algunos medios periodísticos locales sobre el tema arancelario a nivel de las Obras Sociales y empresas de medicina prepaga y sobre aspectos del ejercicio ilegal de la profesión. Llama la atención que extendiera su incumbencia hacia algunas instituciones odontológicas, enfrentándose en diciembre de 2017 con la Asociación Odontológica de Rosario (ASOR), y tomara partido en un tema que se encuentra en debate en el seno de la Caja de Seguridad Social para Odontologos de la Provincia de Buenos Aires.  Cabe mencionar que la CTA Autónoma, entidad sin personería gremial, y con un claro tinte político partidista, que se escindiera de la CTA primigenia, ahora llamada de los trabajadores, y últimamente sufriera una nueva división, pareciera haber sido elegida por el GOA como referencia de primer grado.
Muchos profesionales que yá peinan canas batallando en el ejercicio de la odontología, y que gracias a su capacidad y prestigio han logrado desarrollar su tarea con prescindencia de las entidades intermedias o tercerizantes de pago diferido, expresan temores, para mí infundados, sobre lo que consideran un avasallamiento de la libertad de trabajo, con una degradación o pérdida de la autonomía profesional.

Las nuevas generaciones de odontólogos sin embargo, no tienen demasiadas opciones como para prescindir de las clínicas privadas, de las obras sociales o de las empresas de medicina prepaga como dadoras de trabajo.
Creo que aquellos que no hemos necesitado ceder ante el avance de la medicina socializada, debemos sin embargo, tenderles un puente a los colegas jóvenes para que nuestra experiencia y su empuje, les permita obtener reglas de juego claras, justas y compensadoras. De otra manera, los estamos dejando a merced de un mercado en el que no tendrán otra alternativa que la resignación sin esperanza.
Que ese esfuerzo conjunto se libere de las fuerzas que tienden a enervarlo, y que nó permita que la lucha gremial sea un calco del mito de Sísifo, quien durante toda una vida, y a pesar de su denodado esfuerzo por domar una roca escarpada, nunca consiguió llegar a su cima.
Tal vez nuestra misión, se asemeje más a la de Moisés, que deambuló por cuarenta años por el desierto con su pueblo en busca de la tierra prometida, y si bien él no alcanzó a verla, su pueblo la divisó y la ocupó después de su muerte.
Personalmente, conservo el deseo de poder visualizar una nueva generación de odontólogos, felices de ejercer su profesión, con instituciones fuertes y sabias como los colegios profesionales, círculos, federaciones etc., que amparadas en la ley, y sin pretender desinteresarse de los problemas que aquejan a las mayorías carentes de una adecuada protección de su salud, puedan defenderse de los abusos y dispongan de oportunidades para una vida digna y sin apremios.
Que nunca más, los brazos de los odontólogos, sirvan para acunar conductas e intereses de colegas, inversionistas o corporaciones, que lucran y se enriquecen a costa de su trabajo.

jueves, 3 de enero de 2019

LA SINDICALIZACIÓN DE LOS ODONTÓLOGOS

                                                                                                                                                          


