jaitt odonto social

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Que una sonrisa feliz sea nuestro mejor premio
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sábado, 28 de marzo de 2015

LA CARIES DENTAL Y LAS MALOCLUSIONES, DOS EXPRESIONES PATOLOGICAS QUE NO CEDEN ESPACIOS PARA LA SALUD BUCODENTAL EN LOS NIÑOS EN EDAD ESCOLAR


El  " PROSANE ", es un programa nacional destinado a los niños en edad escolar, que tiende a detectar, prevenir y tratar las patologías que afectan en forma predominante a dicha franja etaria de la población. ( ver el video institucional ).
Entre dichas patologías se incluyen, por su indiscutible peso, la caries dental y las maloclusiones.
El programa, deja en manos de las jurisdicciones provinciales la ejecución de las tareas impuestas, y forma los recursos humanos con impacto en la atención primaria ( APS ) que evalúan las acciones a desarrollar.
La Provincia de Buenos Aires, en 2014, desarrolló una serie de actividades con sus equipos, evaluando un total de 45.638 niños de entre 6 y 12 años en 949  establecimientos educativos.
Entre otras patologías analizadas, se detectó que el 30 % de la muestra presentaba caries dental y un 18 % maloclusiones.
Entre las acciones encaradas se destacan pricipálmente las de diagnóstico precóz, prevención, y dentro de las posibilidades, el abordaje terapéutico de las patologías.
El señalamiento de los hábitos que predisponen a la adquisición de las maloclusiones, y la introducción de los niños en programas de promoción de la salud bucodental, constituyen la base de acción de los equipos de APS, sin descuidar las posibilidades de restauración y rehabilitación. 

  
En próximas publicaciones, analizaremos los informes respectivos, a los efectos de evaluar los resultados de una tarea que puede resultar en un beneficio para nuestros niños, y para la salud dental en general.

viernes, 20 de marzo de 2015

¿ PORQUE NOS AGREDEN ?


La muerte violenta de una médica residente de 34 años en manos de un paciente, en un centro de salud de Murcia ( España ), determinó que la Organización Médica Colegial ( OMC), creara un 
" Observatorio de Agresiones " y estableciera un día  que anualmente se dedica a la sensibilización de la comunidad y de los poderes públicos, a los efectos de evitar la repetición de estos hechos aberrantes.
Entre los años 2009 y 2012 el observatorio registró 83 sentencias judiciales relacionadas al tema, y desde 2013, el Sistema Nacional de Salud integró un grupo de trabajo en el entorno de los centros e instituciones relacionados a los servicios de salud.
Los hechos que vienen acaeciendo en Argentina, como en muchos otros paises, con la agresión de profesionales de la salud que ponen en riesgo sus vidas, amerita que los organismos públicos y las instituciones profesionales produzcan acciones destinadas a combatir, sancionar y desterrar éstos hábitos que sujetos antisociales llevan a cabo sobre indefensos profesionales.

LA VIOLENCIA EN EL LUGAR DE TRABAJO.

" Los profesionales de la salud quieren usar guardapolvos, no chalecos antibalas " ( al decir de Gilardi ), es una expresión acorde al peligro que hoy entraña el desempeño en centros de salud y aún en la consulta privada.
La violencia que hoy se refleja en la sociedad, con una pérdida de los límites entre lo permitido y lo sancionado, se ha extendido de tal manera que  ciertos elementos marginales, se permiten imponer condiciones a los médicos, odontologos, enfermeros, etc., en cuanto a su desempeño profesional, y descargan sobre ellos las culpas que debieran adjudicarle al propio sistema de salud, y a los organismos públicos y privados que dictan las reglas, pero nunca a quienes son los ejecutores de acciones que no son otra cosa que la expresión de sus obligaciones ante la comunidad.
Las guardias nocturnas, los servicios de ambulancias y otras acciones de atención al público, aún en horarios diurnos, suelen quedar bajo la amenaza y la agresión de gente disconforme, sin que los mismos que exigen a veces lo que los profesionales ya no pueden dar, se den cuenta que sus actos pueden influir negativamente en la prestación adecuada de los servicios de salud.
El estado de vulnerabilidad en que se encuentran los profesionales de la salud, impone una acción rápida y efectiva de los poderes públicos para evitar que la escalada de violencia nos lleve a tener que llorar muertos, tal como sucediera en España.