Si bien la acepción " sindicato ", se halla asociada a la organización de los obreros en instituciones que se conforman para la defensa de los intereses especiálmente económicos comunes a todos sus asociados, los distintos oficios y profesiones han echado mano a otras denominaciones, que aunque persigan los mismos fines, difieren en la naturaleza jurídica de su pertenencia.
Desde hace muchos años, se han fundado en el ámbito de las profesiones en general, y de la odontología en particular, instituciones que bajo la denominación de Círculos, Asociaciones, Agremiaciones, Agrupaciones, Federaciones, Confederaciones, Colegios, Federación de Colegios etc., que se ocupan según lo establecen sus leyes o estatutos entre otras cosas, de la defensa de los intereses profesionales y del resguardo del prestigio de la profesión.
Si nos atenemos al peso que verdaderamente han ejercido dichas instituciones sobre los temas enunciados, como la mejora de los aspectos económicos que enmarcan el ejercicio de la profesión odontológica, y descartando aquellos que en forma indirecta sí lo han logrado, es poco lo que se puede rescatar como positivo.
En general, dichas organizaciones se constituyeron sobre la base de que el ejercicio es eminentemente privado y liberal, con excepción de aquellas que los odontólogos, conjúntamente con las otras profesiones de la salud, han constituido para su defensa dentro de regímenes cerrados, como las estructuras haspitalarias públicas o privadas, algunas obras sociales o mutualidades con servicios propios, el Pami etc., en las que la retribución se realiza a través de remuneraciones fijas por espacios de tiempo preestablecidos.
Siempre se aceptó que las instituciones profesionales antes nombradas, no podían compararse con los clásicos sindicatos de obreros y empleados, puesto que, en la actividad del profesional liberal, no hay intereses económicos que oponer a sus clientes, ya que la retribución de las prestaciones se pacta directamente entre el profesional y el paciente.
Aún en aquellos casos en que las instituciones ( colegios v.g. ), disponían y disponen todavía de la facultad para fijar aranceles y registrar contratos, éstas atribuciones fueron acotadas en la práctica por decretos o leyes gubernamentales, y sólo se mantuvieron como normas indicativas para la práctica privada.
El caso de los aranceles es paradigmático, si se tiene en cuenta que, a pesar de que la metodología empleada para su determinación por parte de los colegios profesionales, es aceptada como razonable y justa, ya que se basan fundamentálmente en la estructura de costos y en la fijación de una retribución mensual por una carga horaria semanal de veinte horas equivalente a cinco sueldos básicos de un peon industrial calificado, las propias entidades de los mismos profesionales, ( círculos, federaciones etc. ), que se    encargan de la firma de los convenios con las Obras Sociales o las Prepagas, no los pueden convalidar, y deben aceptar imposiciones alejadas de las determinaciones de las entidades de derecho público, amparadas legalmente.  Ni siquiera en aquellos convenios en que la retribución se establece por cartera fija, que luego se abonan por prestaciones a los profesionales, se toman en cuenta los listados de los Colegios.
Indudáblemente, sólo a través de organismos gremiales que puedan participar, amparados por ley, en las tratativas para la firma de los convenios laborales y en la discusión de las remuneraciones en comisiones paritarias, podrán obtenerse resultados más satisfactorios, y ello debe ser así, en la medida en que la independencia y ejercicio liberal de las profesiones, está dando paso a nuevas formas de relación laboral entre el profesional y el paciente, en las que prevalecen instituciones intermedias, que son las verdaderas dueñas de las carteras de pacientes, y que se constituyen en dadoras de trabajo a través de mecanismos que hoy en día, no serían aceptados por los obreros o empleados, ya que incúmplen las pautas básicas de las relaciones laborales que establecen los tratados en la materia, y son verdaderos cepos para el desarrollo del odontólogo y su sustento económico, y que tampoco cumplen con ninguna obligación de tipo social, como la retribución fija, la cobertura previsional y de salud, las vacaciones pagas, y otras conquistas que el movimiento obrero ya disfruta sin disputas de ningún género.
Tal vez constituya un oasis en tanta maraña legislativa, la acción de la Caja de Seguridad Social para Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, que pudo lograr, amparándose en su estructura legal, y nó sin antes dar una dura batalla jurídica, el reconocimiento de un porcentaje aplicable a la jubilación del profesional por parte de las Obras Sociales y Entidades de Prepago que firman convenios, tánto institucionales cómo directos, y que nó constituyen un descuento sobre los haberes, sino un aporte directo de la contratante.

                                                              Continuará.   

lunes, 10 de diciembre de 2018

CINCO PERDIDAS DE SIGNIFICACION PARA LA ODONTOLOGIA ARGENTINA


En éstos últimos tiempos, hemos asistido a la desaparición de cinco odontologos argentinos, que bregaron incansablemente por mejorar su profesión y por la obtención de altos niveles de salud bucodental en la población. Este reconocimiento, además se enraiza en el profundo respeto que les guardaba a cada uno de ellos, y en la amistad y compañerismo que supimos compartir en el trabajo diario a nivel institucional.

PEDRO JULIO GRASSI ROLON

Descendiente de una tradicional familia del norte del Gran Buenos Aires, eligió la odontologia como medio de vida, y ya desde jóven, transitando las viejas instalaciones del Círculo Odontológico del Norte, se interesó en el costado socioeconómico del ejercicio de la profesión. Asumió la presidencia de la Federación Odontológica de la Provincia de Buenos Aires, a la que le transmitió una impronta innovadora, ya que en la década de los sesenta del siglo pasado, supo avizorar el impacto que sobre nuestra profesión producirían la aparición en el escenario de la salud pública de las Obras Sociales y la medicina prepaga.  Fué un hábil negociador de los primeros contratos con dichas instituciones, y un precursor de los convenios por cartera fija que permitieron fijar aranceles dignos para los prestadores, y al mismo tiempo atesorar recursos que posibilitaron la llegada a la sede propia de la Federación y de varias instituciones de base.
Sus últimos años los dedicó al estudio y asesoramiento en la Asociación Odontológica Argentina, participando en innumerables eventos de la profesión.

FRANCISCO  BRISCO

Para sus amigos, " Chichito ", proveniente como Grassi del Circulo Odontológico del Norte, desarrolló una silenciosa pero ámplia tarea en su institución de base, en el Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires y en la Asociación Odontológica Argentina. No había congresos ni jornadas en los que no se requiriera su colaboración.  Cuando me tocó presidir el Primer Congreso Socioeconómico del Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, no dudé en convocarlo, y sin lugar a dudas fué un artífice de su éxito.
Su tradicional bonhomía y dón de gente, le granjearon innumerables amistades que hoy extrañan su presencia.