LA SOCIEDAD ANTE LA PREOCUPANTE SITUACION DE
INDEFENSION DE LOS PRESTADORES DE SALUD.


Casi desde siempre, la sociedad en su conjunto ha tenido la percepción de que los problemas que aquejan a los efectores de salud son ajenos a ella y pertenecen con exclusividad a los propios profesionales.  Así solo una acendrada vocación impulsa  a gran parte de ellos a desarrollar dignamente su actividad inmersos en un
sistema que los margina y los vuelca a un trabajo insaluble, peligroso para su integridad física.
Sin embargo esa misma sociedad que les demanda diligencia, idoneidad, dedicación y actitudes comprensivas para con los pacientes, no se inmuta cuando esos mismos profesionales reclaman respeto y consideración en sus demandas de condiciones dignas de trabajo y remuneración.  Se ha perdido la confiabilidad del enfermo hacia su profesional y se ha creado una barrera que lo aisla peligrosamente de sus pacientes.  La tradicional relación profesional-paciente, ha dado paso a una cadena de recelos que la distorcionan. La población en general se arroga derechos que los sistemas de prestación de servicios no reconocen, y el profesional queda entrampado en una maraña que por un lado lo expolia y por otro lo agrede.   La medicina defensiva y la evasiva son consecuencia de un mecanismo de supervivencia del profesional que intenta a través de ellas resguardarse de eventuales demandas, y asi se diluye el límite que separa lo que se puede hacer de lo que se debe hacer, y en muchos casos la honestidad no entendida, desencadena la hostilidad que conlleva la violencia.

UNA PLAUSIBLE AUTOCRITICA SE IMPONE.

  Es bien cierto que la agresión física a los profesionales de la salud la lleva a cabo una ínfima minoría de la población.
Tambien es cierto sin  embargo, que una franja importante de la 
misma, culpa a los profesionales por algunas situaciones de irrespeto y falta de consideración de los enfermos, sin tener en cuenta que las decisiones pasan por estamentos que exceden a los propios profesionales ( llámense estado, seguridad social, medicina prepaga ), aunque ellos sin proponérselo sean la cara visible del sistema, y que  en última instancia, no son más que simples ejecutores de las políticas con escasa participación en las decisiones.
Sin embargo, tanto en forma individual como a través de sus organizaciones gremiales, científicas y colegiadas, se soslayan los temas controversiales y se aceptan, aún a regañadientes, situaciones de desmedro  que se imponen a través de las gerencias de los entes financiadores, que de manera inconsulta deciden sobre formas y condiciones de trabajo, aranceles y responsabilidades.
Ante tal situación, las entidades gremiales profesionales suelen ignorar dicha  temática con la cantinela de preservar las fuentes de trabajo; las asociaciones científicas prefieren no "contaminarse" con problemas que "las exceden", y los colegios profesionales, que cuentan con leyes que les confieren atribuciones con poder disciplinario para la fijación de normas de trabajo y remuneraciones dignas, para la habilitación de los lugares de trabajo y para la defensa de la ética profesional ante el avance de las fuerzas oscuras aunque no invisibles del mercado, miran para otro lado y acatan mánsamente las reglas  que les imponen sin participación ni discusión alguna, y así, médicos, odontólogos y otros actores de la salud, dan la cara ante sus pacientes, trabajan con desagrado y reciben las respuestas violentas de una pequeña porción de la sociedad que se siente víctima, sin darse cuenta que termina victimizando a quienes son, ni más ni menos, los que  deben cuidar su salud.  Esta situación no es patrimonio exclusivo de la odontología argentina. Numerosos son los paises en los que los profesionales se ven sometidos al maltrato y la explotación, y salvo excepciones, son muy pocos los que se oponen y prefieren dejar de prestar sus servicios en condiciones poco dignas. En una reciente publicación de colegas salvadoreños ( ver cuadro ) se hace un llamado de atención al respacto.
 