ALBERTO P. VALENTE


Casi desde sus inicios en la profesión, fué un apasionado por la salud pública, dedicando luego gran parte de su actividad al estudio de la odontología social y comunitaria. Su paso por la Asociación Odontológica Argentina y por la Confederación Odontológica de la República Argentina, instituciones en las que desarrolló una intensa actividad, lo expusieron en la vidriera política, y en la vuelta a la democracia en 1983, es convocado por el ministro Neri para ocupar el cargo de Director Nacional de Odontología. Su tarea fué tán ámplia  como exitosa, fundamentálmente en el área de la odontología preventiva. Fué un tenáz impulsor de la fluoración de las aguas, misión que supo cumplir hasta el fin de su mandato. Su ténua voz, contrastó con sus acciones fundamentales a favor de la salud dental pública.

JUAN CARLOS FERNANDEZ


Colega y amigo, nos hermanó la odontología desde el primer año de la carrera. Cursamos juntos la escuela de ayudantes de la vieja cátedra de cirugía dentomaxilar. Pero esa no era su vocación. Su incorporación al equipo de Nicolás Parula le hizo dar un vuelco hacia la odontología restauradora, en la que pudo descollar no solo como un excelente profesional, sino que también supo derramar sus conocimientos en la docencia de posgrado primero, y luego en la Facultad de Odontología de la UBA en la que llegó a la titularidad de la cátedra de Odontología Integral Adultos.  El destino quiso que cotemporáneamente nos volviera a hermanar la actividad docente, y a sabiendas de mis incursiones en el ámbito de las instituciones profesionales, al finalizar cada ciclo lectivo, que coincidía con la culminación de la carrera de sus alumnos, me convocaba para una clase magistral que siempre impulsaba a los futuros profesionales a interesarse en las viscisitudes que les esperaban en el ejercicio profesional, situación que lo ponía muy contento pues él amaba su profesión.
Su estilo campechano, contrastaba con su ámplio dominio de la docencia y de su materia, sin descuidar su actividad institucional que lo llevó a la presidencia de la Asociación Odontológica Argentina, misión que, como todas las que asumió, se vió coronada por un alto respaldo de sus colegas.

ARIEL  GOMEZ

La tarea descomunal desarrollada por Ariel en el seno de la odontología nacional e internacional, llenaría varios artículos como éste.
Sus comienzos en la Asociación Odontológica Argentina, lo llevaron a la presidencia de la C.O.R.A, en la que durante su mandato dicha institución alcanzó los perfiles que no había alcanzado hasta ese momento, insertándose luego en la odontología latinoamericana en la que fué considerado un líder. Su incansable trabajo lo catapultó a la presidencia de la Federación Dental Internacional.
Pero alli no concluía su misión. En 1983 es convocado por el gobierno de Alfonsín, a asumir como Decano Normalizador de la F.O.U.B.A, llegando en su momento al cargo de Vicerrector de la U.B.A.  En la facultad, desarrolló un ámplio número de tareas, entre las que se destacaron una profunda reforma curricular y un cambio institucional administrativo que luego concluyera con la transformación de la facultad en un hospital escuela. Al mismo tiempo participó activamente en la Union de Universidades de América Latina, alcanzando la presidencia de la Organización de Facultades y Escuelas de Odontología de América Latina.
En dicha tarea promovió un novedoso sistema de evaluación de facultades que fuera patrocinado por la Organización Panamericana de la Salud.  En muchas de sus actividades me tocó acompañarlo, y en dicha actividad pude comprobar su extraordinaria capacidad de trabajo y su lucha por el mejoramiento de la profesión odontológica.

Vaya éste recordatorio como mi sencillo homenaje a cinco colegas, amigos y compañeros de camino, en la lucha por una mejor salud bucal y una jerarquización de la profesión odontológica. 


  

sábado, 1 de diciembre de 2018

SINDROME DE " LA BOCA QUEMANTE "