Es preciso evitar que éstas expresiones violentas, se conviertan en  reacciones habituales y fomenten la ruptura de ese vínculo tradicional entre profesionales y pacientes, sin el cual se dilapida uno de los baluartes que apuntalan la salud de la población.

jueves, 19 de marzo de 2015

20 de MARZO : " DIA MUNDIAL DE LA SALUD BUCODENTAL "

Campaña 2015, lema: " SONRIE A LA VIDA "
A los efectos de concientizar a la población sobre la necesidad de
" DEDICAR TIEMPO AL CUIDADO DE SU BOCA ", resulta imprescindible que los gobiernos, las instituciones profesionales, los odontologos, los estudiantes y los medios de comunicación, se unan a la campaña del año a través de actividades destinadas a resaltar la importancia de proteger dientes, encías y los tejidos bucales en general, fomentando los buenos hábitos y la concurrencia periódica a la consulta odontológica, para prevenir las enfermedades bucodentales como una forma de apostar a una excelente calidad de vida.




viernes, 6 de marzo de 2015

LA SALUD BUCODENTAL Y EL SENTIDO DEL GUSTO


Los transtornos quimiosensoriales relacionados al sentido del gusto, llevan a la consulta a gran número de personas, y muchas otras no lo hacen porque no lo perciben en forma manifiesta o por una aceptación conformista en el caso de las personas mayores.
En muchas oportunidades, los transtornos se hallan asociados con problemas en el sentido del olfato, y los quimiosensores ubicados en nuestra boca, garganta y nariz, al ponerse en contacto con las moléculas liberadas por las sustancias y alimentos, envían la información a través de los nervios hasta el cerebro, donde los sabores y olores específicos son identificados.
En relación al sentido del gusto en particular, los sensores están constituidos por células agrupadas en las llamadas papilas gustativas de la lengua, la garganta y en otras zonas específicas de la boca. La lengua es sin embargo el órgano gustativo por excelencia a través de los distintos tipos de papilas entre las que se destacan por su tamaño las caliciformes que forman la "V" lingual en su dorso. Para algunos tipos de gusto u olores punzantes 
( amoníaco, mentol, pimienta, etc. ) participan como receptores las superficies húmedas de los ojos y la nariz.
Cinco son las sensaciones gustativas identificadas : dulce, amargo, salado, agrio y umami (glutamato existente en el caldo de pollo, extractos de carne y algunos quesos). La percepción de éstos tipos de gusto se lleva a cabo por distintos tipos de papilas, ubicadas en zonas específicas de la lengua. 
La percepción del sabor se combina con el olor de las sustancias, y a veces con otras características como la textura, temperatura, etc., y si bien puede distinguirse p.ej. el dulce del salado, si no se dan al unísono las sensaciones, no podrá distinguirse un chocolate de un caramelo. La relación intersensorial puede darse habituálmente asociando el gusto con el olfato, el tacto y la vista (en éste último caso es clásica la reacción visual ante algunos sabores picantes y agrios.

La ausencia total del gusto se denomina ageusia, y cuando la pérdida es parcial es hipogeusia, siendo poco común la pérdida total,   y en ciertos casos se produce una confusión de sabores conocida como percepción fantasma.

ETIOLOGIA :
                    
                       Los trastornos del sentido del gusto pueden deberse a infecciones de las vías respiratorias superiores o de la propia cavidad bucal, y a lesiones que interesan las papilas gustativas o los nervios sensoriales respectivos. Algunos medicamentos, productos químicos y afecciones bucodentarias pueden también desencadenar alteraciones del gusto, de la misma manera que ciertas intervenciones quirúrgicas en la cavidad bucal como la extracción de los terceros molares, sin descartar la quimio y radioterapia utilizadas en el tratamiento de los tumores malignos de la zona.
El diagnóstico en general, se basa en la propia percepción del enfermo, y es importante prestarle la debida atención, pues el sentido del gusto cumple una función de alerta en relación al contacto con productos o alimentos en mal estado, su afectación de la calidad de vida y en algunas oportunidades como aviso de la existencia de enfermedades como la diabetes, hipertensión, obesidad y ciertas enfermedades degenerativas del sistema nervioso.
La recuperación quimiosensorial se produce espontáneamente en muchos de los casos, y en otros, debe atenderse a las causales de hipogeusia ya descriptas.
Las lesiones nerviosas y la destrucción de las papilas gustativas, pueden desencadenar la pérdida parcial o total del sentido con escasa posibilidad de recuperación.
La edad es un factor importante en la disminución del sentido del gusto o en la confusión de los sabores (fantasmas), y afecta el reemplazo natural de las células, cuya vida es de apenas 10 días, y son repuestas naturálmente (único caso en las células sensoriales).
Tal vez esa razón hace que muchas personas mayores, portadoras de prótesis dentales, especiálmente completas, le achaquen a dichos implementos la disminución o pérdida del sentido del gusto.
A dicho efecto resulta oportuno transmitir a los pacientes las explicaciones del caso, ya que dichos aditamentos rehabilitadores no interfieren con la función de las papilas, especiálmente las caliciformes de la V lingual, que son los organos de mayor prevalencia en la transmisión de la sensación a través de los nervios específicos.
El sentido del gusto, no es un simple
mecanismo de detección de los sabores, sino que también cumple una función importante en ciertos procesos y actividades del cerebro, tanto interactuando con la memoria,
influyendo en los sistemas de retroalimentación hormonal y modificando las decisiones y el comportamiento de los sujetos en su alimentación.
El odontólogo debe por tanto, estar atento a todo lo aquí expuesto a los efectos de brindar la información adecuada a sus pacientes, atender aquellos casos que puedan obedecer a alteraciones locales o derivar a los enfermos en forma precóz.  
   

lunes, 2 de marzo de 2015

CONSEJOS SALUDABLES PARA LOS MAYORES DE 65 AÑOS


La relación entre el porcentaje de población que excede los 65 años de vida y la fecundidad en la región que se analiza, es fundamental para entender las variantes que se aprecian en distintos paises.
De la misma manera, el nivel de desarrollo resulta áltamente responsable de dicha proporción.
Sin duda, el siglo XX constituyó una etapa de la historia universal que, por el impacto que causó en la distribución poblacional por grupos de edad permitió que se lo denominara el " siglo de la revolución vital ".
La composición por edad y sexo de una población determinada se representa por un diagrama denominado en demografía, "pirámide poblacional", en cuya base  figura la población de menor edad y en la cúspide, las edades más avanzadas.
La información, obtenida a través de los censos poblacionales, ha señalado a nuestro país como una estructura jóven en 1895 con un 2.1 % de personas mayores, que se incrementó en 1970 al 7.2 %, en 2013  al 11 %, y se prevée para el 2030 una población mayor de 65 años con un porcentaje que oscila entre el 20 % y el 25 %.
Esta situación, origina problemas de órden biológico, psicológico y sociológico que la sociedad debe procesar adecuádamente.
La enfermedad y el deterioro natural en éste grupo etario, determinan que los sistemas de seguridad social adopten medidas no solo destinadas al abordaje terapéutico en el momento en que se reclama, sino que deben instrumentar una serie de medidas y prácticas preventivas, que la ciencia ha puesto en nuestras manos, y que apuntan al logro de un incremento en la calidad de vida del grupo en estudio.

La "valoración médica" como práctica en la promoción de la salud, es una medida destinada a poner a todos éstos individuos en las mejores condiciones para impedir en forma abrupta, una disminución de su potencial económico-laboral, o en aquellos casos de retiro o jubilación, permitir el goce de un ocio ganado luego de una vida de trabajo y sacrificio.
La seguridad social, ya sea a través de los regímenes previsionales, como de aquellos que garantizan la cobertura de salud de la población, cuya inmensa mayoría se financian con el aporte de los propios beneficiarios durante su vida activa, deben proveer los servicios necesarios para evitar las penurias económicas y para hacerse cargo de la prevención de las distintas enfermedades, y eventualmente de la recuperación de la salud y la rehabilitación física, psíquica y social. 