Bajo la denominación de " Sindrome de la boca quemada ", " Boca ardiente ",  " Ardor bucal ", " Boca urente ", " Glosodinia ", 
" Lengua quemada ",  " Estomatodinia ", etc. se presenta una rara afección bucal crónica, de etiopatogenia desconocida, cuyo síntoma predominante lo constituye una sensación de quemazón en la mucosa de diversas partes de la cavidad bucal.
Este sindrome se produce entre el 1% y el 4% de la población, y es más frecuente en mujeres, especiálmente después  los 60 años. En ambos sexos tiende a aumentar con la edad.
No existen pruebas clínicas ni análisis químicos que identifiquen la patología u orienten al diagnóstico. Tán solo puede diagnosticarse a través del interrogatorio, y en pocas oportunidades se observa como única evidencia clínica una irritación de las papilas o un cambio de coloración de los tejidos afectados.
Los tejidos más afectados son la parte anterior de la lengua, la mucosa y semimucosa labial, el paladar, y en ocasiones puede extenderse al velo del paladar.(ver infografía).
Generalmente la quemazón se acompaña de sequedad bucal y entumecimiento de los tejidos, aunque las glándulas salivales funcionan normalmente.  El sentido del gusto puede estar alterado en la discriminación de los sabores o en la preeminencia de un sabor amargo.
La sensación quemante no afecta el sueño ni la ingesta de comidas, y aparece por la mañana incrementándose al correr del día.
Se han señalado algunas coincidencias con la saliva pegajosa, con la presencia de alteraciones de la ATM, y con dientes retenidos. No deben descartarse en el diagnóstico las caries dentales, la malposición dentaria y todos aquellos casos en que se presentan bordes filosos en los dientes.
Entre otras causas se mencionan factores psicogénicos y algunas alteraciones neuropáticas centrales o periféricas, así como la candidiasis oral, los efectos secundarios del tratamiento oncológico, la lengua geográfica, algunas deficiencias vitamínicas (complejo B) y minerales (hierro, zinc).  Fueron reportados casos en que el sindrome se inició luego de la instalación de una prótesis completa. Tambien se han mencionado como causales algunas alergias alimentarias, el uso indiscriminado de condimentos, el reflujo gastroesofágico, el empleo de ciertas drogas antihipertensivas, la diabetes, y como resultado de un exceso de cepillado lingual o el empleo de pastas dentífricas abrasivas y enjuagues bucales en exceso. Lo cierto es que todavía se desconoce la etiología precisa del sindrome.
Si se consultan las " redes de revisión " conocidas como Grupos Cochrane, podemos observar que llegaron a la conclusión que no existe ninguna terapéutica específica para el sindrome. No obstante, la literatura es florida en relación a los posibles tratamientos.
Creo sin embargo, que las primeras medidas aconsejables una vez se tenga en claro el diagnóstico, son aquellas recomendaciones a los pacientes sobre acciones que deben o no deben llevar a cabo.
En primer lugar, debe colocarse la boca, y específicamente las piezas dentarias en las mejores condiciones de salud.
Al mismo tiempo, para iniciar el control del sindrome deben adoptarse todas las medidas que promueven la eliminación de hábitos y sustancias que, si bien no pueden considerarse como factores etiológicos, suelen incriminarse como agravantes de los síntomas e impiden la efectividad del tratamiento local y sistémico.
Resulta imprescindible evitar el tabaco, el café y el alcohol, cambiar la pasta dental según lo aconseje el odontólogo, beber mucha agua y evitar situaciones que conducen al estrés. Como tratamiento paliativo local puede recurrirse a los sustitutos salivales y los enjuagues o aplicaciones tópicas de lidocaina.
Por la vía general se han empleado complejos vitamínicos y minerales, algunos antidepresivos consensuados con un psicoterapeuta, la capsaicina (bloquea la sustancia P que interviene en la percepción del dolor) y la glabapentina (empleada en las neuropatías).
Con respecto a ésta última droga, en asociación con el ácido alfalipoico, fué utilizada en una investigación sobre 120 pacientes llevada a cabo en 2012 en la Facultad de Odontología de Rosario lográndose una atenuación de los síntomas.
Entre las estrategias de apoyo, y en el entendimiento que el SBQ es muy incómodo para sus portadores y reduce sensíblemente la calidad de vida de quienes lo padecen, se recomienda :
                         Ejercicios de relajación
                         Actividades físicas placenteras
                         Incrementar la sociabilidad
                         Integrar grupos de apoyo
Una reflexión final cabe sobre el empleo de placebos, teniendo en cuenta la estrecha relación que se ha observado entre el SBQ  y ciertos cuadros psicogénicos y transtornos neuropáticos.
El poder curativo de "no tomar nada", asociado a la ya aceptada respuesta bioquímica y molecular a los placebos, nos brinda una posibilidad terapéutica que va mas allá del engaño y la superchería.
El placebo, ha dado muestras de ser un tratamiento médico muy poderoso que ha sido ignorado por mucho tiempo y por muchos profesionales.  Una simple pastillita de azúcar, indicada en un paciente con alguna condición crónica agravada por el estrés, y si su indicación es dictada por álguien en quien el paciente confía, ha demostrado su utilidad en numerosos casos en los que el profesional le dá un mensaje de compasión y calidéz.
Lo fundamental, es lo que crée sobre el tratamiento quien se somete a él, y la certeza y credibilidad que irradie quien lo indica.
Puede que el SQB, sea una de las patologías en las que el placebo produzca efectos beneficiosos para el enfermo.