jueves, 26 de febrero de 2015

PREVENCION DE ENFERMEDADES EN LOS ADULTOS MAYORES


La medicina y la odontología, seguramente no habrán de poseer todavía y por bastante tiempo, las herramientas para prevenir y curar en su totalidad las dolencias que afectan al grupo etario de las personas mayores de 65 años. Sin embargo, el caudal de integrantes de éste grupo, y su incremento a medida que pasan los años, justifica que, sin descuidar a los otros grupos poblacionales, se le preste una atención especial en virtud de la vulnerabilidad que le impone precisamente, el paso de los años y el deterioro natural a nivel celular que repercute en casi la totalidad de las funciones orgánicas.
Se prevé que para el año 2030, entre un 20 y un 25 % de la población de gran parte del mundo ostentará una edad superior a los 65 años, y si bien la ciencia avanza a pasos agigantados en el control de las enfermedades, la ancianidad suma también nuevos riesgos, y la gente mayor tampoco acepta ya recortes en los niveles de calidad de vida a la que aspira y tiene derecho.
La realidad es que la expectativa de vida también se constituye en una barrera lógica para encarar procedimientos preventivos y aún curativos y de rehabilitación, que llegan a cuestionar o debilitar la disposición al empleo de dichos procedimientos, y si bien es cierto que muchos de ellos no pueden ser retaceados, otros no son indispensables ni recomendables cuando la expectativa de vida no supera los 5 a 10 años, y en muchos casos el encarnizamiento terapéutico en individuos cuyo estado funcional no se encuentra en condiciones de satisfacer las necesidades básicas, puede resultar en lesiones y sufrimientos que de otra manera no hubieran afectado a la persona.
A nadie se le ocurriría por ejemplo, dejar de recomendar a las personas mayores el mantenimiento de una dieta sana y balanceada; de no someterse a la vacunación apropiada; a no cepillarse los dientes y cuidar su dentadura y a no abusar del tabaco, el alcohol y las drogas, como también es  cierto que deben medirse con criterio científico las exposiciones a procedimientos de alta complejidad o de dudosa efectividad.
La " Agencia de Servicios Preventivos " de los EE.UU de N.A y los " Centros para el control y prevención de enfermedades ", han elaborado un listado de recomendaciones preventivas en medicina que se exponen a continuación :
 En dicho contexto se recomiendan las siguientes medidas preventivas :
Al mismo tiempo, la " U.S Food and Drug Administration ", ha puesto el acento sobre el consumo de medicamentos, resumiendo 

las indicaciones en cuatro tópicos esenciales :



* TOMAR LOS MEDICAMENTOS SEGUN LAS ESTRICTAS

INDICACIONES DEL PROFESIONAL.



Evitar en lo posible el empleo de medica mentos de venta libre, sobre la base que las personas mayores, con independencia de la enfermedad que justifica la prescripción, padecen cambios en su sistema digestivo, y el higado y los riñones no funcionan bien como expresión del propio proceso normal de envejecimiento.  El respeto a la dosis, los intervalos regulares de administración y los efectos secundarios deben quedar solo bajo la órbita del profesional que los ha indicado.

* MANTENER VIGENTE UN LISTADO DE LOS MEDICAMENTOS Y SUS INDICACIONES AL ALCANCE DE LA MANO, NO SOLO DEL PACIENTE SINO TAMBIEN DE SUS SERES CERCANOS.



Debe anotarse el nombre comercial del medicamento y aún el genérico, con las dosis indicadas para cada uno, la frecuencia de administración y el momento del día en que debe hacerlo.



* PRESTAR ATENCION A LAS POSIBLES INTERACCIONES.



El tomar un medicamento simultáneamente a otros, o cuando se padece otra enfermedad distinta a la que se trata, o cuando se lo ingresa al organismo al mismo tiempo que comidas o bebidas alcohólicas, es un tema que requiere una concienzuda apreciación por parte del profesional y representa un llamado de atención al paciente sobre las interacciones que pueden complicar su salud.


* EVALUACION EN FORMA PERIODICA CON EL PROFESIONAL TRATANTE, DEL CURSO DE ACCION DEL TRATAMIENTO MEDICAMENTOSO.
 

Ningún tratamiento debe discontinuarse transitoriamente ni debe interrumpirse, ni modificar la dosificación ni la forma de su administración, sin la consulta con el profesional responsable.
La administración de fármacos, ayuda a tener una vida más larga y de mejor calidad.  Ese beneficio debe aprovecharse sin intentar violentar las indicaciones que la ciencia impone para cada tratamiento, aún de aquellas acciones eminéntemente preventivas.

LA SALUD BUCODENTAL DE LOS MAYORES.

Si bien es cierto que gran número de personas mayores de 65 años, llegan a esa etapa de sus vidas con grandes pérdidas en su aparato masticatorio ( a veces totales ), no obsta para que la odontología ponga al alcance de éste grupo etario, todos los avances que se han producido, tanto en la prevención como en el tratamiento de las dolencias bucodentales.

La caries y la enfermedad periodontal, enfermedades que pueden darse simultáneamente, pueden haberse presentado antes de los 65 años, aunque también pueden tener su inicio en edades superiores.  El cáncer bucal, se presenta con mayor asiduidad en las personas mayores. Los trastornos de la ATM y la sequedad bucal suelen aparecer en el adulto joven, pero también se extienden al grupo etario que arranca en los 60 años.
Es lógico pensar que el adulto mayor sufre cambios a nivel bucal que inciden en los tejidos blandos y en el hueso alveolar.  La visita periódica al odontologo y la adopción de medidas básicas de autocuidado para mantener la higiene bucal, son esenciales para poder controlar
y evitar el inicio y la progresión de las enfermedades más comunes.  No debe dejarse de tener en cuenta que, si una persona mayor padece de enfermedad periodonal, puede tener más probabilidades de adquirir enfermedades cardíacas; si no tiene dientes suficientes y no han sido reemplazados, baja su autoestima pudiendo desembocar en problemas de salud mental; si padece diabetes, tiende a adquirir o empeorar la enfermedad periodontal, y ambas cosas complican el control de los niveles de glucosa.
Una serie de recomendaciones de carácter preventivo, se imponen sin excepciones en los adultos mayores :

*  AUTOCUIDADO :
                                   El cepillado dental, el empleo del hilo dental, el uso de fluor tópico o en enjuagues, el cepillado de la lengua, la limpieza adecuada de las prótesis removibles, una dieta balanceada y evitar el consumo desmedido de tabaco y alcohol, son las medidas preventivas básicas para el grupo etario en análisis.

CONSULTA PERIODICA AL ODONTOLOGO :
                                                                                 El control de la placa bacteriana ( biofilm ) y de los cálculos adheridos a los dientes por detartraje, el diagnóstico de las caries incipientes, la inspección de las prótesis fijas tradicionales o implantosoportadas, el exámen radiográfico panorámico, el control de las lesiones de los tejidos blandos y de los problemas que pudieran presentarse al tragar, el cambio de color de los tejidos, la presencia de adenopatías y la aparición de ruidos articulares y desplazamientos mandibulares, constituyen el menú básico para enfrentar con criterio preventivo las posibles alteraciones de la salud bucodental de los mayores.

Las medidas de prevención en los adultos mayores, tanto desde el punto de vista de su salud general como bucodental, responden a factores de tipo biológico, social y económico.  Las personas de dicho grupo etario están viviendo más años que antes, y muchas de ellas lo hacen saludáblemente y desarrollando vidas activas y gratificantes.
Sin embargo, el envejecimiento gradual tiende a introducir cambios en sus cuerpos y sus almas.  Muchos de esos cambios son naturales a su condición de personas mayores, y otros pueden representar una señal de algún problema de salud.  Reconocer éstas diferencias, y poder aplicar mecanismos que retrasen los cambios negativos por el envejecimiento, y modifiquen los factores que provocan enfermedad, es el desafío que enfrentan los profesionales de la salud para lograr que el descuido, la inacción y el deterioro físico y cognitivo, sean reemplazados por el autocuidado, el manejo adecuado de las medidas de prevención y una correcta y oportuna aplicación de procedimientos para la recuperación y rehabilitación de la salud, que devuelvan la autoestima y las ganas de vivir con dignidad a las personas mayores.